El proyecto Joshua
Autor: Sebastian Fitzek
Editorial: Ediciones B
Páginas: 384
Precio: 19 euros
Sinopsis
Max, el autor fracasado, es un ciudadano respetuoso de las leyes.
A diferencia de su hermano Cosmo, encerrado en las celdas de seguridad de una clínica psiquiátrica, Max nunca ha cometido ningún error.
Sin embargo, dentro de pocos días consumará uno de los delitos más horrorosos del que es capaz un ser humano.
Solo que, por el momento, lo ignora…
Pero hay quienes sí lo saben, y están decididos a matarlo antes de que sea demasiado tarde.
Obras:
Mis impresiones
El proyecto Joshua es un thriller psicológico con el que el autor compone un auténtico rompecabezas en el que sólo a partir de la segunda mitad de la novela iremos logrando encajar piezas. Y cuando llegamos al fondo de la trama no nos cabe otra que admitir que, aunque el germen de la novela y que da título a la misma es realmente bueno, en un afán de dotar a la historia de acción sin límites, giros y un ritmo vertiginoso, cosa que sin duda se consigue, se ha ido un poco la mano y historia resulta forzada, un tanto rocambolesca, poco creíble en ocasiones, frenética en otras y, desde mi punto de vista, mejora mucho en la última parte cuando centra el foco de atención en Max y su hermano.
El proyecto Joshua comienza con un fragmento de El colegio del horror, una novela de Max Rhode y, en menos de dos páginas el autor nos mete en el bolsillo.
A partir de ahí conoceremos a Max, el principal protagonista de este thriller psicológico y va a ser él mismo en primera persona el que nos cuente su historia, imprimiendo a su narración toda la turbación que siente. Esta narración en primera persona de Max se alternará con la de un narrador omnisciente que, a lo largo de los diferentes capítulos, centrará su atención en los diferentes protagonistas de la historia y nos desvelará cómo están viviendo “los otros” los acontecimientos.
Max es un escritor en horas bajas. Después del éxito de El colegio del horror, su primera novela, su mente ha quedado en blanco y no logra escribir nada mínimamente aceptable. Cuando un buen día Max, afincado en Berlín, recibe la llamada de un desconocido pidiéndole que vaya a verlo a la UVI del hospital en que se encuentra agonizando, no sale de su desconcierto. Max está acompañado de su hija de diez años; pese a lo extraño de la situación, la curiosidad le puede y decide pasar por el hospital un momento, dejar a Yola en el coche y descubrir quién está detrás de esa llamada. Allí se encuentra con un hombre, que tras sufrir graves quemaduras está al borde de la muerte. Antes de fallecer, el moribundo le insiste en que Joshua le ha elegido y que no debe bajo ningún concepto infringir la ley.
Max sale del hospital sin dar crédito a lo que está ocurriendo; él es un ciudadano ejemplar, paga sus impuestos, no está atravesando por su mejor momento, ni en lo profesional ni en lo personal. Es consciente que su matrimonio hace aguas y que su familia no es nada común pero, no tiene problemas con la ley, ¿por qué le habrá insistido ese pobre hombre en que no se salte la ley? Finalmente, decide pensar que quizá lo ocurrido no sea más que el delirio de un pobre trastornado. Sus problemas comienzan cuando al volver a su coche su hija ha desaparecido sin dejar rastro y la vida de Max comienza a parecerse cada vez más a la de los protagonistas de sus novelas.
Aunque el elenco de personajes no es muy amplio y el protagonista principal es Max, que sí que aparece muy bien dibujado y logra transmitir su confusión y desconcierto en todo momento, es Cosmo, el hermano pederasta de Max, el personaje que más me ha convencido y en cuya historia personal me gustaría que se hubiera profundizado más, compensando acción y profundidad psicológica de éste curioso personaje. Junto a ellos encontramos a Jola, una pequeña de diez años que, aunque en ocasiones parece mayor, despierta el instinto protector del lector sobre ella.
Fitzek nos va a mover por unos escenarios poco comunes dentro de la ciudad de Berlín, zonas boscosas, humedales y fango que crearán una atmósfera fría, desapacible y opresiva.
En resumen, El proyecto Joshua es un thriller psicológico que, aun estando asentado sobre una base muy potente y absolutamente acorde con los avances tecnológicos de hoy día, pero de la que no puedo exponer más por no desvelar la esencia de la historia, nos lleva por un laberinto de persecuciones, que se ha centrado mucho más en los efectos que en la trama, restando interés a la lectura.


