Bookeando

con MªÁngeles

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Resina - Ane Riel

12/11/20

 
Liv falleció con seis años. Se adentró en el mar durante la noche y hallaron la barca hecha añicos a la mañana siguiente. O, al menos, ésa es la historia que sus padres contaron a las autoridades. La realidad es bastante distinta: Liv está viva y se esconde tras una pared impenetrable de objetos robados de aquí y allá que Jens, su padre, ha ido acumulando a lo largo de los años. Una fortaleza de la que, al traspasar su puerta, es imposible escapar ileso. Aquí, lejos del resto de los habitantes de la isla, la vida de la familia fluye de manera imperturbable, cristalizada hasta la eternidad como una hormiga atrapada en resina. Sólo Maria, la madre de Liv, puede cambiar el rumbo de las cosas dentro de la peculiar familia Hordone. Pero ella también, a su manera, ha decidido esconderse del resto del mundo dentro de un cuerpo monstruoso.
 


MIS IMPRESIONES


Liv fue dada por desaparecida con seis años. Al menos eso fue lo que contaron sus padres a las autoridades, que su barca se adentró en el mar y no volvieron a verla. Resultó imposible saber algo más del tema porque los Hardone vivían en un paraje aislado; de hecho eran los únicos habitantes de La Cabeza, un pequeño islote rodeado de bosque y unido a través de una lengua de tierra a la localidad más cercana, donde sobrevivían con los escasos trabajos de carpintería que realizaba Jens, el cabeza de familia. Lo cierto es que, a ojos de los demás, la vida de esta familia sigue su curso en aparente normalidad: siempre han vivido lejos y a nadie parece interesarle su día a día, pero Jens está cambiando: su cordura está perdiendo fuelle, se muestra cada día más huraño, siente una fascinación casi obsesiva por la resina y no tiene límites en su afán de acumular objetos inservibles. Será la propia Liv, que no murió en el mar sino que ha seguido viendo con sus padres tras la denuncia de su desaparición, quien, tras una serie de acontecimientos, rememore el pasado de su familia para desvelarnos lo que de verdad ocurrió. 

El cuarto blanco estaba a oscuras cuando papá mató a la abuela. Yo estaba allí. Carl también estaba allí pero no se dieron cuenta. Era la mañana del día de Nochebuena y aunque caía una pizca de nieve, no llegó a ser una Navidad blanca exactamente.
 
Por aquel entonces era todo distinto. Fue antes de que las cosas de papá empezaran a invadirlo todo y no hubiese sitio en el cuarto de estar. Y antes de que mamá se volviera tan inmensa que no pudo salir más del dormitorio. Pero después de que me declarasen muerta para que no tuviera que ir al colegio.
 
¿O sería antes? No se me da bien el orden en que suceden las cosas, el tiempo se me confunde.

Con estas líneas tan inquietantes, que encienden todas nuestras alarmas, se inicia una novela llena de oscuridad y desasosiego que avanza a tres voces, no da tregua al lector y eleva la tensión al límite. La mirada inocente de Liv en primera persona es sin lugar a dudas la que más gancho tiene. La mezcolanza de ingenuidad e intrepidez que encarna esta niña, y su forma de enfrentar como un juego circunstancias peligrosas y en ocasiones escalofriantes hechiza desde el inicio a un lector, que quiere y teme conocer más sobre la extraña infancia que le ha tocado vivir a esta pequeña. Completando el relato de la niña se alternarán capítulos a cargo de un narrador omnisciente y unas cartas que la madre de Liv, postrada en la cama, escribió para que su hija leyera en un futuro. Con ellos terminaremos de armar la historia de Jens Hordone y los suyos. 

El reducido elenco de personajes: Jens, Marie, su esposa, y Liv, su hija, no resta un ápice de interés esta trama que explora los límites de la cordura desde la mirada de una niña que no tiene más referencias exteriores ni guía que la de sus padres. No ha conocido a otros niños ni habla con otros adultos y su percepción del mundo hipnotiza y fascina a partes iguales. Ese popurrí que se condensa en ella mezcla de inocencia, valentía y extrañeza ante determinadas circunstancias hace que te gane desde las primeras páginas.

No puedo más que recomendaros la lectura de Resina, una novela que cuenta con una ambientación magnífica. El aislamiento de la vivienda, el silencio, el bosque que lo envuelve todo y una mente perturbada son el caldo de cultivo perfecto para una novela lóbrega y llena de tensión en la que contrastan la inocencia de una menor frente a un peligro que parece acechar en cualquier parte. 

La bruma verde - Gonzalo Giner

30/10/20

 
Una historia de amor y lucha por un mundo mejor
Una gran aventura en el corazón de África
Vuelve el autor de El sanador de caballos con una emocionante novela que te robará el alma.
Bineka, nacida en la profundidad de uno de los últimos pulmones verdes del planeta, es apresada por Maxime y sus hombres, que han arrasado su aldea. Pero, tras sufrir un accidente, la madre selva la protege y es adoptada por un clan de chimpancés, con los que convivirá varios meses. Al mismo tiempo, Lola Freixido, una exitosa directiva, viaja al Congo para rescatar a su mejor amiga, Beatriz Arriondas, una cooperante medioambiental que ha sido secuestrada.
Bineka y Lola se enfrentarán a una compleja trama de corrupción y se verán abocadas a una huida llena de aventuras que correrán en compañía de Colin Blackhill, un cooperante británico que se cruza en su camino y que ayudará a la joven congoleña a luchar por la conservación de su mundo. Un vertiginoso thriller. Un conmovedor alegato ecologista. Un canto al conservacionismo y una gran historia de amor en la legendaria selva africana.
 


MIS IMPRESIONES


A pesar de su larga trayectoria literaria fue Las ventanas del cielo la novela con la que conocí la narrativa de Gonzalo Giner. También la que me convenció de seguir sus futuras publicaciones. Hoy os hablo de La bruma verde, su última novela, que además se ha alzado con el Premio Fernando Lara 2020.


Dos hilos argumentales que inevitablemente acaban por converger son los pilares de esta impresionante aventura que no da un respiro. Beatriz Arriondas, cooperante de Greenworld, ha desaparecido en la selva de la República Democrática del Congo mientras llevaba a cabo una peligrosa investigación. Su íntima amiga, Lola Freixidó, una alta ejecutiva, no dudará en aparcarlo todo para viajar, junto al padre de Beatriz, en su auxilio. Pero el mundo que encuentra Lola al pisar África dista mucho del propio y tendrá que abrirse paso en un país lleno de riqueza pero también de corrupción y gente falta de escrúpulos en el que cada día es una lucha por la supervivencia.


Por otro lado, Bineka, una adolescente congoleña, hija de la selva, ve cómo unos desalmados arrasan con la vida de todos los habitantes de su aldea y, en una huida desesperada por la supervivencia, es acogida por una manada de chimpancés con la que acabará conviviendo y estudiando su comportamiento. De esa relación tan especial seremos testigos privilegiados y quedaremos absolutamente fascinados con la mirada de ambos y ese amor por su tierra madre.


Dicen quienes han visitado África que te atrapa, y ese magnetismo que parece ejercer el continente africano sobre quienes pisan sus tierras por primera vez, es de alguna manera similar, siempre entendido con la debida distancia, al que siente el lector al adentrarse en La bruma verde; una novela llena de aventuras, que imanta desde sus primeras páginas, avanza a ritmo de thriller y te deja un poco huérfana al terminarla. Razones le sobran, pero quizá la más poderosa sea que llegamos a respirar la selva y todo su entorno de tal manera que inevitablemente nos involucramos en la trama de una novela cuya magia reside a partes iguales en la belleza rezuma esa naturaleza salvaje que sentimos tan tangible, la veracidad, valentía y ejemplaridad de algunos de sus personajes y la calidez con la que se va abriendo paso ante el lector. Es esta una de esas novelas llena de color, de matices, de contrastes, que destila, por encima de todo, verdad por lo real de la historia, amor por una tierra rica en recursos y dolor por la barbarie que se está llevando a cabo en su selva.  


El pulmón africano, esa selva del Congo con su impresionante río, Bineka, Lola y los chimpancés serán las piezas clave una novela que, como en un caleidoscopio nos ofrece diferentes perspectivas de un país fascinante y lleno de peligros. Bineka y Lola son la mirada enfrentada de dos mujeres muy diferentes (el entorno natural frente al desarrollo), pero hechizadas por África y unidas por un fin común. Sobre ellas, un poso de reflexión: cuánto hemos avanzando o retrocedido quienes nos creemos que hemos llegado tan lejos en la evolución.


Estamos ante una novela con la que el autor realiza una denuncia social sobre la brutal deforestación que está sufriendo la selva del Congo a manos de emporios empresariales que obtienen sustanciosos beneficios del aceite de palma, el cultivo de la soja o la extracción de coltán. Unas actividades que, como siempre que se mueven grandes cantidades de dinero llevan aparejadas la corrupción e incluso guerras intestinas por hacerse con el control de la riqueza que ofrece el país.


La bruma verde es un impresionante thriller medioambiental, un canto al conservacionismo según palabras del autor, con el que me ha conquistado de principio a fin. Una novela llena de amor por la naturaleza y los animales: tierna por momentos, terrible otras veces, narrada de forma exquisita, con una garra tremenda, que me ha llevado a vivir aventuras inimaginables y me ha emocionado hasta las lágrimas con la arrolladora fuerza de sus personajes. En ella, un poco de todo: amor, frustración, dolor, corrupción, pero también bondad y generosidad infinita de gente con ganas de cambiar el mundo. No puedo más que animaros a descubrirla con la certeza de que la disfrutaréis tanto o más que yo.


La noche de plata - Elia Barceló

28/10/20

 
Viena 1993. Una niña desaparece en un mercadillo de Navidad
Viena 2020. La policía encuentra un esqueleto infantil en el jardín de una casa de las afueras.

Carola Rey Rojo, especialista en secuestros y homicidios infantiles, y madre de la niña desaparecida veintisiete años atrás, ahora en excedencia de la policía española, vuelve a Viena con el encargo amistoso de deshacer la biblioteca de un marchante de arte recientemente fallecido.
Junto con su amigo y colega, el inspector-jefe Wolt Almann, se verá envuelta en una trama que pondrá en evidencia que nadie es lo que parece y que uno nunca acaba de conocer a los demás, ni siquiera a sí mismo.
Lo que parecía un cold case se complica cuando, ahora que todo parecía casi definitivamente superado, otra niña desaparece en el mercadito de Navidad de la ciudad imperial de Viena, la esplendorosa ciudad de la música y el arte que oculta tras las fachadas de sus bellas casas los más oscuros secretos.
 


MIS IMPRESIONES


A Elia Barceló la conocí personalmente en la FLM de 2017. De allí me traje El color del silencio, una lectura que me dejó el listón muy alto y la intención de seguir a esta autora. A partir de ahí vinieron Las largas sombras, El secreto del orfebre y El eco de la piel y, aun con sus diferencias, ese sello que imprime a sus historias me convence una y otra vez. Hoy os hablo de su nueva novela, La noche de plata.


Viena, año 2020. Carola Rey no está atravesando un buen momento personal. La repentina muerte del que fuera su compañero de vida hace ya casi tres años, el traslado por estudios de su hijo Julio a Londres y la forma en que se torció el último caso que llevó la tienen sumida en un pozo. Por eso, aprovechando su excedencia como comisaria de policía en España, cuerpo en el que trabaja desde hace años, decide trasladarse a la capital austríaca y aceptar un encargo inesperado: inventariar la inmensa biblioteca personal de un conocido marchante de arte, Jacobo Valdetoro, recientemente fallecido. Porque Carola, mucho antes de pertenecer al cuerpo de secuestros y homicidios, estudió biblioteconomía, y aunque el trabajo le apetece, también le aterra desenterrar ciertos recuerdos de aquello tan terrible ocurrido en Viena hace veintisiete años. Algo que le pesa como una losa y que le ha impedido volver a pisar la ciudad.


En otro hilo conoceremos al comisario Altmann, íntimo amigo de Carola, cuando acude a investigar un hallazgo estremecedor: en un barrio residencial de Viena, el movimiento de tierras de un jardín particular a punto de ser remodelado ha sacado a la luz unos restos óseos de más de veinte años de antigüedad que parecen corresponder a un niño de ocho años. A medida que avance la investigación el tema se irá complicando, volviendo a poner el foco de atención sobre un espeluznante caso que, mucho tiempo atrás, implicó a altas personalidades del país.


Así las cosas, Elia Barceló nos trae en esta ocasión una novela negra un tanto atípica en la que vamos a asistir a una peculiar investigación policial de la que no solo será partícipe el equipo designado a tal fin sino también Carola: por las especiales características del caso y las tablas que tiene en el asunto. Aunque no lo hará como una más del equipo sino prestando su colaboración y sus sugerencias y siempre con la mediación de su amigo el comisario Wolf Altmann.


A pesar del género en el que se encuadra la novela no estamos ante una novela de acción rápida sino de un ritmo más bien sosegado aunque manteniendo, incluso incrementando la tensión narrativa a medida que avanzamos. Un dato que tampoco es de extrañar a los que no es la primera vez que nos adentramos en una historia de la autora, que con esa prosa tan deliciosa consigue, incluso en una novela de estas características, que aparquemos las prisas para dedicarnos a disfrutar con el dibujo de sus personajes o sus descripciones sobre los múltiples rincones de esa ciudad imperial que respira entre esas páginas.


Aunque estamos ante una novela de corte policial, detrás del personaje principal, que es sin lugar a duda Carlola Rey, hay mucha intrahistoria. No en vano, ella tiene sesenta años y tiene un pasado y un presente complejos que, de una manera dosificada e intercalada con el avance de la investigación, vamos a ir conociendo. Es precisamente en esa historia personal de la protagonista donde la autora vuelve a desplegar ese particular estilo que la caracteriza: encandilándonos y envolviéndonos con las luces y las sombras de unos personajes llenos de misterio.


La noche de plata es la primera incursión de la autora en el género negro. Una novela con una trama bien urdida, un ritmo que aun siendo contenido mantiene una buena dosis de tensión y se gana al lector con unos personajes llenos de claroscuros. 

Juana de Castilla - María Teresa Álvarez

22/10/20

 
Intentaron quitarle todo cuanto era suyo. Crearon la leyenda de su locura. Y la encerraron durante cuarenta y seis años. Esta es su verdadera historia.
Juana de Castilla fue la reina con peor suerte de nuestra historia.
Pudo ser la soberana más poderosa de su tiempo: reina de Castilla, León, Granada, Aragón, Navarra, Sicilia y las tierras de ultramar. Pero fue traicionada por todos los hombres de su vida: por su padre, el rey Fernando el Católico; por su marido, el archiduque Felipe el Hermoso, y por su hijo, el emperador Carlos.
Los tres ambicionaban algo que solo pertenecía a Juana porque, tras la muerte de Isabel la Católica, ella era la única propietaria de Castilla.
Y los tres intentaron anularla de todas las formas posibles. Crearon la leyenda de su locura para quitarle todo cuanto era legítimamente suyo y la confinaron durante cuarenta y seis años en el castillo de Tordesillas. Ninguno se apiadó de ella. Sin embargo, la reina logró resistir hasta el final.
Esta es la verdadera historia de Juana I de Castilla, novelada y reivindicada con inigualable maestría por María Teresa Álvarez. 
 


MIS IMPRESIONES


Aunque la novela histórica ha estado siempre entre mis lecturas preferidas de un tiempo a esta parte han sido pocos los títulos que he reseñado de este género. La oportunidad de resarcirme surgió cuando supe de la publicación es esta biografía novelada de Juana de Castilla. Os cuento qué me ha parecido.


Tordesillas, 1517. La reina de Castilla, con tan solo treinta y ocho años, lleva ya ocho recluida por orden de su padre Fernando el Católico. Su único propósito, impedir que esta ejerciera su reinado tras la muerte de su esposo , el archiduque de Austria, Felipe El hermoso. Las férreas normas impuestas por Mosén Ferrer (el anterior jefe de la casa de la reina y "carcelero” de Juana en Tordesillas),  han hecho mella en ella que a la llegada Hernán Duque (nuevo jefe de la casa de la reina) se muestra iracunda con el recién llegado. Pero, aunque este buen hombre traerá un soplo de aire fresco a su encierro y uno de los periodos más laxos de reclusión, Juana desconfía de todos. Tan solo sus ratos con el clavicordio y la compañía de su hija Catalina consiguen dulcificar un poco su carácter.


La autora nos acerca a la vida de palacio en un texto que se centrará en el periodo más oscuro de la vida de Juana de Castilla, el los cuarenta y seis años de encierro que sufrió en Tordesillas haciendo especial énfasis en su soledad y en la fortaleza mental de la soberana. El resto de la biografía queda completado a través de pequeñas cápsulas de recuerdos con los que reconstruye la infancia, adolescencia y juventud de la reina antes de llegar a esta “cárcel”. Cabe destacar la sencillez de la prosa, su agilidad y la abundancia de diálogos; unos diálogos que nos permiten  ir esbozando una imagen que terminaremos de perfilar con la información que proporcionan los subcapítulos en los que ella misma nos cuenta cómo se siente.


Alternándose con un narrador en tercera persona que va enmarcando los acontecimientos históricos y aportando la información adicional a la trama, la voz en primera persona de Juana será una de las piezas claves de esta historia, que permitirá al lector no solo convertirse en confidente de la reina sino también sentirla lo suficientemente cercana como para entender el porqué de sus actos, su confusión, rabia, desconcierto y su rebeldía ante la más desoladora de las soledades a la que fue condenada a veces por la dejadez de algunos, otras por la imposibilidad de ayudarla de otros y otras tantas por pura maldad de los de su propia sangre y extraños.


Aunque Juana acapara el protagonismo absoluto de la historia y la conocemos tal y como fue: una mujer pasional  y excesivamente impulsiva con respecto a lo que cabría esperar de una reina es imposible no mencionar a alguno de los secundarios de lujo que la acompañan en estas páginas como por ejemplo  María de Ulloa, camarera de la reina y Ana Cifuentes, dama de compañía de la infanta, dos de las pocas manos amigas con las que contó la reina en sus años de cautiverio. Desde mi punto de vista, esa estructura y tono elegidos  por la autora para exponer la historia hace que a medida que avanza la trama, y con ella los años de cautiverio de la reina, la lectura vaya ganando fuerza y emotividad, calando bien hondo. O el despreciable marqués de Denia y su esposa. 

 

¿Estaba Juana de Castilla realmente loca o fue todo una trampa urdida entre los suyos para evitar que reinara? La autora en su novela reinvidica que fue la reina con peor suerte de la historia, una mujer traicionada por los suyos y tratada con gran desprecio por cuantos la rodeaban. Pero, pese al trato recibido y a tantas injusticias, fue una buena hija, esposa y madre. A mí me ha gustado mucho el estilo de la autora y su forma de acercarnos a un personaje histórico de una forma tan clara y concisa. No os la perdáis. 

El bosque de los cuatro vientos - María Oruña

14/10/20

 
A comienzos del siglo xix, el doctor Vallejo viaja de Valladolid a Galicia junto con su hija Marina para servir como médico en un poderoso monasterio de Ourense. Allí descubrirán unas costumbres muy particulares y vivirán la caída de la Iglesia. Marina, interesada en la medicina y la botánica pero sin permiso para estudiar, luchará contra las convenciones que su época le impone sobre el saber y el amor y se verá inmersa en una aventura que guardará un secreto de más de mil años.

En nuestros días, Jon Bécquer, un inusual antropólogo que trabaja localizando piezas históricas perdidas, investiga una leyenda. Nada más comenzar sus indagaciones, en la huerta del antiguo monasterio aparece el cadáver de un hombre vestido con un hábito benedictino propio del xix. Este hecho hará que Bécquer se interne en los bosques de Galicia buscando respuestas y descendiendo por los sorprendentes escalones del tiempo.
 


MIS IMPRESIONES


La trilogía de Puerto escondido me dio a conocer hace ya algunos años a una autora que, además de ganarme con las maravillosas descripciones de los paisajes cántabros, me ha llevado a vivir mil y una aventuras y conocer muchas curiosidades a través de sus libros. Ansiosa estaba por saber los derroteros que tomaría esta nueva publicación suya. Hoy os hablo de El bosque de los cuatro vientos, una novela independiente de su trilogía.


Jon Bécquer es un tipo curioso: de carácter, en ciertos rasgos distintivos de su anatomía, e incluso en su profesión. Y es que, además de ser antropólogo social e impartir clases en la Universidad de Madrid, se dedica a investigar piezas de arte robadas, perdidas o falsificadas. Le llaman el “Indiana Jones” del arte y serán unas minivaciones improvisadas, tras un ciclo de conferencias en tierras gallegas, las que le llevarán hasta el antiguo monasterio de Santo Estevo, en Orense, hoy día reconvertido en parador, y las que despertarán en él la curiosidad por conocer el paradero de nueve anillos pertenecientes a los obispos allí enterrados; unos anillos sobre los que los lugareños dicen hay mucho de leyenda, pero que, tras la aparición del cadáver de un monje ataviado con ropas medievales en el bosque que rodea al antiguo monasterio, adquiere para él un interés personal. Porque aunque todo apunta a una muerte natural, Jon cree que ese hombre ha sido asesinado.


A Marina la conocemos mucho tiempo atrás, en el año 1830, cuando huérfana de madre, se traslada junto al doctor Mateo Vallejo, su padre, de su Valladolid natal hasta el monasterio de Santo Estevo, donde su tío, el abad, ha encontrado una plaza como médico para su padre. Marina es una joven alegre, voluntariosa, muy inteligente, con una mente muy adelantada a su época, y con una curiosidad innata por la medicina, una parcela totalmente vetada para una mujer en aquellos tiempos, pero en la que tendrá la oportunidad de adentrarse como ayudante del doctor Vallejo o en la propia botica del monasterio.


Un escenario común, dos hilos argumentales alternos, con un predominio de la trama presente pero separados por casi dos siglos de historia, remontándose en ocasiones hasta mucho más allá, al Medievo, son las bazas sobre las que María Oruña desarrolla una trama que conjuga misterio, leyendas e historia  en una novela que, sin avanzar a gran ritmo, porque se toma su tiempo para recrearse en numerosas descripciones, sí que es lo suficientemente ágil como para mantener el pulso a lo largo de casi toda la novela sin perdernos.


Una vez más y como suele ser costumbre en su narrativa, el paisaje cobra un protagonismo especial y la ambientación es el aspecto más pulido de la historia, a pesar de que en algún momento hubiese preferido que se aligerasen los detalles en pos de la acción. El monasterio de Santo Estevo, en el pasado y en el presente, sus inmediaciones, ese maravilloso jardín que le circunda, así como todas y cada una de sus estancias quedan tan fielmente dibujadas que tenemos la sensación de transitar entre sus muros de piedra, e incluso sentir esa conjunción de los vientos en cierta colina.


El bosque de los cuatro vientos es una novela muy interesante rodeada de misterio y leyenda con la que viajaremos a lo largo de la historia: seremos testigos de la vida monacal en la época, conoceremos de los usos y costumbres, del cortejo, pasaremos por varias desamortizaciones, exclaustraciones, epidemias…y todo en medio de un paisaje aislado que por momentos resulta bucólico y otras veces inquietante.   


El último árbol del paraíso - Emma Lira

7/10/20

 
Una novela de aventuras, vertiginosa y arrebatadora, con la que viajar a lugares de ensueño de la mano de personajes inolvidables.
Gabriel de Velasco tiene los ojos del color del océano que sueña con navegar, pero, cuando a los once años se ve forzado a ingresar en el Colegio de los Jesuitas, asume que, en ese nuevo mundo, a principios de siglo XVIII, ya no queda nada por descubrir.
Sin embargo, el estudio de hierbas y especias le atrapa y a través de sus embriagadores aromas es capaz de entusiasmarse, de intuir otro universo prohibido. Un mundo de hombres feroces y nativas de ojos rasgados, de rutas comerciales y puertos clandestinos. Un mundo de plantaciones regadas con sangre, sultanes esclavos de los intereses europeos y piratas capaces de apropiarse por igual de bellas mujeres y ricos cargamentos. Un mundo en que los árboles tienen más alma que los hombres que desean acabar con ellos.
Un mundo de sabores y pasiones que le está vedado. O eso es lo que él piensa.
 


MIS IMPRESIONES



Es unánime, entre quienes hemos tenido la suerte de disfrutar de alguna de sus novelas de la autora, la opinión de que es una excelente contadora de historias. Con Ponte en mi piel me dejó el listón muy alto y las ganas de meterme de lleno en una nueva aventura de las suyas. Así las cosas, me faltó tiempo para lanzarme a por El último árbol del paraíso, su nueva novela en la que vuelve a fusionar temas históricos con otros de diversa índole pero la mar de instructivos, que proporcionan un plus añadido a la lectura. Ya os anticipo que ha superado nuevamente mis expectativas. 


Hornachos, Extremadura, España, 1756. Gabriel solo tiene once años pero ya sueña con embarcar rumbo a otros mundos y vivir mil aventuras, aunque la precaria situación económica de su familia, su poca fortaleza física y la mala fortuna de haber nacido tercero de tres hermanos le obligan a ingresar en un monasterio jesuita donde recibirá, eso sí, una formación adecuada y dará rienda suelta a otra de sus pasiones: la botánica. 


Ternate, Islas Molucas, 1756. Cintia también tiene once años. Es una preciosa mestiza que, húerfana de madre, y sin padre reconocido, ha crecido en la Casa Grande, la residencia de los Wisser, cuyo cabeza de familia dirige las actividades de la VOC (la compañía neerlandesa de las indias orientales ostentado el monopolio del comercio de clavo y especias hacia Europa) en la isla de Ternate. Junto a su prima Cornelia e Ismail, un nativo hijo de su ama de cría, comparten juegos y disfrutan de la exuberancia y los maravillosos rincones que les ofrece la isla hasta que, un buen día, su tío Willen decide que las vidas de estos niños, amos y criados, han de discurrir por caminos separados. Soplan vientos de cambio, pero Cornelia y Cintia, son almas libres y están poco dispuesta a achantarse frente a imposiciones infundadas. 


El último árbol del paraíso, una novela a caballo entre la ficción histórica y de aventuras, es una de esas historias que te atrapa desde las primeras páginas. Y es que es imposible no dejarse enredar por esa prosa cargada de lirismo, tan cadenciosa como evocadora que nos regala la autora: el pasaporte perfecto para que el lector se embarque en un viaje en el espacio y el tiempo hacia un archipiélago lejano, lleno de naturaleza virgen, el de las islas Molucas, también conocidas como islas de las especias, en Indonesia. 

Aun existiendo otros escenarios que quedan muy bien recreados en algunos de los capítulos, como por ejemplo, el puerto de Manila visto desde los ojos de un forastero, será la isla de Ternate el foco principal de la trama: un lugar donde conviven gentes de diferentes credos religiosos, los designios de Dios van guiando los pasos de su fieles y la población nativa tiene un vínculo especial con la madre tierra, el volcán y los claveros que pueblan la isla. Pero no penséis que la garra de la novela reside solo en los escenarios y en la bella prosa de la autora porque hay mucho de didáctico en ella: su temática principal es la mar de interesante. Emma Lira ha aprovechado en esta ocasión para hablarnos del origen del clavo de olor, esa especia tan presente en nuestras cocinas hoy día, que antaño era muy codiciada por lo difícil de encontrar y por su elevado precio. De ella y de todos los intereses que rodearon el comercio de las especias entre Las Molucas y Europa,  de la labor de los jesuitas en aquellas lejanas tierras o de las consecuencias de la sobreexplotación en unos territorios casi vírgenes aprenderemos a través de las páginas de El último árbol del paraíso.


Estamos ante una novela muy sensorial: esa explosión de color y de olores en la que la naturaleza es casi un personajes más de la historia proporciona un auténtico deleite para los sentidos. Vamos a vivir la historia desde dentro, vistiendo la piel de unos personajes con mucha garra. De entre todos Cintia se alzará como una diosa que es, una mestiza camaleónica y fuerte como pocas que se ganará al lector por completo. Alrededor de ellos hay un impecable elenco de personajes (sultanes, conquistadores, rebeldes...), pero creo que es mejor descubrirlos por vosotros mismos. Estamos ante una novela muy ágil, que aun así va ganando fuerza a golpe de página para no darnos un respiro en el último tercio del libro.  


El último árbol del paraíso es una novela diez que recomiendo sin ningún tipo de reservas: la belleza de su prosa, el estímulo para los sentidos que consigue esa maravillosa ambientación, en la que llegas a sentir el aroma embriagador del clavo o la humedad de la tierra, y la lección de historia que nos proporciona su lectura son alicientes suficientes para animaros con ella. Contadme si lo hacéis porque a buen seguro quedaréis igual de encantados que yo. 


Lo mucho que te amé - Eduardo Sacheri

30/9/20

 
«Creo que si alguien supiese la historia de mi vida la vería como una vida mal vivida, llena de secretos, traiciones, ocultamientos. Pero en esta historia en la que casi todo lo que hago lo hago mal, me permito creer que hay una cosa, una sola cosa, que hago bien.»
Lo mucho que te amé es la nueva novela de Eduardo Sacheri. Una historia que nos lleva a la década del 50 en Buenos Aires, en el seno de una familia de origen español.
Cuenta la historia de Ofelia, una de las cuatro hermanas Fernández Mollé, una muchacha formal, feliz, a punto de casarse. Pero una tarde su vida cambia abruptamente para convertirse en una maraña de sentimientos encontrados: delicia, inquietud, felicidad, incertidumbre, miedo y mucha culpa.
Con grandes vaivenes interiores y a través de difíciles decisiones, se va convirtiendo en una mujer adulta que enfrenta a su propio modo las circunstancias que le han tocado. 


MIS IMPRESIONES


Parece mentira lo facilones que somos a veces, pero a mí el título de esta novela me resultó irresistible desde que lo conocí. Y aun con mis dudas, no me he dado por vencida hasta adentrarme en la historia. Os cuento mis impresiones finales.


Años 50. Buenos Aires. Ofelia es la tercera de las cuatro hermanas Fernández Mollé, una familia acomodada de origen español, que vive en el barrio de Palermo. Su vida transcurre entre rutinas de estudios, reuniones familiares y planes de boda con Juan Carlos, su novio, hasta que una tarde, una visita a casa altera por completo su existencia. A partir de ese momento las certezas sobre las que ha asentado su vida se tambalean e infinidad de dudas asolarán a esta joven que, a pesar estar cursando estudios universitarios y entrar a formar parte de esas nuevas generaciones que prometen aires renovados para el país, tiene muy arraigados los valores de familia tradicional que le han inculcado los suyos. Aquella tarde lo cambiará todo y a partir de entonces su día a día será un continuo debate entre hacer lo que se espera de ella o seguir los dictados de su corazón. 

 

Será ella en primera persona la que nos vaya guiando por esta novela, que tiene mucho de costumbrista, con la que el autor nos introduce de lleno en la vida cotidiana de una familia en la que, aunque bien avenida, también encontraremos tensiones, sobre todo en el plano político social, que será el telón de fondo de toda la historia, y en la que, cada domingo, en la comida familiar, cada uno de sus protagonistas, peronistas y contrarios, expondrán sus afinidades y antipatías sobre el régimen. Y esta es la parte que a mí más me ha pesado de la historia. Se me ha hecho bola. Quizá porque es un tema que, evidentemente, no interesa igual a argentinos o extranjeros y a pesar de estar bien planteado, lo he sentido repetitivo y restando protagonismo a la historia de Ofelia, que era la que realmente quería conocer.


Sacheri nos habla en su novela de un amor prohibido: un tema complicado y peliagudo que, desde mi punto de vista, ha sabido tratar con el mimo que merece. Así, sin establecer juicios de valores, nos adentramos en una historia de amor con mayúsculas. De traición, dirían otros. O en varias historias de amor enredadas entre sí, con eslabones comunes y eslabones sueltos, y aun así no deja de ser una historia preciosa que llega al corazón por la carga de realidad que le imprimen sus personajes. Nadie está libre de sentir, y a mí me ha gustado mucho cómo lo cuenta el autor, con una prosa cargada de emotividad y unos protagonistas tan humanos. Cómo se mete en la piel de una persona responsable, con valores, que un buen día tropieza con otra que le dispara las pulsaciones con su sola presencia, su voz, su perfume o simplemente la promesa de un mañana. Y nada puede hacer contra eso porque hay fuegos que a fuerza de intentar apagarlos no hacen más que avivarse. Dice Manuel Lombo en una de sus canciones que "saben querer mejor que nadie los que llevan los amores en silencio...". Algo así ocurre con Ofelia y Manuel. 


Lo mucho que te amé es una historia sosegada que va ganando ritmo a golpe de página y que nos habla de tradición, familia, lealtad, traición, dudas, del peronismo con sus adeptos y sus detractores y, sobre todo, de una historia de amor diferente, amor del bueno diría yo, de esos que se cuecen a fuego lento y mientras más tiempo los callas más adentro se te van metiendo. Una novela preciosa que quizá ha quedado un poco empañada por la importante carga política que tiene el texto y que para mí carecía de interés. Pese a todo, tengo claro que volveré a leer a Sacheri. 


El recuerdo del olvido - Karen Peralta

16/7/20

 
Tras una muerte inesperada, Luciana se ve obligada a cumplir con la última voluntad de su abuela: localizar a tres mujeres y devolverles objetos personales de gran valor sentimental; una alianza matrimonial, un relicario y un anillo de compromiso. Para lograrlo, deberá revolver un pasado que no es el suyo y, al hacerlo, moldeará su presente y transformará su futuro. Ayudada por el diario de su abuela y las pericias de un investigador local, Luciana descubrirá a las voluntarias: cuatro mujeres que se atrevieron a desafiar al destino, entregando sus vidas al servicio de otros, como enfermeras de la Cruz Roja, en tiempos de la Segunda Guerra Mundial.

FICHA DEL LIBRO

MIS IMPRESIONES


Que la Segunda Guerra Mundial ha servido de escenario para magníficas historias es algo de lo que no cabe duda, como tampoco de que para mí esta novela resultaba irresistible desde su publicación y, aunque en un primer momento me frené por la complejidad del momento que estábamos viviendo, entendí que el que tocara a mi puerta por sorpresa era una señal para no demorarla más. Os cuento qué me ha parecido.


Buenos Aires. 2001. Lu es una joven argentina que acaba de perder a su abuela Gia, una mujer carismática con la que tenía una complicidad especial. El mal momento personal que atraviesa junto la misión que recibe de su abuela (entregar tres objetos personales a unas mujeres que años atrás los cedieron a Gia para ayudarla) la llevarán a volcarse de lleno en una investigación para la que contará con ayuda del diario de la difunta y de un tercero, que no solo dará un giro radical a su vida sino que la llevará a experimentar una catarsis de la que saldrá completamente fortalecida.


El recuerdo el olvido es una de esas novelas que se leen casi solas: una historia que avanza a través de dos líneas temporales alternas: la del presente arranca en Argentina en el año 2001, pero se moverá por diferentes escenarios y será Luciana, Lu, quien nos la vaya desgranando en primera persona. En ella, tenemos no solo una investigación sino que iremos conociendo de detalles de la especial relación entre abuela y nieta, así como una historia de crecimiento personal. Remontándonos en el pasad, y a través de un narrador omnisciente, iremos conociendo la historia de cuatro mujeres: sus diferentes orígenes, cómo se desenvolvían sus vidas antes de coincidir como voluntarias en la Cruz Roja durante la Segunda Guerra Mundial, su generosidad y entrega durante la contienda, las terribles vivencias que tuvieron que afrontar y cómo aquello que compartieron las uniría por siempre.


Al margen de las cuatro historias personales, El recuerdo del olvido es una novela que homenajea al cuerpo de voluntarias de la Cruz Roja. Conoceremos muy de cerca su funcionamiento: cómo se accedía a él, cómo, pese a lo chocante del tema, la mayoría de las voluntarias no tenían apenas conocimientos en materia sanitaria por no decir ninguno y cómo la barbarie lejos de amedrentarlas las hizo sacar fuerzas de flaqueza y unir sus esfuerzos para lograr salvar infinidad de vidas.


La novela, pese al escenario y los hechos conocidos, está contada con mucha calidez y tiene una fuerte carga emotiva , sobre todo la parte que atañe al pasado, que te toca por lo dura y, como suele ocurrir en este tipo de historias con dos planos temporales, es la que a mí más me ha gustado, en la que los personajes más me han emocionado y considero que tiene mucha más garra, pese a que la historia personal de Lu también es fluida y bonita. Como podréis imaginar, al tratarse de una historia contada por una mexicana, existen localismos en la novela, pero no son demasiados y a mí, que me suele costar bastante, me ha resultado 


El recuerdo del olvido es una novela que rinde un tributo necesario a las enfermeras de la Cruz Roja. Una historia sobre la amistad en tiempos de guerra, sobre mujeres valientes, no solo las que ayudaron en el frente sino las que generación tras generación se van superando cada día y saben enfrentar a sus demonios para crecer como personas.


El largo sueño de Laura Cohen - Mercedes de Vega

3/7/20

megustaleer - El largo sueño de Laura Cohen - Mercedes de Vega

A los pocos días de perder a su marido en un accidente de tráfico, Laura Cohen, una psiquiatra española afincada en Montreal, toma como paciente a un hombre traumatizado por su pasado. Cuando este desaparece sin dejar rastro tras la tercera sesión, Laura comenzará su búsqueda atraída por una inesperada conexión entre el hombre y su marido fallecido. Esta investigación la sumergirá en una peligrosa red de conspiraciones, secuestros, experimentos ocultos y torturas que se remontan a la Segunda Guerra Mundial y el Holocausto, y la llevará a cuestionar sus orígenes, su matrimonio y su vida hasta ese momento. Mercedes de Vega cambia de registro con su obra más ambiciosa: apoyada en una prosa excelentemente trabajada y una atinada caracterización de los personajes, teje una trama de intriga urdida a la perfección, plagada de giros y revelaciones sorprendentes, que no aminora su ritmo adictivo ni por un momento.
FICHA DEL LIBRO

MIS IMPRESIONES


Todas las familias felices fue la novela con la que conocí a Mercedes de Vega, y también la que me animó a buscar Cuando estábamos vivos, de anterior publicación a esta y con la que compartía protagonistas. La publicación de un thriller psicológico, género con el que se estrena la autora y que tanto me gusta a mí, fue motivo suficiente para repetir con ella. Os cuento que me ha parecido la historia. 

Laura Cohen es una joven psiquiatra, afincada en Montreal desde hace años. La súbita pérdida de su marido y mentor, Alexander Cohen, en un accidente de tráfico ha tambaleado por completo los pilares de su existencia. En un intento por recuperar el pulso de su vida y de vuelta a su consulta, apenas diez días después, la búsqueda de un joven atormentado y de aspecto desaliñado que tras tres semanas de sesiones desaparece sin dejar rastro, se convierte en una obsesión para ella hasta tal punto que está dispuesta a saltarse el código deontológico que podría arruinar su carrera. Pero Laura está convencida de que Jacob Lambert, su paciente, tiene alguna relación con su difunto marido. Y no va a parar hasta encontrar el nexo de unión, aunque no sabe que en esa búsqueda está poniendo en grave riesgo su vida y que la hará dudar de todas las certezas en las que se asentaba su vida. 

Que Mercedes de Vega tiene una prosa impecable no es ningún secreto a estas alturas para aquellos que la han leído. Ella tiene no solo esa capacidad para transmitir al lector las emociones de sus personajes sino de contarlo de una forma maravillosa. Esta vez no iba a ser una excepción y, desde luego, es una delicia adentrarse en una historia que cuenta con estos mimbres; más si nos encontramos con un elenco de personajes creíbles y bien trabajados. Y de esos también hay aquí: tanto reales como ficticios, todos perfectamente integrados en una historia cuya narración corre a cargo de la principal protagonista, Laura Cohen, que nos va contando los hechos en pasado, y consigue imprimir su desconcierto desde las primeras páginas. Laura es una joven a la que la vida parece haberle sonreído desde que pisó suelo canadiense y conoció a Alexander Cohen. Ahora está en un país extraño y, aunque siente que hurgando en el pasado se adentra en arenas movedizas, necesita conocer la verdad. 

Estamos ante un thriller psicológico ambientado en tierras canadienses, concretamente en la ciudad de Montreal y otras poblaciones cercanas, con un inicio cargado una tensión, y que está montado sobre la base de ciertos acontecimientos históricos: unos experimentos sobre la mente humana llevados a cabo por la CIA en colaboración con la Universidad de Harvard en la segunda mitad del siglo pasado, en los que se vieron afectados alumnos del campus. Esta trama entronca con otra que se remonta a la Segunda Guerra Mundial, en la que inevitablemente sabremos de judíos, de nazis, de vidas marcadas por el sufrimento…y de cómo se asentó en este lejano país una amplia comunidad judía tras el Holocausto.

El largo sueño de Laura Cohen es una novela con una prosa una prosa deliciosa, con un arranque cargado de intriga desde las primeras páginas, moviéndonos por una trama que combina ficción e historia y, en mi opinión, bastante original. Quizá lo que para mí no ha estado tan pulido ha sido el hecho que recapitular en ocasiones sobre unos datos que han quedado ya expuestos y asumidos por el lector: un detalle sin un peso importante, pero que de no redundar habría logrado imprimir más ritmo a la novela. Y ni que decir tiene que repetiré con la autora.

La sexta trampa - J. D. Barker

30/6/20


El libro arranca justo donde termina la anterior entrega: Sam Porter, hasta ahora el detective al cargo del caso, ha sido apartado de él y es cada vez más sospechoso, el mayor hospital de la ciudad está cerrado por cuarentena por riesgo de contagio del virus SARS y entre los enfermos se encuentran los policías Clair y Klozowski, además de Upchurch, el cómplice del Cuarto Mono, que se debate entre la vida y la muerte. Su supervivencia es determinante para que el Cuarto Mono decida no liberar el virus al resto del país. Cuando empiezan a aparecer cuerpos en distintos puntos de la geografía con el mismo patrón la policía lo tiene claro: el Cuarto Mono sigue actuando, y esta vez es imposible que lo haga solo. Empieza así una carrera contrarreloj para detener a uno de los asesinos más fascinantes e inteligentes jamás conocidos que ha conseguido aterrorizar a todo un país. 
FICHA DEL LIBRO

MIS IMPRESIONES


Hay trilogías que se salen de lo común y, lejos de ir menguando en cada entrega, crecen más y más, deparándonos momentos realmente inesperados y de una acción cada vez más vertiginosa y sorprendente.  Hoy os hablo de La sexta trampa, el libro con el que se cierra la trilogía de El cuarto mono, cuyo desenlace me ha dejado con muchas ganas de volver a leer a este autor.


Al hablar de el cierre de una trilogía se hace necesario dar unas pinceladas para ubicar la historia,  por ello, ruego a quienes tengan la intención de embarcarse en la lectura de la misma y no conozcan las entregas anteriores, no sigan leyendo esta reseña que puede contener spoilers de lo acontecido en ellas.


La quinta víctima acabó con la detención del detective Sam Porter, uno de los pilares de la investigación de El cuarto mono, como sospechoso del caso. Así las cosas, arranca una nueva trama en la que se tratará de dilucidar la implicación o no del mismo en los asesinatos llevados por El cuarto mono. Las cosas no dejan de complicarse porque Anton Bishop, el principal sospechoso del caso, se ha entregado voluntariamente a la policía, pero una serie de macabros asesinatos siguen sucediéndose y esta vez no se sabe a quién imputar su autoría. Paralelamente, un hospital de Chicago ha sido puesto en cuarentena por estar en riesgo de liberarse en el mismo un peligroso virus que amenaza con extenderse entre la población.  La policía de Chicago y el FBI deberán tomar cartas en el asunto para arrojar algo de luz a un caso que les supera. ¿Quién está detrás de todo esto? ¿Tiene el Cuarto Mono un cómplice?


Estructurada en capítulos cortos numerados y titulados con el nombre de Poole, Claire, Nash, Porter…se va abriendo camino una historia que avanza a varias bandas, abarca apenas un par de días para después dar un salto en el tiempo de seis meses, y es una verdadera carrera contrarreloj donde cada segundo cuenta. De un lado, vamos conociendo el curso de una investigación policial en la que todos los indicios apuntan a la implicación del detective Sam Porte en el caso. El propio equipo policial aparece dividido: mientras Poole se resiste a creer en la culpabilidad de Sam, otros no lo tienen tan claro. De otra parte, se trata por todos los medios de contener la expansión de un virus que puede ser letal para la población. Un virus, el SARS, que logra ponernos la piel de gallina por el momento tan delicado que atravesamos en la fecha de la publicación de la novela, y que pareciera de alguna forma incluso premonitorio de la situación que estamos viviendo. Por último, recuperamos nuevos fragmentos de un diario, que nos ayudará a reconstruir la historia de Bishop tras los sucesos ocurridos en El cuarto Mono, una subtrama realmente sobrecogedora, que está intercalada entre el resto de los capítulos y con una caligrafía distinta, y, desde mi punto de vista, como ya ocurriera en el inicio de la trilogía, el mejor bocado de la novela.


Una prosa sencilla, infinidad de giros inesperados, capítulos cortos con indicación de la hora en la que transcurren los hechos y unos personajes absolutamente camaleónicos logran imprimir a la trama una tensión y velocidad de vértigo, que se ve acentuada por la necesidad de encontrar la identidad de un asesino escurridizo y extremadamente cruel capaz de burlar una y otra vez al equipo policial.


La sexta trampa es una de esas novelas que te deja con muy buen sabor de boca. Una historia llena de intriga y tensión que logra un cierre a la altura de la trilogía y me fideliza incondicionalmente con un autor que sabe muy bien lo que se hace y tiene mucho que contar dentro del thriller. No os la perdáis.

 


Mujeres que no perdonan - Camila Lackberg

23/6/20

Camilla Läckberg, una de las autoras de novela negra más leídas del mundo, con 26 millones de ejemplares vendidos en 60 países, se aleja de sus series de Fjällbacka y Faye y nos regala su novela más negra y adictiva: Mujeres que no perdonan, una historia cargada de tensión, suspense y giros impredecibles. Ingrid, Victoria y Birgitta son tres mujeres muy distintas. Para el resto del mundo, llevan vidas aparentemente perfectas, pero las tres tienen algo en común: sufren en secreto la tragedia de vivir sometidas a sus maridos. Hasta que un día, llevadas al límite, planean, sin tan siquiera conocerse, el crimen perfecto. «Una trama perfecta de una de las maestras de la ficción mundial.» La Repubblica «Una novela fascinante sobre tres mujeres que deberán enfrentarse a los hombres responsables de convertir sus vidas en un auténtico infierno.» La Gazzetta del Sud 

FICHA DEL LIBRO

MIS IMPRESIONES


Hacía años que no leía a esta autora, que un buen día me gano con su serie de los crímenes de Fjällbacka para, en la tercera entrega, dejar estancada la serie por la forma en que repetía esquema una y otra vez con cada novela. Os cuento mis impresiones de Mujeres que no perdonan, que es una novela independiente.

Ingrid, Victoria y Birgitta no tienen nada en común. O sí: su vida en pareja se ha convertido en un auténtico infierno a causa de sus maridos. Ingrid, una mujer con una estupenda proyección profesional hace años, aparcó su vida laboral en pos de la familia. Su marido no está tan dispuesto a apostar por la relación, y aprovecha su posición como director de un conocidísimo periódico para saltar de conquista en conquista. Victoria, de origen ruso, creyó hace años que concertar un matrimonio con un sueco sería su tabla de salvación hacia una nueva vida en la que es víctima de vejaciones a manos de su pareja. Lo mismo le ocurre a Birgitta que, aun teniendo que enfrentar un durísimo diagnóstico médico, se siente sola y desolada, y debe lidiar a diario con el desprecio de su marido. Tres mujeres que hartas de su situación, deciden tomar cartas en el asunto y dar un giro a sus vidas.

A veces menos es más; en otras ocasiones, es justamente lo que parece. Y quizá esa ha sido mi impresión general con esta novela corta o relato largo porque, en mi opinión, tiene más de lo segundo. Unas doscientas páginas en papel que, ajustando un poco la letra a un tamaño normal hubiesen sido poco más de cien, dan para perfilar poco a unos personajes que, aun sin demasiados detalles, entiendo que quedan esbozados de manera adecuada. El tema está en que, aunque la historia está bien contada (eso no podía fallar en una autora con las tablas de Lackberg), se me ha quedado muy, muy corta; tanto que me sorprende muchísimo que una escritora consagrada como ella haya publicado algo tan simple, la verdad. Es tan breve que es casi imposible dotar de mucha intriga a la trama pero, sobre todo, la he encontrado demasiado previsible: es que con leer la sinopsis ya sabemos demasiado, y a la vez con menos no podemos decir de qué va la historia.

Estructurada en tres partes y subdividida en capítulos de cortísima extensión, en los que se van alternando las historias de las tres protagonistas, no cabe duda de que la novela es tan ágil que te la lees de una sentada, pero tampoco hay que ser un lector avezado para conseguirlo: la prosa es de lo más sencilla y ligera, y el ritmo manda desde las primeras páginas y se mantiene hasta el desenlace.  

Mujeres que no perdonan es una de esas historias con las que entretenerse un rato, pero mucho me temo que a quienes estén acostumbrados a leer con cierta frecuencia historias de género negro, la novela se les va a quedar muy en la superficie. Pese a ello, esta no es más que mi opinión, que tampoco soy demasiado fan de la autora incluso de su saga más conocida. Ya me diréis si os animáis con ella qué os parece.

Esta semana leo #23-2020

1/6/20

Nueva semana, nueva fase y nuevo mes cargado de novedades editoriales de lo más variadas y apetitosas. Yo la comienzo con Seguiré tus pasos de Care Santos, una novela que ya desde la primeras páginas resulta realmente deliciosa. Como ando escasa de tiempo y no sé cuánto me llevará, de encontrar un hueco, imagino que de cara al fin de semana, comenzaría con La sexta trampa de J.D. Barker, novela con la que se cierra la trilogía de El cuarto mono. 

Y, vosotros, ¿qué leéis?

La vida normal - Dulce María Cardoso

27/5/20

Pasados los cuarenta, la vida de Eliete es cualquier cosa menos extraordinaria. Sus hijas se han ido de casa, ahora sólo se comunica con ellas a través de una pantalla, y es más fácil saber de su marido a través de su actividad en Facebook que por los momentos que comparten. Su abuela acaba de ser diagnosticada con demencia y nadie salvo ella parece dispuesta a cuidar de la anciana. Hasta que, por sorpresa, conoce a alguien que la hará sentir como en una de las fotonovelas que leía en su juventud, y con ello volverá el latido, la corazonada de que algo excepcional también puede sucederle a ella. Con Eliete, Dulce Maria Cardoso ha creado «una Madame Bovary en la era de Tinder» (Expresso), un personaje inolvidable y complejo, marcado por el deseo de vivir y su capacidad para reírse de todo, cuya aparentemente aburrida existencia sirve a la autora para recorrer el devenir de tres generaciones de una familia ante los profundos cambios sociales y políticos que ha traído consigo el siglo xxi. Considerada «la escritora más importante de su generación» (Público), Cardoso ha entregado su novela más ambiciosa y universal, «una radiografía de la familia en nuestro tiempo y los desafíos a los que se enfrenta», según sus propias palabras.


MIS IMPRESIONES


Que la novela intimista va ganando hueco cada día entre mis lecturas es un hecho evidente para cualquiera de los que pasáis por el blog con cierta asiduidad. Quizá el tener mucho menos tiempo libre haya sido el factor desencadenante y es que puestos a elegir, cada vez más necesito historias que me remuevan y me hagan partícipe de otras vidas. Esta vez he pinchado. 

Eliete tiene cuarenta y dos años y una vida de lo más anodina. Sus dos hijas adolescentes están centradas en sus redes sociales, y para su marido, que prefiere pasar las horas muertas con sus devaneos de Facebook, ella se ha vuelto un ser invisible. Aún así, la mujer es de lo más voluntariosa y comprometida, llegando al punto de ser la única persona que está dispuesta a cuidar de su abuela paterna, que padece demencia senil. Pero la soledad es tremenda a veces y, en un arrebato un poco loco, decide abrirse una cuenta en Tinder y dar rienda suelta a sus fantasías.

Es curiosa la forma en que las redes sociales nos acercan a los que están lejos y nos separan de los que tenemos cerca. Este, que es el tema central de la novela, y los buenos comentarios de esta autora fueron el gancho para decidirme a elegir esta lectura que, aunque tiene un fondo interesante no ha logrado engancharme y, desde mi punto de vista, mucha parte de culpa ha tenido el ritmo irregular de la misma y la forma en que está contada una historia, que por momentos me ha parecido redundante.

Es una pena ese no lograr a veces entrar en una historia que a priori prometía, porque la verdad sea dicha, la autora sí que ha sabido reflejar de una forma totalmente veraz el retrato de tres generaciones y, sobre todo, de la que podría ser una de las muchas familias de hoy día que ven cómo, a medida que los hijos crecen y las obligaciones para con ellos van disminuyendo, han de enfrentar problemas mayores porque la brecha de su relación es insalvable: quizá la descuidaron por falta de tiempo, de ganas, por la imposibilidad de llegar a todo o simplemente por desidia, pero cada vez con más frecuencia, y en esa edad meseta de nuestras vidas, un buen día te das de bruces en el sillón con un desconocido, y eso da mucho de pensar. Cada cual lo resuelve de una forma, Eliete escoge Tinder como válvula de escape y la verdad es que algunas risas me he echado con ella, aunque me hubiese gustado encontrar más enjundia y a mis ojos se queda muy en la superficie.

Como veis, no siempre se acierta y a veces se pregunta una si es la novela o es el momento en que la leíste. Todo influye, pero la verdad es que a mí esta vez la historia se me ha quedado muy cortita, porque a pesar del buen rapapolvo que le pega la autora a las redes en general, y a las páginas de contactos en particular, creo que en esa familia había mucho más donde rascar y no se ha aprovechado el potencial que tenía. Pero claro, esta es mi opinión, ya me contaréis vosotros si os atrevéis con ella.

La fuente de oro - Juan Pedro Cosano

13/5/20

Una sociedad a punto de cambiar para siempre
Jerez de la Frontera, años treinta: Beltrán de la Cueva, carismático y ambicioso, heredero de una de las sagas bodegueras más importantes de la ciudad está comprometido con una joven de su clase. Pero en su camino se interpone una pasión inesperada: la que siente por la bellísima Lele Gavilán, una de sus empleadas. 
El destino siempre tiene la última palabra
Lo que podría ser la historia banal del aristócrata que seduce a la joven inocente tiene una deriva que dejará sin aliento al lector: el curso de los acontecimientos dará un giro extraordinario, movido por el viento de la historia y sus dramáticas circunstancias pero, sobre todo, por causa del carácter indomable de Lele.
Un Downton Abbey a la española.

MIS IMPRESIONES

Una portada de esas que se te quedan en la retina me hizo interesarme por esta novela que lleva durmiendo el sueño de los justos en mi estante un par de años. Tantas reseñas entusiastas no podían coincidir e intuía que me gustaría: novela ambientada en tierras andaluzas, con una bodega como escenario…eso era para mí como miel para las moscas. Pese a todo, los que pasáis con cierta asiduidad por esta casa sabéis que servidora no es de novelas rositas, sí con cierto componente romántico, pero sin demasiados edulcorantes y temía un poco. Os cuento mis impresiones finales.

Año 1929. Conocemos a Beltrán de la Cueva, un niño bien jerezano y único heredero de las conocidas bodegas Beamont, con casi un siglo de historia, cuando estudia derecho en Madrid. Mientras él vive la vida sin hacerle ascos a nada, su padre le amaña un matrimonio con Sonsoles Domeq, una bellísima joven, hija de una larga estirpe de bodegueros, con cuyo enlace ambas familias reforzarán su posición empresarial. Todo se complicará de manera repentina cuando, tras el inesperado fallecimiento del padre de Beltrán, este tenga que asumir las riendas del negocio y Lele Gavilán se cruce en su vida. Porque Lele no es mujer para Beltrán, es una chica de clase humilde, y pese a ello, la belleza de la joven, su desparpajo y ese cascabel de alegría que parece emanar de ella harán que la cabeza de Beltrán no descanse hasta conseguirla.

Aunque todo esto, a priori, pueda parecer un argumento un tanto manido, señorito conquista a chica de clase humilde, la novela va adquiriendo un tinte de lo más interesante a medida que nos adentramos en una trama que, además de contar con una magnífica ambientación capaz de trasladarnos en el tiempo a una España en la que la situación político social empieza a resquebrajarse tras la dimisión de Primo de Rivera y la llegada de la República, inserta un giro tan brutal y efectivo, que nos pega a sus páginas en un viaje que recorrerá diez terribles años de la historia de nuestro país.

Impecable el fresco que realiza Cosano de la sociedad jerezana de la época, de ese contraste entre la alta burguesía y las clases más desfavorecidas, abocadas siempre a vidas de explotación sin posibilidad alguna de mejora. Conoceremos del funcionamiento de las bodegas, del importante papel que jugaron los bodegueros en la financiación de ciertos partidos, de las primeras huelgas por los derechos de los trabajadores y cómo eso va generando momentos de una tensión que se incendiará con las luchas sindicales y terminará desembocando en la Guerra Civil.  

Aunque hay un elenco variado de personajes, son Beltrán y Lele los que llevan el peso de la historia. Él es uno de esos tipos de rompe y rasga: altísimo, con una preciosa melena rubia, unos ojazos verdes que encandilan y un magnetismo irresistible. Y en eso se le van los días, encandilando a toda la que se le cruza, en la capital o en Jerez, hasta que Lele aparece en su camino. Y a mí, la verdad sea dicha, no es que me haya caído tan bien, que por muy guapo y señorito que sea uno cierta licencias están de sobra, aunque eso sí, fiel a típico chico de clase alta de la época es. Pero eso es otro cantar. Lele sí que es un personaje con garra, una auténtica jabata, además, muy alejada de estereotipos, y solo alguien tan auténtico como ella era capaz de dar semejante giro a la historia.

La fuente de oro me ha resultado una novela preciosa, y es que además de todo lo que os he contado sobre ella, está narrada con una prosa elegante y embriagadora, casi tanto como el delicioso caldo que se cultiva en las bodegas Beamount. Os la recomiendo.

Cuanto más profunda es el agua, más feo es el pez - Katia Apekina

30/4/20

Edie tiene dieciséis años cuando descubre a su madre agonizando tras un intento de suicidio. Al mismo tiempo, Mae, su hermana, es presa de uno de esos trances que responden a los oscuros estados de ánimo de su madre. Después del suceso, ambas deberán irse a vivir con su padre, con quien habían perdido todo contacto. La melancolía y la nostalgia de las dos niñas y sus contradictorios sentimientos hacia el padre hacen que comiencen a seguir caminos opuestos, irreconciliables y destructivos, incapaces de dar forma y sentido al dolor que ha ido sedimentando en las profundidades. Las múltiples voces que componen este libro, sus personajes inolvidables, la disección inaudita de nuestros secretos; todo ello hace que esta novela mezcle como ninguna el estilo más refinado con las emociones y miedos más desgarrados que todos albergamos: los que proceden de las aguas más profundas de nuestras historias familiares.


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Me gustan los títulos largos. Y los misteriosos. Este pudo con mi curiosidad, y estaba deseando saber y temiendo equivocarme. Os cuento qué me ha parecido.

Luisiana, 1997. El día que Edie, una niña de dieciséis años, logra salvar de la muerte a su madre, tras su segundo intento de suicidio, cambiará por completo el curso de su vida. Ella y su hermana pequeña, Mae, tras el internamiento en un centro psiquiátrico de su madre, se verán obligadas a ir a vivir a Nueva York con su padre, Dennis Lomack, un reputado escritor, al que prácticamente no conocen y con el que perdieron todo contacto hace doce años, tras su separación de Marianne, la madre de las niñas.  

Una vez en Nueva York, el trauma por lo vivido, la nostalgia al ser arrancadas de su hogar, la vida nada fácil que llevaban con su madre, una mujer inestable, y la diferente relación que van a establecer cada una de ellas con su progenitor abrirá una brecha entre las hermanas.

Apekina a través de la historia de los Lomack, nos adentra en una trama familiar muy oscura y durísima, con una tensión que corta el aire y que me ha tenido prácticamente sin aliento (por lo terrible de la historia) durante la lectura. Y es que no solo tiene un arranque tremendo, sino que desde las primeras páginas se masca la tragedia.

Testimonios, cartas y fragmentos de un diario se alternarán en una novela de estructura compleja, pero desde mi punto de vista acertada, que consigue mantener la tensión narrativa en todo momento y avivar un interés similar tanto por los hechos del pasado como por la forma en la que se van a resolver la tragedia familiar en el presente.

Dividida en cuatro partes, de las que las tres primeras abarcan un marco temporal de casi cuarenta años, a excepción de la parte final que transcurre en el año 2012, las tres primeras se desarrollan entre 1961 y 1997, y serán el núcleo duro de una historia con saltos continuos entre presente y pasado. Su espina dorsal serán los capítulos narrados por Edie en presente, en el año 1997, momento en que arranca la novela. Esta niña a mí me ha dolido horrores, por ser una sufridora silenciosa, por no rendirse y seguir pataleando..., alguien que a su corta edad deberá enfrentar momentos terribles. Junto a ella, una multitud de voces narrativas de las que entiendo mejor no desvelar nada (la de su hermana Mae, su tía Rose, la hermana de su padre, Charlie, un vecino de Dennis…), gente relacionada de una u otra forma con la familia nos irán contando su particular visión de los hechos y ayudándonos a recomponer una dolorosa historia familiar ambientada entre Nueva York y Luisiana. Una visión con la que la autora pone de manifiesto cómo en ocasiones, los vínculos familiares nos hacen maquillar la realidad para evitar enfrentarnos al horror.

Cuanto más profunda es el agua, más feo es el pez es una novela triste, durísima y dolorosa llena de claroscuros y secretos familiares que aborda el tema de las enfermedades mentales, las visibles y las invisibles, así como devastación que estas dejan a su paso. Una historia muy bien contada y que me ha convencido por completo, pero que no me atrevo a remendar a cualquiera por los temas tan delicados que trata.

Una suerte pequeña - Claudia Piñeiro

28/4/20

Después de veinte años, una mujer vuelve a la Argentina. De vuelta en el suburbio donde ha vivido, deberá enfrentarse con los actores del drama que la hizo huir tanto como con su propia capacidad para cambiar su presente en un futuro sanador.  «Volví para sentir que era capaz de soltarme en el vacío, de caer para ser -al fin- libre. Aunque se trate de una libertad inútil, aunque sea para ser libre sólo en el instante que dure la caída.»  Después de veinte años una mujer vuelve a la Argentina, de donde partió escapando de una desgracia. Pero la que regresa es otra: no luce igual, su voz es diferente. Ni siquiera lleva el mismo nombre. ¿La reconocerán quienes la conocieron entonces? ¿La reconocerá él?  Mary Lohan, Marilé Lauría o María Elena Pujol -la que es, la que fue, la que había sido alguna vez- vuelve al suburbio de Buenos Aires donde formó una familia y vivió hasta que decidió huir. Aún no termina de entender por qué aceptó regresar al pasado que se había propuesto olvidar para siempre. Pero a medida que lo comprenda, entre encuentros esperados y revelaciones inesperadas, entenderá también que a veces la vida no es ni destino ni casualidad: tal vez su regreso no sea otra cosa que una suerte pequeña.



MIS IMPRESIONES


Creo que fue hace dos veranos cuando una bloguera amiga, hablando de estos bloqueos lectores que a veces sufrimos los que a menudo abusamos de la lectura, me recomendó esta novela. Ya lo había hecho alguien más anteriormente, pero las novedades editoriales van dejando sepultadas nuestras interminables listas. Este confinamiento ha servido para rescatar del olvido Una suerte pequeña. Y no sabéis cómo me alegro.

Este dolor agudo se hará crónico. Crónico significa que perdurará aunque tal vez no sea constante. También puede significar que no morirás de ello. No te librarás pero no te matará. No lo sentirás a cada minuto pero no permanecerá mucho tiempo sin que te haga una visita. Y aprenderás algunos trucos para mitigarlo o ahuyentarlo, tratando de no destruir aquello que tanto dolor te ha costado.
 ALICE MUNRO, Las niñas se quedan

Conocemos a Mary Lohan, una profesora de literatura española del prestigioso Garlic Institute de Boston, a bordo de un avión que la devolverá veinte años después a su argentina natal. Un miedo cerval e incontrolable, cuyo origen desconocemos, atenaza a esta mujer, que parece ir camuflada en otro físico, en el viaje de vuelta a sus raíces. Sabemos que algo terrible ocurrió en el pasado y ella huyó dejando atrás todo. Por motivos laborales y alentada por el que fuera su marido en norteamérica, Mary decide enfrentar los fantasmas del pasado aunque, sobre todas las cosas, teme la reacción de una persona: “él”, alguien cuya identidad no se desvelará hasta casi la mitad de la novela y que dará un giro espectacular a la historia.

Narrada en primera persona, con una prosa sencilla pero cargada de emotividad, Mary Lohan se desnuda literalmente ante un lector al que se le va encogiendo un poquito el alma a medida que va conociendo de su historia, y casi quiere adentrarse entre las páginas del libro para arroparla y calmar su dolor. Ella es hoy día una ciudadana norteamericana, una mujer moderna y desenvuelta, pero el pasado es una losa pesada que termina siempre por aplastarnos si no terminamos de resolver nuestros conflictos interiores.

Entre capítulos alternos en los que asistimos, en el presente, a ese viaje de nuestra protagonista y, en el pasado, a la recomposición de la que fuera su vida en Argentina desde su niñez hasta lo que quiera que ocurriese, encontramos una secuencia repetitiva, que apenas logramos entender en un primer momento, pero que va sumando cada vez más datos hasta aclarar lo que ocurrió; unos datos clave que nos llevarán a comprender la decisión y metamorfosis de Marilé hasta llegar a ser Mary Lohan.  

Es esta una novela intimista que engancha por la fuerza narrativa que tiene la voz de su protagonista, una voz que es casi el grito de auxilio de una mujer cuya angustia la está ahogando. No cabe duda de que ella es la protagonista absoluta de esta historia, eclipsando a los personajes que la acompañan, quedando aun así estos lo suficientemente dibujados.   Mención especial merece Robert Lohan, el marido de Mary, un hombre cuya sensibilidad e inteligencia emocional hacen que una lectora emotiva no pueda más que sonreír al pensar que existen en el mundo algunas de esas “rara avis” capaces de emocionar incluso a través del papel.

También nos hablará Piñeiro de la repercusión en la elección de los narradores en una novela, de los momentos mágicos que ocasiona el placer de compartir buena literatura, de la forma en la que nuestra infancia va modelando nuestro carácter o de la importancia de elegir un compañero de vida.

Una suerte pequeña nos cuenta una historia preciosa y desgarradora: la de una mujer “dañada”, qué delicadeza tiene que tener un señor para hablarte así: tú no estás rota, solo dañada. Hay tantos fragmentos para enmarcar en esta novela…y es tan sublime el personaje de Mary… No creo que exista alguien a quien no le pueda arañar el corazón esta historia, y eso es ya mucho decir. 

El chico de las bobinas - Pere Cervantes

23/4/20

Barcelona, 1945. Nil Roig es un chiquillo que se pasa el día en bicicleta transportando de un cine a otro viejas bobinas de películas. El día de su decimotercer cumpleaños es testigo de un crimen cometido en el portal de su casa. Mientras el asesino huye después de haberlo amenazado de muerte en caso de no mantener la boca cerrada, el moribundo le entrega el misterioso cromo de un actor de cine de la época; un objeto perseguido y anhelado por un excomandante de la Gestapo y un policía sin escrúpulos. El hecho de que el moribundo le dé el cromo a Nil pronunciando el nombre de David, el padre desaparecido del muchacho, arrastrará a este a resolver un secreto del pasado por el que pagará un alto precio. 
En una Barcelona de claroscuros, El chico de las bobinas nos habla de la incomparable fortaleza de esas mujeres, víctimas de la guerra, que enseñaron al mundo cómo sobrevivir, y de esas salas de cine de barrio que permitieron soñar en los años de plomo y se convirtieron en refugio de infancias maltrechas. Un thriller nostálgico cargado de emotividad y misterio que nos muestra la fragilidad y la ambigüedad de la naturaleza humana.


MIS IMPRESIONES


Muy buenas críticas había en las redes sobre Pere Cervantes, así que cuando supe de la publicación de El chico de las bobinas, una novela que por ambientación y escenario era de lo más atrayente para mí, no pude dejar la oportunidad de acercarme a las letras de este autor.

Barcelona, 1945. Conocemos al pequeño Nil Roig el día de su decimotercer cumpleaños; un niño de clase humilde que vive solo con su madre desde que su padre, años atrás, huyera a Francia para defender sus ideales. No corren buenos tiempos para ellos y Nil ayuda en lo que puede a la economía familiar repartiendo bobinas con su bicicleta entre los cines de la ciudad. Ese día, además de un regalo inesperado de su madre, Nil será testigo de un asesinato en el portal de su casa. Antes de fallecer, el desconocido nombrará al padre de Nil y le entregará un cromo de un conocido actor. A partir de ese momento, el chico se verá impulsado a investigar un pasado que le pone en grave peligro, ya que esa es una estampilla codiciada por un despiadado policía de la Brigada Político Social y un excomandante de la Gestapo.

Estos son los mimbres con los que Pere Cervantes nos sumerge de lleno en una novela narrada en tercera persona en las tres primeras partes del libro, que componen el grueso de la novela, y que cierra con una cuarta en primera persona. Un relato que abarca un marco temporal de cuatro años para saltar en el tiempo, en su última parte, hasta en el año 2021. El chico de las bobinas alternará lo que podríamos catalogar un thriller histórico, una parte mucho más dinámica, que imprime ritmo a la novela, con otra mucho más costumbrista, que embelesa y nos transporta en el tiempo a una Barcelona de posguerra y represión llena de contrastes: donde las clases más desfavorecidas malviven, con hambre, miedo y carestía de productos esenciales, y en una gran parte de los hogares las mujeres se convierten en el único sostén económico, viéndose obligadas a vivir mil penurias, y llegando incluso, en algunos casos, a tener que prostituirse para sacar adelante a los suyos.  

En el silencio de una madre el amor siempre vence a la verdad. Porque es justo ahí, en esa mudez preñada de miedos y anhelos, donde hallará el lugar en el que se permite soñar, el refugio en el que protegerse de las tinieblas, alentar una infancia podada y encajar los años arrebatados por una guerra.

El elenco de personajes tanto principales como secundarios, es realmente brillante, aunque son dos los que despuntan: Soledad, la madre de Nil es un personaje que me ha dolido y he admirado a partes iguales; una mujer generosa y luchadora como pocas, de las que se come las penas a solas y sabe como sacar fuerzas de flaqueza para salir adelante. Y Nil, ese niño tan responsable para su edad, que se ve obligado a crecer de repente, y que vive mil vidas a través de las diferentes proyecciones a las que asiste. Del inspector Valiente, ese policía despreciable de la Político Social no diré mucho salvo que su sola presencia infunde pánico incluso en el lector que vive en otra época y conoce de él a salvo desde su sillón.

El cine es un protagonista más en una historia narrada con una prosa cuidada y preciosa, que parece mecernos. Y será este séptimo arte, el que nos regale momentos y escenarios realmente mágicos, contrastando con esas otras historias tan oscuras, duras y tristes que discurren a lo largo de estas páginas. A través del cine, Pere rinde homenaje a esas salas de antaño que por unas horas permitían a sus espectadores soñar. 

Difícil condensar en una novela temas tan variopintos, y hacerlo además con esa cadencia tan deliciosa que te invita a leer más y más, y empaparte de unos escenarios por los que pareces transitar. El chico de las bobinas es un thriller histórico con una ambientación y unos personajes realmente inolvidables que no puedo más que recomendaros.

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