28/5/19

Belleza roja - Arantza Portabales

megustaleer - Belleza roja - Arantza PortabalesSeis sospechosos cenan en el jardín de una lujosa casa de las afueras de Santiago de Compostela mientras el cadáver de Xiana Alén, de quince años, yace en el suelo anegado de sangre de su dormitorio, como si fuera una instalación artística: sus padres, su tía Lía Somoza -pintora de fama internacional-, una pareja de amigos y la anciana tía de las hermanas Somoza. Todos los indicios apuntan a Lía, pero a los pocos días esta trata de suicidarse y es internada en un hospital. El comisario Santi Abad, con la ayuda de Ana Barroso -una policía joven, fuerte y temperamental con la que le irá uniendo una intensa y conflictiva relación-, deberá destapar los secretos mejor enterrados de los Alén Somoza, una de las familias más poderosas y adineradas de la alta sociedad gallega.

FICHA DEL LIBRO

MIS IMPRESIONES


Conocí a Arantza Portabales el año pasado con Deje su mensaje después de la señal, una novela coral en apariencia ligera, que me dejó muy buen sabor de boca y ganas de leer más de esta autora. La publicación de Belleza roja, aun con su cambio de registro, me brindaba la oportunidad de adentrarme de nuevo en sus letras y no me lo pensé ni un segundo. El resultado ha superado mis expectativas. Os hablo de ella.

23 de junio de 2017. Mientras en una lujosa urbanización de Santiago de Compostela, la familia Somoza cena en el jardín con unos amigos, Xiana Alén Somoza, su hija de quince años es degollada en su habitación. Será su tía, Lía Somoza, la que descubra el cuerpo de la niña en medio de una escena que parece salida de un cuadro: el suelo de la habitación está completamente cubierto de sangre. En contraste con el rojo del suelo, las paredes, el mobiliario y el vestido de Xiana son de un blanco inmaculado.

La familia está impactada por lo sucedido, pero cuando quince días después del suceso Lía Somoza trata de suicidarse se convierte en la principal sospechosa del asesinato. Será el inspector de policía Santi Abad, con la ayuda de la oficial Ana Barroso quienes habrán de escudriñar entre los secretos de esta familia de la alta sociedad gallega, su entorno y los motivos que podía tener alguien para asesinar a Xiana. Algo está claro desde las primeras horas, la urbanización es un fortín y nadie entró ni salió de esa casa aquella noche por lo que uno de los seis asistentes a la cena es el asesino.

Belleza roja es algo más que una novela negra al uso, y si por algo no dudo en recomendarla es porque la historia va mucho más allá de lo que es una simple investigación policial, integrando en el hilo principal una serie de subtramas tan interesantes y sólidas, que no solo dotan de gran veracidad a la historia, sino que logran mantenernos en vilo hasta las últimas páginas.  También el arte y el tema de la salud mental estárán muy presentes. Los personajes que dan vida a la misma están dotados de una profundidad absoluta, están vivos, tienen fortalezas y debilidades, incluso miserias que esconder. Y a medida que vamos conociendo sus miedos, sus secretos o sus mentiras, van confundiéndonos y haciéndonos dudar de todo y de cada uno de ellos. Qué duda cabe que no es algo fácil de conseguir en una novela que cuenta con poco más que un puñado de sospechosos, y aquí es donde se nota que la autora saca oficio para mantener una tensión in crescendo hasta el desenlace.

Dos narradores se alternarán a lo largo de los capítulos: uno en tercera persona que nos irá poniendo al día del curso de la investigación y de los avances médicos con Lía. Y, por otro lado, la propia Lía en primera persona, nos hablará de sus pensamientos más íntimos: sus preocupaciones, los recuerdos de su niñez y adolescencia, la relación con su madre, con su gemela y con Teo, su cuñado.

La pluma de Arantza Portabales es magnífica. Tiene una prosa precisa y pulcra, esa que hace que además de imbuirnos en la historia por su propia garra, disfrutemos además de la lectura con ese aliciente extra que no siempre está presente en las novelas del género negro.

No es esta una novela de grandes escenarios, pero sí que cuenta con una ambientación muy lograda, tanto en la parte que retrata el ambiente en la residencia de los Somoza: la tensión de la familia, la incredulidad inicial, ese clima enrarecido tras el asesinato, los silencios y la desconfianza que se genera entre los miembros de la familia, como en lo que atañe al ámbito hospitalario, y a esa relación médico-paciente que necesariamente debe establecer un psiquiatra  con un interno para explorar en su psique.

Belleza roja ha sido una lectura sorprendente y que no dudo en recomendaros. Una nueva novela en la que Arantza Portabales demuestra que sabe moverse con total soltura en diferentes géneros. Si buscáis algo más que una novela negra, una trama que además de atraparte desde las primeras páginas, ahonde en la psicología de los personajes y os mantenga en vilo hasta el final, esta es vuestra historia.

27/5/19

Esta semana leo #22-2019

Comienzo la semana leyendo La quinta víctima de J.D. Barker, la novela que continua la senda que comenzó con El cuarto mono y me atrevo a aventurarme a poco más porque tengo unas semanas complicadas. Quizá, y si llegan algunos libros que faltan, por fin se podrá iniciar la lectura conjunta de La fragilidad del crisantemo de José Vicente Alfaro, pero dependerá de Correos.


Y, vosotros, ¿qué leéis?

20/5/19

Esta semana leo #21-2019

Mi ritmo lector está de capa caída últimamente, así que vengo arrastrando lecturas de la semana anterior. Comienzo metida de lleno en la lectura de Antes de los años terribles de Víctor del Árbol, una novela que me tiene completamente atrapada. A lo largo de estos días, conforme vayan llegando los ejemplares que faltan, comenzaremos la lectura conjunta de La fragilidad del crisantemo de José Vicente Alfaro.


Y, vosotros, ¿qué leéis?


17/5/19

Despiértame cuando acabe septiembre - Mónica Rouanet

El rastro de un joven español se esfuma por el sur de Inglaterra tras dejar un mensaje de socorro en el teléfono móvil de su madre. Ella, que apenas ha abandonado su pequeño pueblo en contadas ocasiones, decide ir en su busca. Hace un año, su marido desapareció en las tranquilas aguas de la Albufera y no está dispuesta a vivir de nuevo una angustia como aquella. 
La Guardia Civil encontró la barca de Antonio abandonada a la deriva, con manchas de sangre sobre sus tablas. Amparo está convencida de que murió, pero las malas lenguas que recorren el pueblo rumorean otras cosas. Una vez en Inglaterra, Amparo descubre que su marido puede continuar con vida, ser el causante de la muerte de una mujer y estar involucrado en una sórdida trama repleta de intrigas.


MIS IMPRESIONES


Donde las calles no tienen nombres fue una de esas novelas que pareció convencer a todos cuantos he consultado. A mí me dejó con mucha curiosidad por conocer a Mónica Rouanet y la oportunidad ha venido de la mano de su nueva novela, Despiértame cuando acabe septiembre. Os cuento qué me ha parecido.

Un año hace ya de la desaparición de Antonio y una barca a la deriva con un rastro de sangre es el único dato que Amparo, una mujer de familia humilde de la Albufera, tiene acerca de la desaparición de su marido, al que parece habérselo tragado la tierra. Mientras, ella no solo ha tenido que seguir adelante con su dolor sino también aguantar las consecuencias de vivir en un lugar pequeño donde las habladurías se expanden como la espuma. Pero eso no es algo nuevo; lo ha sufrido desde niña. Ahora, un mensaje de su hijo Toñete, pidiéndole ayuda hará que esta mujer de poco mundo tenga sacar fuerzas de flaqueza y volar al sur de Inglaterra en su busca. Allí le aguardarán un montón de sorpresas inesperadas, entre ellas, la posibilidad de que su marido esté vivo e implicado en la muerte de una mujer y ciertos negocios de lo más oscuros.

Despiértame cuando acabe septiembre es una novela de corte intimista que se combina con una misteriosa desaparición, y en la que una mujer se ve acuciada a la búsqueda de su hijo, teniendo que erigirse en investigadora para dar con su paradero. Una trama, en apariencia simple, que va tornando en una sórdida historia llena de secretos enterrados. Una historia a la que aun teniendo mimbres, creo que no se les ha sacado suficiente partido. Me ha faltado cierta garra, y es que aun considerando que la trama en sí es buena, y la lectura es ágil, que no rápida, creo que los personajes están faltos profundidad, esa que te mantiene pegada a la historia con ganas de más. Y quizá eso mismo haya provocado en mí que una novela que comienza muy bien, no logre mantener la tensión adecuada y tenga ciertos valles en la lectura para remontar en su recta final, eso sí con un final impactante. 

Será Amparo, la protagonista narradora, la que en presente nos vaya desgranando el curso de los acontecimientos desde que recibe un mensaje de su hijo hasta que, a través de su propia investigación, tope con un sombrío asunto y salgan a la luz un montón de secretos guardados bajo siete llaves.

Amparo es una mujer humilde que vive en la Albufera me ha inspirado cierta compasión desde  las primeras páginas porque es la típica persona que parece haber nacido para ir de drama en drama. Una mujer que no encaja en ningún sitio, hija de unos emigrantes que probaron fortuna en Suecia, allí era la extranjera. A los veinticinco volvió a España para aquí ser la sueca. Conrad es un británico que ayudará a Amparo en su investigación, un hombre hundido, también marcado por la tragedia que, en busca de sus propias respuestas, decidirá acompañar a nuestra protagonista.  

La ambientación de la historia sí que está muy lograda y me ha gustado especialmente la forma en la que la autora recrea la presión social de un entorno pequeño, de esa familia humilde que ve cómo los chismes se van colando por todos los rincones y hacen la vida insoportable.

Despiértame cuando acabe septiembre es una novela que combina una historia intimista con la investigación sobre le paradero de un joven. Una trama que esconde mucho más de lo que priori podamos imaginar y en la que me ha fallado la tensión narrativa y la profundidad de ciertos personajes.  

15/5/19

La silueta del olvido - Joaquín Camps

La inspectora Claudia Carreras quiere ser una buena policía, y una buena persona. Por ese orden. Pero ambos objetivos le resultan inalcanzables por culpa de la desolación que siente tras el asesinato en Madrid de su compañero y amante, Tomás. 
Para olvidarlo se traslada a Valencia, donde debe investigar el extraño secuestro de Lara Valls, la hija de una adinerada familia. Pronto descubre que nada en este caso es lo que parece, y poco a poco empatiza con Lara: ambas son adictas a la literatura, al pasado y al sufrimiento. Tres drogas que pueden llegar a ser mortales. 
Una trama intrigante, una prosa aparentemente ligera pero repleta de guiños y cargas de profundidad, junto con unos personajes que viven como si trepasen por una cascada, impedirán al lector dejar de pasar las páginas de La silueta del olvido.


MIS IMPRESIONES


En ocasiones se nos van las mejores y eso me pasó a mí con La última confesión del escritor Hugo Mendoza, que duerme en el estante aguardando un momento que aún no ha llegado. Sin embargo, no podía repetir la jugada, y los buenos comentarios que había oído del autor, y por qué no decirlo, esa rosa tan maravillosa que tiene la portada, me llevó de cabeza a por La silueta del olvido, que además ha sido galardonada con el Premio Azorín de Novela 2019. Os cuento mis impresiones. 

Valencia. Una adolescente de una acaudalada familia ha sido secuestrada en su propia casa. Lara Valls, la hija de un prestigioso médico desaparece de la lujosa urbanización en la que residía sin que nadie parezca haber detectado nada anómalo. El caso es asignado a la inspectora Claudia Carreras que, en un intento de dejar atrás un trágico suceso en el que Tomás, su amante, perdió la vida, ha pedido el traslado a la capital del Turia. 

En otro hilo, Héctor, un periodista en horas bajas, intenta hacer caja con una entrevista a Matías, un hombre al que una negligencia médica dejó postrado en una cama con graves secuelas medulares y a expensas de los cuidados de su madre. 

La juventud de la chica y su belleza hacen presagiar lo peor. A la espera alguna noticia o de la solicitud de un rescate, todo se complica cuando la nota dirigida a los padres de la chica llegue a través de Héctor, ese periodista que aparentemente no tiene nada que ver con los Valls. ¿Qué es lo que está ocurriendo? ¿Qué relación puede haber entre ellos para que quienquiera que haya llevado a cabo el secuestro lo haya elegido a él como correo? 

Se inicia así una compleja investigación policial que nos adentrará en el lado más ruin y miserable del ser humano. Una investigación con muchos recovecos, que va ganando en tensión y que tiene un par de giros absolutamente desconcertantes. Encontramos en ella unos personajes muy de carne y hueso con un protagonismo muy equilibrado. Habrá que escudriñar en la vida de los Valls, en sus amistades, sus posibles enemigos. También en la vida de la propia Lara, una niña reservada, casi asocial, que únicamente parecía encontrarse a gusto entre las paredes de la magnífica biblioteca que sus padres le construyeron. ¿Quién puede estar detrás de todo? 

La silueta del olvido es una novela contada de una forma original que nos va a permitir tener una visión mucho más amplia de cada uno de los personajes, casi periférica y muy cinematográfica, ya que, además de los diálogos, el autor vuelca en la narración parte de los pensamientos de sus protagonistas, esos que antes de hablar pasan por nuestra mente, y cuya trayectoria rectificamos en ocasiones sobre la marcha para decir algo más políticamente correcto. Un dato que, junto con otros pequeños detalles, hacen que en la novela se den la mano escenas que nos arrancan la carcajada con otros mucho más estremecedores y que, pese a su contraste, funcionan muy bien. A mí me han gustado y me ha parecido una combinación acertada pese a lo arriesgado. La inspectora Carreras tiene un reto importante y el tiempo apremia, pero ella es una mujer muy capaz, pese a sus complejos y sus demonios interiores. A través de pequeños flashbacks intercalados en la trama iremos montando su historia. El subinspector Ramón Linares, es un agente curioso en muchos sentidos; no solo en su aspecto descuidado, también en sus aficiones. Héctor, es un miserable capaz de sacar tajada con la truculenta historia de un impedido. Cristina Manuela, la madre de la niña, es pija insoportable, una mujer que vive por y para las apariencias. Y el doctor Valls, acostumbrado a poner las normas, debe dejar todo en manos de otros. 

La silueta del olvido es una novela que atrapa desde las primeras páginas con una trama muy original, una tensión bien sostenida, unos personajes potentes y un cambio de tercio tan brillante e inesperado que no puedo más que recomendaros su lectura. Sin duda, un buen estreno el mío con este autor.

14/5/19

Ganador de La silueta del olvido de Joaquín Camps

Transcurrido el plazo para participar en el sorteo de un ejemplar en papel de La silueta del olvido de Joaquín Camps, os dejo el nombre del ganador. El premio es para:

a Rafflecopter giveaway

Felicidades al ganador. Por favor, envíame tus datos postales en un plazo de 48 horas a bookeandoconmangeles@gmail.com. El envío postal lo haré yo misma por lo que no me hago responsable de cualquier posible extravío. En caso de no recibir respuesta en ese plazo se procederá a resortear el libro. 

Muchas gracias a todos por vuestra participación.

13/5/19

Esta semana leo #20-2019

Comienza una nueva semana en la que el verano parece haber llegado a Málaga para no retirarse y comienzo mucho más relajada y con ganas de retomar de lleno la actividad bloguera. De momento, os voy a contar mis planes de lectura que son muy suculentos. Ayer mismo comencé Belleza Roja, la nueva novela de Arantza Portabales de la que he podido leer poquito pero que promete ser una buena lectura. Cuando finalice será el turno de Antes de los años terribles de Víctor del Árbol, una historia con pintas de ser de las que te dejan huella. Espero contaros muy pronto algo más de ambas.


Y, vosotros, ¿qué leéis?


7/5/19

El artesano - Sharon Bolton

La carrera profesional de Florence Lovelady llegó a lo más alto cuando treinta años atras ella misma dirigió el arresto de Larry Grassbrook, un fabricante de ataúdes y asesino en serie. Como algo propio de nuestras peores pesadillas, las víctimas eran niños y fueron enterrados vivos. Florence resolvió el misterio y encerró a Larry en la cárcel durante el resto de su vida, justo antes de que más niños fueran asesinados. 
Pero ahora, treinta años más tarde, Larry ha muerto y los eventos del pasado se comienzan a repetir. ¿Hay alguien copiando los asesinatos cometidos por Larry? ¿O estuvo Florence equivocada durante todos estos años? Pero cuando su propio hijo desaparece en circunstancias similares, el caso no solo es que vuelva a abrirse, ahora es personal. ¿Hay algo mucho más siniestro y macabro en juego?


MIS IMPRESIONES


Ya sabéis que soy de esas que no se puede resistir a un buen thriller y si además la historia tiene tintes oscuros, mejor que mejor. El artesano de Sharon Bolton parecía tener los ingredientes perfectos. Os cuento mis impresiones de su lectura.

Tras una carta de la propia autora en la que explica al lector su interés desde antiguo por las brujas, nos cuenta cómo su localidad natal, Pendle , en el año 1612 unas mujeres fuero ahorcadas por brujerías, siendo en general esa zona norte de Inglaterra cuna de misterios y supersticiones.  

Nos situamos en agosto del año 1999, cuando han pasado treinta años desde que Florence Loveday detuviese por asesinato a Larry Glassbrook. Hoy después de tantos años, vuelve a aquel lugar que quiso enterrar en su memoria para acudir al funeral de Larry, el que fuera propietario de la funeraria Glassbrook & Greenwood, que acusado de asesinar a tres niños enterrándolos vivos, ha pasado los últimos treinta años entre rejas. Tras el entierro, mientras Florence visita su antiguo domicilio descubre algo que la perturbará por completo y le hará dudar si Glassbrook es realmente el culpable de aquellos asesinatos o el responsable está libre. Las cosas no tardarán en complicarse.

El artesano es un thriller con un comienzo realmente impactante que atrapa al lector por completo. La idea de ser enterrado vivo es para la imaginación de cualquiera la peor de sus pesadillas y explorar los motivos que pueden llevar a una mente tan perturbada a someter a esa barbarie a tres tres adolescentes fue el gancho perfecto. Sin embargo, a pesar de estar encuadrada como thriller, no es esta novela de devorar en dos sentadas sino que, tras ese culmen inicial va hacia aguas más tranquilas, y aunque se lee a buen ritmo y tiene una prosa sencilla y asequible, me ha resultado una de esas historias que va de más a menos y el desenlace no ha estado a la altura de lo esperado. Estamos, eso sí, ante una novela muy oscura, de esas en las que siempre sientes que hay alguien al acecho, observando tras de una cortina. Una historia donde el misterio se entremezcla con la superstición y cierto tinte paranormal.

Nos encontramos con dos hilos temporales de los que sin duda alguna el del pasado me ha resultado mucho más interesante y lleno de tensión. También se alternarán dos voces narrativas: la de Florence en primera persona, que consigue trasladar al lector todas sus dudas en el presente, sus inseguridades en el pasado, y la de un narrador omnisciente. En 1999, Florence es una reconocida profesional que regresa junto a su hijo a la localidad en la que ejerció como agente de policía treinta años atrás y algunas de sus pesadillas parecen volver a repetirse. En el otro hilo retrocedemos a junio de 1969 cuando ella era una joven agente más inexperta, que trataba de hacerse un hueco profesional en un mundo de hombres, no demasiado dispuestos a hacerle fácil el desempeño de sus funciones y en el que cada uno de sus actos era cuestionado. No obstante, Florence era una chica obstinada y la detención de Larry lanzó su carrera profesional.

El personaje de Florence es realmente bueno, nos va guiando por toda la investigación policial de la desaparición de tres niños de la localidad . Es una mujer que trata de hacer carrera en un mundo de hombres, pero que demuestra constancia y no de deja arredrar por nadie. La ambientación es otro de los puntos fuerte, con esa funeraria que es casi una protagonista más, y con la que he aprendido cosas tan curiosas como la diferencia entre un ataud y un féretro y otros detalles que han conseguido ponerme los pelos de punta.

El artesano es un thriller con un comienzo realmente perturbador e inquietante y una protagonista con mucha garra. Una historia oscura en la que se mezclan la investigación policial y las supersticiones.

6/5/19

Esta semana leo #19-2019

Comienza una semana que se me va a pasar entre apuntes y agobios de última hora. Estaré fuera varios días y no precisamente de vacaciones, pero prometo volver a la carga a partir de la semana que viene. Si algo puedo hacer aparte de leer mis capítulos correspondientes a la lectura conjunta de Anna Karenina, que por si no sabéis estamos siguiendo un montón de blogs a través de Twitter con el hastag #LCKarenina,  los dedicaré a leer un poquito de Despiértame cuando acabe septiembre de Mónica Rouanet


También tenéis activo un sorteo en el blog que por falta de tiempo no está teniendo ni casi publicidad: un ejemplar en papel de La silueta del olvido de Joaquín Camps. Esta es la última semana para participar y no os haré esperar mucho con el resultado. Bases.



Laky de Libros que hay que leer nos trae una propuesta interesante y es que José Vicente Alfaro ha publicado nueva novela, en esa ocasión de la mano de Planeta y está organizando un sorteo más lectura conjunta. ¿Quieres saber más? Bases


Y, vosotros, qué leéis?

2/5/19

Mañana tendremos otros nombres - Patricio Pron

megustaleer - Mañana tendremos otros nombres (Premio Alfaguara de novela 2019) - Patricio PronViven en Madrid, en la actualidad. Ella es arquitecta, tiene miedo a hacer proyectos de futuro y busca algo que no puede definir. Él escribe ensayos, lleva cuatro años a su lado y nunca pensó en verse soltero de nuevo, en un «mercado» sentimental del que lo desconoce todo. 
Por las grietas de su derrumbe como pareja entran las amistades, sus consejos y sus vidas, la mayoría de las veces con más dudas que certezas. Es la generación Tinder, la de unas personas que eliminan a otras con un dedo; una generación en la que todos están expuestos y a la postre desencantados. La ruptura de una pareja también dice mucho de un país, de un momento, de una idea de convivencia. Y la radiografía de los tiempos es dura: padres que lo son por obligación, experimentos de reinvención personal que son performances sin público, unas tecnologías que lo penetran todo, incluyendo la intimidad. Ella y Él, ya próximos a los cuarenta, comienzan a habitar esos nuevos espacios posibles en paralelo, sin desgarros románticos pero con una fuerte añoranza misteriosa que tal vez vuelva a reunirlos. 
Mañana tendremos otros nombres es una mirada a las relaciones sentimentales del animal humano desde una óptica sociológica que no excluye la ternura. Es, sobre todo, la gran novela del amor en los tiempos de las redes. 

FICHA DEL LIBRO

MIS IMPRESIONES


De un tiempo a esta parte disfruto cada vez más con las novelas intimistas y la sinopsis de esta historia me provocó un auténtico flechazo. No me equivoqué con ella. Esta de la que os hablo hoy, Mañana tendremos otros nombres, de Patricio Pron, ha sido la novela que se ha alzado con el Premio Alfaguara de novela 2019. Os cuento el porqué de mi recomendación.

Una línea de luz había ido deslizándose por el suelo hasta alcanzar el montón de hojas de papel. Eso significaba que uno de los últimos días de ese verano estaba terminando, o comenzaba, Él ya no lo sabía. Durante una época solía jactarse de que podía dormir siempre y en todos los sitios, solo tenía que cerrar los ojos y un instante después el mundo diurno terminaba. Pero en ese momento llevaba dos días sin dormir, y se preguntaba si alguna vez recobraría esa capacidad suya.

Él y Ella han terminado después de cinco años juntos. Ahora, Él está solo en el apartamento que compartían, habitando un espacio que parece inmenso ante el vacío de sus cosas, de su presencia, de su voz. En medio de su dolor, y casi en un acto de locura, se ha dedicado durante dos días a arrancar una de cada dos páginas de los libros que Ella le había regalado, como si de esa forma pudieran hacer un reparto justo, un reparto al que le seguirían el resto de las cosas materiales comunes. Porque, aunque no era eso lo que quería, aunque lo que de verdad deseaba era que Ella estuviese allí, todo había acabado. Ella le ha dicho que hay otro, y él está paralizado, aterrado ante el abismo de un futuro incierto, tanto que no sabe ni cómo seguir adelante.  

Con un desgarro que es imposible no sentir ante la desolación de nuestro protagonista y  la fuerza narrativa de Pron comienza una novela de personajes que carecen de nombres, quizá porque cualquiera de nosotros podríamos ser los protagonistas de esta historia. Él es escritor, ella es arquitecto. Juntos soñaron en construir algo, pero el tiempo nos va modulando y cinco años después, a pesar de haber hecho el camino juntos, sus vidas tienen diferentes metas.  

A menudo, cuando una novela te toca demasiado, es necesario dejarla reposar un poco, para tener una perspectiva más serena, más real. Me ha parecido magnífica la forma en que Pron lo cuenta: con sencillez, de manera ágil, pero con garra. Su pluma está cargada de sentimientos y tiene una capacidad impresionante para emocionar, para traspasar el papel, calar en el lector e involucrarle con los personajes, manteniendo bien el pulso narrativo en una novela en la que, a pesar de no suceder demasiadas cosas, sí que quedan bien explorados un amplio abanico de sentimientos.  

Mañana tendremos otros nombres es una novela intimista que disecciona de manera excepcional los afectos de cada uno de los protagonistas tras esa separación y las etapas que habrán de superar: el dolor, el vacío, el cansancio, el reparto incluso de las amistades, el miedo, los días y la vida que pasan a su alrededor sin tener casi conciencia de lo ocurrido y la nueva realidad que se abre ante cada uno de ellos. Una realidad tan diferente a la vivida, dominada por unas tecnologías tan intrusivas que dan al traste con cualquier tipo de privacidad, donde el sentir parece estar pasado de moda, donde elegir implica renunciar a oportunidades tentadoras, y lo importante es aparentar una felicidad impostada ante una foto que exhibir a infinidad de personas ajenas y a las que importas poco más que nada.  

Dos son los protagonistas principales de una novela de cronología lineal, en la que se intercalan algunos capítulos relativos al pasado de cada uno de ellos que nos permiten ir montando las piezas de la historia, se divide en siete bloques relacionados con la fecha de la ruptura y abarca un marco temporal de siete meses. Conoceremos a Él y Ella, y a D, A o M algunas de sus amistades.

Mañana tendremos otros nombres es una novela realmente conmovedora en la que además del mapa del duelo de una pareja tras su separación, Pron realiza una feroz crítica social a la realidad que nos rodea, a ese mundo artificioso e irreal donde parecer es más importante que ser, un lugar donde la libertad parece estar reñida con el amor y con nuestra capacidad para mostrar afecto. Sin duda, una novela que invita a la reflexión. Os la recomiendo sin reservas.