
Las lealtades - Delphine de Vigan
28/10/22

El último amor de Baba Dunja - Alina Bronsky
27/1/22

Alina Bronsky, con una escritura intensa, poética, llena de ingenio y de sensibilidad, nos regala una historia fascinante sobre una frágil comunidad que se enfrenta a la disolución cuando recibe la inesperada visita de un joven padre y su hija. Su presencia torcerá el destino de los miembros de esta comunidad ya que, desde la explosión del reactor nuclear, nadie en su sano juicio ha hecho que un niño vaya al pueblo.
MIS IMPRESIONES
Los viajeros de La Vía Láctea - Fernando Benzo
11/11/21

En los años 80, Oscar soñaba con cambiar el mundo, la única ambición de Jorge era el dinero, David solo necesitaba canciones y porros, a Blanca le preocupaba la ecología y Javi fantaseaba con ser un escritor de renombre.
Tres décadas después, la vida no se parecerá demasiado a lo que imaginaron en su juventud. Entre ellos se cruzarán el amor y la amistad, el sexo y la lealtad, las relaciones familiares y los fracasos, los secretos y las traiciones, las sombras de la madurez y la muerte.
Divertida, sentimental, irónica y tierna, Los viajeros de la Vía Láctea es una novela generacional que también habla de nosotros. Será difícil que el lector no acabe por encontrarse consigo mismo entre sus páginas.
Como las buenas canciones, las grandes preguntas de nuestra juventud nos acompañan para siempre
MIS IMPRESIONES
Nunca fuimos héroes me dejó con muchas ganas de volver a
leer a Fernando Benzo. Su nueva novela, Los viajeros de La Vía Láctea, me ha
permitido conocer a este autor en un registro muy diferente con el que he
quedado igual de satisfecha. Os cuento qué me ha parecido.
Los viajeros de la vía láctea nos cuenta el ayer y el hoy de
una pandilla de amigos que, llegados desde diferentes puntos de España,
recalaron en Madrid a mediados de los años ochenta para iniciar sus carreras
universitarias. Cuatro de ellos compartieron piso: Javi, Oscar, David y Jorge.
Esos jóvenes llenos de sueños son hoy personas maduras que están en la meseta
de unas vidas que, en ocasiones para bien y en otras no tanto, no fueron como
esperaban. Uno de ellos, Javi, que será la voz predominante en la novela y el
personaje que sirva de hilo conductor, echará la vista atrás para contarnos su
historia. Blanca le acompañará también con su relato en primera persona.
Con una prosa muy fluida y a golpe de canción, Fernando
Benzo nos adentra en una novela generacional que he disfrutado de lo
lindo. Y, aunque apta para cualquier público, considero disfrutarán en especial
los nacidos entre los años sesenta y primeros de los setenta. Es
imposible no zambullirte en ella y volver a vivir con este grupo de
amigos unos años llenos de alegría, ilusiones y fiestas en
los que la música lo inundaba todo y la vida se abría ante nosotros como un abanico
de infinitas posibilidades.
Los años de la movida madrileña, su música, sus escenarios y en
especial una fiesta que cambiará sus vidas en el icónico local de Malasaña, La
vía láctea, serán el epicentro de una novela que va y viene en el tiempo sin
ningún tipo de regla, pero centrándose en tres momentos clave en la vida de sus
protagonistas: sus años universitarios, casi una década después cuando sus caminos
se han encauzado y, por último, treinta años después, cuando están ya en la
cincuentena y de manera inevitable hacen balance de lo que ha sido su vida: sus
logros, sus aciertos, sus errores, los desengaños y el cansancio. Pero, como
bien dice el autor, no todos podíamos ser Maverick.
Los personajes son muy veraces y aunque Javi lleva la voz cantante, la
historia va saltando de uno a otro de manera que quedan
perfectamente dibujados. De todos ellos Blanca, que también nos contará parte
de la historia en primera persona me ha parecido un personaje de diez por su
honestidad a la hora no solo de contar sus secretos más íntimos sino también de
dibujar cómo lidiaron generaciones de chicas de provincias ese contraste entre
lo que se les había inculcado y la libertad que les ofrecía la
capital. Un elenco de personajes muy logrado a través del cual conoceremos de la idealización del amor, de las personas, de la culpa, la traición, la ambición y los sueños rotos.
Los viajeros de La vía láctea es una novela que no puedo
dejar de recomendaros. Una mirada nostálgica a esos primeros años de juventud, a los jóvenes que un día fuimos y en lo que la vida finalmente nos acaba convirtiendo. Todo ello al ritmo de buena música, con ciertas pinceladas de humor y otros momentos más emotivos que nos arañan un poquito por dentro en esa eterna búsqueda de la felicidad.
Nota: para el que esté interesado existe una playlist en
Spotify con la banda sonora de la novela. Enlace aquí.
Un país con tu nombre - Alejandro Palomas
23/9/21

La llegada de la primavera trae consigo una inesperada decisión por parte de la dirección del zoo, a la que se suma un perturbador anuncio: el Ayuntamiento al que pertenece la aldea restaurará la casona en ruinas del lago para convertirla en hotel rural. La doble noticia cambiará de golpe las vidas de Jon y Edith, empujándolos a dar un paso hasta entonces tímidamente contemplado.
La amistad entre Jon y una callada elefanta llamada Susi, la relación entre Edith y su hija Violeta, desencontradas durante décadas, y una hora de la noche —«la hora trémula»— en la que pasa todo y todo queda conforman Un país con tu nombre: una historia sobre el amor en mayúsculas, la honestidad con los propios sueños y sobre la libertad llevada a su expresión más pura.
MIS IMPRESIONES
La sensibilidad del autor, su delicadeza para tratar ciertos
temas como la muerte, esa capacidad para imprimir ciertas dosis de humor con el
que aligerar los tragos duros o el lirismo con envuelve incluso la vida
cotidiana son razones más que suficientes para animarnos a leer a Palomas. En
esta ocasión, además, a mí, esa aldea y sus protagonistas, con tanto vivido a
sus espaldas, la luz y la verdad que desprenden y esa existencia tan pausada me han llenado
de paz. Por unas horas, también yo he dejado atrás el reloj y las prisas para
mirar las estrellas, aprender de ellos y empaparme del privilegio que supone contar con un amor o una
amistad tan honesta y desinteresada.
Los besos - Manuel Vilas
15/9/21

Sus encuentros son un gran baño de luz. Salvador se ilusiona y le cambia el nombre, la llama Altisidora, como un personaje del Quijote. Ambos se enamoran y construyen una relación madura, con las prevenciones propias de sus cuerpos y recuerdos: el pasado reaparece constantemente.
Los besos es una novela de amor romántico e idealizado, pero también de piel y amor carnal, de cómo en mitad de una crisis universal dos seres humanos intentan regresar a la patria biológica y atávica del erotismo, ese lugar misterioso donde hombres y mujeres encuentran el sentido más profundo de la vida.
Erotismo y ternura: el equilibrio perfecto
Cuando el amor descubre el sentido más profundo de la vida
FICHA DEL LIBRO
MIS IMPRESIONES
Un tuit despertó este verano mi interés por la novela y un vistazo a su sinopsis me confirmó que tenía que leer Los besos, una de las novedades más esperadas de la rentrée y, además, la novela con la que me estreno con este autor a pesar a tener Ordesa esperando turno en el estante.
Salvador es un profesor de 58 años que tras una revisión médica ha visto anticipada su jubilación. Su soledad, ese no saber qué hacer ahora y el inminente confinamiento hacen que acabe recalando en la sierra de Madrid en busca de un entorno natural que haga más llevadera la pandemia. Allí, de forma casual, conocerá a Montserrat, una mujer quince años menor que él por la que sentirá desde el primer momento absoluta fascinación.
Ambientada en la primavera y verano del 2020, con algunos saltos temporales hasta el año 1981 mientras estudiaba en un colegio mayor, el protagonismo de esta novela lo acaparará Salvador, que es a su vez el narrador. Él nos contará en primera persona cómo vive su historia con Montserrat.
En un escenario adverso, de desconcierto, aislamiento y reclusión, dos adultos, con sus cicatrices y sus miedos, crean una pequeña isla, al margen del horror que atraviesa el país y el mundo como consecuencia del virus, en la que darán rienda suelta a una inesperada historia de amor y erotismo. Una historia, la de amor, que no la novela al completo, al menos en mi opinión, que logra traspasar el papel y calar en un lector que se convierte en confidente de Salvador: de su ilusión por esa incipiente relación, del poder sanador de los besos, de las cautelas con las dos personas maduras afrontan una nueva relación. Y de ese pavor que siente a la Oscuridad, así con mayúsculas.
Él, narrador y protagonista, se come al personaje de Altisidora, nombre con el que se refiere a Monserrat, mientras reflexiona y establece cierto tipo de analogía entre la novela de Cervantes y su propia historia, que por momentos también tiene algo de quijotesca. El trazado de ella, una mujer con mucho desparpajo, se me ha quedado corto (me hubiese encantado saber qué opinaba ella de verdad, no qué creía Salvador que opinaba), eclipsado por el de su compañero, y aun así Altisidora gusta. Y nos regalará algunas carcajadas. Con él sí que Vilas da en la diana, adentrándonos en una historia cargada de reflexiones en la que, además de darle un rapapolvo a la clase política y a los medios de comunicación, ahonda en temas más íntimos. Su forma de ir desgranando la trama hace de esta una de esas novelas en la que es fácil leer entre líneas. Y de atisbar el miedo que enfrenta su protagonista. Me ha dolido, me ha llegado y he entendido a este hombre en el otoño de su vida, a pesar de que en ocasiones incurre también en algún que otro desvarío.
Los besos es una novela por momentos llena de luz, que me ha provocado sentimientos encontrados. Una historia que cuenta con un personaje muy potente, que está cargada de reflexiones y párrafos para enmarcar, que despega bien, encuentra ciertos valles en el camino, se reitera en algunos temas accesorios e innecesarios, para finalmente ir “in crescendo” hacia un final que me ha ganado: honesto y convincente. Una historia que a pesar de los peros recomendaría leer a quienes disfruten con las novelas intimistas. A mí, desde luego, me ha gustado la forma de contar las cosas de Vilas. Y me dejado con ganas de leer Ordesa.
Los abismos - Pilar Quintana
26/5/21

Cada quien tiene un punto de quiebre en la infancia, y Claudia, la protagonista de esta historia, narra, desde la expectación y la mirada aguda de cuando fue una niña, los hechos que abrieron las grietas por donde se colaron los peores temores, aquellos que son irreversibles y empujan al borde del precipicio.
Los abismos es un relato estremecedor en el que una hija asume las revelaciones de su madre y los silencios de su padre para empezar a construir su propio mundo. Tras el éxito de La perra, con esta novela, Pilar Quintana consolida el importante lugar que ha conquistado en las letras hispanoamericanas.
«Los abismos se adentra en la oscuridad del mundo de los adultos a través del punto de vista de una niña que, desde la memoria de su vida familiar, intenta comprender la conflictiva relación entre sus padres. Con el telón de fondo de un mundo femenino de mujeres atadas a la rueda de una noria de la que no pueden o no saben escapar, la autora ha creado una historia poderosa narrada desde una aparente ingenuidad que contrasta con la atmósfera desdichada que rodea a la protagonista. Con una prosa sutil y luminosa en la que la naturaleza nos conecta con las posibilidades simbólicas de la literatura, y los abismos son tanto los reales como los de la intimidad.»
FICHA DEL LIBRO
MIS IMPRESIONES
Aunque no había leído nada de Pilar Quintana las buenas
críticas de La Perra, su anterior novela, fueron decisivas a la hora de
decantarme por la lectura de Los abismos, la última publicación de esta autora
colombiana que se ha alzado con el Premio Alfaguara de Novela 2021.
Cali. Años 80. Claudia, una niña de ocho años, será la
protagonista y narradora de una novela que en apenas doscientas páginas es
capaz no solo de estremecernos con la indefensión de un menor a manos de sus
padres, sino también hacernos partícipes de la frustración que enfrentaron varias
generaciones de mujeres colombianas, despojadas de cualquier tipo de decisión
sobre su propio futuro, avocadas a matrimonios y maternidades
indeseadas, y a una vida de infelicidad. La mirada inocente de esta niña, el
desapego, la falta de empatía y la dureza de su madre hacia ella marcarán un
relato triste, lleno de silencios que es tan tierno a veces como desolador
otras.
A pesar de las circunstancias con las que arranca la novela y la aparente sencillez de su prosa, la autora nos envuelve en una trama que es puro zarandeo emocional, en la que no existen víctimas y verdugos sino diferentes personajes que están al borde del precipicio: Claudia hija solo tiene ocho años, necesita del cariño y el apoyo de los suyos, pero vive en la soledad más absoluta. Nadie parece prestarle mucha atención, y es que cada cual en su familia vive en su propio universo, intentando sofocar sus incendios. Intuitiva y observadora, las preguntas se agolpan en su cabeza, pero en su casa habitan unos silencios que solo a través de la observación y a medida que logre dejar atrás su inocencia, logrará entender. Claudia madre es víctima de su condición de mujer en una sociedad, la caleña, tremendamente conservadora, que bajo el falso escaparate jovialidad y libertad que nos hace pensar podríamos encontrar en la capital mundial de la salsa, priva a sus mujeres de estudios y obliga a nuestra protagonista a un matrimonio impuesto con un hombre bastante mayor que ella y una maternidad indeseada. Una situación que hace que sus días transcurran entre la melancolía y la apatía, incapaz de mostrar ni una mínima empatía hacia una niña, su hija, que nos duele ya desde las primeras páginas y ninguna culpa tiene de su situación; una pequeña cuya niñez quedará truncada al tener que enfrentar demasiado pronto la complejidad de las vidas adultas. Tampoco pintan bien las cosas para Gonzalo, el cabeza de familia, un hombre en principio pacífico del que apenas podemos vislumbrar lo que encierra dentro.
Los abismos explora los vericuetos de las relaciones adultas desde los ojos inocentes de una niña, abordando temas como el desamor, la infidelidad, la depresión o incluso otros tabúes como la maternidad indeseada y el suicidio, en una sociedad donde impera el machismo y la falta de oportunidades se perpetúa generación tras generación, como una pescadilla que se muerde la cola. No dejéis pasar esta oportunidad de acercaros a la autora.
La deseada - Maryse Condé
5/5/21

FICHA DEL LIBRO
MIS IMPRESIONES
De Maryse Condé leí hace un año Corazón que ríe, corazón que llora, una novela que a pesar de la disparidad de opiniones que ha despertado a mí logró convencerme por completo y me dejó con ganas de conocer algo más de su obra. La publicación por parte de Impedimenta de La Deseada, novela con la que la autora ganó el Prix Carbet de La Caraïbe resultaba demasiado irresistible. Os cuento qué me ha parecido.
En La Deseada, ese título que a mí me indujo a engaño por no reparar en cierta mayúscula, Maryse
Condé, centrándose en el periplo vital de Marie-Noëlle, una niña nacida el
archipiélago caribeño de Guadalupe, explora la vida de tres generaciones de
mujeres marcadas por la violencia y los abusos.
El nacimiento de Marie-Noëlle, un martes de carnaval del año
1960 en La Pointe, fue casi un milagro que propició Ranélise, una guadalupeña de
buen corazón que no solo salvó a Reynalda, la madre de la pequeña, una
adolescente de apenas quince años, de las garras de la muerte sino que les
ofreció cobijo y cariño en su casa. Un cariño que no impidió que esta, poco
después, emigrara a Francia para, según sus propias palabras “estudiar y ser
alguien en la vida”, dejando su pequeña a cargo de Ranélise, que la cuidó como a su
propia hija para diez años después tener que renunciar a ella cuando su madre
biológica la reclamó desde París.
Así da comienzo la historia de una niña antillana que tiene
tantos colores como la isla que la vio nacer: a veces luminosa, llena de
ternura y otras mucho más oscura, conmovedora o desgarradora en muchos pasajes.
Será un narrador omnisciente el encargado de movernos por una trama que consigue
despertar todo nuestro interés en sus primeras páginas, a pesar del ritmo pausado
de la historia y de la total ausencia de diálogos, para poco después mantener
un ritmo mucho más lineal e incluso caer en pequeños valles.
La novela se articula en tres grandes bloques
correspondientes a diferentes periodos de la vida de Marie-Noëlle, protagonista
central de una saga familiar que quedará completada con el relato de Reynalda, su
madre y de Nina, su abuela. Una niña, que ya desde las primeras páginas sabremos
ha recompuesto incluso la historia de su nacimiento a su antojo, con la que resulta
imposible no encariñarse por las circunstancias tan difíciles con las que le
toca lidiar: abandonada al poco de nacer por su propia madre, arrancada a los
diez años del entorno en el que creció para trasladarse a vivir junto a una
madre hierática y hermética, marcada por sus propias vivencias, e incapaz de
demostrar el más mínimo afecto. Será esa pequeña, a medida que va creciendo, la
que habrá de recorrer un largo camino, emocional y geográfico, en busca de respuestas
con las que esclarecer cuáles son sus verdaderas raíces.
Con el foco fijo en Marie-Noëlle, a la que acompañaremos
hasta la edad adulta y que se moverá por diferentes escenarios: Guadalupe,
París y Boston, entre otros, la autora aprovecha para hablarnos tanto de las
relaciones materno filiales de unas mujeres guadalupeñas marcadas por la
desdicha, los abusos y la violencia así como de las difíciles condiciones de
vida en Europa y en los Estados Unidos, de los antillanos en particular y de la
población negra en general: su agrupación en guetos en el extrarradio de las ciudades,
la precariedad laboral y toda esa serie de trabas que habrán de superar para
conseguir la integración y vivir en libertad.
La Deseada es una historia familiar conmovedora de lucha y supervivencia, de crecimiento personal y de la búsqueda incesante de una mujer por conocer su identidad en un entorno hostil. No es una novela fácil ni me atrevería a recomendarla a cualquier lector, pero que pese a todo me ha gustado mucho y que sin duda me confirma que volveré a leer a la autora.
La vida no regalada - Luis Cabrera
16/4/21

MIS IMPRESIONES
Que a todos nos cuesta salir de nuestra zona de confort algo
innegable, pero también que ese paso puede adentrarnos en nuevas fronteras, que
quizás nos aporten grandes sorpresas. Y con esa intención llegué hasta las páginas
de La vida no regalada de Luis Cabrera de la que hoy os hablo.
Dice la sinopsis editorial de este libro que La vida no
regalada es una historia sin ficción y, efectivamente, así es. En él se narra
la historia de Lorenzo Almendro, un alter ego del propio autor, que además de
escritor es un músico que ha impulsado carreras de grandes figuras del flamenco,
gente de la talla de Mayte Martín o Miguel Poveda entre otros. Y yo que soy
bastante fan de ambos me embarqué en esta aventura queriendo saber un poquito
más del tema y quizá me ha faltado un poquito más de flamenco y menos de retrato de la época.
En este libro, Lorenzo Almendro, narrador y protagonista
principal de la historia, hará un recorrido de su vida desde su más tierna
infancia, que transcurrió en un entorno rural de la provincia de Jaén, dentro
de una familia de clase humilde para posteriormente, trasladarse con tan solo
nueve años al barrio de Verdún, en Barcelona. Su familia fue una de tantas
otras de andaluces que, dejaron atrás su lugar de origen para formar parte de
las plantillas de las metalúrgicas o las textiles en plena expansión en la
ciudad condal. A partir de ahí seguiremos los pasos de este niño avispado, que llevaba
en flamenco en las venas y siendo solo un adolescente impulsó la Peña de Enrique
Morente.
La historia de Lorenzo es una historia de contrastes y al
tiempo que nos va dejando el testimonio de la que fue su relación profesional,
de amistad o incluso de encuentros puntuales con grandes del flamenco, realiza
un retrato económico y social de un barrio obrero en Cataluña allá por los años
sesenta: barrios donde llegaban oleadas de emigrantes de diferentes puntos de España,
sin apenas servicios, ni un trazado urbanístico, donde los chavales vivían en
la calle mientras sus padres se deslomaban en las metalúrgicas o en las
fábricas textiles. Una Cataluña donde el idioma no era una seña de identidad y
podía acarrearte serios problemas.
La vida no regalada es una novela sencilla, muy entretenida,
una historia de gente dura, honesta, trabajadora que no lo tuvo fácil, pero cuya
valentía y tesón permitió a generaciones posteriores vivir en una posición
mucho más favorable. Luis Cabrera lo cuenta de una manera sencilla y fluida y,
sobre todo, me ha encantado tropezarme entre estas páginas con Camarón, Enrique
Morente, saber de los primeros pasos de Mayte Martín y del joven Poveda así
como de ciertas curiosidades sobre las letras de sus temas.
Canciones de amor a quemarropa - Nickolas Butler
14/4/21

Cuando se vuelven a reunir en una boda, todos tratan de recuperar su vieja amistad pese a lo mucho que han cambiado. Entre la alegría del encuentro las antiguas rivalidades renacen y los viejos secretos amenazan con destrozar amistad y amor.
Un relato maravilloso, emotivo y profundo que trata de un viejo tema: ¿podemos sentirnos alguna vez realmente en casa? Una novela sobre las cosas que importan: el amor y la lealtad, el poder de la música y la belleza de la naturaleza. Publicada recientemente en EE. UU., Canciones de amor a quemarropa se ha convertido en una de las sensaciones literarias del año.
FICHA DEL LIBRO
MIS IMPRESIONES
Butler me conquistó hace tan solo unos meses con Algo en lo
que creer y, tras cerrar las páginas de Canciones de amor a quemarropa, debo
confesaros que muero de amor con las historias de este hombre. Es que es mi
descubrimiento del año y voy a buscar rapidito la única novela suya que creo
que me falta, El corazón de los hombres. Ojalá no deje nunca de escribir
historias. Os doy algunas razones por las que deberíais ir corriendo a buscar
esta novela.
Canciones de amor a quemarropa es una novela coral ambientada
en Little Wing, imagino que nombre ficticio de una pequeña y tranquila localidad de Wisconsin, en el Medio Oeste
americano, que narra la historia de un grupo de amigos que se conocen desde
niños, y tras muchos años separados, habiendo emprendido caminos muy diferentes
en sus vidas, vuelven a reunirse: Lee es, a ojos de todos, el líder del grupo.
Un hombre hecho a sí mismo, cantante de rock de reconocido prestigio
internacional que, aunque afincado en Nueva York, siempre acaba recalando en
Little Wing en busca de esa paz que se respira en el lugar y del cariño que le
profesan sus amigos. Ronny Taylor, por el contrario, dejó sus estudios para
dedicarse a los rodeos; Beth es una mujer cariñosa, juiciosa, muy trabajadora y
junto con Henry ha fundado una familia envidiable. Y Kip, el listo del grupo, después
de años en Chicago como agente de bolsa ha vuelto para casarse en el lugar que
lo vio nacer.
A través de las voces narrativas de cada uno de los
protagonistas el autor va desgranando una trama entrañable, que pone a prueba su
amistad y nos permite contemplar la historia desde diferentes perspectivas, al tiempo que traza un fresco absolutamente fascinante de lo que es la
vida en un lugar donde aparentemente no pasa nada, pero al que acabas queriendo
ir para abrazar a sus protagonistas. Y es que en Little Wing hay pocas cosas
que hacer: no hay cines, ni museos, ni teatros, ni siquiera un local donde
comprar un buen perfume…solo hay granjeros y ganaderos, un clima extremo con inviernos donde solo hay nieve, nieve y más nieve. Pero
hay otras cosas mucho más importantes: gente que se conoce de toda la vida, que
se preocupa por sus vecinos, familia que no es de sangre, gente auténtica que
destila tanta verdad, que hace de esta historia un viaje absolutamente inolvidable.
Aunque el ritmo es pausado, de otra forma sería imposible ambientar
la historia con precisión, aquí las entretelas están en la vida interior de sus
habitantes y, creedme, ellos envuelven al lector en una telaraña de calidez y
honestidad de la que ya no quiere salir.
Butler tiene una prosa deliciosa, cadenciosa, te meces al
compás una historia donde, haciendo honor a su título, no faltará buena música.
Él sabe llevarte, de forma sencilla, pero tocando la fibra sensible. Es preciosa
esa capacidad suya de mezclar en la coctelera tantos y tan dispares temas, que son los que en definitiva, sin orden ni concierto, acontecen en la vida y lograr la excelencia. Los sueños de juventud, el éxito profesional y el
prestigio frente al sacrificio y estrecheces económicas, la inocencia, la
bondad o las zancadillas de la vida son algunos de las cuestiones que aborda esta
historia. También uno que lo envuelve todo: el amor en sus múltiples
manifestaciones: el del amigo verdadero, el de pareja que se cuece a fuego
lento, el que surge del azar o incluso otros más breves y silenciosos que dan
para toda una vida.
Bob Dylan, Louis Armstrong, Perry Como, John Coltrane o
Miles Davis, entre otros, pondrán banda sonora a esta preciosa e inolvidable novela que explora en las raíces y deja
un poso de reflexión sobre temas de calado como qué es el realmente el éxito
en la vida o si existe una mejor forma de amar. A mí me ha emocionado hasta decir basta. Canciones de amor a quemarropa es un novelón con mayúsculas. Hasta ahí puedo contaros, el resto lo decidís vosotros.
Los viejos creyentes - Vasili Peskov
7/4/21

FICHA DEL LIBRO
MIS IMPRESIONES
En un momento donde lo que está
de moda es publicar en Instagram sigo convencida de que el primer día que pisé un blog literario mi vida cambió.
Y si no hubiera sido por Norah de En el rincón de una cantina yo no habría
llegado a esta historia que hoy os voy a recomendar.
En el año 1978, mientras unos
geólogos se desplazan a explorar un yacimiento de hierro descubierto, a orillas
de río Abakán, en la taiga siberiana, los pilotos que sobrevuelan la zona descubren algo insólito: en
medio una zona boscosa prácticamente inaccesible hay
un huerto. Ante la imposibilidad de descender en helicóptero sobre la zona y
tras arrojarse en paracaídas, encuentran en una pequeña isba al cabeza de familia
de los Likov y a sus dos hijas, dos mujeres con un dialecto casi ininteligible.
Junto a otros dos hijos varones, formaban una familia de cristianos ortodoxos
radicales, llamados viejos creyentes que allá por los años treinta, deciden aislarse
del mundo y vivir conforme a su fe en aquel recóndito lugar.
Para entender su fe hay que
remontarse al siglo XVII cuando, tras la reforma de Nikon, se produjo una
escisión en la iglesia ortodoxa. Estos, los llamados viejos creyentes, eran
parte de la rama más radical y fueron perseguidos, tanto por los zares como por
Stalin. La mayoría buscó su retiro en las montañas, pero en comunidad. El caso
de los Likov es el más extremo.
Con el núcleo más cercano de
población a 250 kilómetros y como única vía de desplazamiento el curso de un
río lleno de rápidos, es fácil sentir el aislamiento de la familia en un lugar
donde la nieve lo cubre todo entre los meses de septiembre y abril y hace que el
relato se torne por momentos desolador. La ambientación es brutal, la lucha del
hombre contra una naturaleza indómita e inclemente. En estas circunstancias, nada
sabían los Likov del mundo más allá de la taiga: ni de la muerte de Stalin, ni de
la Segunda Guerra Mundial o que el hombre hubiese llegado a la luna; de lo que
sí sabían era de cómo subsistir en las condiciones más adversas que el hombre pueda
enfrentar. Vestidos con ropas de cáñamo hiladas a mano, con abrigos forrados de
yerba, alimentados a base de patatas y piñones, y haciendo uso de la corteza de
abedul tanto para menaje de cocina como para la conservación de los alimentos, lograron
sobrevivir de manera autosuficiente durante casi cinco décadas.
Cuando la noticia del hallazgo llega a Vasili Peskov, un reputado periodista de la Pravda, este no duda en desplazarse a la zona para conocer a esta curiosa familia. Este libro es el fiel testimonio de los encuentros que a lo largo de más de una década mantuvo con la familia. A través de ellos, conoceremos de manera fidedigna no solo de las creencias de los Likov sino también de cómo, a través de tímidos acercamientos iniciales, y siempre desde el respeto más absoluto, tanto por parte del periodista como del responsable de los geólogos se llegó a establecer una estrecha amistad entre ellos. Su forma de entender la vida, la entrega más absoluta a su fe, ese ver el mundo desde los ojos de alguien que no han tenido contacto en su vida más que con los suyos...Un relato absolutamente fascinante y estremecedor sobre el poder de una fe inquebrantable, que involucra por completo a ese lector curioso, que va sin prisas y es capaz de dedicar toda su atención a una historia que se quedará para en su memoria. Imposible no encariñarse con algunos de los protagonistas, con su inocencia, su tesón o incluso temer lo peor para ellos en otras muchas ocasiones.
Os podría contar mil y una
curiosidades, pero creo que este libro es una de esas perlas preciosas que uno
debe molestare en descubrir por sí mismo. A cambio de un poco de paciencia y
atención recibiremos el mejor de los regalos: una historia realmente
inolvidable en una edición que es una auténtica delicia. Yo no lo dudaría ni un segundo, no os la perdáis.
El hijo del padre - Víctor del árbol
25/3/21

FICHA DEL LIBRO
MIS IMPRESIONES
Diego Martín es, a ojos de todos un hombre de éxito: un
profesor universitario que vive en una lujosa urbanización a las afueras de
Barcelona, un hombre hecho a sí mismo, con una vida y una familia aparentemente
perfecta. Quizá por eso sorprende que haya sido capaz de secuestrar, torturar y
matar a Martin Peace, un enfermero que trabajaban en el psiquiátrico en el que
está internada su hermana Liria.
Serán las propias transcripciones recopiladas por la Unidad de Evaluación Psiquiátrica, casi
un año después de los sucesos, las que nos permitan conocer los motivos que le
impulsaron a cometer tan terrible acto. Ese ingreso y su recuperación obligan a
nuestro protagonista a mirar a un pasado mucho más lejano y doloroso que creía
enterrado, pero en el que habrá de hurgar para encontrar respuestas con las que
entender al hombre que es hoy día, sus reacciones ante el miedo o sus accesos
de cólera. Al tiempo que Diego habla, en primera persona de lo ocurrido con sus
psiquiatras, se irá reconstruyendo la historia de una saga familiar, los Martín,
y del odio enquistado que los enfrentó a varias generaciones con la familia
Patriota, señores de la casa y las tierras en las que trabajaban sus abuelos en
un pueblo extremeño.
El hijo del padre es una historia mucho más compleja de lo
que aparenta. Alternando dos narradores, uno en primera persona que nos ofrece
su particular visión y uno omnisciente que se aleja para mostrarnos una
perspectiva más real, con una prosa pulcra, y estructurada en cuatro partes en
las que se alternan presente y pasado, el misterioso asesinato no será más que
el trampolín para sumergirnos en una novela sobre la memoria histórica de
nuestro país. La historia de esta familia podría ser la de tantas otras que, buscando
un futuro mejor, dejaron el entorno rural en el que vivían para buscarse un
hueco en una gran ciudad, en este caso una Barcelona industrializada pero poco
amable con esas oleadas de “charnegos”, palabra usada por los catalanes para
referirse a los emigrantes o recién llegados; unos charnegos que tuvieron que
vivir y trabajar en condiciones infrahumanas en barrios, o pequeños
asentamientos mucho más allá de la periferia, como el de Torre Baró, en el que
creció Diego Martín.
Son tres cabezas de familia los que llevan el peso de la
historia: Simón, el abuelo de Diego
Martín con el que asistiremos a uno de los episodios más duros que tuvo que
enfrentar la División Azul en tierras rusas; el padre de Diego, que además de
formar parte de las tropas del Sáhara Oriental hubo de sacar a los suyos
adelante en una ciudad extraña y en unos años en los que la subsistencia y las
precarias condiciones laborales forjaron a generaciones de un carácter áspero y
rudo. Y finalmente tenemos a Diego que es el exponente del éxito familiar, ese niño
que consiguió el sueño de tantos pero que, con una mirada instrospectiva, tampoco
está tan lejos de aquello que quería dejar atrás, y piensa si como su abuelo le
dijo hace mucho, existirá de verdad una maldición sobre los hombres de la familia
Martín. También habrá mujeres en ella y que me han dejado absolutamente rendida
ante ellas: Alma virtudes o Liria, la hermana de Diego.
El hijo del padre es una novela durísima donde el dolor, la
culpa, el rencor y la venganza tendrán un papel fundamental en la vida de unos
personajes vestidos de carne y hueso, algunos duros como rocas, otros frágiles
como el cristal, la mayoría de ellos juguetes rotos en ocasiones por jugarretas
de la vida o incluso por un juicio personal erróneo. Una historia que nos deja
un poso claro: el pasado, nuestro pasado, queramos o no, es parte fundamental
de nuestras vidas y es el que ha forjado a las personas que a día de hoy somos.
Nadie puede desprenderse de él. No
dejéis de leerla, es realmente conmovedora.
La memoria eres tú - Albert Bertran Bas
25/2/21

Homero es un adolescente de quince años, hijo único de una familia acomodada de Barcelona, que se queda solo durante la Guerra Civil española. Su vida se transforma en una lucha –tan interna como externa– por la supervivencia, la soledad y el autodescubrimiento. Mientras hace lo imposible por seguir la pista de su padre, en su mente siempre está presente la indómita Cloe, una granjera que le salvó la vida y que se la marcará para siempre. Aunque ambos pertenecen a mundos distintos, sus vidas se irán entrelazando en diferentes momentos y situaciones a lo largo de toda una década.
La memoria eres tú es un viaje único a través de los ojos de un chico que, mientras intenta descubrir quién es, avanza por la historia de España cruzándose con personajes como Robert Capa, Hemingway, Hitler, Machado o la Bella Dorita; presenciando inventos como el futbolín, lugares míticos como El Molino o momentos históricos como el hundimiento del Uruguay, la entrada de los nacionales en Barcelona o la reunión en Hendaya entre Franco y Hitler.
Porque no es lo mismo conocer nuestra historia, que andar por ella.
FICHA DEL LIBRO
MIS IMPRESIONES
A veces es imposible escarpar de algunos libros. Sobre todo
cuando a su paso no encuentras más que valoraciones rotundas de lectores exigentes.
Y en esos casos yo soy fácil de convencer. Se trataba de apostar sobre seguro,
así que me tiré a la piscina. Y menudo baño me ha dado esta historia.
Conocemos a Homero en la Nochebuena de 1937 cuando su vida
y la de su familia está a punto de dar un giro de trescientos sesenta grados.
Pero primero sabremos un poco más de ellos: de él, un niño de quince años, hijo
único de una familia bien de Barcelona y apasionado lector de Julio Verne; también
de sus padres, un matrimonio bien avenido y en cuyo hogar, pese a la carestía
que provoca la guerra, se respira amor del bueno, del sincero, el que nace de
dentro y une frente a la adversidad. Esa fatídica noche, algo inesperado hará
que el padre de Homero tenga que partir a toda prisa. A partir de ahí todo será
una especie de salto al vacío: la alegría de su casa desaparecerá, él y su
madre tratarán de cruzar a Francia, pero ella también se quedará en el camino,
y Homero, un niño que no sabe lo que es la maldad, habrá de abrirse camino como
buenamente pueda: en medio de una guerra y una ciudad llena de peligros.
Homero, protagonista principal, será el primer gancho. Narrada en primera persona por él, además de integrar en una trama de ficción, pero inspirada en vivencias del abuelo del autor, a personajes reales de la talla de Hemingway, Robert Capa, Machado o la Bella Dorita, combina diferentes géneros: el histórico, no en vano el autor nos va a pasear por casi un siglo de la historia más reciente de España, centrándose especialmente en cuanto aconteció en la ciudad condal durante la Guerra Civil y los primeros años del franquismo; aventuras tampoco es que falten, y es que este niño, al que acompañaremos hasta convertirse en un hombre, es un personaje camaleónico, muy versátil y lleno de inquietudes que va a dar lugar a una trama de lo más jugosa con la que no nos va a dar un minuto de tregua. Por último, hay también en ella mucha metaliteratura, y una historia de amor con mayúsculas.
Hay muchos personajes en esta historia llena de luces y sombras. Son personajes profundos, muy bien perfilados con sus ángeles y sus demonios, algunos
de ellos muy oscuros y otros teñidos de una bondad infinita, pero por encima de
las circunstancias, de bandos y de uniformes, el autor nos dibuja a una serie
de supervivientes de un lado y del otro que trataron de salir adelante con las
cartas que le tocaron en suerte.
Sorprende que La memoria eres tú sea la primera novela de Albert Bertran. Cada vez que me acuerdo de Homero cierro los ojos y sonrío. Qué maravilla esa calidez y el tono en el que está contada la historia, así como la honestidad y autenticidad de la que impregna a algunos de sus personajes. Pasar por ella ha sido una auténtica delicia, lo más parecido a un arrullo. Y esos pasajes para enmarcar tan reflexivos...os dejo uno que me gustó mucho y en el que he omitido los nombres para no destripar nada.
Como centro de la trama tenemos la ciudad condal
y el dibujo es realmente soberbio, tanto en su escala de grises, donde
encontraremos todos esos rincones en los que se palpa la pobreza, el hambre, el
frío, la desolación y la indefensión de gran parte de la población como en la
luminosidad de otros lugares como el Majestic o El Molino, auténticas islas
paradisíacas en medio de ese campo de minas. Pero
también habrá otros escenarios inolvidables, como un cierto lugar ubicado en plena naturaleza, “donde
muere el viento”, del que solo os puedo anticipar que vais a disfrutar de lo
lindo.
La memoria eres tú es una historia impecablemente armada, con
una trama apasionante donde no faltarán música, literatura, aventuras e historia. Todo ello contado con una prosa realmente cautivadora, aderezada con una historia de amor inolvidable y la inserción de personajes reales sorprendentes. Tenéis
que conocer la pluma de Albert Bertran Bas. Es realmente maravillosa.
El lunes nos querrán - Najat El Hachmi
23/2/21

FICHA DEL LIBRO
MIS IMPRESIONES
Dos eran hasta hace una semana las novelas que había leído
de Najat El Hachmi, esta autora de origen marroquí muy comprometida con la
integración de la mujer musulmana en nuestro país, que me conquistó con La hija
extranjera y posteriormente con Madre de leche y miel. La novela de la que os
hablo hoy, galardonada con el Premio Nadal 2021 sigue la senda de las dos anteriores
y os voy a dar unas cuantas razones para leerla.
El lunes nos querrán nos narra la historia de una
adolescente musulmana residente en un barrio marginal de la periferia
barcelonesa y de los múltiples obstáculos que tendrá que salvar para decidir
con libertad su futuro. Una novela que, en la línea de sus anteriores
publicaciones, contiene una clara denuncia social sobre la opresión a la que se
ven sometidas infinidad de mujeres musulmanas cuando, tras instalarse con sus
familias en España, tratan de buscar un futuro mejor que el que tuvieron sus
padres.
Es Naíma, la protagonista principal de esta historia dividida en dos partes que corresponden a momentos muy diferentes de su vida y compuesta por capítulos numerados, quien en primera persona, recordando cómo fue ese camino desde su adolescencia hasta llegar a la
mujer que hoy día es, a modo de confesión y en una especie de carta que abarca
la totalidad de la novela, le cuenta cómo vivió ella aquellos días a su íntima amiga, una joven que no
sabremos donde se encuentra hasta las últimas páginas del libro. Lo hace de
forma sencilla, a través de un relato precioso e indignante para el lector,
pero que a la vez refleja a la perfección la inocencia, el dolor, la tensión y el miedo
que acompañan en su día a día a esta chiquilla, que pese a todo, no está
dispuesta a renunciar a sus sueños.
Nadie mejor que Najat para hablarnos de ese choque cultural que explosiona en la cabeza de una niña porque, aunque tiene diecisiete años, esta joven tímida que sueña a través de sus libros tiene coartadas todas sus libertades, y ese sufrir suyo en silencio nos llena de rabia al tiempo que despierta nuestro instinto protector. Ella no quiere grandes cosas, solo hacer cosas propias de su edad y conocer el amor. Tampoco quiere herir a los suyos, pero es que es imposible avanzar sin derribar algunos muros. Su amiga es el espejo en el que a ella le gustaría mirarse, porque aun siendo musulmana, sus padres son mucho más permisivos y esas pequeñas licencias son todo un logro para una chica que vive con un miedo cerval cada paso que da fuera de su casa.
El retrato social es fabuloso y sin contar con grandes escenarios, la opresión se palpa
hasta en los techos bajos de esas viviendas, en la imposibilidad de moverse por
un barrio lleno de ventanas indiscretas y de personas de tu propia raza que curiosamente envidian el progreso de los suyos. A pesar de la ausencia de diálogos, la
historia arranca a buen ritmo y va ganando tensión a medida que avanzamos.
El lunes nos querrán nos narra la que podría ser la cruel realidad de muchas jóvenes musulmanas en nuestro país. El despertar del deseo, el acceso a la educación secundaria, las relaciones sociales o incluso los arquetipos de belleza chocarán contra muros infranqueables como el patriarcado, la religión y el propio barrio de mayoría musulmana, ese triángulo vertical de torres al que se alude en la novela, que pesan como losas y se convierten en cárceles sin rejas de la que es muy complicado escapar. En medio de ellos, dos chicas, que confeccionan listas con todas aquellas cosas que han de mejorar para que las quieran un poco más cuando comience la próxima semana, como si las fallidas fuesen ellas. Qué buen título y qué buena historia.
Un nombre de guerrero - Laura Muñoz
17/2/21

FICHA DEL LIBRO
MIS IMPRESIONES
Un nombre de guerrero es un relato autobiográfico que nos plantea la encrucijada que tiene que enfrentar
una pareja que, con un hijo de apenas tres años, decide
que ha llegado el momento de aumentar la familia. Un proyecto que comienza
con mucha ilusión, y que ya de antemano intuimos no va a estar exento de
complicaciones.
Aunque tenemos un escenario, Sudáfrica,
y la autora da las pinceladas necesarias sobre el contexto familiar, laboral y
social en el que se desarrollan los hechos, no cabe duda de que el eje
central de la historia tiene un marcado carácter intimista. Todo lo demás
es accesorio. Y esta es una historia de emociones a flor de piel que me
ha sorprendido muy gratamente porque, no nos engañemos, se trata de
una autopublicación, creo además que la primera de la autora. Y una cosa es ser
el epicentro de una historia, y otra muy diferente saber contarla como se merece. A mí me ha emocionado hasta las lágrimas; no porque me toque de
cerca el tema, ni siquiera tangencialmente, simplemente está contada desde el
corazón y llega justo ahí.
Narrado en primera persona,
la propia protagonista echa la vista atrás para contarnos su periplo a través
de un relato conciso, muy íntimo, lleno de calidez, ternura, amor y
dolor. Aquí pesan las emociones, sobre todo las de Laura, como ella misma
nos dice; aunque Javier está, y es uno de esos hombres que a cualquier chica le
gustaría tener a su lado. Pero lo que pesa es ese torbellino de emociones
encontradas que bullen dentro de Laura, una culpa infundada, sus dudas
infinitas o esas preguntas sin respuesta que no le dan tregua y, hora sí hora
no, la desestabilizan y la ponen contra las cuerdas en un intento de encontrar
la menos mala de las soluciones, si es que hay alguna que pueda serlo, en esa
cuenta atrás hasta llegar a la semana veintidós. Ella es generosa al hablar de mi
empatía, que la hubo, pero son sus letras las que logran traspasar el papel y
empaparnos de su inmenso dolor. Da igual quien transite las páginas de este
libro, no hay que ser madre, ni haberlo intentado para ponerse en su
piel y sentir su desolación.
Y ya os imagino a todos comentando que
no estoy yo en estos momentos como para historias de estas, que si la pandemia
y las penas, y tal y cual, pero os puedo asegurar que, a pesar del
trance doloroso que aquí se narra, es un relato lleno de belleza, de
sensibilidad, de amor, de valentía, incluso de esperanza en momentos de
desconsuelo que te lees de una sentada. Os invito a que le deis una
oportunidad, no os defraudará.
Tierras de niebla y miel - Marta Abelló
9/2/21

MIS IMPRESIONES
Nada sabía yo de Marta Abelló hasta hace poco menos de un
mes. Y no será porque no tenga una amplia trayectoria literaria, pero pasa lo
de siempre, no llegamos a todo. Ha tenido que cruzarse conmigo esta novela
ambientada en tierras malagueñas para que descubriera a una pluma
impresionante. Os cuento, qué me ha parecido Tierras de Niebla y miel, la sexta
novela de la autora.
Año 1899. Conocemos a sus veintitrés años a Martina de Icaza,
una joven de buena familia, cuando tras fingir su propia muerte y hacerse pasar
por una viuda sevillana viaja a bordo de un transatlántico rumbo a su Cádiz
natal. Atenazada por el miedo, pero con la fuerza necesaria para tomar las
riendas de una nueva vida, deja atrás Nueva Orleans, la ciudad en la que ha
residido en los últimos años, y al vicecónsul Conrado Lefebvre, su marido. Pero
los proyectos de Martina dan al traste cuando al llegar a Cádiz es informada de
que sus padres fallecieron. Sin recursos, tendrá que malvivir sirviendo en la
pensión de una tía suya hasta que Candela, su prima de nueve años, es raptada y
Martina decide ir tras los pasos de sus captores.
Arrastrada por las circunstancias, Martina emprende así un
viaje de búsqueda, no exento de peligros, que también la llevará a vivir
infinidad de aventuras y la convertirán en una mujer nueva. Su investigación
hará que acabe recalando en una impresionante mansión familiar situada a las
afueras de Málaga, la Casa Baena, un lugar lleno de luces y de sombras, cuyos
habitantes esconden infinidad de secretos. Para su desarrollo la autora se ha
inspirado en el conocido como cortijo Jurado que, en el siglo XIX fue
residencia de recreo de los Heredia, una conocida familia burguesa malagueña y que
en la actualidad es una casona prácticamente derruida en torno a la cual hay
infinidad de misterio y leyendas, siendo incluso objeto de estudio de fenómenos
paranormales.
Muchos y muy variados son los temas que se abordan en esta
novela llena de contrastes: los entresijos de la despreocupada vida burguesa frente a la
servidumbre, ese retrato de los de arriba y los de abajo es absolutamente veraz así como lo despiadados que algunos llegan a ser para medrar, la indefensión de las clases más desfavorecidas frente a los
malhechores, la dificultad de las investigaciones para las fuerzas del orden en
la época, el miedo a la muerte, la superstición, mediumnidad, masonería y otros
cultos ancestrales.
Con una prosa cuidada, la autora va desplegando la historia en
la que, entrelazándose con una trama principal potente, encontraremos otra
serie de hilos de menor entidad, pero a la vez interesantísimos, que nos permiten
reconstruir el modo de vida en una época en la que no existía clase media, y
cada día era una lucha por la supervivencia: unos, como la familia Baena, lo
tenían todo; otros se deslomaban trabajando y no eran más que títeres al
servicio de un destino, que no solo se cebaba con ellos en ocasiones sino que a
menudo los llevaba contra las cuerdas obligándolos a transitar senderos que
jamás imaginaron.
Encontraremos aquí un amplísimo elenco de personajes: unos
llenos de luz y alegría, otros de misterio, los hay también atormentados, nobles
de espíritu y llenos de bondad e inocencia, pilluelos y, cómo no, otros muchos
muy oscuros y absolutamente deleznables.
Mención aparte merece el paisaje y la forma en que Abelló
logra integrarlo en la novela. La comarca de la Vega de Antequera, el Torcal y
su paisaje Kárstico, el dólmen de Menga de gran relevancia en la trama, así
como la peña de los Enamorados serán a la vez protagonistas de una enriquecedora
lección de historia y escenarios de lujo en esta trama. Un paisaje que como es
el caso, están esbozados con ajuste a la realidad, y me han proporcionado un deleite
añadido a lo que ya de por sí es la historia principal.
Tierras de niebla y miel es una novela que tiene armas más
que suficientes como para convencer a cercanos y extraños a estas tierras
malagueñas. Estamos ante uno de esos libros con los que tienes el privilegio de
montarte en una cápsula del tiempo y disfrutar de unas deliciosas horas
de lectura. A mí me ha encantado, os la aconsejo sin dudar.