Bookeando

con MªÁngeles

Qué raro que me llame Federico - Yolanda Reyes

21/12/18

«Certera, inteligente, dueña de una sensibilidad trabajada, Yolanda Reyes nos expone a esa frontera de amor y extranjería que hay en todos nosotros.» Luis García Montero Belén es una editora madrileña que siente el deseo profundo de ser mamá, y que tras varios intentos fallidos por quedar embarazada opta por el camino de la adopción. Esta es la historia de esa decisión y del proceso complejo y valiente mediante el cual va construyendo su maternidad. Es también la historia de su hijo Federico, un joven fotógrafo que, con el pretexto de un proyecto artístico, regresa a Colombia para rastrear sus orígenes y entender mejor quién es. Y es la historia de ambos, de una madre y un hijo que a través de sus búsquedas aisladas estrechan un vínculo que demuestra ir más allá de lo biológico. 


MIS IMPRESIONES


Un flechazo fue lo que tuve con este título tan llamativo que me llenó de curiosidad. Y anotado lo tenía desde el verano con grandes expectativas, que en cierta medida se han cumplido y en parte no. Os cuento mis impresiones finales.

¿De dónde vienen los bebés? Del deseo, quiso decirle mientra leían el libro, como cada noche, él inclinado sobre las ilustraciones, con la cabeza de motas negras tan cerca de su brazo, y ella pensando cómo lo había imaginado de distinto. Paloma iba a llamarse, pensó en aquel vestido de bailarina que tuvo el impulso de comprar imaginándola...

Freddy es un chico colombiano que llegó a España a través de una adopción internacional en el año 1996. Será él uno de los protagonistas principales de una novela que avanza a dos bandas, alternando dos voces narrativas. La suya en primera persona, después de diecisiete años en España, dirigiéndose a su madre, a quien llama Belén, y remontando en el tiempo hasta sus cinco años, para contarnos aquellos primeros días en Madrid junto a aquella señora, a quien le habían dicho tenía que llamar mamá y a la que insistía una y otra vez para que lo llevara a “Bobotá”. Muchos años han pasado de aquello, pero la necesidad de volver a sus orígenes sigue intacta. Y ahora, a sus veintidós años, aprovechará unas prácticas profesionales, para volver a Colombia e indagar en sus raíces.

Un narrador omnisciente, en capítulos alternos, nos irá desgranando la historia de Belén, la madre de Freddy o Federico, como ella lo llama. Una editora madrileña, dedicada  a la literatura infantil, con la que iremos recorriendo el tortuoso camino que ha de transitar una persona desde que siente el deseo de ser madre hasta que después de haber agotado otras vías, de tomar la decisión de adoptar, llega a tener a su pequeño en sus brazos. Burocracia, altibajos emocionales, contratiempos, enjuiciamiento social y mucho más es lo que podremos encontrar en esta vertiente de la novela, en la que a pesar de estar narrada por una tercera persona, estar contada desde fuera pero no con asepsia, la autora retrata a la perfección, con la delicadeza y sensibilidad que el tema requiere, el tótum revolútum de las emociones de una mujer que ansía ser madre sobre todas las cosas.

Dos voces narrativas, dos puntos de vista (madre e hijo), el deseo cumplido de una frente al desarraigo de un menor para lo que se supone será para él una vida mejor. Una novela que va y viene del presente al pasado para montar el mapa de dos vidas, y que está salpicada de momentos muy emotivos en el caso de Belén,  y otra serie de anécdotas en el presente, de la mano del viaje de Federico a Bogotá, que han empañado de alguna manera esas buenas sensaciones con las que me mecía la autora mientras me contaba la otra historia, la del pasado y del presente de esa madre, incluso las del pasado de Federico, de lo cómo veía ese niño todo lo que estaba ocurriendo en su vida, que sí me tenían cautiva. Ciertos acontecimientos y  vivencias del presente de Federico que, en mi opinión no aportan nada a la trama y la ralentizan, me han sacado de esa historia tan bonita y tan realista de su madre, contada de una forma tan cuidada y tan envolvente. Y a pesar de todo, de esos peros, o esa parte accesoria, que yo he entendido innecesaria, el balance es bueno. La considero una lectura interesante y que quizá algunos de vosotros podáis disfrutar más incluso que yo.

Qué raro que me llame Federico es una novela diferente, una novela que nos muestra la adopción desde dos perspectivas enfrentadas: una madre y un hijo. Una historia con un componente emocional importante y una prosa maravillosa, que en algunos aspectos no ha logrado convencerme tanto como esperaba pero de la que no obstante he disfrutado.   

18 comentarios:

  1. Hola!! La verdad suena muy interesante la historia este tipo de historias son las que me hace llorar como una Magdalena, por el momento paso ya que tengo una lista interminable de pendientes. Besos

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  2. Normal sentirse más cerca de una historia que de otra y supongo que es algo así lo que te ha ocurrido (hablo desde mi ignorancia porque no he leído el libro). El tema es interesante, me parece.
    Abrazos

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  3. Curioso título, sin duda. La temática me atrae pero tus "peros" y la escasez de tiempo hacen que lo ponga en cuarentena
    Besos

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  4. Tengo mucho pendiente, así que ya veremos...
    Besos

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  5. No es una novela que a priori me llame la atención, pero tras leerte, no sé, lo cuentas tan bien que apetece leerla. La deja en stand by.
    Besos

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  6. Pues es verdad que el título es muy llamativo y curioso, pero la historia no termina de llamarme a correr para leerlo. No me importaría, pero no lo voy a buscar a corto plazo. Ya veré más adelante :)

    ¡Besote!

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  7. No me la llevo, la verdad es que el tema no me atrae.
    Besos.

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  8. Una historia atractiva y, como dices en tu reseña, diferente. No me importaría leerla. Besos.

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  9. No sé, creo que esta no es de las mías y con todo lo que tengo por leer .... Besos.

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  10. Tenía mejor pinta de lo que es. La verdad es que el tema no me atrae especialmente y viendo las pegas y que no te ha entusiasmado demasiado aunque te haya gustado no me anima mucho.
    Besis6

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  11. Qué curioso ese título... Tiene buena pinta pero no sé si la disfrutaría como es debido, aunque tampoco voy a descartarla. Besos

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  12. Me fio totalmente de tu criterio y sé que la has disfrutado a pesar de ese pequeño "pero", pero no acaba de atraerme lo suficiente. Esta vez la dejo pasar guapa ;)

    Besitos

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  13. Sin duda parece una lectura muy interesante y me gusta lo que comentas de que es diferente.

    Besos =)

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  14. El tema me atrae, pero los peros que le pones me echan un poco para atrás. Si se cruza...
    Besotes!!!

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  15. Pues a mí se me ha metido entre ceja y ceja y la tengo que leer a pesar de los peros 🙄

    Besitos cielo 💋💋💋

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  16. Me parece un tema muy duro, creo que ahora no estoy para eso.
    ¡Besitos!

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  17. Umm...no sé. Creo que no me llama mucho la verdad. Besos

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  18. El título desde luego que es para pararse a echarle un vistazo. La historia me seduce por el aspecto madre e hijo pero por nada más y veo que le falta a pesar de todo un último gesto que haga que enganche y te resulte imprescindible.

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