26/7/19

El susurrador - Donato Carrisi

Foto para:  EL SUSURRADORGoran Gavila, jefe de un equipo de criminólogos, se enfrenta a uno de los homicidios más misteriosos y perturbadores de su carrera: seis brazos derechos que conducen a cinco cuerpos. Pero ¿a quién pertenece el sexto? Mila Vasquez, una investigadora especializada en la búsqueda de personas desaparecidas, se une a las pesquisas. Los métodos del asesino no se parecen a nada de lo que han visto antes y cada vez que creen estar acercándose al culpable, en realidad se adentran más y más en un juego de pesadillas, aceptando un continuo desafío que los obligará a mirar hacia la oscuridad que todos llevan en su interior.



MIS IMPRESIONES


Cómo necesitaba una sacudida lectora de semejantes proporciones y qué acertada ha sido mi participación en la lectura conjunta de El susurrador de Donato Carrisi, la novela de la que hoy os hablo y que ya fue publicada anteriormente por Planeta bajo el título de Lobos. Poco había que pensar para decidirme por un autor que me ha convencido por completo con otras de sus novelas. Quedaba una atrás y hoy os vengo a hablar de ella.

Seis brazos de niñas han sido hallados en un bosque. Las primeras investigaciones policiales ponen de manifiesto que cinco de ellos encajan con cinco desapariciones denunciadas de niñas de edades comprendidas entre los ocho y los doce años. Pero, ¿a quién corresponde el sexto brazo? El objetivo prioritario es identificarlo. Será el Departamento de Ciencias de la conducta quien, con la colaboración de un reputado criminólogo, Goran Gavila, y la experta en desapariciones Mila Vásquez, se haga cargo del caso. 

Y con estos mimbres Carrisi vuelve a hacer de las suyas, sumergiendo al lector en un thriller totalmente adictivo. No habrá tregua en una investigación en la que el tiempo apremia más que nunca. La vida de menores está en juego; el caso pone los pelos de punta: unas niñas asustadas e indefensas están en manos de un cruel y despiadado asesino que juega al despiste con el equipo policial en un continuo pulso hasta su desenlace. 

Un narrador omnisciente, que irá saltando de uno a otro personaje para perfilarlos, será el encargado de conducirnos por una historia narrada de forma sencilla, con abundancia de diálogos y un ritmo que, de tan ágil en sus inicios, se torna en endiablado en la última parte de la novela. Su cierre, tan desconcertante como imprevisible, vuelve a encumbrarme a este autor entre los mejores del género. De entre los personajes hay que destacar a dos, que formarán un tándem de esos que funciona al cien por cien. Dos personajes muy diferentes, pero con una característica en común: cierto halo de misterio en torno a su pasado. A medida que avanza la investigación iremos conociendo algo más de ellos. Mila es una mujer especial, más bien rara. Una chica con dificultades para socializar, sin empatía para con los demás pero cuya dilatada experiencia en desapariciones, a pesar de no ser en casos de asesinos en serie, será una ayuda será fundamental para resolver el caso.

Lo de Carrisi es explorar en los recovecos de la psique humana y los rasgos conductuales de los asesinos. Se notan sus tablas, su soltura y la forma en que consigue enredarte con sus tramas, conducirnos por la historia, escudriñar en la maldad humana, en la oscuridad de algunas personas, sus secretos más ocultos… y con él vamos a aprender un montón de cosas curiosas, incluso sobre los tipos de lágrimas que hay. Y hasta ahí puedo contar. 

Creo que lo he dejado bastante claro pero, por si queda alguna duda, no puedo más que recomendaros esta lectura. Carrisi es muy bueno, no defrauda, a mí me ha enganchado por completo y desde luego no podría haber una historia mejor para esas tardes de piscina. Eso sí, poneos protección solar porque os vais a pegar al libro y vais a acabar chamuscados.