Bookeando

con MªÁngeles

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Verano de lobos - Hans Rosenfeldt

19/5/21

 
El hallazgo de restos humanos en el estómago de un lobo muerto en la localidad de Haparanda, en la frontera entre Suecia y Finlandia, pone en marcha una investigación que cambiará para siempre el destino de la policía Hannah Wester.
El caso parece tener vínculos con un sangriento enfrentamiento entre narcotraficantes que tuvo lugar en Finlandia. Pero ¿cómo ha llegado el hombre hasta el bosque de las afueras de Haparanda?
Hannah y sus compañeros deberán remover cielo y tierra para descubrir lo sucedido; el tiempo apremia y la aparición de nuevos cadáveres pondrá a Hannah y a su equipo en el punto de mira. Sobre todo, cuando Katja, la más brillante asesina a sueldo, llegue al pueblo. Con su aparición, Haparanda se verá azotada por varios acontecimientos tan inesperados como brutales. 

FICHA DEL LIBRO

MIS IMPRESIONES


Para una fiel seguidora de la saga Bergman, el anuncio de la publicación de una nueva novela de uno de sus autores en solitario era un reclamo imposible de obviar. Os cuento qué tal ha sido la aventura.


Tras dos capítulos que narran unos sucesos en apariencia inconexos y la presentación del escenario que da título a esta nueva serie de novela negra escandinava, Hans Rosenfeldt se tomará su tiempo para presentarnos al amplio elenco de personajes que van a poblar las páginas de una novela que, desde mi punto de vista, pese a proporcionar una lectura fluida y estar narrado con prosa sencilla y asequible, se aleja bastante del estilo tan impactante  y el ritmo vertiginoso por el que nos llevaba en anteriores publicaciones.


Haparanda, una localidad sueca limítrofe con Finlandia en la que los trapicheos de droga están a la orden del día, y de la que el autor nos traza una breve historia en uno de los capítulos iniciales, será el escenario de esta nueva saga y además dará título a la misma. A las afueras de la localidad se encuentran los cuerpos de unos lobos muertos y lo que en principio se achaca a un caso de caza ilegal, tras el análisis del Instituto Nacional de Veterinaria, se termina concluyendo que los animales habían comido carne humana. El caso parece estar relacionado con un ajuste de cuentas entre narcos ocurrido tiempo atrás en Finlandia. Será Hannah, una mujer madura y cuyos actos me han resultado en demasiadas ocasiones bastante incongruentes pese a contar con un pasado complicado y al momento personal que atraviesa, la encargada de llevar el caso junto a sus compañeros de la policía de Haparanda.


A partir de aquí el autor comienza con un numeroso despliegue de personajes y una sucesión de asesinatos, que sí que me han recordado a otras novelas suyas llevadas a cuatro manos, pero adoleciendo de esa tensión narrativa de las otras. La llegada a la localidad de Katja, una asesina a sueldo, no hará más que complicar las cosas.


Tengo claro que Rosenfeldt es un autor de personajes: los describe muy bien, sabe darles peso dentro de la historia a las vivencias personales de cada uno de ellos, integrándolos en diferentes subtramas paralelas a la principal, algunas de ellas como la de Katja o Sandra  muy interesantes, otras que poco han aportado al desarrollo de una historia que pese a todo logra dejarnos en la retina la imagen de un lugar decadente  e impregnarnos de la desesperanza de algunos de sus habitantes, en la mayoría de los casos víctimas de las circunstancias del entorno en el que les ha tocado vivir y de la falta de oportunidades.


Verano de lobos es una novela entretenida con la que se da inicio a la saga de novela negra escandinava. Un libro de lectura ágil, con algún giro del todo imprevisto, en el que aunque se cierra el caso planteado quedan en el aire algunos interrogantes, que imagino irán encontrando respuesta en futuras entregas de la serie.   

La vida no regalada - Luis Cabrera

16/4/21

 
La vida no regalada es una novela sin ficción que narra la evolución de España desde los últimos años de la Dictadura hasta llegar a la Transición, a través de la vida de su protagonista, Lorenzo Almendro; el día a día de un niño de un pueblo de Jaén que emigra con sus padres a Barcelona durante los años 60 y se establecen en el barrio de Verdún.
A través del protagonista, Lorenzo, trasunto entrañable del propio Luis Cabrera, asistimos a la realidad de aquellos años en un barrio obrero en el que conviven inmigrantes llegados de muchos puntos de España con familias catalanoparlantes. El descubrimiento del catalán, las pandillas enfrentadas, las viviendas de la obra social, los padres trabajando en las fábricas metalúrgicas o textiles, las fiestas populares, los primeros flirteos políticos, el reparto de octavillas, la creación de las casas regionales y las peñas flamencas…
Desde los inicios más amateurs y los primeros contactos con el flamenco hasta la relación profesional y de amistad con figuras tan destacadas como Enrique Morente, Camarón, Tete Montoliu, Mayte Martín o Miguel Poveda, la vida de Lorenzo Almendro, esto es, de Luis Cabrera, nos hace partícipes de una época de revuelta y de descubrimiento llena de música, ideales y talento.

FICHA DEL LIBRO

MIS IMPRESIONES


Que a todos nos cuesta salir de nuestra zona de confort algo innegable, pero también que ese paso puede adentrarnos en nuevas fronteras, que quizás nos aporten grandes sorpresas. Y con esa intención llegué hasta las páginas de La vida no regalada de Luis Cabrera de la que hoy os hablo.


Dice la sinopsis editorial de este libro que La vida no regalada es una historia sin ficción y, efectivamente, así es. En él se narra la historia de Lorenzo Almendro, un alter ego del propio autor, que además de escritor es un músico que ha impulsado carreras de grandes figuras del flamenco, gente de la talla de Mayte Martín o Miguel Poveda entre otros. Y yo que soy bastante fan de ambos me embarqué en esta aventura queriendo saber un poquito más del tema y quizá me ha faltado un poquito más de flamenco y menos de retrato de la época. 


En este libro, Lorenzo Almendro, narrador y protagonista principal de la historia, hará un recorrido de su vida desde su más tierna infancia, que transcurrió en un entorno rural de la provincia de Jaén, dentro de una familia de clase humilde para posteriormente, trasladarse con tan solo nueve años al barrio de Verdún, en Barcelona. Su familia fue una de tantas otras de andaluces que, dejaron atrás su lugar de origen para formar parte de las plantillas de las metalúrgicas o las textiles en plena expansión en la ciudad condal. A partir de ahí seguiremos los pasos de este niño avispado, que llevaba en flamenco en las venas y siendo solo un adolescente impulsó la Peña de Enrique Morente.


La historia de Lorenzo es una historia de contrastes y al tiempo que nos va dejando el testimonio de la que fue su relación profesional, de amistad o incluso de encuentros puntuales con grandes del flamenco, realiza un retrato económico y social de un barrio obrero en Cataluña allá por los años sesenta: barrios donde llegaban oleadas de emigrantes de diferentes puntos de España, sin apenas servicios, ni un trazado urbanístico, donde los chavales vivían en la calle mientras sus padres se deslomaban en las metalúrgicas o en las fábricas textiles. Una Cataluña donde el idioma no era una seña de identidad y podía acarrearte serios problemas.


La vida no regalada es una novela sencilla, muy entretenida, una historia de gente dura, honesta, trabajadora que no lo tuvo fácil, pero cuya valentía y tesón permitió a generaciones posteriores vivir en una posición mucho más favorable. Luis Cabrera lo cuenta de una manera sencilla y fluida y, sobre todo, me ha encantado tropezarme entre estas páginas con Camarón, Enrique Morente, saber de los primeros pasos de Mayte Martín y del joven Poveda así como de ciertas curiosidades sobre las letras de sus temas. 


De la melancolía - Espido Freire

10/12/19

Elena y Sergio forman una pareja unida, pero la imposibilidad de ser padres hace aflorar la falta de amor entre ellos y Sergio decide, después de veinte años de convivencia, abandonar a Elena. Ella cae en una profunda depresión que tambalea su vida en todos los aspectos. Pasa el tiempo y Elena recibe una propuesta de un familiar lejano para alojar, durante su convalecencia, a Lázaro, un tío abuelo que tiene que ser operado. Elena no solo acoge en su casa a Lázaro, sino que, como tiene que alquilarla para sobrevivir, también otros personajes llegan a la casa con su visión sobre cómo vivir la tristeza o cómo huir de ella: Sonsoles, una mujer mayor que debe vender su casa, llena de libros y de recuerdos; Vanesa, una joven de treinta años que se niega a crecer, porque el mundo de los adultos le resulta terrorífico; Teresa, que entra en la historia para conseguirle una gatita a Lázaro y que ya no se va, como una especie de hada urbana que alivia del dolor cada una de las veces que aparece. O Cristian, un viejo amigo que reaparece, un triunfador que oculta tantos secretos como pecados. 
Una historia que relata las heridas que dejó la crisis; las maneras de sobrevivir, y cómo, frente a todo, la fuerza del ser humano se impone; cómo el amor nos salva de muchas cosas, y la vida nos enseña, siempre que se quiera aprender.


MIS IMPRESIONES


A estas alturas aún no había leído a Espido Freire y el título de su última novela fue la trampa perfecta para esta lectora que últimamente se resiste poco o nada a una novela intimista; un género que casi está aventajando al thriller tan presente en mis lecturas. Os hablo de De la melancolía.

Conocemos a Elena y Sergio en medio de una entrevista para la adopción de un bebé ucraniano y, asistimos ya desde las primeras líneas al derrumbe de una pareja que, después de dos décadas juntos y ante la imposibilidad de tener hijos, hace aguas por todas partes. Entre los planes del prepotente Sergio no entra la posibilidad de no tener descendencia, de no dar continuidad a la extirpe, perpetuando así sus apellidos compuestos. Decide entonces abandonar a Elena.

La soledad repentina e inesperada, junto a las dificultades económicas llevarán a Elena a un estado de melancolía en el que, pese a las adversidades, tendrá que afrontar una serie de decisiones para seguir adelante con su vida. La más dura, compartir su casa con ciertos inquilinos, un tío político y otra serie de personajes bastante alejados de su círculo de conocidos y amigos.

Así comienza una novela que tiene cierto componente histórico y toca temas de lo más variados como la crisis económica, el clasismo o ese machismo que, aunque nos empeñamos en enmascarar, ha estado y está tan presente en nuestros días, pero cuyo eje central es una historia intimista: partiendo de la ruptura de una pareja Espido Freire escarba en la psicología de los personajes: sus deseos, sus miedos y también cómo se forjó el carácter de cada uno de ellos. 

Y llegados a este punto he de decir que he tenido sentimientos encontrados con esta novela que tiene una prosa cuidada y preciosa, y consiguió llamar mi atención desde las primeras páginas: por lo terrible de la historia, por el tono en que estaba contada, por cómo la autora dibuja a esa clase burguesa encorsetada y llena de imposturas, o cómo habla de la forma en que desapego marca el carácter de las personas. Pero hay algo que desde mi punto de vista ha fallado, quizá la pretensión de mezclar demasiadas cosas: esa trama principal con otras subtramas, que he sentido forzadas de alguna manera, y en mi opinión lo único que han conseguido ha sido deslavazar la historia y que perdiera el fuelle que tenía en su inicio, creando cierta caída en la tensión narrativa. O quizá es que a mí lo que de verdad me interesaba era la historia de esa pareja y he sentido que me sacaban de lo importante para perderme en algo superfluo.

Aunque apenas hay un puñado de personajes en la historia, sin duda Elena, la narradora de la misma es la que está mejor reflejada. La he sentido de veras: su desconcierto, su fragilidad, su torpeza, ese echar la vista atrás para hacer balance de su vida…y su melancolía. Incluso me he creído a Sergio, pese a su pedantería.

En resumidas cuentas, De la melancolía me ha parecido una historia que tiene un buen arranque, uno de esos que consiguen enganchar al lector, pero en el que me ha fallado la ejecución y la introducción de ciertas subtramas ha provocado que la historia se diluya y mi interés lector se dispersara. Pese a todo, me ha gustado la forma de narrar y de expresar sentimientos de la autora y le seguiré en futuras publicaciones. 

La cadena - Adrian McKinty

30/10/19

Como una mañana cualquiera, Rachel deja a su hija en la parada del autobús. Pero una llamada de un número desconocido lo cambia todo: una mujer le informa que tiene a Kylie secuestrada y que, si quiere verla de nuevo, deberá seguir sus instrucciones al pie de la letra: primero, pagar un rescate; segundo, secuestrar a otro niño. Quien llama es también una madre cuyo hijo ha sido secuestrado, y si Rachel no cumple con las reglas, el niño morirá, y su hija también. Rachel ya forma parte de La Cadena, un mecanismo que convierte a padres de familia en víctimas y a su vez en criminales, y que está haciendo a alguien muy rico en el proceso. Ella es una mujer corriente, pero en pocas horas los acontecimientos la llevarán hasta límites impensables y la obligarán a hacer algo terrible. 
Los creadores de La Cadena saben que unos padres harán todo lo que está en sus manos por sus hijos. Pero no contaban con cruzarse en el camino de una mujer decidida, valiente y superviviente como Rachel. Porque, si alguien puede romperla, ésa es ella.




MIS IMPRESIONES


Un buen thriller es un bocado irresistible para mí y este que se ha traducido en 40 países cuarenta países y va a ser llevado a la gran pantalla, se presentaba como una de las novedades más apetitosas de la temporada. Os cuento mis impresiones.

Todo es susceptible de empeorar. Lo dice una de las leyes de Murphy y Rachel Klein lo comprueba cuando una mañana, de camino a una revisión médica para el seguimiento de su cáncer, recibe una llamada que dará un giro de 360º a su ya de por sí compleja vida. Lo que oye al otro lado de la línea es de locos. Una mujer dice haber secuestrado a Kylie, su hija de trece años. Si quiere recuperarla sana y salva, Rachel debe hacer dos cosas: ingresar una importante suma de dinero en una cuenta y, lo que es más demencial, secuestrar a otro niño y repetir con los padres del mismo la misma operación de la que ella está siendo víctima porque, desde ese momento, Rachel forma parte de la cadena; y nadie puede romperla. De hacerlo, todas las víctimas caerán como fichas de dominó: Kylie, la hija de Rachel, pero también el hijo de la mujer que la ha llamado y que fue secuestrado antes. Y así sucesivamente.  

Como podéis imaginar la historia no puede comenzar de manera más prometedora. Y estresante porque, si nos paramos a pensarlo, la situación es para volverse loca. Lo del rescate, pasa, pero convertirte de buenas a primeras en una secuestradora es otro cantar. Pero el autor nos plantea ese dilema moral y es difícil pronunciarse. Si supiésemos que la vida de nuestros hijos depende única y exclusivamente de nosotros, ¿no lo haríamos? ¿Quién se la jugaría llamando a la policía? Yo lo tengo claro. Y no tengo hijos. Vosotros, ya me diréis.

Adrian McKinty ha sabido crear plantear una situación crítica y llena de tensión que, sin embargo y desde mi punto de vista, falla en la ejecución. Y es que aunque no dejo de reconocer que la novela es muy entretenida y las páginas vuelan entre la manos, un dato al que contribuye sin lugar a dudas, la prosa tan sencilla y la tensión que genera el  poner a unos padres contra las cuerdas en pos de la libertad de sus hijos, resulta un tanto facilona en sus resoluciones, y demasiados datos se han puesto sobre el mantel con una anticipación que hace que el tramo final de la historia pierda fuelle.

Toda la acción transcurre en Plum Island, una pequeña isla de Nueva York. Es fácil meterse en la piel de los personajes y aun así no me han convencido en su conjunto quizá porque me ha dado la sensación de que mueve en dos extremos: todo se complica y se resuelve con mucha rapidez. Lo que sí me ha parecido interesante esa llamada de atención que hace el autor sobre la exposición a la que sometemos nuestras vidas en las redes sociales, esa ligereza con la que vertemos datos y más datos de nuestro día a día, convirtiéndolas en un escaparate al que asisten todo tipo de espectadores.

La cadena , aunque creo que no se ha sabido sacar todo el potencial que tenía la trama, es una de esas historias que proporcionan unas cuantas horas de puro entretenimiento. Una novela que plantea un dilema moral a la vez que nos invita a reflexionar sobre temas de máxima actualidad como nuestra presencia en el universo virtual y todo lo que ello conlleva.  

Despiértame cuando acabe septiembre - Mónica Rouanet

17/5/19

El rastro de un joven español se esfuma por el sur de Inglaterra tras dejar un mensaje de socorro en el teléfono móvil de su madre. Ella, que apenas ha abandonado su pequeño pueblo en contadas ocasiones, decide ir en su busca. Hace un año, su marido desapareció en las tranquilas aguas de la Albufera y no está dispuesta a vivir de nuevo una angustia como aquella. 
La Guardia Civil encontró la barca de Antonio abandonada a la deriva, con manchas de sangre sobre sus tablas. Amparo está convencida de que murió, pero las malas lenguas que recorren el pueblo rumorean otras cosas. Una vez en Inglaterra, Amparo descubre que su marido puede continuar con vida, ser el causante de la muerte de una mujer y estar involucrado en una sórdida trama repleta de intrigas.


MIS IMPRESIONES


Donde las calles no tienen nombres fue una de esas novelas que pareció convencer a todos cuantos he consultado. A mí me dejó con mucha curiosidad por conocer a Mónica Rouanet y la oportunidad ha venido de la mano de su nueva novela, Despiértame cuando acabe septiembre. Os cuento qué me ha parecido.

Un año hace ya de la desaparición de Antonio y una barca a la deriva con un rastro de sangre es el único dato que Amparo, una mujer de familia humilde de la Albufera, tiene acerca de la desaparición de su marido, al que parece habérselo tragado la tierra. Mientras, ella no solo ha tenido que seguir adelante con su dolor sino también aguantar las consecuencias de vivir en un lugar pequeño donde las habladurías se expanden como la espuma. Pero eso no es algo nuevo; lo ha sufrido desde niña. Ahora, un mensaje de su hijo Toñete, pidiéndole ayuda hará que esta mujer de poco mundo tenga sacar fuerzas de flaqueza y volar al sur de Inglaterra en su busca. Allí le aguardarán un montón de sorpresas inesperadas, entre ellas, la posibilidad de que su marido esté vivo e implicado en la muerte de una mujer y ciertos negocios de lo más oscuros.

Despiértame cuando acabe septiembre es una novela de corte intimista que se combina con una misteriosa desaparición, y en la que una mujer se ve acuciada a la búsqueda de su hijo, teniendo que erigirse en investigadora para dar con su paradero. Una trama, en apariencia simple, que va tornando en una sórdida historia llena de secretos enterrados. Una historia a la que aun teniendo mimbres, creo que no se les ha sacado suficiente partido. Me ha faltado cierta garra, y es que aun considerando que la trama en sí es buena, y la lectura es ágil, que no rápida, creo que los personajes están faltos profundidad, esa que te mantiene pegada a la historia con ganas de más. Y quizá eso mismo haya provocado en mí que una novela que comienza muy bien, no logre mantener la tensión adecuada y tenga ciertos valles en la lectura para remontar en su recta final, eso sí con un final impactante. 

Será Amparo, la protagonista narradora, la que en presente nos vaya desgranando el curso de los acontecimientos desde que recibe un mensaje de su hijo hasta que, a través de su propia investigación, tope con un sombrío asunto y salgan a la luz un montón de secretos guardados bajo siete llaves.

Amparo es una mujer humilde que vive en la Albufera me ha inspirado cierta compasión desde  las primeras páginas porque es la típica persona que parece haber nacido para ir de drama en drama. Una mujer que no encaja en ningún sitio, hija de unos emigrantes que probaron fortuna en Suecia, allí era la extranjera. A los veinticinco volvió a España para aquí ser la sueca. Conrad es un británico que ayudará a Amparo en su investigación, un hombre hundido, también marcado por la tragedia que, en busca de sus propias respuestas, decidirá acompañar a nuestra protagonista.  

La ambientación de la historia sí que está muy lograda y me ha gustado especialmente la forma en la que la autora recrea la presión social de un entorno pequeño, de esa familia humilde que ve cómo los chismes se van colando por todos los rincones y hacen la vida insoportable.

Despiértame cuando acabe septiembre es una novela que combina una historia intimista con la investigación sobre le paradero de un joven. Una trama que esconde mucho más de lo que priori podamos imaginar y en la que me ha fallado la tensión narrativa y la profundidad de ciertos personajes.  

Los herederos - Wulf Dorn

19/2/19

Laura Schrader despierta rodeada de sirenas de ambulancia completamente perturbada y herida. Está embarazada, y acaba de sufrir un accidente cuando circulaba por una carretera montañosa entre la niebla y la lluvia. En el maletero del coche, la policía descubre el cadáver de una niña con evidentes signos de violencia y ninguna pista coherente. No hay ni rastro del extraño que la socorrió y avisó a emergencias, la aldea cercana parece desierta y la historia que Laura cuenta suena increíble. El psiquiatra Robert Winter se hará cargo del caso dispuesto a descubrir qué hay de verdad en su desconcertante relato y tras su mirada de desconfianza y terror. Algo está sucediendo en la larga y oscura noche, bajo un cielo negro lleno de odio y solo si confía en esta mujer, podrá averiguarlo.



MIS IMPRESIONES


Phobia fue mi primera novela de Wulf Dorn y me convenció tanto que me lancé de cabeza por La psiquiatra, una historia si cabe, mejor que la anterior. Con estos antecedentes, tenía claro que Los herederos sería una de mis próximas lecturas. Os hablo de ella.

Una noche, en medio de una terrible tormenta, mientras el doctor Patrick Landers conduce en su coche a toda prisa por una carretera de alta montaña con un destino en principio desconocido para el lector un coche siniestrado le hace detenerse. Tras dar la voz de alarma a la policía, inspeccionará el vehículo. Lo que encontrará en el maletero del coche le horrorizará por completo y correrá a pedir explicaciones a una conductora aturdida, que poco después reconoce. A pesar de la advertencia de la chica, decide continuar su camino a toda velocidad perdiéndose ahí su pista junto con la de todos los habitantes de un pueblo.  

Será el interrogatorio de Laura Shrader, la conductora, excuñada de Landers y única testigo del extraño suceso que ha acabado con la vida de una persona y la desaparición de los ciento setenta y tres habitantes de una pequeña población de alta montaña, la columna vertebral de una increíble historia sobre la que detective Bennell, con la asistencia del psiquiatra Robert Winter, tratará de arrojar alguna luz, intentando poner un punto de cordura a lo que parece ser el relato de una mente perturbada.

Inquietante podría ser una palabra para definir el aura que planea alrededor de toda la trama. La oscuridad se cierne sobre una población, la tormenta es la compañera perfecta para crear una atmósfera tenebrosa y llena de tensión, donde lo peor puede estar acechando entre sombras.  Junto al relato, en primera persona, de Laura Schrader, que nos servirá para ir encaminando el interrogatorio y avanzar con la investigación policial, se alternarán ciertos capítulos del pasado de la protagonista y otros que, rompiendo el hilo cronológico de la historia nos llevan a diferentes puntos del mundo: Camboya, Irak, Ucrania, Arizona o Ghana. Allí, una serie de niños están viviendo unas experiencias realmente estremecedoras. Son historias aisladas, inconexas entre sí y con la trama principal, pero que sacuden con fuerza y  no engarzarán con la trama principal hasta los últimos capítulos.

Aunque a Wulf Dorn lo he conocido con dos novelas que podrían encuadrarse como thrillers psicológicos, en esta ocasión la novela nos adentra en una historia que, aun con rasgos distintivos del autor (una prosa sencilla, una narración fluida y muy ágil, capítulos cortos y un omnipresente psiquiatra escudriñando el lado oscuro de la mente), se mueve por senderos algo diferentes y mucho más cercanos al terror, incluso me atrevería a decir que roza, al menos insinúa lo sobrenatural. Y quizá este haya sido uno de los escollos que yo he tenido a la hora de meterme de lleno en la novela: mi poca atracción por ambos géneros y mis prejuicios a la hora de animarme con ellos. En cualquier caso, y aunque tengo que reconocer que la historia queda bien atada, creo que en lo que se refiere a personajes se queda un poco corta y falta de profundidad.

Los herederos, desde mi punto de vista, es una novela entretenida, con ciertos tintes de novela de terror. Una historia ágil y fluida, bien planteada y que considero queda adecuadamente resuelta en la que, sin embargo, yo no he encontrado al autor que esperaba y que tan buenos momentos del mejor thriller psicológico me ha deparado en anteriores ocasiones.

Para Helga - Bergsveinn Birgisson

12/2/19

Para Helga de [Birgisson, Bergsveinn]«Comprendí que mi mente nunca conseguiría librarse de ti, que te desearía en tanto continuara respirando. Me trae sin cuidado escribirlo, querida Helga, soy un anciano sin nada que perder. Pronto se apagarán mis brasas cuando yazca con la boca abierta, llena de tierra. ¿Continuaré deseándote?» 
Bjarni escribe su respuesta tardía a la carta que Helga, la mujer por la que sintió un amor imposible, ilícito y apasionado, le escribió en su juventud invitándole a dejar por ella a su esposa, su granja y su ciudad. 
Desde la ventana de la habitación con vistas a la granja en la que vivía Helga con su marido, Bjarni encuentra fuerzas para explicarle los motivos de su rechazo y, mientras escribe, en su recuerdo renace todo un mundo rural, una vida sencilla dedicada al pastoreo y atenta a la poesía de la naturaleza en Islandia, pero sobre todo atormentada por el anhelo del cuerpo y la sensualidad de Helga.


MIS IMPRESIONES


Me gusta aventurarme con nuevos autores y la novela intimista me suele dar muy buenos resultados. Esto unido a que Lumen para mí es uno de esos sellos con los que en raras ocasiones suelo pinchar, me animaron a decidirme a leer esta breve novela. Os cuento qué me ha parecido. 

Bjarni es un anciano de noventa años que, en los últimos días de su vida, decide escribir una carta a Helga, una mujer voluptuosa y visceral, por la que sintió hace ya muchísimos años, mientras estaba casado, un amor prohibido y una pasión desmedida que despertó todo tipo de habladurías entre la comunidad vecina, pero que le enardecía una y otra vez sin remedio. Lo hará desde la granja en la que ha vivido casi toda una vida y desde donde divisa también el que fuera el hogar de Helga y su marido. Ella, una mujer decidida como pocas,  le escribió entonces proponiéndole que huyeran lejos de allí, a un lugar donde comenzar de nuevo y dar rienda suelta a su pasión. Él nunca tuvo el valor de responder. Es hoy, desde la soledad más absoluta, y haciendo balance de lo que ha sido su vida cuando es capaz de darle una respuesta.

Aunque pudiera parecer que por los años del protagonista este fuese un relato contenido, nada está más lejos de la realidad, porque Bjarni se mete en la piel del hombre que fue y rememorará con todo lujo de detalles el abanico de emociones y sensaciones que despertó en él la sensual Helga. Lo hará a través de una carta evocadora, llena de referencias literarias, salpicada de poesía islandesa, en la que se alternan momentos intensos donde se palpa ese ardor que le esclavizaba a Helga con otros más serenos a través de los que va trazando un fresco de la durísima vida rural de un ganadero en aquellos años, de lo que implica el amor por la tierra, del infierno que suponen el invierno islandés y de lo complicado en ese ambiente hostil que era llevar a cabo cuestiones elementales.

Para Helga es una novela intensa, de emociones a flor de piel en la que un granjero repasa la vida de un hombre aferrado a sus raíces y la historia del amor y pasión desmedida que sintió por Helga, mientras va esbozando un retrato de la vida rural en Islandia hace casi un siglo. En general una lectura satisfactoria por la fuerza del relato por momentos, aunque desde mi punto de vista con un ritmo irregular y en la que determinados detalles explícitos relativos al cuidado del ganado, y comparados con el deseo carnal por una mujer, han provocado en una urbanita muy de olores cierto rechazo. Y no me entendáis mal, no hacia la novela, sino hacia una escena en concreto. 

Asimetría - Lisa Halliday

26/9/18

Contada en tres secciones excepcionalmente absorbentes, Asimetría explora los desequilibrios que desencadenan y sostienen muchas de nuestras relaciones más trágicas: diferencias en edad, poder, talento, riqueza, fama, geografía y justicia. 
La primera parte, «Insensatez», cuenta la historia de Alice, una joven editora estadounidense, y su relación con el famoso y mucho mayor escritor Ezra Blazer. Un relato tierno y exquisito sobre un romance inesperado que tiene lugar en Nueva York durante los primeros años de la guerra de Irak, y que sugiere también la madurez de un novelista en ciernes. Por el contrario, «Locura» está narrado por Amar, un hombre iraquí-estadounidense que, de camino a visitar a su hermano en Kurdistán, es detenido por agentes de inmigración y pasa los últimos días de 2008 en una sala de detención en Heathrow. 
Estas dos historias aparentemente dispares ganan relevancia a medida que sus perspectivas interactúan, para desembocar en un epílogo inesperado.

AUTOR Y FICHA DEL LIBRO

MIS IMPRESIONES


La repercusión originada en torno a esta novela hizo que sintiera una curiosidad tremenda hacia ella. Eso y la buena mano que suele tener Alfagura a la hora de elegir sus publicaciones me lanzaron a por Asimetría. Os cuento qué me ha parecido. 

Asimetría es la primera novela de Lisa Halliday, una novela difícil de encuadrar en un género que no sea la narrativa y que presenta una estructura peculiar: dos capítulos inconexos cuyo ensamblaje habremos de buscarlo en el epílogo con el que se cierra la misma y que, sinceramente, no sé si he logrado entender. Quizá por eso a mí también me ha parecido una historia asimétrica en cuanto al interés que ha logrado despertar en mí cada una de sus partes. Y es que, mientras el primer capítulo, que parece ser el plato fuerte, me ha dejado un tanto indiferente, el segundo me ha gustado muchísimo. 

En Insensatez, el primero de los capítulos, conocemos a una joven editora neoyorquina, Mary Alice, que a sus veintisiete años inicia una relación amorosa con Ezra Blazer, un exitoso escritor que ronda los setenta. A pesar de esta “asimetría” de la pareja, de su acusada diferencia de edad, de estatus social y económico, de la inexperiencia de una frente al importante bagaje del otro, los encuentros se irán sucediendo en un apartamento propiedad del escritor, con vistas al Empire State, en un relato cargado de diálogos en los que Alice rebosa inocencia mientras su idolatría por Ezra crece cada día. Nos encontramos con dos personajes opuestos que encuentran en el otro aquello de lo que carece. Alice proporciona a Ezra la juventud, la frescura y la inocencia que tan lejos quedan ya en su persona. Él es para ella una fuente de conocimiento, de poder, de sostén económico, de estatus social. Y cada uno a su manera se aferra al otro manteniendo viva esa relación. Una relación que, aunque la autora insiste en afirmar es fruto de la ficción, parece tener ciertos tintes autobiográficos ya que, casualmente, Lisa Halliday mantuvo hace años, cuando también era editora, una relación sentimental con el difunto y archiconocido Philip Roth. 

En Locura, el segundo capítulo conocemos a Amar, un joven con doble nacionalidad (iraquí-estadounidense) que procedente de los EE.UU, donde reside, es retenido por la autoridades aeroportuarias del Reino Unido, en una escala de su vuelo con destino a Iraq, donde planea encontrarse con su hermano. Será el mismo en primera persona el que entre interrogatorio e interrogatorio vaya haciendo memoria de la que ha sido su vida hasta la fecha. Y así nos remontaremos hasta su infancia en el seno de una familia de emigrantes iraquíes que se afincó en los Estados Unidos, conoceremos como vivieron los suyos la guerra de Iraq, el derrocamiento de Sadam…y cómo han cambiado todos con los años. Cómo su vida en América le hace asimétrico respecto de los suyos, los que quedaron en Iraq, sus mayores, incluso respecto de su hermano Sami. Y cómo es la asimetría entre Oriente y Occidente. 

Tres escenarios diferentes: Nueva York, Heathrow y un plató de televisión. Una prosa sencilla, una narración fluida y varios personajes que se mueven entre extremos. Asimetría supone el debut literario de Lisa Halliday, una autora que se ha alzado con el Whiting Award de 2017, una novela en la que la literatura y la música tienen un lugar relevante y en la que se habla de polos opuestos, de diferencias entre sexos, nacionalidades, culturas y de cómo a veces entre figuras asimétricas se encuentra un punto de equilibrio.

Mujeres errantes - Pilar Sánchez Vicente

4/7/18


Sin miedo. Sin rumbo. Sin freno.

Greta Meier, famosa escritora suiza afincada en Londres, retorna a su tierra natal en un último intento por detener la deriva de sus días. Sorprendida por la inesperada enfermedad de su progenitora, decide compensar sus prolongadas ausencias y aparcar los reiterados enfrentamientos, permaneciendo a su lado hasta el fatal desenlace. 

Sin embargo, sus últimas palabras siembran una duda demoledora, dejando entrever en el último suspiro el gran secreto de la vida de Greta: ¿Quién era la mujer muerta, si no es su madre? Con la única compañía de sus cenizas, la autora emprende un viaje al pasado en busca de su propia identidad. 

Siguiendo el único hilo disponible, localiza un punto en la costa norte de España y hacía allí se dirige. Pronto atisbará que la vieja rivalidad entre la Tiesa y la Chata, dos pescaderas ambulantes, esconde la clave de su origen, pero las preguntas se acumulan sin respuestas. Y el tiempo se acaba. 

¿De quién es hija? ¿Ha sido robada a sus verdaderos padres? ¿Qué conexión tienen Cimavilla y Nicaragua? ¿Esconden el secreto esas cartas amarillentas, nunca contestadas? ¿Por qué le resulta tan familiar Gaspar García Laviana, el cura guerrillero cuyos poemas le atraviesan las entrañas? 

Dejando atrás las turbulencias del pasado, Greta se adentra en un mundo olvidado buscando pistas sobre su origen: ¿dónde están sus verdaderos padres?¿quién es ella, en realidad? 

¿Qué hacer cuando los fantasmas del pasado cobran vida?

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Greta Meier es una escritora que no está pasando por su mejor momento. Acaba de perder a su madre, o a la que ella creyó que lo era, Eloina, una emigrante asturiana que vivió  afincada en Zermatt, un pueblo de alta montaña ubicado frente al pico más famoso de Los Alpes suizos, el Monte Cervino. Tras largo tiempo distanciadas por la vida licenciosa y a la deriva que ha llevado, Greta, que vive en Londres, visita a Eloina, quien en su lecho de muerte le confiesa no ser su verdadera madre. Esta revelación hace que sienta que su vida se ha construido en torno a una mentira. Serán pocas pistas las que tirar para encontrar sus orígenes, pero necesita saber quién es, dónde están sus raíces. Una antigua foto en la que Eloina, que trabajó al llegar a Suiza en una fábrica, posa junto a otras dos mujeres también emigrantes del barrio de Cimavilla, en Gijón, la llevará a emprender un viaje para encontrar su verdad.

Tres tramas se irán alternando para darnos a conocer no sólo la verdadera identidad de los padres de Greta sino para desvelarnos cómo se desarrolló la vida de cada uno de estos personajes hasta la fecha.
Al viajar a Gijón, Greta conseguirá contactar con Julia, una anciana que fue íntima amiga de la madre de Eloina. Es una de las mujeres que aparece en la foto y el único hilo del que puede tirar por lo que exprimirá las armas de que dispone para propiciar unos encuentros con esta mujer, apodada La chata, quien le relatará la que fuera su vida desde finales de los años veinte en Cimavilla, un barrio de pescadores de Gijón.

Ha sido el duro relato de Julia, una mujer que no se arredra ante nadie, deslenguada, pero a la vez espontánea y sin dobleces,  la parte que más me ha gustado de esta historia. El relato de una vida llena de miseria, hambre y unas durísimas condiciones de vida ante la que se tuvo que hacer frente. Un estupendo fresco es el que hace la autora de la vida unas mujeres que no hicieron más que luchar y vivir al servicio de los demás, de la amistad de esas vendedoras ambulantes de pescado, de la pobreza extrema en que vivían todas esas familias y de cómo, con el discurrir de los años, llegamos hasta los años sesenta y setenta en que tuvieron lugar a oleadas de emigración a diferentes puntos de Europa en busca de un futuro mejor. A Suiza viajarían algunas de ellas para nunca más volver.

En otro hilo argumental conoceremos a Guillermo, un íntimo amigo de La Chata que ingresó como sacerdote y sería misionero en Nicaragua. Desde allí, y a través de una serie de cartas que dirige a su amiga, iremos conociendo la situación del país bajo la dictadura de Somoza y de la Revolución sandinista, del que los sacerdotes serían los abanderados. Partiendo de la base de que el tema de los sandinistas no me interesaba lo más mínimo, la narración ha llegado un momento en que se me ha hecho demasiado extensa. De hecho, creo que con un par de cartas, se hubiera podido condensar la esencia de la labor del padre Guillermo sin dilatar en exceso una correspondencia, que a partir de un cierto momento poco tenía que aportar a la trama.

El último hilo argumental que atañe a la vida de la protagonista principal, Greta. Una escritora, hija de una emigrante española que creció entre algodones, en un lugar paradisíaco y elitista, y gracias al sacrificio de su madre gozó de la mejor educación. Su carácter rebelde la llevará a frecuentar unas compañías, que a la postre la conducirán a un pozo del que no se sale indemne, el mundo de las drogas.

No podría decir que Mujeres errantes es una mala historia. Pilar Sanchez Vicente tiene una prosa clara y sencilla, que se lee de forma fluida, pero a mí me ha faltado interés por la trama conforme avanzaba. Quizá porque me ha dejado más la sensación de una novela muy bien documentada pero meramente expositiva, y he echado de menos que estuviera salpicada de alguna que otra intriga que despertara mi interés por los acontecimientos futuros y me enganchara por completo.

Mujeres errantes nos narra la historia de una mujer que busca sus raíces a la vez que nos deja el testimonio la dura vida de unas mujeres de antaño en un pueblecito costero de Asturias. Ellas enfrentaron la vida con los medios que tuvieron a su alcance. Tres vidas diferentes, que a pesar de la mayor o menor afinidad que puedan despertar en diferentes tipos de lectores, personalmente no me atrevería a enjuiciar. Las tres lucharon con uñas y dientes por conseguir lo que todos ansiamos: la felicidad, la propia o la de los suyos. No todas tuvieron la misma suerte.

El lápiz del carpintero - Manuel Rivas

3/5/18

Resultado de imagen de el lapiz del carpintero 20 aniversarioEn la cárcel de Santiago de Compostela, en el verano de 1936, un pintor dibuja el Pórtico de la Gloria con un lápiz de carpintero. Los rostros de los profetas y de los ancianos de la Orquesta del Apocalipsis son los de sus compañeros republicanos de presidio. Un guardián, su futuro asesino, lo observa fascinado... La historia de ese lápiz, conductor de memorias, portador de almas, continuará hasta nuestros días. 

Después de La lengua de las mariposas, Manuel Rivas retoma el hilo de la tragedia española, la guerra que estremeció al mundo y marcó la historia del siglo XX. Pero El lápiz del carpintero no es una historia más sobre la guerra. Trata de la vida de los hombres y las mujeres en el lado más salvaje de la historia. Trata de la fuerza del amor ocupando el hueco abismal de la desesperanza.

Con el lápiz del carpintero, con las manos de las lavanderas, con el dolor fantasma de los amputados, con la belleza tísica de los enfermos... va tejiéndose la red de la realidad inteligente. Aquí el lenguaje se confunde con el aliento de la vida, con el código morse de las vísceras. Una novela escrita desde hoy y para siempre.

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Hay títulos que sobrevuelan a nuestro alrededor y en los que estamos seguros nos sumergiremos tarde o temprano. La celebración del 20 aniversario de El lápiz del carpintero y la reedición de Alfaguara fueron el empujoncito que necesitaba para decidirme por ella. Os cuento mis impresiones. 

Aunque la sinopsis de la novela nos habla de un pintor republicano que, con un lápiz de carpintero, dibujó el Pórtico de la Gloria de la catedral de Santiago con las imágenes de sus compañeros de presidio, será el doctor Da Barca el personaje central en torno al que se articule esta novela. El pintor será uno de los muchos presidiarios que compartieron con el doctor momentos terribles entre los muros de la cárcel de Santiago. 

La historia se inicia cuando un periodista llega dispuesto a entrevistar a Daniel Da Barca. Este médico fue uno de los muchos republicanos recluidos en la Falcona, la cárcel de Santiago de Compostela, allá por 1936. Conoceremos su historia a través de otro hilo argumental que nos traslada a un prostíbulo en el que Herbal, actualmente empleado del local y antiguo guardia de la prisión en la que se encontraba el doctor Da Barca, le contará a una de las prostitutas recién llegadas, cómo conoció él al doctor y a un pintor, que dibujaba con un lápiz de carpintero. Un pintor del que a la postre sería asesino y que se convertirá en una figura muy influyente en la vida del guardia, algo así como la voz de su conciencia, dirigiendo en ocasiones sus actos. 

Tras los pasos del buen doctor irá siempre Herbal, un personaje con una psicología compleja que llega a convertirse en la figura antagonista a Daniel. Herbal es un personaje muy trabajado, tan o más potente que el propio doctor da Barca pero que despertará pocas simpatías en el lector. Un hombre que llegó a albergar sentimientos contradictorios hacia la figura del buen doctor, admirándolo, odiándolo y envidiándolo a partes iguales, en especial por su historia de amor con Maria Mallo. 

La historia de Daniel nos llevará por diferentes cárceles gallegas. Allí, él y sus compañeros de presidio pasarían infinidad de penalidades. La mayoría no saldría de allí. Él tendrá más suerte. Mucha. Pero también una voluntad inquebrantable en la defensa de sus principios y un amor que le dará fuerzas para continuar su lucha. De las condiciones de vida en las cárceles, la unión que se genera entre compañeros de adversidades pese a sus diferentes ideologías, los paseillos, los pelotones de fusilamiento, el amor como inyector de esperanza cuando todo está perdido, el dolor y  los celos nos hablará Manuel Rivas en una historia durísima que, desconcierta inicialmente al lector, y en mi caso exigió una relectura atenta del comienzo para ubicarme en la historia. Rivas expone sin adornar. No busca la lágrima fácil pero tampoco restará un ápice de crudeza a un relato, que en ocasiones más que saberse, se intuye. 

El lápiz del carpintero es una novela de esas en las que menos es más. Un relato doloroso que no me atrevería a recomendar a la ligera, en la que me faltó un poco más de esa historia de amor de la que nos habla en la sinopsis y que nos muestra, con el telón de fondo de uno de los episodios más negros de la historia de España, la forma en que diferentes personas se enfrentaron a esta barbarie.

Dieciocho meses y un día - Paz Castelló

25/4/18

Dieciocho meses y un día es el tiempo que Sabina Lamer, una afamada pintora afincada en Peñíscola, lleva encerrada en el ático donde vive. Sufre de una grave agorafobia, fruto del estrés postraumático que desarrolló tras ser la única testigo del asesinato de su mejor amiga, en plena calle, a manos de su ex marido.
Desde aquel momento, Sabina es incapaz de cruzar el umbral de la puerta de su casa, que también es su estudio, desde donde contempla el mar y las calles del casco antiguo de Peñíscola, ciudad que eligió para desarrollar su carrera profesional.
Está convencida de que cuando el asesino de su amiga, en prisión provisional a la espera de juicio, esté encerrado para siempre, será capaz de superar su angustia y podrá salir de casa, por fin, para volver a pintar el mar Mediterráneo que tanto ama y retomar su tranquila vida en aquel paraíso de la costa mediterránea.
Sin embargo, el presunto asesino queda en libertad y Sabina enloquece aún más entre las cuatro paredes de su estudio. A partir de ese momento, la obsesiva y recurrente idea de Sabina, es la de hacer justicia, desamparada como se siente por el sistema judicial, buscando la forma de vengar la muerte de su amiga, con la dificultad añadida de no poder salir de casa.
Para conseguirlo tendrá que enfrentarse a sí misma, a sus miedos, y a los condicionamientos que su encierro le plantean, convirtiendo su claustrofóbica vida en un medio para escapar de sí misma.

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Acercarme a Paz Castelló era una de esas asignaturas pendientes que vas posponiendo una y otra vez. Por fin lo he podido hacer con esta última novela que ha publicado. Os cuento mis impresiones sobre ella.

Sabina Lamer es una prestigiosa pintora de cuarenta y cinco años afincada en Peñíscola desde los diecinueve. La conocemos cuando su vida se ha convertido en un auténtico infierno. En cuestión de unos meses perdió a dos de las personas más importantes de su vida: Lola, su mejor amiga, fue asesinada ante sus ojos por un motorista al que, a pesar de llevar un casco, reconoció como Eugenio, el exmarido de esta. Poco después, Roberto, su pareja, sufrió un grave accidente cuyas secuelas le hacen comportarse como si fuese un niño. Dos situaciones límites que han desembocado en una agorafobia. Son ya dieciocho meses los que lleva recluida en su ático.

Sabina ha llegado a un punto bloqueo, vive en soledad y completamente obsesionada con lo que ocurrió a su amiga. Sus visitas son contadas: Lucas, su marchante; Roberto, que más que acompañar, necesita sus cuidados y algún otro que descubriréis por vosotros mismos. Es incapaz de poner un pie fuera de su domicilio y a la vez tampoco puede seguir adelante con su vida hasta que se haga justicia; una justicia que para ella pasa porque el asesino de Lola sea declarado culpable y encerrado entre rejas. Pero el sistema judicial español tiene muchas grietas, y Eugenio, que estaba en vías de separación de Lola, tiene una nueva pareja dispuesta a testificar que el día de los hechos se encontraba con ella. Saldrá absuelto. Y a partir de ese momento Sabina se dedica a fraguar un plan para acabar con él. 

Dos temas muy delicados y de máxima actualidad son los elegidos por Castelló para montar su historia. De una parte, una de las peores lacras de nuestra sociedad: la violencia de género, un tema que está muy bien abordado y en la que tanto en el personaje que lo sufre, una mujer tan imbuida en una espiral de desprecio y maltrato psicológico que trata de tapar y justificar la realidad que tiene ante sus propios ojos disfrazándola de normalidad, como aquellos que la rodean quedan muy bien dibujados: ese no meterse en la vida del otro, el saber y mirar en otra dirección, el no querer buscarse problemas hacen que hoy Sabina se replantee tantas cosas, sienta tanto dolor y tanta impotencia... De otra, el tema de las fobias sociales. En este caso se va a tratar la agorafobia, un trastorno de ansiedad que lleva a sufrir crisis de pánico o un temor intenso en los espacios abiertos o públicos, especialmente cuando hay aglomeraciones. 

Y justamente con esta parte de la trama, la que atañe a esa mujer afectada, he tenido sensaciones encontradas: me ha gustado como ha tratado la autora la forma en la que la familia ve la enfermedad, una enfermedad que hace que el enfermo no sea comprendido o se le reste importancia a este problema. Sin embargo, en la figura de Sabina me ha faltado un personaje un poco más trabajado: tan solo hay una escena en la que queda evidencia de ese terror que tiene al exterior, pero me ha faltado tensión narrativa y sentir esa angustia en su día a día, que me ha parecido más una obsesión que cualquier otra patología. También existe en este texto una crítica feroz a las redes sociales, un subtrama que me ha parecido interesante y en la que se muestra la impunidad con la que se pueden mover los usuarios amparados en el anonimato que les proporciona la red. 

De los demás personajes mencionaría especialmente a Roberto, alguien que, aun con esa mente infantil tras su accidente, ha protagonizado algún episodio junto a la protagonista que me ha despertado muchísima ternura. O Dimitri, un joven con el que Sabina mantiene sexo ocasional a través del que la autora nos dibuja situaciones en las que la falta de afecto nos hace aferrarnos a relaciones insustanciales. Me ha gustado especialmente la relación con Silvia, su hermana, un secundario que experimenta una buena evolución a lo largo de la historia y que me ha parecido muy de carne y hueso. 

En resumen, Dieciocho meses y un día es una novela entretenida, que aborda temas de máxima actualidad de forma muy valiente. Una novela con una prosa sencilla, ritmo variable y algún que otro giro sorprendente en el que he echado de menos cierta atmósfera asfixiante de la mano de su protagonista.

La vida escondida entre los libros - Stephanie Butland

23/3/18


Una maravillosa novela que es un canto de amor a los libros, un bonito homenaje a la lectura y a todos quienes encuentran en ella su redención en una novela cuya protagonista es del todo inolvidable.
Loveday Cardew prefiere los libros antes que las personas. Si te acercas a ella lo suficiente, podrás ver que lleva tatuadas las frases iniciales de las novelas que más le gustan. Sin embargo, hay secretos de su pasado que jamás te revelará.
Quince años atrás, Loveday perdió todo lo que tenía y amaba en una fatídica noche. Aquel horrible acontecimiento la llevó a convertir la librería en la que trabaja en su único refugio, pero todo está a punto de cambiar: alguien que conoce su pasado está tratando de enviarle un mensaje, y no hay nada que ella pueda hacer para evitarlo.
Será a través de los libros que el lector y la misma protagonista descubrían la verdad que tantos años lleva escondida.

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Misión imposible es para un amante de los libros resistir la tentación de acercarse a una historia llena de metaliteratura y una portada como la que presenta La vida escondida entre los libros. Hoy os cuento mis impresiones.

Año 2016. Loveday vive York y trabaja en una librería muy especial, Sin palabras. Archie es su jefe y juntos forman un buen equipo. No en vano llevan junto una década. Concretamente, desde que el excéntrico Archie la sorprendiera intentando birlar un ejemplar de la librería y, lejos de denunciarla, decidiera contratarla. Será este el inicio de una relación laboral tan poco común como sus protagonistas.

Podríamos decir que tenemos a dos personas peculiares de cuya unión nace un rincón tan especial como es la librería que regentan. Archie es el dueño y aunque es un tipo muy particular, no cabe duda de que tiene un gran cariño a Loveday y se ha convertido en algo así como su protector. Por otro lado está ella: tatuada con frases de sus libros favoritos, reacia a las relaciones sociales por miedo al dolor, a que vuelva el pasado…ha hecho de la librería su templo. Conoce cada rincón de la librería, adora los libros, los ordena minuciosamente, los restaura, se impregna de su olor, los mima como su tesoro más preciado…y eso a Archie no le pasó desapercibido el día en que se cruzó en su camino.

La conocemos cuando encuentra en el suelo un ejemplar de Grinning Jack de Brian Patten que está dispuesta a devolver a su dueño, para lo cual colgará un anuncio en la librería hasta conseguir dar con su paradero. En su reclamo acudirá Nathan, un joven poeta y mago, que entablará con la chica una relación basada en una pasión compartida: la poesía.

Pero ese amor incondicional por los libros de Loveday encierra muchos secretos y esconde un muro tras el que ella se parapeta para evitar que la dañen, como ya ocurriera en el pasado cuando siendo niña ocurrió algo realmente traumático para ella. Ahora, en el presente, alguien parece estar interesado en sacar su pasado a la luz y la joven ha comenzado a recibir una serie de mensajes anónimos. ¿Quién puede estar detrás de ellos?

La vida escondida entre los libros tiene una prosa sencilla, invita a una lectura pausada y está narrada en primera persona por su protagonista. El pasado se nos va a ir desvelando en pequeñas dosis, a través de capítulos alternos, en una historia que se articula en tres hilos temporales: el primero de ellos encuadra una serie de capítulos bajo el apartado Poesía y nos cuenta cómo transcurre su vida en la actualidad, sus escasas relaciones sociales, sus encuentros con Nathan en una serie de veladas poéticas y su miedo a salir de esa zona de confort que parece engullirla; un segundo hilo, Historia, nos traslada hasta el año 2003 para darnos a conocer a Rob, un chico con el que ella mantuvo una relación a la que rápidamente  dio carpetazo; el último hilo, Crimen, será el que nos remonte hasta el año 1999 cuando vivía junto a su familia en Whitby. Desde las primeras páginas sabemos que algo oscuro ocurrió en su pasado y estaremos deseando leer más para desvelar que hay detrás de los miedos de Loveday.

Con todo lo que os he contado es imposible que la literatura no campe a sus anchas a lo largo de todo el texto. Infinidad de curiosidades se nos desvelarán cómo de donde salen esos raros ejemplares que buscamos por internet como si estuviésemos a la caza de un tesoro, cómo eran las antiguas ediciones de los clásicos de Penguin. Títulos como Ana Karenina, Cumbres borrascosas, Jane Eye…serán algunas de las joyitas que pueblen las páginas de esta novela.

En líneas generales, La vida escondida entre los libros es una historia bonita y entretenida, tanto por la parte de metaliteratura que tiene como por el encanto de ciertas jornadas poéticas. Sin embargo, considero que en este caso la narración en primera persona quizá no haya sido la fórmula más acertada para llegar al lector en temas más profundos. A mí al menos, en determinados hechos de cierta gravedad me ha faltado emoción, imagino que por estar diluidos en la mente de una niña que quiere cerrar los ojos y no enfrentarse a lo que en realidad está ocurriendo.

A donde tú vayas, iré - Victoria Dana

14/2/18

En la tradición de las grandes historias que nos han acercado al Medio Oriente, A donde tú vayas, iré es un prodigioso relato que se nutre de la cosmovisión bíblica y que fascinará a los lectores de novelas como El callejón de los milagros, de Naguib Mahfuz, El niño de arena, de Tahar Ben Jelloun, El librero de Kabul, de Åsne Seierstad, o Cometas en el cielo, de Khaled Hosseini. 

Siria, 1912. Latife, una hermosa niña de ocho años, vive con sus padres en la bella ciudad de Damasco. A pesar de pertenecer a la -aún- opulenta comunidad judía, su familia se ve condenada a la miseria y al ostracismo debido a que su madre jamás pudo concebir un hijo varón. 

Tras la repentina muerte de su madre y el abandono de su padre, la suerte le depara ser acogida en la casa de un rico benefactor, donde encuentra la tranquilidad y, tras convertirse en mujer, también el amor. La guerra, producto del desmoronamiento del Imperio Otomano, pone fin a la libertad y a la paz de los sirios, arrasando a su paso con la mítica ciudad de Damasco. La última oportunidad de Latife para reencontrar la felicidad depende de un gran viaje a un destino muy lejano: México será la Tierra Prometida no sólo para Latife y su familia, sino para varios habitantes del Sham, quienes tendrán que reajustar su vida a nuevas y extrañas tradiciones, a pesar del dolor y la incertidumbre que esto conlleva.


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Que me comparen una publicación con Cometas en el cielo, el best seller de Khaled Hosseini y una de mis novelas preferidas, es razón más que suficiente para colarla entre mis lecturas sin mucho más que indagar. Y aunque algo de su esencia hay en ella, la historia que hoy os traigo va por otros derroteros muy diferentes. Os cuento mis impresiones. 

Latife vino a truncar la vida de sus padres el mismo día de su nacimiento. Su única falta: ser la primogénita de un matrimonio judío y nacer niña en Damasco a principios del siglo XX, razón por la cual sus progenitores fueron repudiados por la familia paterna. Así, de la noche a la mañana, de tener una vida acomodada, de acuerdo con la buena posición económica que ostentaban los Rahmane, su familia fue condenada a vivir en la más absoluta miseria. Y ella, inocente de todo, a convertirse en el blanco de la ira de su madre. 

La novela comienza de forma sobrecogedora en el año 1912, cuando con solo ocho años, Latife vive prácticamente encerrada sirviendo a sus padres. Su madre no puede evitar considerarla culpable de la situación que están atravesando y no solo la explota físicamente, haciéndola responsable de todas las tareas del hogar, sino que además es incapaz de mostrar el más mínimo afecto por ella. Del hombre tan solo se espera que trabaje y traiga el sustento a casa y, aunque su padre la quiere, Latife irá creciendo carente de afecto alguno: una caricia, un gesto de ternura… limitándose a obedecer a ambos y trabajar sin descanso. Pese a todo, al igual que su familia, la pequeña tiene inculcadas unas creencias religiosas muy arraigadas, piensa que eso es lo que el Todopoderoso ha dispuesto para ella, y tan solo sueña con casarse pronto para poder fundar una familia en la que por fin alguien se haga cargo de ella y la cuide. Todo dará un giro de ciento ochenta grados en su vida cuando su madre fallezca de manera inesperada y su padre, ante la imposibilidad de mantenerla, la deje a cargo de un acaudalado vecino de localidad, Yusuf Libona

Voy a intentar expresar con claridad las impresiones encontradas que me ha producido esta lectura. Y es que, aunque la considero una historia buenísima por el buen retrato que de la comunidad judía en Siria hace la autora, tengo que reconocer que hay dos temas fundamentales que me han impedido disfrutar la historia al cien por cien o, al menos, conforme a las expectativas que tenía: por un lado, el ritmo me ha resultado demasiado pausado, pero más que este dato, que en otras ocasiones no ha supuesto impedimento para el disfrute, hay algunos valles en la tensión narrativa. Por otro lado, el hecho de que el texto, sobre todo en la primera parte, esté salpicado de palabras en hebreo que me han obligado a consultar una y otra vez el glosario situado a final del libro, tampoco ha ayudado a amenizar la lectura. 

Lo anteriormente comentado no está reñido con la prosa tan cuidada de la que hace uso la autora y la delicadeza con la que sabe abordar determinados pasajes de la novela, restándole cierta crudeza situaciones realmente estremecedoras. Hoy, después de dejarla reposar y cuando me enfrento a esta reseña, tengo que decir que A donde tú vayas iré es una interesantísima novela que, tomando como base la vida de Latife, nos muestra un fresco del estilo de vida de la comunidad judía en el Sham (Siria) a principios de siglo XX. Una novela en la que la religión está tan presente que es algo así como la estrella que guía sus pasos de todos y cada uno de sus protagonistas. 

Va a ser especialmente la figura de la mujer en la época la que mayor peso tenga en esta historia: Una mujer carente de derechos, que debe obediencia a sus padres en su infancia y, apenas se casa, a su marido y a la familia de este, de la que pasa a formar parte tras el matrimonio. Y a pesar de todo, una mujer valiente, que jugó un papel crucial como sostén de la familia durante el conflicto y se enfrentó a un montón de vicisitudes a lo largo de las dos guerras que vivió Siria entre los años 1912 y 1925 entre los que transcurre la novela: primero la de los Balcanes y posteriormente el bombardeo francés. 

Victoria Dana ha hecho un magnífico trabajo de ambientación en esta historia y a lo largo de sus páginas casi te sientes pasear por ese barrio judío, percibes el alboroto de los bazares, el silencio de la oración en las sinagogas o el colorido de los jardines del barrio rico, donde Latife pensó haber llegado al Edén. 

Una novela que homenajea la lucha de tantas mujeres anónimas que hubieron de enfrentarse a lo imposible para sacar a su familia adelante. Una historia de lucha, hambre, tesón pero también de esperanza, que nos enseña que siempre hay un camino hacia la libertad. 

El club de los martes - Mario Escobar

4/1/18

El club de los martes de [Escobar, Mario]
El club de los martes
Autor: Mario Escobar
Editorial: Amazon Publishing
Páginas: 227
Precio: 9,98 euros

SINOPSIS


Pasión por los libros, por las buenas historias que te enganchan hasta hacerse tuyas: eso es lo que comparten cinco mujeres que, lideradas por la doctora Alexandra Byrne, se reúnen cada martes en la Central Library de Seattle para participar en charlas entusiastas sobre tramas y personajes.

Lo que estas independientes mujeres ignoran es que sus debates ficticios van a adquirir un tinte mucho más real cuando una de ellas, Wilda, agente del FBI, las involucre en la resolución del caso de un asesino en serie que está sembrando el terror en las calles de la ciudad.

Embarcadas en una investigación paralela, lo que comenzó como un inofensivo club de lectura se transforma en un juego macabro y estremecedor que pondrá sus vidas en peligro y someterá su amistad a la más dura de las pruebas: la traición.


MARIO ESCOBAR


Mario EscobarNació en Madrid, es licenciado en Historia y diplomado en Estudios Avanzados, en la especialidad de Historia Moderna. Es novelista, ensayista y conferenciante, director de la revista Nueva historia para el debate y colabora habitualmente con las publicaciones Más allá e Historia National Geographic. 
Presencia habitual en la lista de los 100 libros más vendidos de Amazon, ha publicado obras de diversos géneros entre las que destacan novelas de suspense como Desaparecida, El Círculo o 
En el lugar más oscuro y las novelas de ficción histórica Canción de cuna de Auschwitz y El país de las lágrimas.
Ha sabido aunar su vocación académica, su pasión por la historia de las religiones y su oficio literario en ensayos de figuras tan relevantes como Martin Luther King o en libros como Francisco, el primer papa latinoamericano. 

MIS IMPRESIONES 


No son pocas las novelas que tiene publicadas Mario Escobar y, además, un buen puñado de ellas con una sinopsis bastante atractiva. Al final, como siempre voy a salto de mata, ha tenido que ser de la mano del mes temático de la novela negra y el sorteo organizado por Laky cuando haya llegado la ocasión de conocer a este autor. 

Nos situamos en el estado de Washington, concretamente en la ciudad de Seattle en la actualidad, para conocer a cinco mujeres de clases acomodada que se reúnen cada martes noche en un club de lectura en la Central Library. La portavoz del grupo será Alexandra, aunque llevan tanto tiempo haciendo esto juntas que comparte protagonismo por igual y mantienen entre ellas una estrecha amistad. Alexandra es médico de profesión, pero temporalmente está dedicada al cuidado de su prole y en estas charlas sobre libros encuentra su momento de evasión. Otro tanto le ocurre a las demás: Marta es editora en Penguin y está volcada en su trabajo como cazatalentos de escritores indie; Sarah es una judía divorciada y con dos hijos que trabaja como alta ejecutiva en Apple; Wilda no tiene pareja ni familia y vive volcada en su trabajo como agente del FBI; por último Stella trabaja en el sector de las finanzas. 

Huelga decir que todas ellas son unas apasionadas de los libros. Entre sus géneros preferidos están las novelas de intriga. Les gusta meterse en la piel del investigador y retarse entre ellas para ver quién consigue descubrir antes al asesino. Cuando Wilda, en un exceso de confianza, comparte con sus compañeras del club de lectura que está inmersa en la investigación de un asesino en serie cuyas víctimas tienen características similares a las componentes del grupo (mujeres de mediana edad, con hijos, posición acomodada…) todas deciden intentar encontrar pistas que les lleven a dar caza al asesino. Acuerdan llamar al caso “El asesino de las damas”. Y la sorpresa de todas será mayúscula cuando esa misma noche, tras la reunión del club de lectura, cada una reciba un mensaje anónimo aludiendo al citado caso. Todo se complicará sobremanera cuando comiencen a sucederse las muertes en las mismas circunstancias que las de los protagonistas de Diez negritos, la archiconocida novela de Agatha Christie, y alguna de ellas desaparezca. Comenzará así una carrera contrarreloj para atrapar al asesino donde todos comenzarán a recelar cuantos le rodean. 

El club de los martes es un domestic noir que me ha sorprendido para bien aun con ciertos aspectos que limar. Con una prosa sencilla y un estilo tremendamente ágil, al que contribuye sin duda el predominio de los diálogos sobre la narración y una trama muy interesante, entramos desde las primeras páginas en una de esas novelas que vuelan entre las manos. En ella encontramos un fuerte componente de metaliterario, razón por la cual la lectura me ha resultado doblemente atractiva. No solo por el peso que tiene Diez negritos de Agatha Christie en la historia sino por otras muchas curiosidades que conoceremos acerca de la propia autora y la ciudad en la que se desarrolla, en la que el gigante Amazon tiene su sede. 

Cinco mujeres con una vida de lo más común. Algo que comienza como un juego tras la confidencia de una amiga las hace convertirse en el punto de mira de un peligroso asesino en serie. El parece conocer cada paso que dan. La tensión está servida y a partir de ahí todos mirarán con desconfianza a los demás. ¿Quién es el asesino? ¿Qué razón puede tener para arremeter contra ellas? Sin embargo, a pesar de estas buenas bazas iniciales que comento, hay ciertos aspectos que han incidido en la valoración final de la novela y que tienen que ver no solo con los exiguos detalles que se dan sobre los asesinatos, que se quedan demasiado en la superficie, sino con el desenlace de la trama, que se me antoja poco creíble por un cúmulo de casualidades poco probables. Y en este punto, es difícil dar una explicación más detallada por no hacer spoilers pero entiendo que esa última parte necesitaría un pulido para cerrar de forma más natural y coherente. 

En resumidas cuentas, El club de los martes es una novela negra que cumple su función si lo que buscas es puro entretenimiento. Una trama ágil, con ritmo de thriller que, salvando los detalles comentados, gustará a los amantes del género sin demasiadas exigencias. 

Esta reseña participa en el mes temático de la novela negra organizado por Laky de Libros que hay que leer

Todo es posible - Elizabeth Strout

13/12/17

Todo es posible de [Strout, Elizabeth]
Todo es posible
Autor: Elizabeth Strout
Páginas: 288
Editorial: Duomo
Precio: 17,80 euros


SINOPSIS


Una famosa escritora vuelve al Medio Oeste americano, a la ciudad de su infancia, y desencadena una serie de historias narradas por aquellos que la conocieron: recuerdos de soledad y condescendencia, sutiles y poderosos sentimientos; y el siempre creciente abismo entre el desear y el tener.

«Lo más valioso de Elizabeth Strout es la sutileza con que explora los recovecos de la condición humana.» FERNANDO ARAMBURU.

UN RETRATO ÚNICO Y COMPASIVO DE LAS DEBILIDADES Y PASIONES HUMANAS


Resultado de imagen de ELIZABETH STROUTELIZABETH STROUT


Nació en Maine, pero desde hace años reside en Nueva York. Es la autora de Olive Kitteridge, novela por la que obtuvo el Premio Pulitzer y el Premi Llibreter, Los hermanos Burgess, Abide withMe y de Amy e Isabelle, que fue galardonada con el Art Seidenbaum Award de Los Angeles Times a la primera obra de ficción y el Heartland Prize del Chicago Tribune. También ha sido finalista del Premio PEN/Faulkner y el Premio Orange de Inglaterra. Sus relatos se han publicado en varias revistas, como The New Yorker y O, The Oprah Magazine.


MIS IMPRESIONES 


Somos muchos los que disfrutamos de la narración intimista entre una madre y una hija que nos ofrecía Strout en aquella habitación de hospital con vistas al edificio Chrysler en su anterior novela: Me llamo Lucy Burton. Muchos los detalles e interrogantes sobre la infancia de Lucy que quedaron en el aire en aquella historia y que me dejaron con ganas de más. Por eso la publicación de Todo es posible, que recobraba ciertos episodios del pasado de la vida de la protagonista, llamó en seguida mi atención. Os cuento mis impresiones. 

Lucy es hoy día una escritora consagrada afincada en Nueva York. Lejos quedan su Amgash natal y la terrible infancia que tuvo que vivir. Con motivo de la publicación de su nuevo libro volverá después de muchos años a la tierra que la vio nacer. Pero no es esta una novela sobre Lucy Burton. Ella solo será el nexo de unión que utiliza la autora para desplegar ante nosotros un total de nueve historias sobre algunos habitantes de Amgash, que de una manera más o menos cercana tuvieron relación con ella en el pasado: vecinos, compañeros de clase… Cuarenta y cinco años después la noticia televisiva de la nueva novela de Lucy les hará echar la vista atrás para recordar cómo fue su trato con ella. No todas me han convencido de igual manera. Algunas diría que son absolutamente prescindibles; otras me han resultado especialmente conmovedoras. La que más, La Señal en la que conocemos a Tommy Guptil, una persona cuya filosofía de vida me ha parecido tan ejemplar como digna de mención. 

Será un narrador omnisciente el que nos vaya conduciendo por cada historia. Nos trasladamos de nuevo al estado de Illinois, concretamente a Amgash para conocer del presente y el pasado de Tommy Guptil, un octogenario que me ha ganado por completo. Tommy, que tuvo una vaquería en un pueblo vecino a Amgash y llevaba una vida más o menos acomodada, vio como, de la noche a la mañana, un incendio arrasaba con su vida tal y como la había conocido. Tuvo que comenzar de nuevo, aceptar un empleo como conserje en el colegio en el que estudiaba Lucy y nos contará la dura vida que llevaba aquella tímida niña, que se quedaba en el colegio tras las clases para poder guarecerse del frío. Pese a su desdicha, su relato derrocha optimismo y se convierte en un personaje realmente entrañable. No sólo en el pasado se preocupaba de los Burton sino que hoy día pasa regularmente por la casa de la familia para saber si Pete, el único hermano de Lucy que aún vive en el domicilio familiar, necesita algo.

Sabía muchas cosas después de haber sido conserje en ese colegio durante más de treinta años; sabía de alumnas embarazadas, madres alcohólicas y cónyuges infieles…; en muchos aspectos él era invisible, lo sabía. Pero Lucy Burton le había preocupado más que nadie…Una vez, cuando Lucy estaba en cuarto curso, fue durante su primer año de conserje, Tommy había abierto la puerta de un aula y la había encontrado acostada en tres sillas puestas juntas cerca de los radiadores, con su abrigo por manta, durmiendo a pierna suelta. Se había quedado mirándola, viendo como el pecho se le movía ligeramente al respirar, le había visto las ojeras, las largas pestañas como diminutas estrellas titilantes, pues tenía los párpados húmedos como si hubiera estado llorando antes de dormirse, y había retrocedido despacio, haciendo el menor ruido posible; le había parecido casi indecoroso sorprenderla así.


Me ha gustado mucho volver a encontrarme con la prosa de Strout, con esa forma tan personal de contar historias: sin dramatismos pero sin sutilezas. Conocer del reencuentro de Lucy con sus hermanos en medio de ese realismo que se aleja de ideales, de los esfuerzos de Pete por adecentar la casa para Lucy. Impregnarme de ese ambiente que se vive en un pueblo de interior donde la vida parece estancada, cruzarme con gente sencilla, que no siempre lleva una vida fácil. A través de ellos Srout trata temas como: la pobreza extrema, los malos tratos, el perdón, la enfermedad, la soledad, la necesidad de amor, la exclusión social… 

Todo es posible es más Lucy Burton, más de cuantos la conocieron. Un canto a la vida y al optimismo, un rayo de luz en la oscuridad que nos recuerda que por muy adversas que sean las circunstancias la vida siempre se abre camino. 


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