Bookeando

con MªÁngeles

Resina - Ane Riel

12/11/20

 
Liv falleció con seis años. Se adentró en el mar durante la noche y hallaron la barca hecha añicos a la mañana siguiente. O, al menos, ésa es la historia que sus padres contaron a las autoridades. La realidad es bastante distinta: Liv está viva y se esconde tras una pared impenetrable de objetos robados de aquí y allá que Jens, su padre, ha ido acumulando a lo largo de los años. Una fortaleza de la que, al traspasar su puerta, es imposible escapar ileso. Aquí, lejos del resto de los habitantes de la isla, la vida de la familia fluye de manera imperturbable, cristalizada hasta la eternidad como una hormiga atrapada en resina. Sólo Maria, la madre de Liv, puede cambiar el rumbo de las cosas dentro de la peculiar familia Hordone. Pero ella también, a su manera, ha decidido esconderse del resto del mundo dentro de un cuerpo monstruoso.
 


MIS IMPRESIONES


Liv fue dada por desaparecida con seis años. Al menos eso fue lo que contaron sus padres a las autoridades, que su barca se adentró en el mar y no volvieron a verla. Resultó imposible saber algo más del tema porque los Hardone vivían en un paraje aislado; de hecho eran los únicos habitantes de La Cabeza, un pequeño islote rodeado de bosque y unido a través de una lengua de tierra a la localidad más cercana, donde sobrevivían con los escasos trabajos de carpintería que realizaba Jens, el cabeza de familia. Lo cierto es que, a ojos de los demás, la vida de esta familia sigue su curso en aparente normalidad: siempre han vivido lejos y a nadie parece interesarle su día a día, pero Jens está cambiando: su cordura está perdiendo fuelle, se muestra cada día más huraño, siente una fascinación casi obsesiva por la resina y no tiene límites en su afán de acumular objetos inservibles. Será la propia Liv, que no murió en el mar sino que ha seguido viendo con sus padres tras la denuncia de su desaparición, quien, tras una serie de acontecimientos, rememore el pasado de su familia para desvelarnos lo que de verdad ocurrió. 

El cuarto blanco estaba a oscuras cuando papá mató a la abuela. Yo estaba allí. Carl también estaba allí pero no se dieron cuenta. Era la mañana del día de Nochebuena y aunque caía una pizca de nieve, no llegó a ser una Navidad blanca exactamente.
 
Por aquel entonces era todo distinto. Fue antes de que las cosas de papá empezaran a invadirlo todo y no hubiese sitio en el cuarto de estar. Y antes de que mamá se volviera tan inmensa que no pudo salir más del dormitorio. Pero después de que me declarasen muerta para que no tuviera que ir al colegio.
 
¿O sería antes? No se me da bien el orden en que suceden las cosas, el tiempo se me confunde.

Con estas líneas tan inquietantes, que encienden todas nuestras alarmas, se inicia una novela llena de oscuridad y desasosiego que avanza a tres voces, no da tregua al lector y eleva la tensión al límite. La mirada inocente de Liv en primera persona es sin lugar a dudas la que más gancho tiene. La mezcolanza de ingenuidad e intrepidez que encarna esta niña, y su forma de enfrentar como un juego circunstancias peligrosas y en ocasiones escalofriantes hechiza desde el inicio a un lector, que quiere y teme conocer más sobre la extraña infancia que le ha tocado vivir a esta pequeña. Completando el relato de la niña se alternarán capítulos a cargo de un narrador omnisciente y unas cartas que la madre de Liv, postrada en la cama, escribió para que su hija leyera en un futuro. Con ellos terminaremos de armar la historia de Jens Hordone y los suyos. 

El reducido elenco de personajes: Jens, Marie, su esposa, y Liv, su hija, no resta un ápice de interés esta trama que explora los límites de la cordura desde la mirada de una niña que no tiene más referencias exteriores ni guía que la de sus padres. No ha conocido a otros niños ni habla con otros adultos y su percepción del mundo hipnotiza y fascina a partes iguales. Ese popurrí que se condensa en ella mezcla de inocencia, valentía y extrañeza ante determinadas circunstancias hace que te gane desde las primeras páginas.

No puedo más que recomendaros la lectura de Resina, una novela que cuenta con una ambientación magnífica. El aislamiento de la vivienda, el silencio, el bosque que lo envuelve todo y una mente perturbada son el caldo de cultivo perfecto para una novela lóbrega y llena de tensión en la que contrastan la inocencia de una menor frente a un peligro que parece acechar en cualquier parte. 

Entrevista a Gonzalo Giner sobre La bruma verde

5/11/20

Hoy os traigo una entrevista a Gonzalo Giner, autor de La bruma verde, que se ha alzado con el Premio de Novela Fernando Lara 2020 y me hacía mucha ilusión compartir con vosotros. Os dejo la sinopsis de la novela y lo del autor recoge la web de Planeta:

Bineka, nacida en la profundidad de uno de los últimos pulmones verdes del planeta, es apresada por Maxime y sus hombres, que han arrasado su aldea. Pero, tras sufrir un accidente, la madre selva la protege y es adoptada por un clan de chimpancés, con los que convivirá varios meses.

Al mismo tiempo, Lola Freixido, una exitosa directiva, viaja al Congo para rescatar a su mejor amiga, Beatriz Arriondas, una cooperante medioambiental que ha sido secuestrada.

Bineka y Lola se enfrentarán a una compleja trama de corrupción y se verán abocadas a una huida llena de aventuras que correrán en compañía de Colin Blackhill, un cooperante británico que se cruza en su camino y que ayudará a la joven congoleña a luchar por la conservación de su mundo.

Un vertiginoso thriller. Un conmovedor alegato ecologista. Un canto al conservacionismo y una gran historia de amor en la legendaria selva africana.


Gonzalo Giner
logró un gran éxito literario con El sanador de caballos (2008). Veterinario de profesión, con aquel título quiso investigar el inicio de su o­ficio. En su siguiente novela, El jinete del silencio (2011), nos descubrió los orígenes de la creación de la raza española de caballos durante el siglo xvi. En Pacto de lealtad (2014), el autor dio un salto en su producción literaria: una novela minuciosamente documentada que narró, por vez primera, la participación de los perros en dos de las guerras más sangrientas del pasado siglo xx, la guerra civil española y la segunda guerra mundial. En el año 2017 publicó Las ventanas del cielo, una maravillosa novela histórica sobre la creación de las vidrieras góticas.



ENTREVISTA A GONZALO GINER:


1) Gonzalo, este año 2020, que está resultando ser tan nefasto en tantos ámbitos, parece que también puede traer alegrías. ¿Cómo sienta eso de recibir un Premio de esta categoría en plena pandemia? 


Sienta muy bien pero no tanto; pesan los terribles momentos que todos vivimos. Pero he de reconocer que me llevé una gran alegría, más aún cuando se trata de mi primera incursión en un género distinto al habitual mío, de novela histórica, y todavía más cuando Fernando Delgado me llamó por teléfono un buen día y me anunció como portavoz que el jurado habían decidido por unanimidad que mi novela era la mejor de todas las que se habían presentado, creo que 241. 


2) Hablemos un poco de tus rutinas. Tú combinas la escritura con tu profesión como veterinario y yo me pregunto, ¿cómo se saca tiempo para todo porque a mí cada vez me faltan más horas? ¿Te ha ayudado el confinamiento? 


Mi rutina de escritura suele llamar la atención porque para seguir trabajando como veterinario no me queda otra que madrugar mucho; suelo escribir entre las 4 de la madrugada a las 7, aparte de fines de semana y algún que otro día de vez en cuando. Duermo poco, pero el hecho de escribir me resulta tan apasionante que no creas que me cuesta demasiado levantarme a esas horas. Cuando tocó confinarnos ya la había terminado y presentado al premio. 


3) Vamos ahora con La bruma verde. ¡Menuda historia! Has conseguido encogerme el corazón con esos personajes tan reales y valientes. Aunque acabo de terminar el libro y nos cuentas cómo sucedió todo, les puedes avanzar a tus futuros lectores cuándo empezó a gestarse esta historia en tu cabeza y cuánto te ha llevado finalizarla? 


La bruma verde se gestó en tres tiempos; pongo como antecedente un viaje que hice hace más de diez años a Tanzania, donde pisé selva por primera vez casi en la frontera con el Congo. La experiencia me dejó impresionadísimo y más aún cuando supe que allí mismo; Dian Fossey decidió emprender la aventura de la observación de los gorilas que le llevó a la muerte. Leí su famosa novela Gorilas en la niebla y después muchos escritos de Jane Goodall. Pero conocer a Rebeca Atencia, compañera veterinaria y actual mano derecha de Goodall, significó el detonante final. Fue hace tres años cuando nació la idea de La bruma verde; una aventura en pleno corazón de África, la insólita historia de tres mujeres que ven como el Congo les cambia por completo su vida, una apasionada historia de amor y un canto al conservacionismo en forma de trepidante thriller ecológico. 


4) ¿Fue tu intención desde un primer momento presentarla al Premio de Novela Fernando Lara o alguien te animó a que lo hicieras? 


Fue idea propia. Al embarcarme en una novela contemporánea, pensé que si tenía la suerte de ganarlo podría acceder a un público mucho mayor y ampliar el número de lectores que actualmente me leen, amantes de la novela histórica. 


5) Esta nueva novela supone un cambio radical respecto a tus anteriores publicaciones. Abandonas el género histórico para adentrarte de lleno en lo que se ha calificado como un thriller medioambiental. ¿Te has sentido igual de cómodo escribiendo esta historia? Fíjate que, desde mi ignorancia, diría que es más complejo, documentar una novela histórica ¿Qué opinas tú?


La verdad es que la novela histórica suele requerir más tiempo de preparación y documentación que una contemporánea. Pero construir una trama de aventuras como la que recorre La bruma verde, ambientada en un lugar tan remoto como la República Democrática del Congo, y en la que los chimpancés tienen un papel clave, me ha llevado a tener que estudiar varios tratados de primatología, otros tantos estudios y ensayos sobre la situación actual del Congo, y una docena de trabajos que centran su atención sobre los peligros que comprometen hoy día la vida natural en la selva del Congo. 


6) La bruma verde atrapa al lector igual que África lo hace con quien la pisa por primera vez. ¡Vaya escenario! Han sido varias las novelas que he leído y que han estado ambientadas en tierras congoleñas y todas te remueven, pero esta la voy a llevar dentro para siempre. Qué acierto el personaje de Bineka. Háblanos un poco de ella, porque la selva y ella se llevan el protagonismo de la novela pese al impresionante elenco de personajes que has desplegado. 


Bineka, como hija predilecta de la selva que es, fue desde el principio quien quería que protagonizara y construyera la historia que iremos conociendo a medida que avancemos en su lectura. No quería repetir el mismo esquema de las novelas clásicas africanas: occidental que pisa el continente, se fascina, y nos cuenta en primera persona sus experiencias. Quise que ese cometido recayera en alguien inocente, joven, con pocos registros vitales. Y así nació la idea de Bineka. Porque, con ella, los acontecimientos que se van sucediendo a medida que te adentras en el relato adquieren un tiente de ternura y de credibilidad mucho mayor. Mucho me temo, que el lector se enamorará de ella desde las primeras páginas y empatizará con lo que le sucede casi al mismo tiempo. Bineka es el alma mater y columna vertebral de La bruma verde. 


7) La historia no da un respiro. Casi podríamos decir que te enreda entre sus ramas lo mismo que la propia selva congoleña. Llega un momento en que ni puedes parar de leer ni tampoco que se acabe la historia porque el viaje es realmente fascinante. Son muchos temas los que se tocan, pero no podían faltar los animales. En esta ocasión han sido los chimpancés, y no sabes cuánto he aprendido de ellos. ¿Has llegado a conocerlos en su hábitat o todo ha sido fruto de investigación y de colaboraciones para el desarrollo de la trama? 


Releer los trabajos de las primatólogas Fossey y Goodall me han servido mucho. Gracias a ellas y a sus explicaciones he obtenido las pistas necesarias para construir mi particular clan de chimpancés con quienes disfrutaremos, nos asombraremos, sentiremos pavor y terminaremos comprendiendo que no son tan diferentes a nosotros los humanos. He visto mil videos y también he contado con la ayuda y supervisión de alguna que otra primatóloga española. Quiero destacar en este punto el dominio de la mujer en el mundo de la primatología. Por eso, no es casual que los tres principales protagonistas de La bruma verde sean mujeres. Es mi forma de reconocer su espectacular trabajo. 


8) Vamos ahora con temas más espinosos. Hay en esta novela una clara denuncia social de la brutal deforestación que las grandes corporaciones empresariales están llevando a cabo sobre este pulmón africano; una deforestación en la que se entrecruzan diferentes intereses: la extracción de las minas de coltán, el cultivo de soja y la obtención de aceite de palma que está proporcionando pingües beneficios sin que nadie parezca capaz de ponerle freno a esta situación. ¿Piensas que esto tiene algún tipo de solución o nos vamos a terminar de cargar el planeta? 

Me cuesta ser optimista en este asunto. Las fuerzas que mueven la destrucción parecen inmunes a las consecuencias. Esto solo tiene arreglo si los consumidores nos concienciamos de verdad y dejamos de comprar soja, aceite de palma, o madera que no provenga de una producción sostenible. Eso es lo que he pretendido hacer con esta novela; concienciar… Si les ahogamos el negocio, a esos que ahora arrasan la selva, quizá se tomen en serio las cosas. De la acción de los gobiernos no confío nada. 


9) Pero hablemos de las víctimas porque después de leer la nota de autor de tu novela lo más terrible de esta situación, además de la destrucción del ecosistema y el daño a la flora y la fauna, es la cantidad de vidas sesgadas mientras las propias autoridades locales miran hacia otro lado. ¿Cuántas como Bineka habrá? 


Imposible saberlo, serán miles. Ojalá Bineka sirva para remover conciencias, para creernos que esto va en serio y adoptemos nuevos comportamientos, por ejemplo ayudar. Hay muchos héroes que hacen cada día heroicidades siendo cooperantes; ayudémoslos con nuestra solidaridad con lo que podamos. Os aseguro que lo agradecen muchísimo y que lo usan para un buen fin.


10) No puedo acabar esta entrevista sin preguntarte por algo que me ha dejado con mucha curiosidad, pero de lo que no sé si podrás anticiparnos algo. Parece ser que hay por ahí un proyecto en ciernes ambientado en la Comunidad Valenciana. ¿Tendremos que esperar mucho para disfrutar de él? 


Bueno, si mantengo mi actual ritmo de publicación, verá la luz en el 2023… Ufff, se me hace muy largo hasta para mí. Jajaja… 


Gracias Gonzalo por tu amabilidad y disposición con este blog. Te toca disfrutar de las merecidas buenas críticas de tus lectores. 

Gracias a ti, María Ángeles, considero que eres una de las grandes en este mundo de los blogs literarios, y tu maravillosa opinión sobre mi novela me ha emocionado. Gracias, y a ver si en breve nos podemos volver a dar un abrazo. 

Gonzalo Giner
Veterinario & escritor

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