Bookeando

con MªÁngeles

A donde tú vayas, iré - Victoria Dana

14/2/18

En la tradición de las grandes historias que nos han acercado al Medio Oriente, A donde tú vayas, iré es un prodigioso relato que se nutre de la cosmovisión bíblica y que fascinará a los lectores de novelas como El callejón de los milagros, de Naguib Mahfuz, El niño de arena, de Tahar Ben Jelloun, El librero de Kabul, de Åsne Seierstad, o Cometas en el cielo, de Khaled Hosseini. 

Siria, 1912. Latife, una hermosa niña de ocho años, vive con sus padres en la bella ciudad de Damasco. A pesar de pertenecer a la -aún- opulenta comunidad judía, su familia se ve condenada a la miseria y al ostracismo debido a que su madre jamás pudo concebir un hijo varón. 

Tras la repentina muerte de su madre y el abandono de su padre, la suerte le depara ser acogida en la casa de un rico benefactor, donde encuentra la tranquilidad y, tras convertirse en mujer, también el amor. La guerra, producto del desmoronamiento del Imperio Otomano, pone fin a la libertad y a la paz de los sirios, arrasando a su paso con la mítica ciudad de Damasco. La última oportunidad de Latife para reencontrar la felicidad depende de un gran viaje a un destino muy lejano: México será la Tierra Prometida no sólo para Latife y su familia, sino para varios habitantes del Sham, quienes tendrán que reajustar su vida a nuevas y extrañas tradiciones, a pesar del dolor y la incertidumbre que esto conlleva.


MIS IMPRESIONES 


Que me comparen una publicación con Cometas en el cielo, el best seller de Khaled Hosseini y una de mis novelas preferidas, es razón más que suficiente para colarla entre mis lecturas sin mucho más que indagar. Y aunque algo de su esencia hay en ella, la historia que hoy os traigo va por otros derroteros muy diferentes. Os cuento mis impresiones. 

Latife vino a truncar la vida de sus padres el mismo día de su nacimiento. Su única falta: ser la primogénita de un matrimonio judío y nacer niña en Damasco a principios del siglo XX, razón por la cual sus progenitores fueron repudiados por la familia paterna. Así, de la noche a la mañana, de tener una vida acomodada, de acuerdo con la buena posición económica que ostentaban los Rahmane, su familia fue condenada a vivir en la más absoluta miseria. Y ella, inocente de todo, a convertirse en el blanco de la ira de su madre. 

La novela comienza de forma sobrecogedora en el año 1912, cuando con solo ocho años, Latife vive prácticamente encerrada sirviendo a sus padres. Su madre no puede evitar considerarla culpable de la situación que están atravesando y no solo la explota físicamente, haciéndola responsable de todas las tareas del hogar, sino que además es incapaz de mostrar el más mínimo afecto por ella. Del hombre tan solo se espera que trabaje y traiga el sustento a casa y, aunque su padre la quiere, Latife irá creciendo carente de afecto alguno: una caricia, un gesto de ternura… limitándose a obedecer a ambos y trabajar sin descanso. Pese a todo, al igual que su familia, la pequeña tiene inculcadas unas creencias religiosas muy arraigadas, piensa que eso es lo que el Todopoderoso ha dispuesto para ella, y tan solo sueña con casarse pronto para poder fundar una familia en la que por fin alguien se haga cargo de ella y la cuide. Todo dará un giro de ciento ochenta grados en su vida cuando su madre fallezca de manera inesperada y su padre, ante la imposibilidad de mantenerla, la deje a cargo de un acaudalado vecino de localidad, Yusuf Libona

Voy a intentar expresar con claridad las impresiones encontradas que me ha producido esta lectura. Y es que, aunque la considero una historia buenísima por el buen retrato que de la comunidad judía en Siria hace la autora, tengo que reconocer que hay dos temas fundamentales que me han impedido disfrutar la historia al cien por cien o, al menos, conforme a las expectativas que tenía: por un lado, el ritmo me ha resultado demasiado pausado, pero más que este dato, que en otras ocasiones no ha supuesto impedimento para el disfrute, hay algunos valles en la tensión narrativa. Por otro lado, el hecho de que el texto, sobre todo en la primera parte, esté salpicado de palabras en hebreo que me han obligado a consultar una y otra vez el glosario situado a final del libro, tampoco ha ayudado a amenizar la lectura. 

Lo anteriormente comentado no está reñido con la prosa tan cuidada de la que hace uso la autora y la delicadeza con la que sabe abordar determinados pasajes de la novela, restándole cierta crudeza situaciones realmente estremecedoras. Hoy, después de dejarla reposar y cuando me enfrento a esta reseña, tengo que decir que A donde tú vayas iré es una interesantísima novela que, tomando como base la vida de Latife, nos muestra un fresco del estilo de vida de la comunidad judía en el Sham (Siria) a principios de siglo XX. Una novela en la que la religión está tan presente que es algo así como la estrella que guía sus pasos de todos y cada uno de sus protagonistas. 

Va a ser especialmente la figura de la mujer en la época la que mayor peso tenga en esta historia: Una mujer carente de derechos, que debe obediencia a sus padres en su infancia y, apenas se casa, a su marido y a la familia de este, de la que pasa a formar parte tras el matrimonio. Y a pesar de todo, una mujer valiente, que jugó un papel crucial como sostén de la familia durante el conflicto y se enfrentó a un montón de vicisitudes a lo largo de las dos guerras que vivió Siria entre los años 1912 y 1925 entre los que transcurre la novela: primero la de los Balcanes y posteriormente el bombardeo francés. 

Victoria Dana ha hecho un magnífico trabajo de ambientación en esta historia y a lo largo de sus páginas casi te sientes pasear por ese barrio judío, percibes el alboroto de los bazares, el silencio de la oración en las sinagogas o el colorido de los jardines del barrio rico, donde Latife pensó haber llegado al Edén. 

Una novela que homenajea la lucha de tantas mujeres anónimas que hubieron de enfrentarse a lo imposible para sacar a su familia adelante. Una historia de lucha, hambre, tesón pero también de esperanza, que nos enseña que siempre hay un camino hacia la libertad. 

23 comentarios:

  1. Buena llamada la del fajín, y se ve interesante, pero no creo que sea una lectura con la que me vea ahora mismo.
    Besos

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  2. Me gusta mucho la portada y sin duda esas comparaciones pueden ser un buen trampolín a nuevos lectores, pero también puede ser un fracaso. La historia me parece muy bonita y esa delicadeza le da fuerza. Más que anotada.
    Besos

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  3. De momento me apunto el titulo y si tengo suerte en tu sorteo la leeré. Besos

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  4. Ya sabes que me apetece el título, pero las dos pegas que apuntas me hacen bajar las expectativas. Yo tampoco tengo problema con las lecturas pausadas, pero con lo que no puedo es con esos valles que comentas y lo del glosario al final de libro, en estos casos siempre prefiero que, ya que voy a estar continuamente consultando, al menos se encuentren a pie de página.
    Besos.

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  5. Yo creo que después de leerte no me voy a animar,no me importa una lectura pausada siempre que lo que cuenta me atraiga pero este no lo hace del todo.
    Un beso

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  6. Por lo que cuentas no sé si la disfrutaría, no tiene mala pinta, pero no llega a convencerme.
    Besos

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  7. Pues no me había fijado en ella, y aunque después de leerte el tema me pudiera resultar interesante esos dos puntos que no te han convencido para mi son bastante a la hora de tomar una decisión. Besos.

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  8. Pues esperaba tus impresiones porque de primeras la temática no me llamaba muy especialmente, yo creo que por esos peros que mencionas lo dejo pasar, también me impediría disfrutarla.
    Un beso

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  9. Pues es una pena que tenga esas dos pegas...porque la historia me parece super atractiva. Aún así, me arriesgaría a leerlo solo por los temas que trata.

    Besitos

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  10. Hola guapa!
    Pegas incluídas me gusta el libro, pero estoy desbordada, no creo que pueda leerla...pero me parece un regalo estupendo.

    Besukis 💋💋💋

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  11. Pues si encima de que el camino es difícil, porque aunque vale que la autora lo hace con delicadeza que es de agradecer, muy duro, nos atascamos... También la otra pega me aleja de un libro, me puede eso de andar dándole vueltas, porque acabo por obviar esas palabras pero te quedas con la sensación de que te vas perdido cosas. No es que me quiera fijar solo en lo negativo pero es que este es de los libros que ya de partida me suponen un esfuerzo extra. Con decirte que los cometas no pude pasar del primer capítulo. Me gusta mucho lo que cuentas sobre la ambientación, es de esos libros que te llevan de verdad a los lugares que describen. Es parte de la magia de la lectura, pero en esta ocasión no va a poder ser. Me parece un sufrimiento desmedido el de esa pobre criatura.
    Reseña clara y honesta, felicidades.
    Besos

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  12. A mi ya sabes que este tipo de historias me atraen muchísimo y que son muy yo, así que la añado a la lista para no variar jajaja
    Un beso!

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  13. Pese a ese par de peros, has conseguido tentarme con esta lectura.
    Besotes!!!

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  14. A pesar de las pegas no me importaría leerla.

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  15. A mi también me da rabia cuando traducen al final del libro. Tanto cuesta poner la traducción en la misma página? Sería más ágil. Iguamente, me la apunto. Gracias por la reseña.

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  16. Desde luego si me dejo llevar por la portada, me lo llevo de cabeza porque me parece una preciosidad. La historia también me atrae, pero los peros que comentas sobre el ritmo y los términos en hebreo hacen que me lo replantee. Le daré unas vueltas.
    un beso ,)

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  17. Pinta bien, a ver si me quito pendientes y puedo ampliar mi lista :)

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  18. Pues me apetece y no me apetece a partes iguales. La historia en sí me llama, pero esos peros ahora mismo se me harían un poco cuesta arriba. Ya veremos. Que por cierto, tampoco he leído "Cometas en el cielo", ya me vale...

    ¡Besote!

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  19. Pues a pesar de lo que comentas, y mira que me fastidia el uso de otros idiomas en los libros, me gustaría leerla. Acabo de leer otro libro sobre Siria pero de su historia antigua y más relacionado con los cristianos que allí había frente a los musulmanes pero nada se nombra de que hubiera judios. Y me gusta que sea sobre una mujer, aunque me haga sufrir su situación. Si se me pone a tiro, lo leería sin duda.

    Bs.

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  20. Estos libros no me van mucho pero a Alberto este libro le va a encantar. Besos

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  21. Aunque tus pegas son pequeñas, ya de por sí no es una lectura que me apetezca demasiado. Esta vez lo dejo pasar. Un besote!

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  22. A mí no me llamó de primeras y los "peros" que le pones hacen que no me decida por ella. Lo de los términos en hebreo seguro que ralentizan mucho la lectura, al menos podrían haber puesto el significado mediante notas a pie de página, no al final de la novela
    Besos

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  23. Me gusta lo que nos cuentas de esta novela. Tomo buena nota de ella. Besos.

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