UN HOMICIDIO SIN CUERPOS. UN HOMBRE SIN IDENTIDAD...
Desde una granja aislada, una mujer marca el número de la policía. Su voz aterrorizada reclama ayuda. Algo espantoso ha sucedido.
Algo que deja a los agentes perplejos. Solo hay enigmas y una persona capaz de revelar los mensajes ocultos en el mal. Pero un temor acecha: saber que el juego nunca terminó…
UNA INVESTIGACIÓN SIN PISTAS. EL JUEGO NO ACABA NUNCA. MIS IMPRESIONES
Carrisi es siempre el mejor de los reclamos para mí. Me
encantan sus historias: me atrapan, me sacuden las crisis lectoras y nunca dudo
a la hora de hacerme con una nueva entrega de cualquier novela suya. Hoy os
hablo de El juego del susurrador.
Os pongo en antecedentes para que no os lieis a la hora de
abordar esta saga. La serie protagonizada por la inspectora de homicidios Mila
Vasquez, una curiosa investigadora cuyo rasgo más característico es su falta de
empatía hacia los demás, una rara enfermedad conductual llamada alexitimia que
hace que sea incapaz de sentir afecto o pena por sus semejantes, se inicia con
El susurrador (anteriormente publicada por Planeta como Lobos, y reeditada y
publicada por Duomo este verano de 2019), le siguen La hipótesis del mal y una
tercera entrega que aún no ha sido publicada en España. El juego del
susurrador, por tanto, es la cuarta entrega de esta serie.
Una noche, durante un terrible temporal, una mujer alerta
por teléfono a la policía sobre un intruso que se ha colado en su propiedad y
que ha despertado los temores de la familia. Cuando finalmente disponen de
efectivos para enviar a la zona, encuentran una escena dantesca: la familia parece
haber sido salvajemente asesinada, pero lo más curioso del caso es que los
cuerpos han desaparecido y no hay pistas sobre su paradero.
Será otra llamada anónima la que ponga a la policía sobre la
pista del que a todas luces parece ser el asesino y al que apodarán como Enigma:
un hombre misterioso, que aparece desnudo y tatuado de pies a cabeza con una
serie de números. Estamos ante lo que parece ser un nuevo susurrador.
Aunque Mila Vasquez lleva un tiempo retirada del cuerpo y
alejada de la civilización junto a su hija, la experiencia de esta con este
tipo de casos hace que su superiora decida acudir en su ayuda y, aunque de
manera extraoficial e intrigada por un tatuaje que tiene el sospechoso con su
nombre, decide echar una mano al equipo. Pronto todo se complicará con la desaparición
de Alice, su hija parece haber sido secuestrada. A partir de aquí no tendrá más
remedio que aceptar el reto de Enigma entrando en un juego virtual en el que le
aguardan muchas sorpresas.
Carrisi es muy bueno y nadie como él para hablarnos de las zonas oscuras del ser humano, para desplegar sus cartas e ir sembrando la duda a golpe de página y mantenerte en jaque. Aquí lo vuelve a hacer en parte porque otra de sus bazas es precisamente la ambientación. Una ambientación que nos lleva a la red. Y aunque podría contaros algo más de ese curioso videojuego
que permite a cualquiera adentrarse en un mundo virtual en el que replicar su vida y en el que su alter ego pueda dar rienda a sus instintos más depravados,
creo que lo justo es dejarlo aquí, y que el lector vaya descubriendo qué nos
propone el autor en esta entrega que se aleja tanto de lo que nos tiene acostumbrados. Lo cierto es que precisamente el escenario a mí se me ha hecho extraño. Poco vamos a encontrar aquí de análisis conductuales, sino que la trama centra su
foco de atención en un universo virtual que, desde mi punto de vista, se le ha
ido un poco de las manos. O quizá yo no haya sido capaz de seguirlo, pero lo
cierto que me he perdido a veces en la historia, y algunas soluciones me han
parecido más sacadas de la chistera que obtenidas de las pistas que haya ido
sembrando a través de la lectura. Es la primera vez que Carrisi me deja una
sensación agridulce con una novela y también espero que la última.
El juego del susurrador es una novela entretenida, curiosa
en su planteamiento, a la que me ha gustado acercarme por ver a una Mila Vasquez
evolucionada, pero en la que el mayor peso de la historia ha recaído sobre un
mundo virtual en el que yo soy bastante lega y quizá esto haya supuesto
para mí un escollo a la hora de disfrutar plenamente de esta lectura. No obstante,
hablamos de Carrisi y yo, seguiré buscando a ese que tanto adoro de anteriores entregas.

