Bookeando

con MªÁngeles

Yo, Julia - Santiago Posteguillo

23/1/19

192 d.C. Varios hombres luchan por un imperio, pero Julia, hija de reyes, madre de césares y esposa de emperador, piensa en algo más grande: una dinastía. Roma está bajo el control de Cómodo, un emperador loco. El Senado se conjura para terminar con el tirano y los gobernadores militares más poderosos podrían dar un golpe de Estado: Albino en Britania, Severo en el Danubio o Nigro en Siria. Cómodo retiene a sus esposas para evitar su rebelión y Julia, la mujer de Severo, se convierte así en rehén. 
De pronto, Roma arde. Un incendio asola la ciudad. ¿Es un desastre o una oportunidad? Cinco hombres se disponen a luchar a muerte por el poder. Creen que la partida está a punto de empezar. Pero para Julia la partida ya ha empezado. Sabe que solo una mujer puede forjar una dinastía.


MIS IMPRESIONES


Ni soy yo muy amante de batallas, ni el imperio romano me atrae ya tanto como antaño y, sin embargo, tenía una especie de espinita clavada por no haber leído a Santiago Posteguillo, que tantos adeptos tiene y cuya forma de contar las historias parece ser tan especial. Que la protagonista principal de la historia fuese una mujer y la entusiasta reseña de una bloguera amiga fueron el detonante para decidirme a leer Yo, Julia. Hoy os cuento cuánto la he disfrutado. 

Julia era muy hermosa, con una inteligencia sobresaliente, aunque nadie reparase en ello. Supo ocultar esa destreza suyas tras la deslubrante belleza de su rostro y de su pequeño cuerpo, del que Septimio Severo quedó prendado de inmediato, al parecer en un encuentro previo que tuvieron ambos cuando Severo ejerció como legado en Oriente años antes, cuando ella aún era solo una adolescente.

Nos trasladamos al año 192 d.C. a Roma para conocer a la bellísima Julia Domna, una joven siria, hija de reyes y esposa de Septimio Severo, gobernador de Panonia Superior, que vive en la ciudad junto a sus dos hijos y su hermana, aguardando la llegada de su esposo. Roma se encuentra bajo el mandato de Cómodo, pero todos están cansados de los caprichos del emperador, de su tiranía, sus excentricidades y sus locuras. En el Senado se conspira para acabar con él, que sabedor de que puede ser traicionado en cualquier momento, mantiene retenidas en la ciudad a las familias de los tres gobernadores más importantes del imperio: Albino en Britania, Nigro en Siria y Septimio en Panonia Superior. Y aunque el intento de Julia de huir con su familia para reunirse con su esposo fracasa inicialmente durante un gran incendio en Roma, el asesinato de Cómodo, el posterior nombramiento de Pértinax como emperador, la inestabilidad política reinante y el clima de desconfianza que se respira en la ciudad harán que Julia decida que es el momento de poner en marcha un ambicioso para cuya consecución nada ni nadie la detendrá. 

Todas las alabanzas que había oído del autor son pocas, y creo que hay que entrar por uno mismo en una historia suya para comprobar cómo un amante del género, después de la ardua labor de documentación que se adivina tras las páginas de esta novela, sabe desprenderse de todo, quedarse con la esencia y novelarlo para el lector de manera fidedigna pero dotando a la historia de un interés, una agilidad y una tensión narrativa que hacen que, sin darnos cuenta, y mientras devoramos páginas y páginas del libro, aprendamos muchísimo de este imperio. 

Y es que no solo hay batallas en esta novela, que las hay; no nos engañemos. Pero, mención especial merece la ambientación, porque nos dibuja Posteguillo no solo un fresco social y político de la época sino que, a través de pequeños detalles, consigue trasladar al lector en el tiempo para darle a conocer curiosidades sumamente interesantes como por ejemplo el método utilizado en la época para calefactar las viviendas. Conoceremos con todo lujo de detalles cómo se organizaba el poder en el imperio: la función de la guardia pretoriana frente a la de las legiones, el papel del Senado, sus reuniones y deliberaciones, las envidias, traiciones y conspiraciones que se traían entre manos, el clima de desconfianza reinante, y los hilos de los que cada cual, gobernadores y senadores, eran capaces de mover para derrocar a cuantos se cruzaran en su camino en su escalada hacia el poder. 

En el centro de esta apasionante historia encontramos a una protagonista de excepción de la que no sabría nada de no ser porque Posteguillo ha tenido la brillante idea de rescatarla del olvido: Julia Domna era una joven siria, menuda, bella, apasionada e inteligente como pocas; despertaba admiración y envidias por igual entre hombres y mujeres, pero siempre fue fiel a sus principios, y no se dejó amilanar ante las adversidades. El respeto mutuo que se profesaba con Septimio Severo y su apoyo incondicional fueron sin lugar a dudas una de las bazas que fortalecieron esta alianza y que la hicieron ganarse el respeto de las legiones y del pueblo. 

Y toda esta historia, que corre a cargo de un narrador omnisciente y estructurada en cinco libros, dedicados cada uno de ellos a los diferentes enemigos con los que tuvo que lidiar Julia en su ascenso al poder (Cómodo, Pértinax, Juliano, Nigro y Albino) nos llega a través de los diarios secreto de Galeno, el que fuera médico de la familia imperial, testigo del derrocamiento y ascenso de una estirpe de emperadores y gran admirador de Julia que, después de acercarse a ella por un interés personal, con el tiempo y por gratitud y justicia, decide contar su historia, insertando al inicio de cada libro, un capítulo en primera persona en el que nos habla como vivía esta historia en un momento determinado.   

Yo, Julia es una novela histórica realmente impresionante, que abarca un marco temporal de cinco años y nos narra cómo se forja una nueva dinastía en la que si bien Septimio Severo estaba a la cabeza, el cerebro de todas las jugadas fue Julia, una mujer fuerte como pocas, dispuesta a pasar por las condiciones más duras sin achicarse ante nada y que se convirtió en la mujer más poderosa del imperio.

Flores sobre el infierno - Ilaria Tuti

22/1/19

Flores sobre el infierno de [Tuti, Ilaria]El primer cadáver es el de un hombre desnudo, con la cara desfigurada y los ojos arrancados. Algo aterrador está ocurriendo en las montañas: un recién nacido ha desaparecido y una sombra misteriosa vaga por los bosques. El caso requiere de todas las habilidades de Teresa Battaglia, comisaria de policía especializada en perfiles criminales que, todos los días, camina sobre el infierno. Su mejor arma es la mente, pero últimamente la está engañando; su lucidez está en riesgo y la investigación, por tanto, también. Por primera vez en su vida, tiene miedo. 
Teresa y el joven inspector Massimo Marini, llegado desde hace poco de la ciudad a este enclave montañoso, deberán llevar a cabo la investigación más difícil a la que se han enfrentado jamás: un caso que hunde sus raíces en los episodios más oscuros y estremecedores de la historia de este rincón milenario del norte de Italia: un infierno que aún sigue latiendo.


MIS IMPRESIONES


Poco tuve que pensar para acercarme a una de las novedades editoriales por las que Alfaguara apuesta en este 2019. Flores sobre el infierno de Ilaria Tuti se nos presentaba en su faja con una frase contundente de Sandrone Dazieri: “Italia tiene por fin a su reina del thriller”. Y, aunque su ritmo es más pausado y la descartaría como thriller, os cuento por qué me ha gustado esta historia. 

El cuerpo yacía sobre la hierba, cubierto de escarcha. La palidez de la piel contrastaba con la oscuridad del pelo de la cabeza y del publis. Al fondo, el verde oscuro de la naturaleza de la montaña. Algunas manchas de nieve persistían en las áreas más umbrosas, cercanas al bosque. Durante la noche habían caído algunos copos un cristal se había quedado prendido entre las pestañas del cadáver.

En el bosque que rodea Travenì, una ficticia y tranquila aldea ubicada en los Alpes italianos, ha aparecido el cadáver de un hombre con el rostro destrozado y los ojos arrancados. Hasta allí se desplazará rápidamente la comisaria Teresa Battaglia y todo su equipo en busca de pistas que arrojen un poco de luz a un caso que, por el sadismo del asesino, intuyen pueda ser el primero de una serie. A ellos se unirá un novato inspector, Massimo Marini, que viene desplazado desde la capital y al que la comisaria, una mujer intuitiva, tenaz y, en ocasiones brusca, piensa poner a prueba. 

En otro hilo argumental nos trasladamos hasta Austria en el año 1978 para conocer una institución conocida como “La escuela”, enclavada cerca de la frontera con Italia, donde una enfermeras cuidan a unos recién nacidos bajo las más estrictas normas de protocolo y el más riguroso secreto profesional. 

Aunque Flores sobre el infierno está catalogada como thriller yo diría más bien que estamos ante una novela negra que bucea en el más oscuro laberinto de la mente humana y en cómo esta evoluciona en función de ciertos estímulos. Una historia donde el escenario y la vida de los investigadores tienen tanta o más relevancia que la trama en sí. Y ahí entra en escena la comisaria Battaglia, una sexagenaria sagaz y carismática, a la que ni los kilos de más ni ciertos problemas de salud van a impedir llegar hasta el último rincón de la montaña en busca del asesino y que cuenta con todo el respeto de su equipo. Una protagonista que consigue eclipsar por completo al resto del elenco de personajes, y que me ha conquistado por completo. Los duelos dialécticos con su novato ayudante, aparte de arrancarme algunas carcajadas, me han parecido una forma muy amena de dar a conocer al lector, de forma clara y sencilla, temas tan interesantes como la forma en que se va perfilando a lo largo de una investigación el retrato de un asesino en serie o qué competencias corresponden a cada uno de los desplazados a la escena de un crimen. 

Ilaria Tuti nos traslada hasta una población de alta montaña donde el frío, el aislamiento y las difíciles condiciones de vida han condicionado el carácter de sus habitantes, que desconfiando de los forasteros, hacen piña ante la adversidad y se protegen unos a otros. Un lugar donde un manto blanco lo cubre todo y el bosque parece observar cuanto acontece a su alrededor. Y es impecable la forma en que consigue a base de bellísimas descripciones del paisaje, pero sin ralentizar la historia, trasladar al lector al escenario, haciéndole sentir la gelidez de la montaña, su naturaleza inclemente y esa sensación opresiva de que hay alguien ahí fuera que nos observa. 

Narrada de forma sencilla, con un estilo directo y alternando dos tramas de cronología lineal que nos van moviendo entre pasado y presente para dar respuestas a lo ocurrido en Travenì, Flores sobre el infierno inicia una saga protagonizada por la comisaria Battaglia y el inspector Marini. Y, si bien la considero una lectura más que aconsejable, creo necesario advertir a aquellos que busquen un ritmo vertiginoso que no es eso lo que van a encontrar. Sí que hay un misterio bien mantenido y un desenlace estremecedor y a la altura de mis expectativas, que me ha removido por dentro. 

Flores sobre el infierno es una novela muy oscura. Una buena ambientación, unos diálogos tan jugosos como la vida de sus protagonistas y un desenlace sobrecogedor son algunas de las bazas con las que Ilaria Tuti inicia esta saga protagonizada por la comisaria Battaglia y el inspector Marini, unos personajes llenos de magnetismo que nos dejarán con ganas de más.
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