Cuando se vuelven a reunir en una boda, todos tratan de recuperar su vieja amistad pese a lo mucho que han cambiado. Entre la alegría del encuentro las antiguas rivalidades renacen y los viejos secretos amenazan con destrozar amistad y amor.
Un relato maravilloso, emotivo y profundo que trata de un viejo tema: ¿podemos sentirnos alguna vez realmente en casa? Una novela sobre las cosas que importan: el amor y la lealtad, el poder de la música y la belleza de la naturaleza. Publicada recientemente en EE. UU., Canciones de amor a quemarropa se ha convertido en una de las sensaciones literarias del año.
FICHA DEL LIBRO
MIS IMPRESIONES
Butler me conquistó hace tan solo unos meses con Algo en lo
que creer y, tras cerrar las páginas de Canciones de amor a quemarropa, debo
confesaros que muero de amor con las historias de este hombre. Es que es mi
descubrimiento del año y voy a buscar rapidito la única novela suya que creo
que me falta, El corazón de los hombres. Ojalá no deje nunca de escribir
historias. Os doy algunas razones por las que deberíais ir corriendo a buscar
esta novela.
Canciones de amor a quemarropa es una novela coral ambientada
en Little Wing, imagino que nombre ficticio de una pequeña y tranquila localidad de Wisconsin, en el Medio Oeste
americano, que narra la historia de un grupo de amigos que se conocen desde
niños, y tras muchos años separados, habiendo emprendido caminos muy diferentes
en sus vidas, vuelven a reunirse: Lee es, a ojos de todos, el líder del grupo.
Un hombre hecho a sí mismo, cantante de rock de reconocido prestigio
internacional que, aunque afincado en Nueva York, siempre acaba recalando en
Little Wing en busca de esa paz que se respira en el lugar y del cariño que le
profesan sus amigos. Ronny Taylor, por el contrario, dejó sus estudios para
dedicarse a los rodeos; Beth es una mujer cariñosa, juiciosa, muy trabajadora y
junto con Henry ha fundado una familia envidiable. Y Kip, el listo del grupo, después
de años en Chicago como agente de bolsa ha vuelto para casarse en el lugar que
lo vio nacer.
A través de las voces narrativas de cada uno de los
protagonistas el autor va desgranando una trama entrañable, que pone a prueba su
amistad y nos permite contemplar la historia desde diferentes perspectivas, al tiempo que traza un fresco absolutamente fascinante de lo que es la
vida en un lugar donde aparentemente no pasa nada, pero al que acabas queriendo
ir para abrazar a sus protagonistas. Y es que en Little Wing hay pocas cosas
que hacer: no hay cines, ni museos, ni teatros, ni siquiera un local donde
comprar un buen perfume…solo hay granjeros y ganaderos, un clima extremo con inviernos donde solo hay nieve, nieve y más nieve. Pero
hay otras cosas mucho más importantes: gente que se conoce de toda la vida, que
se preocupa por sus vecinos, familia que no es de sangre, gente auténtica que
destila tanta verdad, que hace de esta historia un viaje absolutamente inolvidable.
Aunque el ritmo es pausado, de otra forma sería imposible ambientar
la historia con precisión, aquí las entretelas están en la vida interior de sus
habitantes y, creedme, ellos envuelven al lector en una telaraña de calidez y
honestidad de la que ya no quiere salir.
Butler tiene una prosa deliciosa, cadenciosa, te meces al
compás una historia donde, haciendo honor a su título, no faltará buena música.
Él sabe llevarte, de forma sencilla, pero tocando la fibra sensible. Es preciosa
esa capacidad suya de mezclar en la coctelera tantos y tan dispares temas, que son los que en definitiva, sin orden ni concierto, acontecen en la vida y lograr la excelencia. Los sueños de juventud, el éxito profesional y el
prestigio frente al sacrificio y estrecheces económicas, la inocencia, la
bondad o las zancadillas de la vida son algunos de las cuestiones que aborda esta
historia. También uno que lo envuelve todo: el amor en sus múltiples
manifestaciones: el del amigo verdadero, el de pareja que se cuece a fuego
lento, el que surge del azar o incluso otros más breves y silenciosos que dan
para toda una vida.
Bob Dylan, Louis Armstrong, Perry Como, John Coltrane o
Miles Davis, entre otros, pondrán banda sonora a esta preciosa e inolvidable novela que explora en las raíces y deja
un poso de reflexión sobre temas de calado como qué es el realmente el éxito
en la vida o si existe una mejor forma de amar. A mí me ha emocionado hasta decir basta. Canciones de amor a quemarropa es un novelón con mayúsculas. Hasta ahí puedo contaros, el resto lo decidís vosotros.

