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con MªÁngeles

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La vida secreta de Úrsula Bas - Arantza Portabales

13/5/21

 
Úrsula Bas, escritora de éxito, lleva una vida aparentemente anodina en Santiago de Compostela. Un viernes de febrero sale de su casa para dar una charla en una biblioteca y no regresa. Su marido, Lois Castro, denuncia su desaparición al cabo de veinticuatro horas. Úrsula, que permanece encerrada en un sótano, conoce bien a su secuestrador —un admirador en cuyas redes se ha dejado envolver sin oponer la menor resistencia— y sabe que tarde o temprano la matará.
El inspector Santi Abad, reincorporado al cuerpo de policía tras un año y medio de baja psiquiátrica, y su compañera Ana Barroso, que acaba de ser nombrada subinspectora, inician una búsqueda sin tregua con la ayuda del nuevo comisario, Álex Veiga. Todos sus pasos les dirigen hacia otro caso sin resolver: el de Catalina Fiz, desaparecida en Pontevedra tres años antes, y hacia un asesino que parece estar tomándose la justicia por su mano. 

FICHA DEL LIBRO

MIS IMPRESIONES


Conocí a Arantza Portabales con su novela Deje su mensaje después de la señal; desde entonces no ha hecho más que escalar puestos entre mis autores de cabecera. Si os digo que está en el pódium de los escritores de novela negra os podréis hacer una idea de cómo se las gasta esta bien apodada “nueva dama de la novela negra española”. Os cuento qué me ha parecido su última publicación. 


La vida secreta de Úrsula Bas es la segunda entrega de una saga de novela negra protagonizada por el inspector Santi Abad y la subinspectora Ana Barroso, que dio comienzo con Belleza roja. Aunque ambas son novelas independientes y autoconclusivas en cuanto a la trama planteada, recomiendo leerlas en orden porque la vida de los investigadores tiene tal entidad que podría ser objeto incluso de una novela independiente. 


Febrero de 2019. Úrsula Bas es una mujer de éxito; después de siete novelas en el mercado, la primera entrega de su trilogía, Proencia, ha sido llevada a la gran pantalla y encabeza las listas de ventas. Su agenda y posicionamiento en redes es tal que tiene contratada a una asistenta para tales gestiones. Cuando el marido de la escritora presenta la denuncia de su desaparición en la comisaría de Santiago de Compostela, en la que Santi Abad acaba de reincorporarse tras dieciocho meses de baja, todos saben que se les viene encima un caso muy mediático. El tiempo apremia, más aún cuando se sospecha que pueda estar relacionado con un caso sin resolver ocurrido años atrás. 


Desde el primer minuto sabemos que estamos ante un secuestro y que además la víctima conoce a su verdugo: una de las voces narrativas es la de la propia escritora, que nos cuenta en la primera página que se encuentra encerrada en un sótano al borde del mar y sabe que va a morir. También ella, a capítulos alternos, nos irá desvelando cómo ha llegado hasta aquí, y de esa forma, en ciertos aspectos, el lector va varios pasos por delante de la policía. La historia la irá completando un narrador omnisciente, que es el que nos conduce por la investigación y las nuevas rutinas en la comisaría tras la llegada de Abad y el nuevo comisario, así como por las respectivas vidas privadas de cada uno de los integrantes del equipo. 


Arantza Portabales sabe como captar toda tu atención desde la primera página y no darte tregua hasta el desenlace de una novela con un planteamiento, un nudo y un cierre impecables. Ya lo hizo con Belleza roja. Dudaba que lograra superarse. Lo ha hecho. Con un estilo narrativo muy visual, una prosa cuidada y una narración de ritmo endiablado es capaz de ponerte contra las cuerdas en un par de capítulos y enredarte en una auténtica contrareloj, donde la tensión corta el aire; se masca en el ambiente: en el sótano donde está encerrada Úrsula, en la comisaría, en las vidas personales de los investigadores, en cada uno de los investigados. Todo el entorno parece perfecto y a la vez todo es demasiado perfecto, según la sagaz subinspectora Barroso. Hay que tirar del hilo, encontrar las grietas del escaparate, meter el dedo en la llaga, deshacerlo todo, y volver a encajar las piezas. Y hay que hacerlo rápido, una vida está en peligro. Eso, aunque algunos del equipo policial no estén pasando por su mejor momento, aunque después de una baja cueste hacer equipo. O el equipo se vea con distintos ojos. De esto os puedo contar poco más por no hacer spoiler, salvo que el tándem Abad-Barroso funciona, me encanta y ojalá de para muchas entregas más. 


La vida secreta de Úrsula Bas por personajes, trama, tensión y desenlace es un thriller absolutamente imprescindible, como lo es su predecesora, Belleza roja. Una novela en la que la autora se sirve de un secuestro para hablarnos de temas tan de actualidad como escalofriantes: violencia de género, traiciones, secretos de pareja o esa indefensión a la que nos enfrentan las nuevas tecnologías bajo el falso telón de “todo un mundo de facilidades”. Hacedme caso, no os la podéis perder.

Dulce introducción al caos - Marta Orriols

29/1/21

 
Dani, guionista, y Marta, fotógrafa con inquietudes artísticas, viven en Barcelona y llevan juntos desde hace relativamente poco cuando descubren que están esperando un hijo. La noticia los sume en un limbo de dudas que les hará repensarse como individuos y como pareja. Él, huérfano de padre, tendrá que enfrentarse a la promesa que se hizo años atrás de nunca abandonar a su hijo. Y ella, que nació en el seno de una familia modélica, no siente deseo de ser madre y quiere mudarse a Berlín para cumplir sus sueños. ¿Qué hacer con el dolor que nace de un sentimiento que uno ignoraba albergar? ¿Cómo dar voz a un deseo reprimido? ¿Son las ambiciones profesionales igual de válidas que el deseo de formar una familia? 

Adentrándose en las emociones más íntimas, Marta Orriols nos invita a explorar las contradicciones que surgen ante la posibilidad de ser padres y a huir del pensamiento simple para observar los límites de la voluntad, el instinto y la libertad, en una historia repleta de matices y aristas que confirma su gran talento narrativo, que la ha hecho merecedora de varios premios literarios.
 


MIS IMPRESIONES


A Marta Orriols la conocí con su anterior novela, Aprender a hablar con las plantas, una historia sobre el duelo con la que me ganó por completo. No había duda alguna de que leería cualquier nuevo trabajo suyo. Hoy os cuento qué me ha parecido Dulce introducción al caos.


Marta y Dani llevan casi dos años juntos, poco más de un año compartiendo techo y empastan a las mil maravillas. Él, guionista de profesión y, como casi todos los jóvenes de hoy día, mal pagado, complementa sus ingresos impartiendo clases de escritura. Ella, una gran profesional de la fotografía que viaja constantemente y su sueño es conseguir que la trasladen a Berlín, una ciudad con muchas más oportunidades de hacer carrera. Pero un acontecimiento inesperado está a punto de hacer temblar los cimientos de su relación. Y es que Marta ha descubierto que está embarazada, y no quiere tener ese hijo: un hijo con el que Dani, huérfano de padre, necesita resarcir la soledad del niño que fue.


Un tema peliagudo el que nos propone en esta ocasión Marta Orriols y que, como lo hiciera en su anterior novela, sirve de lanzadera para explorar las relaciones de una pareja que se encuentra en la tesitura de anteponer o no su relación personal a la profesional: la individualidad y los anhelos de cada uno de sus miembros por separado y la forma en que determinadas decisiones o sucesos imprevistos afectan no solo al equilibrio de su día a día sino también su futuro como pareja.


Por medio de una prosa bellísima, cuidada y llena de matices se va abriendo paso esta historia sobre el caos que originan dos frases: Estoy embarazada. No quiero seguir adelante. Con mucho mimo, la sutileza y empatía que caracterizan las letras de esta autora que sabe vestirse con la piel de uno y otro, Orriols, como una pintora de emociones, va dibujando su lienzo. El de un Daniel que desde niño había proyectado su paternidad como una oportunidad de equilibrar la balanza en su vida y devolver, casi más a sí mismo que a otros, unos afectos que no tuvo. Pero también de una Marta presionada, que no puede evitar sentirse mal porque, en definitiva, y aunque este es un tema de dos, la última palabra la tiene ella; porque sabe que su decisión ha puesto en jaque su relación de pareja y a la vez está convencida de que no es el momento: no se encuentra preparada para ser madre, y necesita que Dani lo entienda.


Ambientada en Barcelona, con el telón de fondo de una sociedad en la que impera la precariedad laboral, la brillantez profesional no implica nada y la estabilidad de las nuevas generaciones pasa casi siempre por abrirse camino más allá de nuestras fronteras, esta pareja, a través de un ejercicio de introspección personal, que en algún momento me ha resultado un tanto repetitivo, mermando puntualmente, desde mi punto de vista, la tensión narrativa, habrá de enfrentarse a una difícil decisión al tiempo que trata, a veces de la mano del otro y otras a solas, de llenar los vacíos, superar frustraciones y decidir si las aspiraciones de uno y otro permiten hablar de un nosotros futuro.


Marta Orriols nos hace cómplices de esos silencios incómodos, esas conversaciones banales con las que tratan de rellenarlos dos entre los que hasta ayer existía una complicidad compartida,  y que tras la bomba, se encuentran al borde de un precipicio que les obliga a reinventarse, a hacer balance de la relación: de lo que tienen y de lo que quieren, con la esperanza de hallar el camino que les conduzca hacia su felicidad. A mí su manera de hablarnos de los afectos, excepción hecha de ese pero que he señalado, me ha vuelto a convencer y no tengo duda que seguiré la pista de sus letras.  


Mis últimos 10 minutos y 38 segundos en este extraño mundo - Elif Shafak

18/3/20

El cerebro permanece activo unos diez minutos después de que el corazón deje de latir. Durante ese lapso, mientras el cuerpo de Leila yace en un contenedor de basura a las fueras de Estambul, el tiempo fluye y, minuto a minuto, le trae un nuevo recuerdo: la infancia con su padre y sus dos madres en una casa grande y antigua de una apacible ciudad de Turquía; los chismorreos de las mujeres cuando los hombres están en la mezquita; la huida a Estambul para escapar de los abusos y las mentiras familiares y de un matrimonio concertado; el amor hallado de manera inesperada en el burdel de Mamá Amarga... Y los cinco amigos que hace en el camino «su verdadera familia» y que, mientras agoniza, tratan desesperadamente de encontrarla.



FICHA DEL LIBRO

MIS IMPRESIONES


Hacía ya tiempo que esta autora estaba pidiéndome a gritos un poco de atención. Por muchos motivos: los escenarios de sus novelas y los temas que trata son de por sí suficiente reclamo para esta curiosa lectora que gusta de adentrarse en otras culturas, pero lo que por fin me decidió a probar con ella fue la atrayente sinopsis de esta historia. Os cuento mi experiencia.

El cuerpo sin vida de Tequila Leila, tal y como la conocen sus amigos, aparece una mañana en el interior de un contenedor de basura de Estambul. Y aunque ante los ojos de cualquiera la chica está muerta, hay un lapso de tiempo, ese que según datos científicos transcurre desde que el corazón deja de latir hasta que el cerebro deja de estar activo, poco más de diez minutos en los que la mente de Leila buceará entre sus recuerdos, y lo hará remontándose hasta el mismo momento de su alumbramiento para, con una cronología líneal ir remontando hasta el presente, alargándose un poco más la historia después del triste desenlace que ya de antemano conocemos.

Elif Shafak, de padres turcos, es una autora que, a pesar de haber nacido en Estrasburgo, tiene un gran vínculo con la ciudad de Estambul, ciudad en la que vive por temporadas además de en Londres. Hago este inciso porque me ha parecido digna de admirar la forma en la que construye una novela en la que, aunque no deja títere con cabeza y es más que evidente la denuncia social que hay tras sus páginas, lo hace de una forma realmente cuidadosa, si es que esto es posible al exponer determinados desmanes y tropelías.

Tres son las partes en las que se estructura esta novela: el cuerpo, la mente y el alma, dividida a su vez en capítulos titulados, en la que se alternan capítulos dedicados al avance en el tiempo hacia el final de Leila (cuatro minutos, cinco minutos…), con otros dedicados a cinco personas que son las verdaderas perlas de su vida.

La historia se remonta hasta el año 1947 en la ciudad de Van, la perla de Oriente, donde nace la pequeña Leila en el seno de una familia con ciertas comodidades y en la que crecerá arropada por su madre y su tía. Una vida, la de Leila, que prácticamente desde el germen está cargada de dramatismo y de injusticia. Y es que por si el patriarcado no fuese suficiente, serán muchas las vicisitudes contra las que tendrá que luchar una joven que pese todo es generosidad y valentía, y cuya vida precisamente por ser mujer estará mucho más expuesta a los profundos cambios y revueltas que experimentó el país desde los años cincuenta del siglo pasado a nuestros días.

La prosa de la autora es bellísima y envolvente. Me ha encantado su forma de conducirnos por la historia, de ir dibujando la metamorfosis de una ciudad llena de claroscuros, de movernos entre la gente pudiente y los más desfavorecidos (prostitutas, indigentes, travesti....), la corruptela y esa forma tan inhumana de sacarse de encima a la escoria humana de sus calles y esconderla.  

Mis últimos 10 minutos y 38 segundos en este extraño mundo es una novela a través de la que la autora explora la vida de los más desfavorecidos con el telón de fondo de la cambiante Estambul entre 1950 y 1980, una ciudad llena de revueltas y dividida entre los que abogan por el progreso la occidentalización y la educación frente a otros sectores más ignorantes y radicales aplastados por el peso de la religión y sus rígidas convicciones. Shafak pone de relieve la realidad unas mujeres, sobre todo aquellas provenientes de la extrema pobreza, que se convierten en títeres al servicio de unos y de otros, pero también hablará de la maternidad, del dolor, de la injusticia y del amor. Sobre todos estos temas, uno sirve de broche a la historia: el derecho a la dignidad, tanto en vida como después de ella. Os la recomiendo.

El libro de la hija - Inma López Silva

20/2/20

Helena Sánchez es una periodista de renombre cuya trayectoria profesional siempre la ha llevado a cubrir temas acuciantes de política y sociedad. Al conocer la noticia de un empresario que fue condenado por violar a su hija pequeña pero que lleva once años negando el crimen, comprende que necesita contar esa historia. Una historia que tiene que ver con su propia familia y su pasado, que había intentado olvidar consciente o inconscientemente. ¿Es Fernando inocente? ¿Cuál es la versión de su mujer y de su hija? Lo que comienza como una investigación y una crónica será el punto de inflexión para que Helena indague en la relación con su padre y con su hija, así como con los hombres que han marcado y siguen marcando su vida. 
Inma López Silva ha escrito un gran thriller literario, intimista y político, pero también sentimental y social.

FICHA DEL LIBRO


MIS IMPRESIONES


A Inma López Silva la conocí con su anterior novela, Los días iguales de cuando fuimos malas, y me dejó con unas ganas tremendas de volver a leerla. Hoy os hablo de su última publicación, El libro de la hija, y lo mucho que me ha gustado.

Helena Sánchez, una reputada periodista, famosa por sus críticas incendiarias sobre temas de política y sociedad, es la última oportunidad de Fernando, un hombre acusado de violar a su hija menor y que lleva once años en prisión, de obtener algo de credibilidad. Fernando siempre ha mantenido su inocencia,  y necesita que Helena acepte su propuesta y escriba un artículo sobre su versión de los hechos; unos hechos poco claros que, además de sembrar la duda en Helena, la llevan a hacer un repaso de su propia existencia desde que, siendo una niña, quedara huérfana de madre para, poco a poco,  ir remontando en el tiempo y pasando por su adolescencia, matrimonio, maternidad, hasta llegar al  divorcio de Miguel, el hombre con el que ha compartido su vida desde que era una universitaria.

Con este punto de partida entramos en una compleja y espinosa trama que, avanza y retrocede sin orden establecido, escondiendo mucho más de lo que a priori se pueda intuir por su sinopsis, escarbando en la psicología de unos personajes llenos de aristas, y desdoblándose en varios hilos argumentales que acaban componiendo un todo que da respuesta a cada una de las cuestiones planteadas a lo largo de sus páginas. La duda planea en todo momento sobre una historia que la sinopsis califica de thriller literario, y aunque por ritmo quizá yo no encuadraría en este género, la tensión compensa la balanza.

Se estructura en tres grandes bloques: el primero, dedicado a Helena, en el que además de la profesional que no parece arredrarse con nada y que sabe lo que es saborear las mieles del éxito, conoceremos de su yo más íntimo, ese en el que todos escondemos secretos, debilidades, frustraciones y miedos. Ella, ahora que tiene a sus espaldas más pasado que futuro, no puede evitar hacer balance de cuánto de lo que soñó ha conseguido y de quienes le acompañaron en ese camino. El segundo bloque está dedicado a Amanda, la hija de Helena, que es la única que se expresará en primera persona. Con su testimonio iremos resolviendo ciertas incógnitas planteadas por su madre. Y el tercero y último bloque, narrado también en tercera persona, alterna las historias de Fernando, Clara, la exmujer de este, y Miguel, el exmarido de Helena haciendo de pegamento de todas las tramas.

El libro de la hija, una novela donde la realidad socio-política es casi un protagonista más de la historia, combina una trama con un fuerte componente intimista con una intriga que no se desvelará hasta las últimas páginas. Y es precisamente la gravedad de la duda planteada (desvelar si ha habido o no abusos a una menor), un tema que la autora desarrolla con mucha delicadeza, diseminando las pistas justas para que el lector entienda sin necesidad de detalles, la que hace que aun sin ser lectura para devorar, te atrape por completo. La tensión no hace más que crecer a medida que avanzamos y te incita a leer más y más, a encontrar respuestas. Algunas sorpresas son tan imprevisibles que desmontan todas las cábalas que hubiésemos podido hacer sobre determinados personajes.

El libro de la hija es una novela más que recomendable. Inma López Silva sabe lo que se hace, dosificando muy bien la tensión, con golpes de efecto que desmontan las cábalas que nos hubiésemos podido hacer sobre algunos personajes, implicándote en una historia que duele por el fondo pero que está tratada con mucho mimo, narrada de una forma que encandila y a la vez te mantiene alerta, deseando seguir desvelando todos y cada uno de los dobleces de sus personajes. No la dejéis escapar.  


Belleza roja - Arantza Portabales

28/5/19

megustaleer - Belleza roja - Arantza PortabalesSeis sospechosos cenan en el jardín de una lujosa casa de las afueras de Santiago de Compostela mientras el cadáver de Xiana Alén, de quince años, yace en el suelo anegado de sangre de su dormitorio, como si fuera una instalación artística: sus padres, su tía Lía Somoza -pintora de fama internacional-, una pareja de amigos y la anciana tía de las hermanas Somoza. Todos los indicios apuntan a Lía, pero a los pocos días esta trata de suicidarse y es internada en un hospital. El comisario Santi Abad, con la ayuda de Ana Barroso -una policía joven, fuerte y temperamental con la que le irá uniendo una intensa y conflictiva relación-, deberá destapar los secretos mejor enterrados de los Alén Somoza, una de las familias más poderosas y adineradas de la alta sociedad gallega.

FICHA DEL LIBRO

MIS IMPRESIONES


Conocí a Arantza Portabales el año pasado con Deje su mensaje después de la señal, una novela coral en apariencia ligera, que me dejó muy buen sabor de boca y ganas de leer más de esta autora. La publicación de Belleza roja, aun con su cambio de registro, me brindaba la oportunidad de adentrarme de nuevo en sus letras y no me lo pensé ni un segundo. El resultado ha superado mis expectativas. Os hablo de ella.

23 de junio de 2017. Mientras en una lujosa urbanización de Santiago de Compostela, la familia Somoza cena en el jardín con unos amigos, Xiana Alén Somoza, su hija de quince años es degollada en su habitación. Será su tía, Lía Somoza, la que descubra el cuerpo de la niña en medio de una escena que parece salida de un cuadro: el suelo de la habitación está completamente cubierto de sangre. En contraste con el rojo del suelo, las paredes, el mobiliario y el vestido de Xiana son de un blanco inmaculado.

La familia está impactada por lo sucedido, pero cuando quince días después del suceso Lía Somoza trata de suicidarse se convierte en la principal sospechosa del asesinato. Será el inspector de policía Santi Abad, con la ayuda de la oficial Ana Barroso quienes habrán de escudriñar entre los secretos de esta familia de la alta sociedad gallega, su entorno y los motivos que podía tener alguien para asesinar a Xiana. Algo está claro desde las primeras horas, la urbanización es un fortín y nadie entró ni salió de esa casa aquella noche por lo que uno de los seis asistentes a la cena es el asesino.

Belleza roja es algo más que una novela negra al uso, y si por algo no dudo en recomendarla es porque la historia va mucho más allá de lo que es una simple investigación policial, integrando en el hilo principal una serie de subtramas tan interesantes y sólidas, que no solo dotan de gran veracidad a la historia, sino que logran mantenernos en vilo hasta las últimas páginas.  También el arte y el tema de la salud mental estárán muy presentes. Los personajes que dan vida a la misma están dotados de una profundidad absoluta, están vivos, tienen fortalezas y debilidades, incluso miserias que esconder. Y a medida que vamos conociendo sus miedos, sus secretos o sus mentiras, van confundiéndonos y haciéndonos dudar de todo y de cada uno de ellos. Qué duda cabe que no es algo fácil de conseguir en una novela que cuenta con poco más que un puñado de sospechosos, y aquí es donde se nota que la autora saca oficio para mantener una tensión in crescendo hasta el desenlace.

Dos narradores se alternarán a lo largo de los capítulos: uno en tercera persona que nos irá poniendo al día del curso de la investigación y de los avances médicos con Lía. Y, por otro lado, la propia Lía en primera persona, nos hablará de sus pensamientos más íntimos: sus preocupaciones, los recuerdos de su niñez y adolescencia, la relación con su madre, con su gemela y con Teo, su cuñado.

La pluma de Arantza Portabales es magnífica. Tiene una prosa precisa y pulcra, esa que hace que además de imbuirnos en la historia por su propia garra, disfrutemos además de la lectura con ese aliciente extra que no siempre está presente en las novelas del género negro.

No es esta una novela de grandes escenarios, pero sí que cuenta con una ambientación muy lograda, tanto en la parte que retrata el ambiente en la residencia de los Somoza: la tensión de la familia, la incredulidad inicial, ese clima enrarecido tras el asesinato, los silencios y la desconfianza que se genera entre los miembros de la familia, como en lo que atañe al ámbito hospitalario, y a esa relación médico-paciente que necesariamente debe establecer un psiquiatra  con un interno para explorar en su psique.

Belleza roja ha sido una lectura sorprendente y que no dudo en recomendaros. Una nueva novela en la que Arantza Portabales demuestra que sabe moverse con total soltura en diferentes géneros. Si buscáis algo más que una novela negra, una trama que además de atraparte desde las primeras páginas, ahonde en la psicología de los personajes y os mantenga en vilo hasta el final, esta es vuestra historia.

Érase una vez la taberna Swan - Diane Setterfield

30/4/19

megustaleer - Érase una vez la taberna Swan - Diane SetterfieldEn una oscura y brumosa noche, en el pequeño pueblo inglés de Radcot, a orillas del Támesis, los lugareños se reúnen en la taberna Swan para compartir un trago e historias llenas de sabiduría popular. Con seiscientos años de antigüedad, la posada es famosa por reunir a los mejores narradores de cuentos populares, pero esa noche la tertulia nocturna se ve interrumpida por la llegada de un hombre misterioso empapado en sangre que carga en sus brazos a una niña inconsciente. Antes de que el hombre pueda emitir explicación alguna, cae derrumbado. 
Mientras tanto, río arriba, dos familias buscan desesperadamente a sus hijas, Alice Armstrong, a la que nadie ha visto desde hace veinticuatro horas tras el suicidio de su madre, y Amelia Vaughan desaparecida dos años atrás sin dejar rastro.


MIS IMPRESIONES


Las magníficas opiniones que había leído de El cuento número trece, la preciosa portada del libro y la sinopsis tan atrayente fueron los motivos que me llevaron a leer esta historia. Os cuento mis impresiones.

La taberna Swan, una archiconocida posada, regentada por los Ockwell desde tiempos inmemoriales y ubicada a orillas del Támesis, es famosa por reunir cada noche a los mejores contadores de historias. Lo acontecido allí durante la noche del solsticio de invierno cuando un forastero moribundo y empapado entra portando en sus brazos una niña desfallecida será el eje de esta novela. Tras dar unos pasos el forastero se desvanece ante la estupefacción de los presentes, que rápidamente acudirán en su auxilio y avisarán a una enfermera vecina quien, en cuestión de segundos ve como la pequeña muere para poco después recuperar el pulso. ¿Qué ha ocurrido en realidad a la niña? ¿Ha sido un milagro? Nadie sabe dar una explicación lógica a lo sucedido, pero todos los presentes, los que han tenido un contacto con la pequeña, han sentido un magnetismo especial, un instinto protector hacia ella. ¿Quién será? ¿De donde vendrá?

A partir de aquí, navegaremos río arriba para ir conociendo a estos y otros de los personajes de una novela coral, que inicialmente provoca cierto desconcierto en el lector, al no saber a ciencia cierta su deriva, para, poco a poco, de forma pausada, ir atisbando cuál va a ser el hilo conductor y nexo de unión de todos ellos: Margot Ockwell, cuya familia ha regentado el Swan desde tiempos inmemoriales, junto a su marido Joe, un gran contador de historias; Daunt, un fotógrafo enamorado del Támesis; el matrimonio Vaughan, cuya hija fue secuestrada dos años atrás; Robert Armstromg, un hombre de color que busca el paradero de su nieta Alice y de una chica que mantuvo una relación con Robin, su hijo mayor; o Lily, una joven con un pasado misterioso que ayuda en la parroquia y cree saber quién es esa niña.

Diane Setterfield sabe sembrar el desconcierto en el lector y, desde luego, a mí, a pesar de no ser esta una novela con gran ritmo me encandiló desde las primeras páginas, más que con su historia, con esa forma de contar la historia. Esa prosa cadenciosa, envolvente y descriptiva capaz de trasladarte en el espacio y en el tiempo hasta Radcot, un pequeño pueblecito al borde del Támesis es junto con su impecable ambientación uno de los mejores alicientes de la novela. Y hasta aquí todo hubiera ido bien si no hubiera sido porque, desde mi punto de vista, la autora abusa del número de páginas, dedicándose en exceso a la descripción de lo que siente cada personaje o dando demasiadas vueltas a otros temas, que me hacían sentir por momentos que no avanzaba. Creo que con algo de síntesis la novela hubiese sido más efectiva, logrando mantener la tensión narrativa.

La galería de personajes es enorme y de lo más variada. A través de cada uno de ellos la autora va entrelazando una serie de subtramas, que comparten protagonismo entre ellas hasta llegar a entroncar con la principal. Temas como la bondad, la maldad, el duelo, la culpa, el miedo a equivocarnos, el destino, las relaciones entre padres e hijos formarán parte de una historia,  impregnada de un aura de misterio, llena de brumas y cierto tinte sobrenatural en la que el Támesis es tan o más protagonista que el resto de los personajes. 

En definitiva, Diane Setterfield nos trae una historia original, buenos personajes, una prosa y una ambientación impecable, en la que a mí me ha lastrado la extensión y quizás las expectativas de un desenlace más complejo a tenor del misterio generado. No obstante, es una novela que está gustado mucho y como sabéis no es más que una opinión personal por lo que os animo a contrastarla con otras. 

Para Helga - Bergsveinn Birgisson

12/2/19

Para Helga de [Birgisson, Bergsveinn]«Comprendí que mi mente nunca conseguiría librarse de ti, que te desearía en tanto continuara respirando. Me trae sin cuidado escribirlo, querida Helga, soy un anciano sin nada que perder. Pronto se apagarán mis brasas cuando yazca con la boca abierta, llena de tierra. ¿Continuaré deseándote?» 
Bjarni escribe su respuesta tardía a la carta que Helga, la mujer por la que sintió un amor imposible, ilícito y apasionado, le escribió en su juventud invitándole a dejar por ella a su esposa, su granja y su ciudad. 
Desde la ventana de la habitación con vistas a la granja en la que vivía Helga con su marido, Bjarni encuentra fuerzas para explicarle los motivos de su rechazo y, mientras escribe, en su recuerdo renace todo un mundo rural, una vida sencilla dedicada al pastoreo y atenta a la poesía de la naturaleza en Islandia, pero sobre todo atormentada por el anhelo del cuerpo y la sensualidad de Helga.


MIS IMPRESIONES


Me gusta aventurarme con nuevos autores y la novela intimista me suele dar muy buenos resultados. Esto unido a que Lumen para mí es uno de esos sellos con los que en raras ocasiones suelo pinchar, me animaron a decidirme a leer esta breve novela. Os cuento qué me ha parecido. 

Bjarni es un anciano de noventa años que, en los últimos días de su vida, decide escribir una carta a Helga, una mujer voluptuosa y visceral, por la que sintió hace ya muchísimos años, mientras estaba casado, un amor prohibido y una pasión desmedida que despertó todo tipo de habladurías entre la comunidad vecina, pero que le enardecía una y otra vez sin remedio. Lo hará desde la granja en la que ha vivido casi toda una vida y desde donde divisa también el que fuera el hogar de Helga y su marido. Ella, una mujer decidida como pocas,  le escribió entonces proponiéndole que huyeran lejos de allí, a un lugar donde comenzar de nuevo y dar rienda suelta a su pasión. Él nunca tuvo el valor de responder. Es hoy, desde la soledad más absoluta, y haciendo balance de lo que ha sido su vida cuando es capaz de darle una respuesta.

Aunque pudiera parecer que por los años del protagonista este fuese un relato contenido, nada está más lejos de la realidad, porque Bjarni se mete en la piel del hombre que fue y rememorará con todo lujo de detalles el abanico de emociones y sensaciones que despertó en él la sensual Helga. Lo hará a través de una carta evocadora, llena de referencias literarias, salpicada de poesía islandesa, en la que se alternan momentos intensos donde se palpa ese ardor que le esclavizaba a Helga con otros más serenos a través de los que va trazando un fresco de la durísima vida rural de un ganadero en aquellos años, de lo que implica el amor por la tierra, del infierno que suponen el invierno islandés y de lo complicado en ese ambiente hostil que era llevar a cabo cuestiones elementales.

Para Helga es una novela intensa, de emociones a flor de piel en la que un granjero repasa la vida de un hombre aferrado a sus raíces y la historia del amor y pasión desmedida que sintió por Helga, mientras va esbozando un retrato de la vida rural en Islandia hace casi un siglo. En general una lectura satisfactoria por la fuerza del relato por momentos, aunque desde mi punto de vista con un ritmo irregular y en la que determinados detalles explícitos relativos al cuidado del ganado, y comparados con el deseo carnal por una mujer, han provocado en una urbanita muy de olores cierto rechazo. Y no me entendáis mal, no hacia la novela, sino hacia una escena en concreto. 

El funeral de Lolita - Luna Miguel

15/1/19


«No sé ni siquiera si estás viva, pero tenía que decírtelo: Roberto ha fallecido esta mañana en...», dice el mensaje de Rocío, una antigua compañera del instituto, y el corazón de Helena da un vuelco. Igual al día en que advirtió que se había enamorado de su profesor de literatura. Ahora tendrá que enfrentarse a su muerte y a sus recuerdos. Helena conoce la muerte (ha perdido a sus padres, en circunstancias muy distintas), pero la de Roberto agitará todos los fantasmas. 

En el tanatorio la espera Rocío, a quien Helena entregó hace muchos años su diario, pero también Laura, la viuda de Roberto, quien insiste en invitarla a su casa. Joven, reputada y polémica crítica gastronómica, Helena analiza, recomienda y censura sabores y platos, pero no sabe qué hacer con su vida. En su Alcalá de Henares natal, lejos de la revista en la que trabaja y de su pareja, mientras los recuerdos la asaltan y le anudan el estómago, deberá decidirlo.

FICHA TÉCNICA


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Hay novelas que provocan tan revuelo a su alrededor que no nos queda más remedio que acercarnos a ellas. Hoy os hablo de El funeral de Lolita.

Helena tiene treinta años, reside en Barcelona, trabaja como crítica gastronómica y desde hace algún tiempo comparte su vida Sébastien, un chico francés. Y diríamos que, a pesar de ser huérfana de padre y madre, de no mantener contactos con sus amistades de adolescente, tiene una vida cómoda, completa, ordenada. Todo parece discurrir por cauces normales hasta que la llamada de Rocío, una íntima amiga del instituto, y a la que hace más de una década que no ve, va a poner en jaque todo cuanto ha conseguido hasta ahora, desestabilizándola por completo.

Rocío comunicará a Helena una noticia que será como un mazazo para esta: Roberto, el que fuera su profesor de literatura en el instituto y del que estuvo enamorada, acaba de fallecer. El funeral será en Alcalá de Henares, localidad natal de Helena y hasta allí acudirán algunos antiguos alumnos para dar el último adiós al fallecido. También allí Helena conocerá a la mujer de Roberto. 

La gente solía describirlo como un nudo en el estómago. Para Helena era una mala metáfora. Si tuviera una cuerda en la tripa, al menos podría tirar de ella para escapar a algún lugar lejano, o quizá deslizarse hacia dentro de sí misma y quedarse ahí escondida, a oscuras entre las vísceras, calentita y tranquila. Pero no estaba tranquila: aquello en su estómago aleteaba como una polilla alrededor de un fluorescente. Algo así coo el primer rugido del hambre. Como el estruendo del camión de la basura al irrumpir en la madrugada en una calle estrecha.

Con este inicio tan desconcertante, Helena iniciará un viaje no solo físico sino también emocional que la llevará a enfrentarse en el presente con una ciudad y unos amigos que hace mucho tiempo dejo atrás y, a través flashes de sus recuerdos, nos dará a conocer la niña que fue muchos años atrás y que acabó, con tan solo catorce años, enamorándose de un hombre de treinta y nueve: su profesor de literatura.

Alternando pasado y presente de forma tan desordenada como las emociones de Helena, Luna Miguel con una prosa que por momentos derrocha erotismo y a ratos es poética, nos adentra en una historia que podríamos considerar una versión alternativa de la archiconocida Lolita de Navokov, esa en la que se relata la obsesión de un profesor de literatura por una alumna de doce años. Una historia original y arriesgada, la de Luna Miguel, en la que desde mi punto de vista, la autora deja demasiados espacios en blancos y de libre interpretación, que pueden ser un arma de doble filo, y que a mí me ha dejado cierto sabor agridulce. Y es que por momentos me ha cautivado  mientras que en otras ocasiones he sentido que la trama daba bandazos que no aportaban nada. 

Helena es una chica aparentemente fuerte, con una vida ordenada, pero la muerte de Roberto la sacudirá por completo y veremos que, en realidad, es una persona muy emocional y que lleva mucho guardado que necesita arrojar fuera. Tendremos que bucear en su pasado, en los traumas de su infancia para lograr entender a la mujer que es hoy y como ciertas experiencias han marcado el desarrollo de su personalidad.  

El funeral de Lolita es una de esas historias que no me atrevería a recomendar a la ligera. No creo que sea para todos los gustos ni para cualquier lector. Tiene su punto de originalidad, tiene fuerza, y me ha resultado por momentos cautivadora, pero esa trama tan abierta que, en ocasiones, permite tantas interpretaciones como lectores no me ha convencido de igual forma. Quizá, si sentís dudas, lo mejor sea acercaos a ella y sacar vuestras propias conclusiones.

Una educación - Tara Westover

6/11/18

megustaleer - Una educación - Tara Westover«Podéis llamarlo transformación. Metamorfosis. Falsedad. Traición. Yo lo llamo una educación.» Nacida en las montañas de Idaho, Tara Westover ha crecido en armonía con una naturaleza grandiosa y doblegada a las leyes que establece su padre, un mormón fundamentalista convencido de que el final del mundo es inminente. Ni Tara ni sus hermanos van a la escuela o acuden al médico cuando enferman. Todos trabajan con el padre, y su madre es curandera y única partera de la zona. 
Tara tiene un talento: el canto, y una obsesión: saber. Pone por primera vez los pies en un aula a los diecisiete años: no sabe que ha habido dos guerras mundiales, pero tampoco la fecha exacta de su nacimiento (no tiene documentos). Pronto descubre que la educación es la única vía para huir de su hogar. A pesar de empezar de cero, reúne las fuerzas necesarias para preparar el examen de ingreso a la universidad, cruzar el océano y graduarse en Cambridge, aunque para ello deba romper los lazos con su familia.


MIS IMPRESIONES


Vaya titulo, ¿eh? A mí me llevó directa a la sinopsis y os puedo asegurar que todo eso no fue más que un aperitivo de lo que me esperaba. Esta es una de esas novelas que yo denominaría “muy aconsejables”. Os hablo de ella.

El hecho de haber leído un poco sobre esta autora antes de sumergirnos de lleno en la novela,  y el saber a grandes rasgos lo que podemos encontrar en esta historia, no evitará el impacto que causa. Dice la propia Tara Westover en las primeras líneas de esta autobiografía que no es la suya una historia sobre el mormonismo. Y, efectivamente, no lo es. Es la historia de una niña, la menor de siete hermanos,  que creció en las montañas de Idaho, en el seno de una familia mormona cuyo rasgo diferenciador fue el carácter dictatorial y el fundamentalismo religioso de su padre; algo que lo llevó a aislar a su familia de cualquier tipo de institución gubernamental, privándola no solo de una educación reglada y de guardar las más simples normas de higiene sino también, y por increíble que parezca, de conocer a ciencia cierta la fecha de su nacimiento o de recibir la asistencia sanitaria más elemental. Un lunático que obligó a los suyos a vivir como salvajes, a correr gravísimos riesgos desde la más tierna infancia y que,  preparándose para la llegada del fin del mundo, decidió hacerse con un arsenal de armas en su propia casa para defenderse.

En ese ambiente impuesto creció Tara junto a su familia, con una madre que ejercía de partera y preparaba brebajes con hierbas para ayudar a una deprimida economía familiar, unos hermanos que, como ella, ayudaban a su padre  en sus trabajos como chatarrero en su desguace. Y a pesar de tantas dificultades, de tanto fanatismo, tantas normas que no se podían traspasar y que ella creció creyendo que eran lo normal, siempre anheló estudiar. Su hermano mayor abriría la puerta de un camino que con muchísimo esfuerzo y sin ningún apoyo ella decidió emprender. Estudió en sus horas libres, robándole tiempo a su descanso. Y logró aprobar el examen de bachiller y acceder a la Universidad de Cambridge, uno de los centros más prestigiosos del mundo que cambiaría para siempre su forma de entender la vida.

Narrada en primera persona con una naturalidad que golpea al lector por la dureza de la situación, la autora nos sumerge en una novela de ritmo pausado que derrocha sinceridad,  por momentos confusión (la de la propia protagonista) y que, sin embargo, atrapa sin remedio sin que decaiga el interés de un lector atónito ante la realidad de los hechos narrados. Unos hechos que están cargados de tensión durante gran parte de la historia. La inquietud por la forma de vida de los Westover y la necesidad de saber cómo se las arregló Tara para salir de ahí nos impulsan a seguir leyendo. Seremos testigos de la evolución de una joven que, a medida que toma distancia de su familia y se relaciona con el resto del mundo, empieza a ver las cosas desde la nueva perspectiva que le proporcionan sus estudios. Temerosa el principio, incluso con una sensación de traición hacia los suyos, que solo la “educación” logrará ir paliando, Tara lograra romper amarras y vivir en libertad por fin aunque esta situación le haya costado perder para siempre a su familia que la considera una traidora a la que los “iluminati” le han lavado el cerebro.

Una educación es uno de esos libros con los que uno raramente volverá a tropezar. En él conoceremos no solo que la capacidad de superación de algunas personas sobrepasa cualquier límite que podamos imaginar sino que la educación es la única arma capaz de proporcionarnos la libertad para elegir quiénes queremos ser. 

Deje su mensaje después de la señal - Arantza Portabales

9/8/18

¿Por qué enviar un mensaje de WhatsApp cuando puedes poner tu voz? ¿Por qué poner tu voz si podrías decirlo cara a cara? ¿La distancia física nos vuelve más audaces, más impunes?
Incapaces de enfrentarse a sus secretos, a la soledad y a los hombres con los que desearían hablar, las cuatro protagonistas de esta novela coral prefieren dejar sus confesiones en el contestador automático. 
Marina es abogada especializada en divorcios y desafía el abandono de su marido; Carmela está enferma de cáncer y necesita despedirse de su hijo; Sara es una joven de buena familia a la que la presión de su boda inminente ha llevado al borde del suicidio y a una dudosa terapia psicológica, y Viviana es prostituta en Madrid, aunque su familia cree que trabaja en Ikea. 
Mensaje a mensaje, sus vidas se van dibujando y ese mismo contestador que recibe sus confidencias trenzará sus historias revelando el enorme poder liberador de la palabra. Mensaje a mensaje, el lector avanza queriendo conocer el final y también descubriéndose a sí mismo con igual voracidad.


MIS IMPRESIONES

A menudo me pregunto si esa afición desmedida por la lectura no se vuelve a veces contra mí y me priva de encontrar chispa u originalidad en ciertas historias. Quizá por eso este título llamó tanto mi atención y solo necesité el empujoncito de una bloguera que ya había disfrutado de él para hacerme con ella.

Resulta contradictorio que en la era de las nuevas tecnologías nos encontremos cada vez más solos y aislados. El diálogo del día a día a menudo queda sepultado por las pantallas de los dispositivos electrónicos. Sin embargo, curiosamente, lo que no somos capaces de decirnos a la cara, sí que nos atrevemos a contarlo a un extraño. O a un contestador. Y esta es la base sobre la que Arantza Portabales monta una novela coral que ha despertado todo mi interés no solo por el punto de originalidad  y candente actualidad que tiene sino porque las cuatro historias que la componen me han resultado más que satisfactorias. Algunas, incluso maravillosas.

Cuatro mujeres de diferentes edades y entornos sociales se desnudan literalmente ante un contestador. Sus motivos son de lo más variopintos, pero hay un nexo de unión entre ellas: la soledad y la necesidad de ser escuchadas.

Carmela es una anciana a la que acaban de diagnosticar un cáncer en fase terminal. Terrible situación ante la que uno no sabe cómo reaccionaría. Ella, en vez de llamar a su hijo, un médico que se encuentra en algún punto del Sáhara, le dejará una serie de mensajes en el contestador a través de los cuales le cuenta no solo cómo avanza la enfermedad sino cómo fue su juventud, su vida en pareja y lo que supuso su nacimiento para ella. Imposible no quererla desde las primeras líneas porque es de esos personajes que traspasan el papel y de los que siempre se quedará un poquito contigo. Carmela es una madraza: dulce, desinteresada, generosa, trabajadora y muy luchadora. Aunque afronta la última etapa de su vida, también fue joven y hubo un momento en el que tuvo más futuro que pasado por delante. Y proyectos, algo que a menudo cuando nos acercamos a los ancianos parecemos olvidar.

Por otro lado tenemos a Viviana, una prostituta que vive en Madrid y deja mensajes en el contestador de su padre, que piensa que trabaja en Ikea. Porque qué terrible sería contarle la verdad. Y poco a poco vamos a ir conociendo el porqué de esta forma suya de ganarse la vida. También está Sara, la benjamina de la novela. Una joven de familia bien que a las puertas de su boda, cuando más feliz debería estar, ha intentado suicidarse. Le deja mensajes en el contestador de su terapeuta. Por último, encontramos a Marina, una abogada. Su especialidad son los divorcios: los de los demás claro, a los que le resulta fácil animar para no dejarse abatir por la tensión y el malestar que origina la separación; una situación que, sin embargo,  ella no parece enfrentar nada bien. Su marido la acaba de plantar y ella está completamente hundida. Pero en cada pareja que se rompe hay siempre dos verdades. Al menos dos puntos de vista. Conoceremos su historia a través de los mensajes que le dirige a él.

Tenemos cuatro mujeres que en capítulos alternos se reparten el protagonismo de la novela a la vez que se van vaciando ante un contestador: unas por amor, por no herir; otras por rabia, porque no se atreven a escupir a la cara lo que piensan, otras por demasiado silencio acumulado… Todas se sienten solas e incomprendidas. Y hay alguna tan especial como Carmela. ¡Ay, Carmela! Qué achuchón le hubiera dado a esa mujer tan de carne y hueso que te roban el corazón sin hacer nada más que ser ella misma. Es tan fácil sincerarse con ese contestador sabiendo que nadie te va a interrumpir, que puedes vaciar todo tu dolor, todo lo que callaste…creo que es hasta terapéutico eso de dotar de voz nuestros pensamientos y reflexiones más íntimas. En otro plano está Viviana, una joven arrastrada por las circunstancias a una vida difícil. También luchadora, sufre pero también tiene sueños y estoy segura os resultarán tan interesantes como a mí.  

Deje su mensaje después de la señal es una de esas historias perfectas para el verano. Es fresca a veces, dulce otras. También dura. Pero su prosa sencilla y su ritmo ágil, hace que desde las primeras páginas sintamos el gusanillo por saber un poco más de cada historia. Tengo que reconocer que para mí ha habido dos favoritas que me imantaron desde el principio Las otras dos, aun siguiendo un curso más lento, han terminado por parecerme también satisfactorias. ¿Os animáis?

La gente en los árboles - Hanya Yanagihara

24/7/18

En 1950, Norton Perina, un joven médico recién graduado, se une a una expedición a una remota isla de Micronesia, Ivu'ivu, en busca de una misteriosa tribu. Allí comienza a investigar lo que lo llevará a ganar el Premio Nobel: la extraña longevidad de los isleños. Antes de regresar a Estados Unidos, decide adoptar a cuarenta niños nativos para rescatarlos de la pobreza. Pero en 1995, uno de sus hijos lo denuncia por abusos... 

Mientras cumple condena, Perina, a instancias de su fiel colega Ronald Kubodera, escribe sus memorias con el fin de recuperar el prestigio perdido y demostrar su inocencia. Una historia llena de intriga sobre la ambición y la naturaleza humana en la voz de un narrador sospechoso que, como Humbert Humbert, desafía nuestro sentido de la ética.

MIS IMPRESIONES 

Ríos de tinta se han escrito sobre Tan poca vida, la obra que catapultó al estrellato a Hanya Yanagihara, y sin embargo ha sido La gente en los árboles, la que fuera su primera novela, que con acierto Lumen ha rescatado, la que me ha dado a conocer a esta autora. Se trata de una obra, desde mi punto de vista, original pero tan particular que no me atrevería a recomendar a la ligera a pesar de lo mucho que me ha gustado. La mejor prueba es que ya tengo en mi estante Tan poca vida. 

Sobre la base de los trabajos y la vida de Daniel Carleton Gajdusek, un biofísico y médico norteamericano que alcanzó el Nobel de Medicina por su descubrimiento de las infecciones de virus lentos en una tribu que practicaba el canibalismo en Papúa-Nueva Guinea y fue arrestado en 1996 por abusar de uno de sus hijos, Yanagihara construye su historia. Una historia de ficción que, sin embargo, tiene muchos puntos en común con la de este médico. No obstante, os recomendaría no buscar datos si pensáis leer el libro. Creo que es mejor ir a ciegas y conocer la historia sin ningún tipo de pistas. 

En el año 1995, a sus setenta y un años, el doctor Abraham Norton Perina, un reputado científico y Premio Nobel de Medicina en el año 1974 por el descubrimiento del síndrome de Selene, una afección que llevó a los habitantes de Ivu’ivu, una isla de la micronesia, a mantenerse en una especie de eterna juventud física mientras que el deterioro mental seguía su curso, es acusado de violación, corrupción de menores y abusos sexuales. La primera denuncia viene de uno de sus por uno de sus cuarenta y tres hijos adoptivos. El peso de la ley cae sobre él y dos años después es encarcelado.

Mientras cumple su condena, y a instancias de su colega y amigo Ronal Kubodera que defiende su inocencia y escribe el prólogo de la novela, Perina nos contará con todo lujo de detalle cómo fue su vida desde su nacimiento en una pequeña población de Indiana hasta llegar a convertirse en una eminencia por sus estudios sobre la longevidad de una tribu de la micronesia. Lo hará a través de las Memorias de A. Norton Perina, estructuradas en siete grandes bloques que coincidirán con las etapas relevantes en la vida del doctor, y divididas a su vez en capítulos numerados en los que encontramos una serie de diarios escritos en primera persona y complementados con una serie de notas al pie de su ayudante Kubodera. Perina habla de tú a tú al lector, lo interpela; un lector sobre el que planea una duda que se mantiene hasta las últimas páginas, pero acaba inevitablemente por implicarse en una oscura historia en la que pesan otros muchos temas de envergadura como el derecho de los indígenas a mantener sus costumbres sin ser pisoteados por los que nos erigimos como seres civilizados o la forma en la que la industria farmaceútica es capaz de asolar cualquier lugar si encuentra un filón en su camino.

Una ardua labor de investigación es la que podemos adivinar tras las páginas de una novela narrada de forma sencilla pero tan bien descrita que logra trasladarnos al corazón de la selva o hacernos sentir la insignificancia del ser humano ante la fuerza de la naturaleza y el aislamiento. Pese a todo no es una lectura para devorar, de hecho, tiene tantas notas al pie de página que de tener una fuente más grande engrosarían de manera importante las páginas de la novela. Su ritmo es pausado pero está llena de detalles sensoriales que te invitan precisamente a dejar a un lado las prisas e imbuirte de un paisaje que hipnotiza. 

Es también esta una historia de supervivencia, que muestra con gran precisión cómo se desarrolla el trabajo de campo de los antropólogos en un lugar remoto. Sus dificultades de adaptación al clima, al entorno, sus relaciones con los indígenas, la complejidad de la ingesta (un tema que ha llegado a volverme el estómago del revés), sus estudios, sus mediciones, la vuelta a la realidad. Como telón de fondo un tema peliagudo sobre el que solo después de conocer la historia completa de Perina deberemos pronunciarnos. 

Creo necesario advertir al lector que, a pesar de que la acusación de Perina es el punto de arranque y el puerto al que ha de llegar esta historia, el grueso de la misma aborda temas muy variopintos y está mucho más centrada en cuanto acontece en la isla y la forma en que va cambiando a cada uno de sus personajes a raíz de sus experiencias. Esa es la única razón por la que no me atrevería a recomendarla a la ligera.

Sin duda, Perina es el personaje en torno al que gira toda la historia. Un hombre hierático, de personalidad compleja, con un desapego emocional por sus semejantes que sorprende sobremanera, que encuentra en la ciencia el motor de su vida y al que la expedición a Ivu'ivu junto al profesor Tallent y Esme cambiará para siempre. En plena naturaleza algunos demonios que permanecían escondidos saldrán a la luz. 

Si te dejas llevar por la historia, por la vida en Ivu’ivu, por el paisaje, las costumbres…si te mimetizas con los biorritmos de sus habitantes, si te atrae la antropología y quieres personajes potentes sin duda encontrarás en ella una excelente lectura. 

Ataduras - Domenico Starnone

19/6/18

Como muchos matrimonios, el de Vanda y Aldo se ha visto sometido a la tensión, al desgaste de la rutina y aún más, a la infidelidad, pero ha sobrevivido intacto. O eso parece. Porque si se mira con detenimiento, las grietas son evidentes, como las de un jarrón resquebrajado que pudiera romperse al menor contacto. 

¿Qué estamos dispuestos a sacrificar con tal de no sentirnos atrapados? ¿Y qué perdemos cuando decidimos volver sobre nuestros pasos? ¿Cuáles son las consecuencias ineludibles de nuestros actos, para nosotros y nuestros hijos? ¿En qué consisten nuestras ataduras? El ganador del Premio Strega, Domenico Starnone, nos ofrece una historia emocionante y profunda: el relato de una fuga y de un falso retorno.

MIS IMPRESIONES


De un tiempo a esta parte, entre novela negra y thriller, cada vez disfruto más de las historias intimistas. El tema de las relaciones personales siempre me resulta interesante. Es por eso por lo que cuando Lumen publicó esta novela  con ese título tan demoledor me sentí inmediatamente atraída por ella.

Vanda y Aldo llevan doce años casados y son padres de dos niños de nueve y cinco años. Su relación está desgastada y llena de rutinas en la que ella coordina prácticamente todo y él se deja hacer. Les conocemos a través de unas cartas que Vanda escribe a Aldo  cuando él se ha marchado de  casa. Ella le exige una explicación. Sabe que está con Lidia, una joven de diecinueve años con la que le ha sido infiel. Aldo, a pesar de sus treinta y cuatro años, actúa como un irresponsable. Dice verdades a medias: que no quiere hacer daño a su familia como su padre se lo hiciera a él en el pasado, que quiere estar con Lidia, dejar su relación con Vanda pero seguir viendo a sus hijos. Sin embargo, actúa como si fuese un adolescente, desentendiéndose por completo de los problemas de la familia y dejando a su esposa toda la responsabilidad.

Me pones el ejemplo de las escaleras. ¿Sabes -dices- cuando subes las escaleras? Los pies van uno detrás del otro como hemos aprendido de niños. Pero la alegría de los primeros pasos se ha perdido. Al crecer nos amoldamos a la marcha de nuestro padres, de nuestros hermanos mayores, de las personas a las que estamos unidos. Ahora las piernas suben según costumbres adquiridas. Y la tensión, la emoción, la felicidad del paso se han perdido, igual que la singularidad de la marcha. Nos movemos creyendo que el movimiento de las piernas nos pertenece, pero no es así, junto con nosotros sube esos peldaños una pequeña multitud a la que nos hemos adecuado, la seguridad de las piernas solo es el resultado de nuestro conformismo. O cambiamos el paso -concluyes- y recuperamos la alegría del comienzo o nos condenamos a la normalidad más gris.

Vanda le presiona, le reprocha, le amenaza y él termina por desaparecer de su vida, por olvidar sus obligaciones como padre y vivir su aventura como si careciera de familia. Pero, curiosamente, después de un tiempo vuelve con Vanda.

Ataduras es una novela intimista plantea la dificultad de las relaciones matrimoniales y los lazos familiares. Lo hace a través de la relación de un matrimonio napolitano. Una novela en apariencia sencilla, de fácil lectura, pero que deja un profundo calado en el lector y le plantea múltiples reflexiones.

Desde mi punto de vista, la estructura de la que ha dotado el autor a la historia es todo un acierto porque consigue desconcertarlo por completo y mantenerlo pegado a las páginas de principio a fin. Dividida en tres grandes bloques: Libro primero, Libro segundo y Libro tercero, conoceremos la historia de Aldo y Vanda desde tres puntos de vista diferentes: el de cada uno de los cónyuges y el de los hijos.  En el Libro primero será Vanda, una mujer destrozada por la infidelidad y el abandono de su marido, la que en primera persona, y a través de unas cartas llenas de reproches que dirige a su marido, nos muestre la situación. En el Libro segundo, será Aldo, treinta años después, a su regreso de unas vacaciones y tras un incidente, el que eche la vista atrás para analizar la que ha sido su vida en pareja durante todos estos años.  Finalmente, el Libro tercero nos da a conocer cómo los hijos de la pareja, ahora ya adultos, han vivido la relación entre sus padres.

Ataduras es una de estas historias breves pero intensas. Incisiva. Y en la que casi es mejor ir a ciegas. Un altercado en la vivienda a la vuelta de unas vacaciones será la excusa con la que Starnone explore en el pasado de una pareja fracturada que trata de recomponer su vida matrimonial, en sus anhelos, sus frustraciones, en la esencia de cada uno en una edad en la que ya no valen los engaños ni los arrepentimientos. Conocemos a todos los afectados. Cada cual lleva su parte de razón, pero la historia nos lleva mucho más allá y nos obliga a reflexionar sobre las consecuencias de nuestros actos, las responsabilidades y las “ataduras”. ¿Hay que mantener necesariamente una relación cuando lo pilares que la sustentaban están destruidos? ¿Existe algún derecho frente a la pareja por los años de dedicación? Es lícito volver a enamorarse, pero, ¿qué pasa con nuestros hijos mientras tanto? ¿Debemos renunciar a nuestros sueños únicamente por los lazos familiares? ¡Qué misterio hay detrás de cada pareja! Un mundo por descubrir que Starnone disecciona sin piedad para impactar al lector. No os la perdáis.

A donde tú vayas, iré - Victoria Dana

14/2/18

En la tradición de las grandes historias que nos han acercado al Medio Oriente, A donde tú vayas, iré es un prodigioso relato que se nutre de la cosmovisión bíblica y que fascinará a los lectores de novelas como El callejón de los milagros, de Naguib Mahfuz, El niño de arena, de Tahar Ben Jelloun, El librero de Kabul, de Åsne Seierstad, o Cometas en el cielo, de Khaled Hosseini. 

Siria, 1912. Latife, una hermosa niña de ocho años, vive con sus padres en la bella ciudad de Damasco. A pesar de pertenecer a la -aún- opulenta comunidad judía, su familia se ve condenada a la miseria y al ostracismo debido a que su madre jamás pudo concebir un hijo varón. 

Tras la repentina muerte de su madre y el abandono de su padre, la suerte le depara ser acogida en la casa de un rico benefactor, donde encuentra la tranquilidad y, tras convertirse en mujer, también el amor. La guerra, producto del desmoronamiento del Imperio Otomano, pone fin a la libertad y a la paz de los sirios, arrasando a su paso con la mítica ciudad de Damasco. La última oportunidad de Latife para reencontrar la felicidad depende de un gran viaje a un destino muy lejano: México será la Tierra Prometida no sólo para Latife y su familia, sino para varios habitantes del Sham, quienes tendrán que reajustar su vida a nuevas y extrañas tradiciones, a pesar del dolor y la incertidumbre que esto conlleva.


MIS IMPRESIONES 


Que me comparen una publicación con Cometas en el cielo, el best seller de Khaled Hosseini y una de mis novelas preferidas, es razón más que suficiente para colarla entre mis lecturas sin mucho más que indagar. Y aunque algo de su esencia hay en ella, la historia que hoy os traigo va por otros derroteros muy diferentes. Os cuento mis impresiones. 

Latife vino a truncar la vida de sus padres el mismo día de su nacimiento. Su única falta: ser la primogénita de un matrimonio judío y nacer niña en Damasco a principios del siglo XX, razón por la cual sus progenitores fueron repudiados por la familia paterna. Así, de la noche a la mañana, de tener una vida acomodada, de acuerdo con la buena posición económica que ostentaban los Rahmane, su familia fue condenada a vivir en la más absoluta miseria. Y ella, inocente de todo, a convertirse en el blanco de la ira de su madre. 

La novela comienza de forma sobrecogedora en el año 1912, cuando con solo ocho años, Latife vive prácticamente encerrada sirviendo a sus padres. Su madre no puede evitar considerarla culpable de la situación que están atravesando y no solo la explota físicamente, haciéndola responsable de todas las tareas del hogar, sino que además es incapaz de mostrar el más mínimo afecto por ella. Del hombre tan solo se espera que trabaje y traiga el sustento a casa y, aunque su padre la quiere, Latife irá creciendo carente de afecto alguno: una caricia, un gesto de ternura… limitándose a obedecer a ambos y trabajar sin descanso. Pese a todo, al igual que su familia, la pequeña tiene inculcadas unas creencias religiosas muy arraigadas, piensa que eso es lo que el Todopoderoso ha dispuesto para ella, y tan solo sueña con casarse pronto para poder fundar una familia en la que por fin alguien se haga cargo de ella y la cuide. Todo dará un giro de ciento ochenta grados en su vida cuando su madre fallezca de manera inesperada y su padre, ante la imposibilidad de mantenerla, la deje a cargo de un acaudalado vecino de localidad, Yusuf Libona

Voy a intentar expresar con claridad las impresiones encontradas que me ha producido esta lectura. Y es que, aunque la considero una historia buenísima por el buen retrato que de la comunidad judía en Siria hace la autora, tengo que reconocer que hay dos temas fundamentales que me han impedido disfrutar la historia al cien por cien o, al menos, conforme a las expectativas que tenía: por un lado, el ritmo me ha resultado demasiado pausado, pero más que este dato, que en otras ocasiones no ha supuesto impedimento para el disfrute, hay algunos valles en la tensión narrativa. Por otro lado, el hecho de que el texto, sobre todo en la primera parte, esté salpicado de palabras en hebreo que me han obligado a consultar una y otra vez el glosario situado a final del libro, tampoco ha ayudado a amenizar la lectura. 

Lo anteriormente comentado no está reñido con la prosa tan cuidada de la que hace uso la autora y la delicadeza con la que sabe abordar determinados pasajes de la novela, restándole cierta crudeza situaciones realmente estremecedoras. Hoy, después de dejarla reposar y cuando me enfrento a esta reseña, tengo que decir que A donde tú vayas iré es una interesantísima novela que, tomando como base la vida de Latife, nos muestra un fresco del estilo de vida de la comunidad judía en el Sham (Siria) a principios de siglo XX. Una novela en la que la religión está tan presente que es algo así como la estrella que guía sus pasos de todos y cada uno de sus protagonistas. 

Va a ser especialmente la figura de la mujer en la época la que mayor peso tenga en esta historia: Una mujer carente de derechos, que debe obediencia a sus padres en su infancia y, apenas se casa, a su marido y a la familia de este, de la que pasa a formar parte tras el matrimonio. Y a pesar de todo, una mujer valiente, que jugó un papel crucial como sostén de la familia durante el conflicto y se enfrentó a un montón de vicisitudes a lo largo de las dos guerras que vivió Siria entre los años 1912 y 1925 entre los que transcurre la novela: primero la de los Balcanes y posteriormente el bombardeo francés. 

Victoria Dana ha hecho un magnífico trabajo de ambientación en esta historia y a lo largo de sus páginas casi te sientes pasear por ese barrio judío, percibes el alboroto de los bazares, el silencio de la oración en las sinagogas o el colorido de los jardines del barrio rico, donde Latife pensó haber llegado al Edén. 

Una novela que homenajea la lucha de tantas mujeres anónimas que hubieron de enfrentarse a lo imposible para sacar a su familia adelante. Una historia de lucha, hambre, tesón pero también de esperanza, que nos enseña que siempre hay un camino hacia la libertad. 

Su rostro en el tiempo - Alejandro Parisi

5/7/17

Su rostro en el tiempo 
Autor: Alejandro Parisi
Editorial: Lumen
Páginas: 160 
Precio: 18,90 euros

SINOPSIS


"En Castellamare del Golfo los hombres vivían y morían en el campo o en el mar. En tiempos de guerra morían en la playa resistiendo el desembarco de los invasores, o agazapados en las trincheras, intentando adivinar en cuál de todas las colinas se detonaría el disparo enemigo. Sin embargo el mar y las colinas se volvían más crueles cuando nadie disparaba. Entonces los hombres morían extenuados en los botes de pesca soportando el peso de las redes, o arrodillados sobre la tierra magra que intentaban cultivar. Paz y guerra variaban sólo en ese detalle. Pero, irremediablemente, los hombres de Castellamare morían atrapados entre las montañas y aquel mar impasible, bellísimo. Siempre."

Sicilia. Preludio de la Segunda Guerra Mundial. Dos niños. Dos hermanos. Ella, la más hermosa de la isla. Él, un campesino antifascista que le cuenta cómo es el mundo más allá del mar que se extiende hacia el horizonte, al final de la calle. Cuando crecen, eso que había comenzado como un juego inocente se vuelve una herejía que podría condenarlos. La Madonna lo ve todo. Giuseppina lo sabe y por eso rechaza a su hermano, que se marcha del pueblo. Sin embargo, en su ausencia, Giuseppina comprende que es imposible separarse de Vito. Aunque su padre quiera casarla con otro. Aunque estalle la guerra. Aunque la Madonna los condene al peor de los castigos.


ALEJANDRO PARISI


Resultado de imagen de ALEJANDRO PARISIAlejandro Parisi nació en 1976 en la Ciudad de Buenos Aires. Es guionista y escritor. Delivery, su primera novela, fue publicada en 2002 por Editorial Sudamericana y en 2007 fue traducida al italiano por E/O Edizioni. En 2005 participó de la antología La joven guardia con su cuento ""Un lugar más alejado"". En 2007 sus relatos ""Besos por flores"", ""El Gran Salto"", ""Sesenta kilos"" e ""Hinchada hay una sola"" fueron incluidos en las antologías Buenos Aires. Escala 1/1, En celo, In fraganti y De puntín, respectivamente. El ghetto de las ocho puertas es su segunda novela(elghettodelasochopuertas@gmail.com). 

En 2016 Lumen publica su primera novela en España con una gran acogida: La niña y su doble. Su rostro en el tiempo es su última publicación.

MIS IMPRESIONES


Hace un año que conocí la pluma de Alejandro Parisi con La niña y su doble, una historia que me cautivo de principio a fin. Cuando supe que publicaba con Lumen nueva novela no tuve duda en hacerme con ella. 

Nos trasladamos hasta Sicilia, hacia 1923, concretamente, a Castellamare del Golfo, un pequeño pueblo de Sicilia en el que no hay más actividad que la pesca o campo, para conocer cómo llegó al mundo Giuseppina. La niña, hija de unos humildes campesinos, crecerá rodeada de hermanos, pero desde bien pequeña siente verdadera adoración por su hermano Vito, un sentimiento inocente que, con los años, irá dando paso a algo más fuerte contra lo que será incapaz de luchar. Esta pequeña, por circunstancias familiares, con un padre que trabajaba jornadas de sol a sol en el campo y una madre permanentemente encinta y enferma, tendrá que hacerse rápidamente con las riendas de su casa para sacar adelante a los suyos sin contar con más ayuda que la de su abuela materna. 

...Pero a Giuseppina más que hablar lo que le gustaba era oír la voz de Vito, por eso le preguntaba cosas del campo, del camino que conducía a Bruca...le preguntaba cualquier cosa con tal de escucharlo hablar.
...
Vito tenía once años, tan solo tres más que ella, pero parecía saberlo todo.
... 
Giuseppina apoyaba la cabeza sobre el pecho de su hermano envuelta en el perfume de la albahaca, y lo oía hablar con los ojos cerrados, abandonada a aquellas manos urtidas de campesino que solo se volvían suaves cuando la acariciaban a ella

Su rostro en el tiempo no solo es la historia de un incesto, una situación que surge de la pluma de Parisi con absoluta naturalidad, avanza al mismo tiempo crecen sus personajes y abren las puertas de su sexualidad. También es una novela que nos sorprende con el fiel retrato de una época en Sicilia. Con un marco temporal que comienza en 1923 y en el que avanzamos con una cronología lineal casi hasta los años cincuenta, conoceremos cómo se va transformando la apacible vida delos lugareños con el fascismo, viviremos la fractura de la sociedad entre un bando y otro, seremos espectadores de la actividad de los partisanos, la opresión de las fuerzas de Duce, el avance de los nazis y el miedo de la población. 

Aunque los protagonistas principales de la historia son dos hermanos, Giuseppina y Vito, es ella la protagonista absoluta de la historia y precisamente es en ella, una mujer bellísima y luchadora, que tiene que enfrentarse a multitud de vicisitudes a lo largo de su vida, en la que me ha faltado un poco de alma o fuerza para transmitir sus sentimientos. Y es que hay situaciones de las que he conocido porque así me lo contaba el autor, pero en las que la propia Giuseppina se me ha hecho un poco plana a pesar de la calidez de la prosa del autor y el tono poético que imprime al texto. Alrededor de ellos existe un importante elenco de secundarios que se convierten a su vez en piezas imprescindibles de la novela por los roles que desempeñan cada uno. A través de ellos, el autor transmite con fidelidad la mentalidad de la época. Estamos ante una sociedad en la que la voluntad de la mujer no cuenta para nada y es un simple ficha en manos del cabeza de familia. Así, vemos la figura del hombre de la casa, encargado de traer el sustento a su familia, la mujer encargada de las labores del hogar y sin capacidad de decisión alguna o El Don, o señor del pueblo, que maneja los hilos a su antojo y al que todos rinden pleitesía por temor a represalias. 

Lo que más me ha gustado sin lugar a dudas de esta novela es la magnífica ambientación que realiza Parisi. Esa fuerza que me ha faltado en los personajes se ha visto compensada por esa imagen tan realista de un pueblo aislado, sometido a las fuerzas del orden, donde los campesinos viven a expensas de la voluntad del mandamás mientras que el avance de la Guerra y la hambruna va mermando sus fuerzas todos. 

En resumen, Su rostro en el tiempo es una novela corta en la que Parisi, se sirve de un incesto para hacer un retrato de la Sicilia en los albores de la Segunda Guerra Mundial y la incidencia que tuvo la contienda sobre la población y, en especial, en las clases más humildes de campesinos. 
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