Bookeando

con MªÁngeles

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Los abismos - Pilar Quintana

26/5/21

 
Claudia vive con sus padres en un apartamento invadido por plantas que se estiran para tocarla. Como todas las familias, la suya contiene una crisis, y solo hará falta que algo o alguien llegue a detonarla.
Cada quien tiene un punto de quiebre en la infancia, y Claudia, la protagonista de esta historia, narra, desde la expectación y la mirada aguda de cuando fue una niña, los hechos que abrieron las grietas por donde se colaron los peores temores, aquellos que son irreversibles y empujan al borde del precipicio.
Los abismos es un relato estremecedor en el que una hija asume las revelaciones de su madre y los silencios de su padre para empezar a construir su propio mundo. Tras el éxito de La perra, con esta novela, Pilar Quintana consolida el importante lugar que ha conquistado en las letras hispanoamericanas.
«Los abismos se adentra en la oscuridad del mundo de los adultos a través del punto de vista de una niña que, desde la memoria de su vida familiar, intenta comprender la conflictiva relación entre sus padres. Con el telón de fondo de un mundo femenino de mujeres atadas a la rueda de una noria de la que no pueden o no saben escapar, la autora ha creado una historia poderosa narrada desde una aparente ingenuidad que contrasta con la atmósfera desdichada que rodea a la protagonista. Con una prosa sutil y luminosa en la que la naturaleza nos conecta con las posibilidades simbólicas de la literatura, y los abismos son tanto los reales como los de la intimidad.» 

FICHA DEL LIBRO

MIS IMPRESIONES


Aunque no había leído nada de Pilar Quintana las buenas críticas de La Perra, su anterior novela, fueron decisivas a la hora de decantarme por la lectura de Los abismos, la última publicación de esta autora colombiana que se ha alzado con el Premio Alfaguara de Novela 2021.


Cali. Años 80. Claudia, una niña de ocho años, será la protagonista y narradora de una novela que en apenas doscientas páginas es capaz no solo de estremecernos con la indefensión de un menor a manos de sus padres, sino también hacernos partícipes de la frustración que enfrentaron varias generaciones de mujeres colombianas, despojadas de cualquier tipo de decisión sobre su propio futuro, avocadas a matrimonios y maternidades indeseadas, y a una vida de infelicidad. La mirada inocente de esta niña, el desapego, la falta de empatía y la dureza de su madre hacia ella marcarán un relato triste, lleno de silencios que es tan tierno a veces como desolador otras.  


A pesar de las circunstancias con las que arranca la novela y la aparente sencillez de su prosa, la autora nos envuelve en una trama que es puro zarandeo emocional, en la que no existen víctimas y verdugos sino diferentes personajes que están al borde del precipicio: Claudia hija solo tiene ocho años, necesita del cariño y el apoyo de los suyos, pero vive en la soledad más absoluta. Nadie parece prestarle mucha atención, y es que cada cual en su familia vive en su propio universo, intentando sofocar sus incendios. Intuitiva y observadora, las preguntas se agolpan en su cabeza, pero en su casa habitan unos silencios que solo a través de la observación y a medida que logre dejar atrás su inocencia, logrará entender. Claudia madre es víctima de su condición de mujer en una sociedad, la caleña, tremendamente conservadora, que bajo el falso escaparate jovialidad y libertad que nos hace pensar podríamos encontrar en la capital mundial de la salsa, priva a sus mujeres de estudios y obliga a nuestra protagonista a un matrimonio impuesto con un hombre bastante mayor que ella y una maternidad indeseada. Una situación que hace que sus días transcurran entre la melancolía y la apatía, incapaz de mostrar ni una mínima empatía hacia una niña, su hija, que nos duele ya desde las primeras páginas y ninguna culpa tiene de su situación; una pequeña cuya niñez quedará truncada al tener que enfrentar demasiado pronto la complejidad de las vidas adultas. Tampoco pintan bien las cosas para Gonzalo, el cabeza de familia, un hombre en principio pacífico del que apenas podemos vislumbrar lo que encierra dentro. 


Los abismos explora los vericuetos de las relaciones adultas desde los ojos inocentes de una niña, abordando temas como  el desamor, la infidelidad, la depresión o incluso otros tabúes como la maternidad indeseada y el suicidio, en una sociedad donde impera el machismo y la falta de oportunidades se perpetúa generación tras generación, como una pescadilla que se muerde la cola. No dejéis pasar esta oportunidad de acercaros a la autora. 

 


El instinto - Ashley Audrain

18/3/21

 
«Creíamos que nos conocíamos el uno al otro. Creíamos que nos conocíamos a nosotros mismos.»
Blythe ya no sabe qué es verdad y qué es mentira: ¿está viviendo la vida feliz que siempre deseó, con un marido perfecto y una hija angelical? ¿O está repitiendo la sórdida historia de su madre y su abuela, marcada por el desapego y el maltrato? ¿Es Fox, su marido, el compañero y padre ideal, o tiene una vida paralela que cada día lo aleja más de su casa? Su hija Violet ¿es una niña brillante y complicada, que solo quiere que su madre le preste más atención, o es malvada de nacimiento? Depende del momento y de cómo se mire, todo y nada puede parecer verdad o parecer una trampa.
El instinto es una novela que se queda grabada. Una historia de horror y redención, una exploración del origen de la maldad y del modo ominoso en que los traumas familiares se transmiten de madres a hijas. Esta es, en definitiva, una historia valiente que da pie a que cada lector se interrogue sobre cuestiones dolorosas, personales y, por ello, necesarias.

FICHA DEL LIBRO
 

MIS IMPRESIONES


Conocemos a Blythe apostada en su coche vigilando la vivienda del que fuera su marido, Fox que ahora tiene una nueva familia. Violet, su hija, está con ellos. Y algo en la descripción de esa escena nos inquieta. No sabemos si la perfección que irradia el salón de esa nueva casa o cómo lo describe ella, la narradora de la historia. O quizá sea que ella parece no estar del todo en sus cabales.  


A partir de ahí, también a través de la voz en primera persona de Blythe saltaremos hasta el momento en que ella y Fox se conocieron en la Universidad, empastaron a las mil maravillas y comenzaron una preciosa relación en la que ambos proyectaron sus anhelos. Sabemos de antemano que la cosa no va a salir bien, aunque que fruto de esa unión nació una niña, Violet, que está a punto de entrar en la adolescencia. También serán sus recuerdos los que nos permitan conocer otra parte de su pasado: la relación con Cecilia, su madre.


La autora nos plantea en este thriller psicológico cómo la decisión de tener descendencia cambia el curso de la vida de cualquier pareja, también en el de nuestros protagonistas. Y lo vemos a través de los ojos de Blythe a la que todo su pasado se le viene encima, porque ella procede de una estirpe de mujeres que vivieron su maternidad de una forma muy diferente a lo que marcan los cánones, un dato que provocó que su infancia fuese muy diferente a la de Fox. Ahora, ante la posibilidad de ser madre, el miedo la atenaza, y aunque adora a Fox y desea fundar una familia, siente una presión enorme, teme no estar a la altura de lo que él espera de ella. Con la llegada del ansiado hijo, la cosa se puede complicar y todo este hilo está impregnado de la desazón que va sintiendo la protagonista a lo largo de los años: el temor por repetir historias del pasado, sus miedos como madre primeriza y todas las dudas que bullen en su cabeza respecto al carácter indomable de su hija y esa relación que se enquista cada día más.


Alternándose con la historia de este matrimonio encontramos una serie de capítulos en cursiva y a cargo de un narrador omnisciente, que nos llevan mucho más atrás para ir avanzando en el tiempo hasta entroncar con la trama principal. Y en este segundo hilo, que retrocede hasta el año 1939, vamos a conocer a Etta, la abuela de Blythe, y algo de la infancia de su madre, Cecilia.


El punto de esta historia, que lees casi de una sentada, a mí me ha parecido muy bueno. La situación que plantea es valiente y rompe en cierta forma con esa estampa idílica que tenemos de la maternidad, pero aunque la trama mantiene la tensión y toca temas delicados como la especial presión que se ejerce sobre la madre y esas dudas o incluso la aversión hacia la propia progenie, el desenlace, desde mi punto de vista, es un tanto previsible. Eso me ha empañado la visión general de una historia que, por otra parte, cumple con el entretenimiento puro


Lo mucho que te amé - Eduardo Sacheri

30/9/20

 
«Creo que si alguien supiese la historia de mi vida la vería como una vida mal vivida, llena de secretos, traiciones, ocultamientos. Pero en esta historia en la que casi todo lo que hago lo hago mal, me permito creer que hay una cosa, una sola cosa, que hago bien.»
Lo mucho que te amé es la nueva novela de Eduardo Sacheri. Una historia que nos lleva a la década del 50 en Buenos Aires, en el seno de una familia de origen español.
Cuenta la historia de Ofelia, una de las cuatro hermanas Fernández Mollé, una muchacha formal, feliz, a punto de casarse. Pero una tarde su vida cambia abruptamente para convertirse en una maraña de sentimientos encontrados: delicia, inquietud, felicidad, incertidumbre, miedo y mucha culpa.
Con grandes vaivenes interiores y a través de difíciles decisiones, se va convirtiendo en una mujer adulta que enfrenta a su propio modo las circunstancias que le han tocado. 


MIS IMPRESIONES


Parece mentira lo facilones que somos a veces, pero a mí el título de esta novela me resultó irresistible desde que lo conocí. Y aun con mis dudas, no me he dado por vencida hasta adentrarme en la historia. Os cuento mis impresiones finales.


Años 50. Buenos Aires. Ofelia es la tercera de las cuatro hermanas Fernández Mollé, una familia acomodada de origen español, que vive en el barrio de Palermo. Su vida transcurre entre rutinas de estudios, reuniones familiares y planes de boda con Juan Carlos, su novio, hasta que una tarde, una visita a casa altera por completo su existencia. A partir de ese momento las certezas sobre las que ha asentado su vida se tambalean e infinidad de dudas asolarán a esta joven que, a pesar estar cursando estudios universitarios y entrar a formar parte de esas nuevas generaciones que prometen aires renovados para el país, tiene muy arraigados los valores de familia tradicional que le han inculcado los suyos. Aquella tarde lo cambiará todo y a partir de entonces su día a día será un continuo debate entre hacer lo que se espera de ella o seguir los dictados de su corazón. 

 

Será ella en primera persona la que nos vaya guiando por esta novela, que tiene mucho de costumbrista, con la que el autor nos introduce de lleno en la vida cotidiana de una familia en la que, aunque bien avenida, también encontraremos tensiones, sobre todo en el plano político social, que será el telón de fondo de toda la historia, y en la que, cada domingo, en la comida familiar, cada uno de sus protagonistas, peronistas y contrarios, expondrán sus afinidades y antipatías sobre el régimen. Y esta es la parte que a mí más me ha pesado de la historia. Se me ha hecho bola. Quizá porque es un tema que, evidentemente, no interesa igual a argentinos o extranjeros y a pesar de estar bien planteado, lo he sentido repetitivo y restando protagonismo a la historia de Ofelia, que era la que realmente quería conocer.


Sacheri nos habla en su novela de un amor prohibido: un tema complicado y peliagudo que, desde mi punto de vista, ha sabido tratar con el mimo que merece. Así, sin establecer juicios de valores, nos adentramos en una historia de amor con mayúsculas. De traición, dirían otros. O en varias historias de amor enredadas entre sí, con eslabones comunes y eslabones sueltos, y aun así no deja de ser una historia preciosa que llega al corazón por la carga de realidad que le imprimen sus personajes. Nadie está libre de sentir, y a mí me ha gustado mucho cómo lo cuenta el autor, con una prosa cargada de emotividad y unos protagonistas tan humanos. Cómo se mete en la piel de una persona responsable, con valores, que un buen día tropieza con otra que le dispara las pulsaciones con su sola presencia, su voz, su perfume o simplemente la promesa de un mañana. Y nada puede hacer contra eso porque hay fuegos que a fuerza de intentar apagarlos no hacen más que avivarse. Dice Manuel Lombo en una de sus canciones que "saben querer mejor que nadie los que llevan los amores en silencio...". Algo así ocurre con Ofelia y Manuel. 


Lo mucho que te amé es una historia sosegada que va ganando ritmo a golpe de página y que nos habla de tradición, familia, lealtad, traición, dudas, del peronismo con sus adeptos y sus detractores y, sobre todo, de una historia de amor diferente, amor del bueno diría yo, de esos que se cuecen a fuego lento y mientras más tiempo los callas más adentro se te van metiendo. Una novela preciosa que quizá ha quedado un poco empañada por la importante carga política que tiene el texto y que para mí carecía de interés. Pese a todo, tengo claro que volveré a leer a Sacheri. 


La buena suerte - Rosa Montero

16/9/20

 
«La alegría es un hábito.»
¿Qué impulsa a un hombre a bajarse anticipadamente de un tren y ocultarse en un pueblo de mala muerte? ¿Quiere recomenzar su vida o pretende acabar con ella? Tal vez esté huyendo de alguien, o de algo, o incluso de sí mismo, y el destino le ha traído a Pozonegro, un antiguo centro hullero que ahora agoniza. Por delante de su casa pasan trenes que pueden ser salvación o condena, mientras los perseguidores estrechan el cerco. La perdición parece estar más próxima cada día.
Pero este hombre, Pablo, también conoce gente en aquel lugar maldito, como la luminosa, incompleta y algo chiflada Raluca, que pinta cuadros de caballos y tiene un secreto. Allí todos arrastran algún secreto, algunos más oscuros y peligrosos que otros. Y algunos simplemente ridículos. También hay humor en ese pueblo triste, porque la vida tiene mucho de comedia. Y gente que finge ser quien no es, o que oculta lo que planea. Es el gran juego de las falsedades.
Un mecanismo de intriga hipnotizante desvela poco a poco el misterio de ese hombre, y al hacerlo nos muestra el interior de lo que somos, una radiografía de los anhelos humanos: el miedo y la serenidad, la culpa y la redención, el odio y el deseo. Esta novela habla del Bien y del Mal, y de cómo, pese a todo, el Bien predomina. Es una historia de amor, de amor tierno y febril entre Raluca y el protagonista, pero también de amor por la vida. Porque después de cada derrota puede haber un nuevo comienzo, y porque la suerte sólo es buena si decidimos que lo sea. 


MIS IMPRESIONES


Que Rosa Montero es una autora capaz de reinventarse una y mil veces en cada nueva novela no es ningún secreto para aquellos que seguimos con interés sus letras. Hoy os hablo de su última publicación: La buena suerte.


Pablo Hernando, mirado desde fuera, es una persona con suerte: un afamado arquitecto de cincuenta y cuatro años y ganador de innumerables premios internacionales. Le conocemos a borde de un tren rumbo a Málaga donde iba a impartir una conferencia. Pero no llegará a su destino porque Pablo decide apearse en Pozonegro, una deprimida población cordobesa que debe su nombre a una antigua mina de extracción de hulla donde, impelido por no sabemos qué, decide comprar una vivienda en un destartalado edificio. ¿Qué ha impulsado a Pablo a afincarse aquí y quien se esconde de verdad detrás de esa bonita fachada?


Una infinidad de incógnitas sobrevuelan la cabeza del lector a medida que va conociendo los pasos de este atormentado personaje que, en una huida más que de alguien, de sí mismo decide dar un giro de ciento ochenta grados a su existencia, dejando atrás su acomodo y exitosa carrera, para recalar un lugar olvidado del mundo. Será precisamente allí donde se topará con Raluca, una ucraniana poco dispuesta a dejarse amedrentar por las piedras del camino y que nos va a robar el corazón de forma irremediable. Un torbellino de mujer de esas que no solo son capaces de ver siempre el vaso medio lleno sino que irradian su fuerza y alegría a cuantos le rodean.


Y con ellos dos como protagonistas principales, y un par de secundarios más, monta Rosa Montero una preciosa novela intimista que escarba en lo más profundo del ser humano: en sus miedos, sus anhelos, esas viejas angustias nunca resueltas, sus traumas y, en general, en todas aquellas cosas dañinas que tragamos y tragamos tiempo atrás y que, incapaces de vomitarlas, terminan tiñendo nuestro presente de gris. Pese a todo, no es La buena suerte una novela que se regodee en las penas, no; hasta su título es un canto a la alegría. Y es que no podía ser de otra forma porque ya sabemos cómo se las gasta Montero y lo bien que le sale eso de dar una de cal y otra de arena, salpicando aquí y allá con unas píldoras de humor y de amor, que de ese, y del bueno también hay aquí además de otros temas de mucho calado. Claro que consigue lo que se propone, no solo aderezar la historia sino compensar esos otros momentos mucho más duros. Desde mi punto de vista lo que nos da a manos llenas esta historia son bofetadas de realidad y, sobre todo, nos enseña a mirar la vida con otros ojos.


Será un narrador omnisciente el encargado de conducirnos por una trama estructurada en capítulos cortos no numerados donde la tensión va creciendo por momentos, y en la que Pozonegro es un fiel reflejo de la oscuridad que habita en algunos de sus protagonistas. Dice la autora que es este un thriller existencial, y entiendo que es muy buena clasificación porque aun contando con una ambientación magnífica, es esta una novela más de mirar hacia el interior, hacia el fondo de los personajes que son los que llevan la voz cantante y arrastran la misma desolación que las calles del pueblo.


La buena suerte es una novela que te gana por la profundidad de los personajes, tan de carne y hueso como imperfectos, y capaces de emocionarnos. El miedo, el dolor, el amor, la bondad y la maldad en estado puro se dan la mano en una magnífica historia que invita a la introspección personal y nos habla de la necesidad del ser humano de reinventarse. A mí me ha encantado y me ha hecho pensar en lo afortunados que somos muchos sin saberlo. No dejéis de leerla. 

Cuanto más profunda es el agua, más feo es el pez - Katia Apekina

30/4/20

Edie tiene dieciséis años cuando descubre a su madre agonizando tras un intento de suicidio. Al mismo tiempo, Mae, su hermana, es presa de uno de esos trances que responden a los oscuros estados de ánimo de su madre. Después del suceso, ambas deberán irse a vivir con su padre, con quien habían perdido todo contacto. La melancolía y la nostalgia de las dos niñas y sus contradictorios sentimientos hacia el padre hacen que comiencen a seguir caminos opuestos, irreconciliables y destructivos, incapaces de dar forma y sentido al dolor que ha ido sedimentando en las profundidades. Las múltiples voces que componen este libro, sus personajes inolvidables, la disección inaudita de nuestros secretos; todo ello hace que esta novela mezcle como ninguna el estilo más refinado con las emociones y miedos más desgarrados que todos albergamos: los que proceden de las aguas más profundas de nuestras historias familiares.


MIS IMPRESIONES


Me gustan los títulos largos. Y los misteriosos. Este pudo con mi curiosidad, y estaba deseando saber y temiendo equivocarme. Os cuento qué me ha parecido.

Luisiana, 1997. El día que Edie, una niña de dieciséis años, logra salvar de la muerte a su madre, tras su segundo intento de suicidio, cambiará por completo el curso de su vida. Ella y su hermana pequeña, Mae, tras el internamiento en un centro psiquiátrico de su madre, se verán obligadas a ir a vivir a Nueva York con su padre, Dennis Lomack, un reputado escritor, al que prácticamente no conocen y con el que perdieron todo contacto hace doce años, tras su separación de Marianne, la madre de las niñas.  

Una vez en Nueva York, el trauma por lo vivido, la nostalgia al ser arrancadas de su hogar, la vida nada fácil que llevaban con su madre, una mujer inestable, y la diferente relación que van a establecer cada una de ellas con su progenitor abrirá una brecha entre las hermanas.

Apekina a través de la historia de los Lomack, nos adentra en una trama familiar muy oscura y durísima, con una tensión que corta el aire y que me ha tenido prácticamente sin aliento (por lo terrible de la historia) durante la lectura. Y es que no solo tiene un arranque tremendo, sino que desde las primeras páginas se masca la tragedia.

Testimonios, cartas y fragmentos de un diario se alternarán en una novela de estructura compleja, pero desde mi punto de vista acertada, que consigue mantener la tensión narrativa en todo momento y avivar un interés similar tanto por los hechos del pasado como por la forma en la que se van a resolver la tragedia familiar en el presente.

Dividida en cuatro partes, de las que las tres primeras abarcan un marco temporal de casi cuarenta años, a excepción de la parte final que transcurre en el año 2012, las tres primeras se desarrollan entre 1961 y 1997, y serán el núcleo duro de una historia con saltos continuos entre presente y pasado. Su espina dorsal serán los capítulos narrados por Edie en presente, en el año 1997, momento en que arranca la novela. Esta niña a mí me ha dolido horrores, por ser una sufridora silenciosa, por no rendirse y seguir pataleando..., alguien que a su corta edad deberá enfrentar momentos terribles. Junto a ella, una multitud de voces narrativas de las que entiendo mejor no desvelar nada (la de su hermana Mae, su tía Rose, la hermana de su padre, Charlie, un vecino de Dennis…), gente relacionada de una u otra forma con la familia nos irán contando su particular visión de los hechos y ayudándonos a recomponer una dolorosa historia familiar ambientada entre Nueva York y Luisiana. Una visión con la que la autora pone de manifiesto cómo en ocasiones, los vínculos familiares nos hacen maquillar la realidad para evitar enfrentarnos al horror.

Cuanto más profunda es el agua, más feo es el pez es una novela triste, durísima y dolorosa llena de claroscuros y secretos familiares que aborda el tema de las enfermedades mentales, las visibles y las invisibles, así como devastación que estas dejan a su paso. Una historia muy bien contada y que me ha convencido por completo, pero que no me atrevo a remendar a cualquiera por los temas tan delicados que trata.

Una suerte pequeña - Claudia Piñeiro

28/4/20

Después de veinte años, una mujer vuelve a la Argentina. De vuelta en el suburbio donde ha vivido, deberá enfrentarse con los actores del drama que la hizo huir tanto como con su propia capacidad para cambiar su presente en un futuro sanador.  «Volví para sentir que era capaz de soltarme en el vacío, de caer para ser -al fin- libre. Aunque se trate de una libertad inútil, aunque sea para ser libre sólo en el instante que dure la caída.»  Después de veinte años una mujer vuelve a la Argentina, de donde partió escapando de una desgracia. Pero la que regresa es otra: no luce igual, su voz es diferente. Ni siquiera lleva el mismo nombre. ¿La reconocerán quienes la conocieron entonces? ¿La reconocerá él?  Mary Lohan, Marilé Lauría o María Elena Pujol -la que es, la que fue, la que había sido alguna vez- vuelve al suburbio de Buenos Aires donde formó una familia y vivió hasta que decidió huir. Aún no termina de entender por qué aceptó regresar al pasado que se había propuesto olvidar para siempre. Pero a medida que lo comprenda, entre encuentros esperados y revelaciones inesperadas, entenderá también que a veces la vida no es ni destino ni casualidad: tal vez su regreso no sea otra cosa que una suerte pequeña.



MIS IMPRESIONES


Creo que fue hace dos veranos cuando una bloguera amiga, hablando de estos bloqueos lectores que a veces sufrimos los que a menudo abusamos de la lectura, me recomendó esta novela. Ya lo había hecho alguien más anteriormente, pero las novedades editoriales van dejando sepultadas nuestras interminables listas. Este confinamiento ha servido para rescatar del olvido Una suerte pequeña. Y no sabéis cómo me alegro.

Este dolor agudo se hará crónico. Crónico significa que perdurará aunque tal vez no sea constante. También puede significar que no morirás de ello. No te librarás pero no te matará. No lo sentirás a cada minuto pero no permanecerá mucho tiempo sin que te haga una visita. Y aprenderás algunos trucos para mitigarlo o ahuyentarlo, tratando de no destruir aquello que tanto dolor te ha costado.
 ALICE MUNRO, Las niñas se quedan

Conocemos a Mary Lohan, una profesora de literatura española del prestigioso Garlic Institute de Boston, a bordo de un avión que la devolverá veinte años después a su argentina natal. Un miedo cerval e incontrolable, cuyo origen desconocemos, atenaza a esta mujer, que parece ir camuflada en otro físico, en el viaje de vuelta a sus raíces. Sabemos que algo terrible ocurrió en el pasado y ella huyó dejando atrás todo. Por motivos laborales y alentada por el que fuera su marido en norteamérica, Mary decide enfrentar los fantasmas del pasado aunque, sobre todas las cosas, teme la reacción de una persona: “él”, alguien cuya identidad no se desvelará hasta casi la mitad de la novela y que dará un giro espectacular a la historia.

Narrada en primera persona, con una prosa sencilla pero cargada de emotividad, Mary Lohan se desnuda literalmente ante un lector al que se le va encogiendo un poquito el alma a medida que va conociendo de su historia, y casi quiere adentrarse entre las páginas del libro para arroparla y calmar su dolor. Ella es hoy día una ciudadana norteamericana, una mujer moderna y desenvuelta, pero el pasado es una losa pesada que termina siempre por aplastarnos si no terminamos de resolver nuestros conflictos interiores.

Entre capítulos alternos en los que asistimos, en el presente, a ese viaje de nuestra protagonista y, en el pasado, a la recomposición de la que fuera su vida en Argentina desde su niñez hasta lo que quiera que ocurriese, encontramos una secuencia repetitiva, que apenas logramos entender en un primer momento, pero que va sumando cada vez más datos hasta aclarar lo que ocurrió; unos datos clave que nos llevarán a comprender la decisión y metamorfosis de Marilé hasta llegar a ser Mary Lohan.  

Es esta una novela intimista que engancha por la fuerza narrativa que tiene la voz de su protagonista, una voz que es casi el grito de auxilio de una mujer cuya angustia la está ahogando. No cabe duda de que ella es la protagonista absoluta de esta historia, eclipsando a los personajes que la acompañan, quedando aun así estos lo suficientemente dibujados.   Mención especial merece Robert Lohan, el marido de Mary, un hombre cuya sensibilidad e inteligencia emocional hacen que una lectora emotiva no pueda más que sonreír al pensar que existen en el mundo algunas de esas “rara avis” capaces de emocionar incluso a través del papel.

También nos hablará Piñeiro de la repercusión en la elección de los narradores en una novela, de los momentos mágicos que ocasiona el placer de compartir buena literatura, de la forma en la que nuestra infancia va modelando nuestro carácter o de la importancia de elegir un compañero de vida.

Una suerte pequeña nos cuenta una historia preciosa y desgarradora: la de una mujer “dañada”, qué delicadeza tiene que tener un señor para hablarte así: tú no estás rota, solo dañada. Hay tantos fragmentos para enmarcar en esta novela…y es tan sublime el personaje de Mary… No creo que exista alguien a quien no le pueda arañar el corazón esta historia, y eso es ya mucho decir. 

Dos hermanas - David Foenkinos

25/3/20

«El corazón ajeno es un reino ingobernable.» De un día para otro, la felicidad de Mathilde se derrumba cuando Étienne le anuncia «Voy a dejar el apartamento». No «Voy a dejarte». Pero Mathilde, profesora de literatura (en ese preciso momento está descubriendo La educación sentimental de Flaubert a sus alumnos), comprende lo terrible de la frase. 
¿Cómo es posible que ese hombre al que ha amado locamente durante cinco años ya no la ame? ¿Cómo no hundirse frente a un vacío tan repentino como inaceptable? ¿Qué futuro le espera? Devastada, deja que su hermana Agathe la acoja en el pequeño piso que comparte con su esposo Frédéric y su hija Lili. 
Gradualmente, se empiezan a tejer nuevos lazos, insospechados, en este nuevo seno familiar donde todos luchan para encontrar un equilibrio. Hará falta muy poco para que todo dé un vuelco, porque Mathilde revela una nueva personalidad, tan peligrosa como inesperada.
FICHA DEL LIBRO


MIS IMPRESIONES


Cualquier momento es bueno para acercarse a Foenkinos, pero de sobra sabía yo que en medio de una cuarentena, con los sentimientos a flor de piel, esta historia dejaría una huella indeleble. Os cuento cuánto me ha gustado Dos hermanas.

Cinco años llevan juntos Mathilde y Éthiene cuando él, tras unos días bastante esquivo, le lanza a su chica el misil más destructivo que ella jamás pudo imaginar, y lo hace con una simple frase: Voy a dejar el apartamento. Una frase que explosiona en ella, se le expande como la espuma, la aniquila, la desestabiliza, la noquea…Ella necesita tiempo para asumir la magnitud de la tragedia, y a la vez todo ocurre demasiado rápido porque, de la noche a la mañana, Éthiene ya no está, ya no es…, ya no será…, o sí es, pero no para ella, no en su vida. El “nosotros” futuro acaba de saltar por los aires, y esa certeza es demoledora.

Ethiene no había contestado a los mensajes de Mathilde; no porque no le dieran pena, sino porque consideraba que no tenía nada que decir. Había tomado una decisión que estaba causando graves daños sentimentales, ¿era posible añadir algo? Seguir viendo a Mathilde habría sido como ampliar la zona pantanosa. Es imposible romper con delicadeza.

Partiendo de la separación, Foenkinos analiza las relaciones de pareja desde una doble vertiente: la del que se queda enganchado a una pesada rueda de inercia que es imposible frenar y sufre lo indecible tratando de entender, de asumir, de representar ante los demás y finalmente, sabiéndose perdedor, se abandona al dolor, hasta la otra cara de la moneda, la que se supone más fuerte por haber tomado la decisión y haber, con un periodo de gracia, de adaptación. A pesar de ello, el autor, como suele ser habitual en su narrativa, no inclina la balanza por ninguno de ellos: expone certezas, evidencias, verdades como puños que desde fuera, a los ojos de los demás (dichosos ojos que están fuera), caen por su propio peso.

Quizá por aquello de la justicia poética esta es la historia de Mathilde, una mujer totalmente entregada en su profesión como profesora de literatura. Una historia contada en tercera persona, con una prosa bellísima y a la vez concisa, pero cargada de emotividad, en la que hay párrafos que se te clavan como alfileres en el corazón. Una historia oscura, que avanza y retrocede a través de los recuerdos de sus protagonistas y que son los que nos van permitiendo ensamblar piezas y entender el porqué de la decisión de Éthiene. Imposible contarlo sin haberlo sentido, impresionante esa capacidad del autor de plasmarlo en un texto, y acariciar con sus letras el alma al lector.

Dos hermanas es una novela muy breve, apenas ciento cincuenta páginas que se leen casi de una sentada, y se divide en dos partes no tituladas que podríamos resumir como Mathilde y su derrumbe, y Mathilde trata de salir a flote con ayuda de su familia.

Y os preguntaréis de dónde viene ese título, pero viene muy al caso porque no es esta solo la historia de una ruptura, ni de dos personajes y sus vidas anteriores y posteriores, sino una novela que además habla de la familia, de dos hermanas muy diferentes, la amplia gama de colores que puede tener la felicidad para cada persona, el equilibrio emocional y su estrecha relación con el entorno laboral o las nuevas formas que revisten las relaciones interpersonales en nuestra era. Y todas estos temas y otros tantos más se nos van a quedar en la cabeza dando vueltas aun después de cerrar el libro.

Qué delgada es la línea que separa el amor del dolor y sus desvaríos. Foenkinos ha escrito una historia demoledora: preciosa, dolorosa, inquietante, capaz de zarandear al lector. Una novela llena de recovecos, con unos personajes potentes, llenos de aristas, y con un cierre impactante del que aún estoy tratando de reponerme. No os la podéis perder.  

La paciente silenciosa - Alex Michaelides

11/9/19

megustaleer - La paciente silenciosa - Alex MichaelidesSOLO ELLA SABE LO QUE SUCEDIÓ. 
SOLO YO PUEDO HACERLA HABLAR.
Alicia Berenson, una pintora de éxito, dispara cinco tiros en la cabeza de su marido, y no vuelve a hablar nunca más. Su negativa a emitir palabra alguna convierte una tragedia doméstica en un misterio que atrapa la imaginación de toda Inglaterra. 
Theo Faber, un ambicioso psicoterapeuta forense obsesionado con el caso, está empeñado en desentrañar el misterio de lo que ocurrió aquella noche fatal y consigue una plaza en The Grove, la unidad de seguridad en el norte de Londres a la que Alicia fue enviada hace seis años y en la que sigue obstinada en su silencio. Pronto descubre que el mutismo de la paciente está mucho más enraizado de lo que pensaba. Pero, si al final hablara, ¿estaría dispuesto a escuchar la verdad?



MIS IMPRESIONES


Hablar de thriller psicológico es captar de inmediato mi atención. Si a eso le sumamos las buenas experiencias que he tenido en líneas generales con este sello editorial, poco quedaba que pensar para decidirse por una novela que está siendo traducida en 40 países y de la que además ya se han vendido los derechos cinematográficos para llevarla a la gran pantalla. Os hablo de La paciente silenciosa.

Hace seis años que Alicia Berenson, una reputada pintora, descerrajó cinco tiros en la cabeza a su marido. Desde entonces no ha vuelto a pronunciar palabra, ni siquiera para tratar de defenderse en un juicio altamente mediático por lo asombroso de la historia. Y es que, aunque se ha elucubrado mucho desde entonces sobre la situación de la pareja, Alicia era una mujer muy enamorada, y nadie acierta a entender qué la impulsó a llevar a cabo semejante salvajada. La única pista sobre la que indagar es un cuadro que pintó en los días siguientes al asesinato, un autoretrato que tituló Alcestis, y que hace referencia a la heroína de un mito griego, que ofreció su vida para salvar a su marido de la muerte, algo que provocó más desconcierto que otra cosa ya que nadie conseguía encontrar la relación con la propia Alicia.

En otro hilo conocemos a Theo Faber, un psicoterapeuta que siempre ha seguido el caso con mucho interés y que aprovecha una vacante en la institución mental en la que está internada Alicia para tratar de aplicar una terapia que ofrezca resultados.

La paciente silenciosa es uno de esos thrillers psicológicos que te atrapan y no te dan tregua hasta su desenlace. La novela está contada de forma sencilla y, sin tener una trama vertiginosa, su agilidad y esa tensión narrativa tan “in crescendo” nos impulsa a leer más y más. Necesitamos saber qué calla Alicia, qué sombras esconden cuantos le rodean.Vamos a dudar de todos y cada uno de ellos, tendremos giros desconcertantes y un cierre muy acorde con la trama. 

Conocemos la historia a través de dos voces narrativas: la de la propia Alicia que, poco antes de los hechos, comienza a escribir un diario donde va relatando sus inquietudes y sentimientos más íntimos en el pasado, con algún salto temporal a la actualidad. Por otro lado, en el presente, y con algunos saltos temporales al pasado, tendremos el punto de vista de Theo Faber, un psicoterapeuta con muchas ganas de esclarecer el caso, de tocar la tecla adecuada que consiga hacer a Alicia pronunciar alguna palabra. De él conoceremos sus dos facetas: la más personal y la profesional en la que sabremos no solo de los avances con la paciente sino también como es el entorno de una institución mental, los diferentes puntos de vista de los facultativos o las trabas que se encuentra alguien nuevo a la hora de aplicar terapias novedosas. Me ha gustado mucho esta forma de enfocar la historia, de alternar las dos caras de una misma moneda que nos permite ir encajando piezas de un puzle harto complicado.

La psique humana es un campo de cultivo que da para historias de lo más variado. Michaelides ha trabajado en una unidad de seguridad y no cabe duda que sabe muy bien de lo que habla. El retrato de una mente perturbada, la depresión, el día a día en una institución mental, las diferencias entre el personal, los avances y retrocesos de los pacientes, y esa incertidumbre en la que a menudo nadan unos y otros, quedan perfectamente plasmados en la historia de Alicia.

La paciente silenciosa ha sido una lectura realmente impresionante. Ahondar en la oscuridad de la mente humana y hacer partícipe al lector de esa desazón del paciente, de su confusión, de sus cambios de humor no es tarea fácil aunque lo parezca cuando uno sabe tocar las teclas adecuadas. Esta primera novela de Michaelides deja claro que ha venido para quedarse, que sabe mover los hilos y captar la atención del lector de la primera a la última página. No puedo más que aconsejaros su lectura. Y contadme, por favor, quiero saber cuánto os ha gustado.

Mañana tendremos otros nombres - Patricio Pron

2/5/19

megustaleer - Mañana tendremos otros nombres (Premio Alfaguara de novela 2019) - Patricio PronViven en Madrid, en la actualidad. Ella es arquitecta, tiene miedo a hacer proyectos de futuro y busca algo que no puede definir. Él escribe ensayos, lleva cuatro años a su lado y nunca pensó en verse soltero de nuevo, en un «mercado» sentimental del que lo desconoce todo. 
Por las grietas de su derrumbe como pareja entran las amistades, sus consejos y sus vidas, la mayoría de las veces con más dudas que certezas. Es la generación Tinder, la de unas personas que eliminan a otras con un dedo; una generación en la que todos están expuestos y a la postre desencantados. La ruptura de una pareja también dice mucho de un país, de un momento, de una idea de convivencia. Y la radiografía de los tiempos es dura: padres que lo son por obligación, experimentos de reinvención personal que son performances sin público, unas tecnologías que lo penetran todo, incluyendo la intimidad. Ella y Él, ya próximos a los cuarenta, comienzan a habitar esos nuevos espacios posibles en paralelo, sin desgarros románticos pero con una fuerte añoranza misteriosa que tal vez vuelva a reunirlos. 
Mañana tendremos otros nombres es una mirada a las relaciones sentimentales del animal humano desde una óptica sociológica que no excluye la ternura. Es, sobre todo, la gran novela del amor en los tiempos de las redes. 

FICHA DEL LIBRO

MIS IMPRESIONES


De un tiempo a esta parte disfruto cada vez más con las novelas intimistas y la sinopsis de esta historia me provocó un auténtico flechazo. No me equivoqué con ella. Esta de la que os hablo hoy, Mañana tendremos otros nombres, de Patricio Pron, ha sido la novela que se ha alzado con el Premio Alfaguara de novela 2019. Os cuento el porqué de mi recomendación.

Una línea de luz había ido deslizándose por el suelo hasta alcanzar el montón de hojas de papel. Eso significaba que uno de los últimos días de ese verano estaba terminando, o comenzaba, Él ya no lo sabía. Durante una época solía jactarse de que podía dormir siempre y en todos los sitios, solo tenía que cerrar los ojos y un instante después el mundo diurno terminaba. Pero en ese momento llevaba dos días sin dormir, y se preguntaba si alguna vez recobraría esa capacidad suya.

Él y Ella han terminado después de cinco años juntos. Ahora, Él está solo en el apartamento que compartían, habitando un espacio que parece inmenso ante el vacío de sus cosas, de su presencia, de su voz. En medio de su dolor, y casi en un acto de locura, se ha dedicado durante dos días a arrancar una de cada dos páginas de los libros que Ella le había regalado, como si de esa forma pudieran hacer un reparto justo, un reparto al que le seguirían el resto de las cosas materiales comunes. Porque, aunque no era eso lo que quería, aunque lo que de verdad deseaba era que Ella estuviese allí, todo había acabado. Ella le ha dicho que hay otro, y él está paralizado, aterrado ante el abismo de un futuro incierto, tanto que no sabe ni cómo seguir adelante.  

Con un desgarro que es imposible no sentir ante la desolación de nuestro protagonista y  la fuerza narrativa de Pron comienza una novela de personajes que carecen de nombres, quizá porque cualquiera de nosotros podríamos ser los protagonistas de esta historia. Él es escritor, ella es arquitecto. Juntos soñaron en construir algo, pero el tiempo nos va modulando y cinco años después, a pesar de haber hecho el camino juntos, sus vidas tienen diferentes metas.  

A menudo, cuando una novela te toca demasiado, es necesario dejarla reposar un poco, para tener una perspectiva más serena, más real. Me ha parecido magnífica la forma en que Pron lo cuenta: con sencillez, de manera ágil, pero con garra. Su pluma está cargada de sentimientos y tiene una capacidad impresionante para emocionar, para traspasar el papel, calar en el lector e involucrarle con los personajes, manteniendo bien el pulso narrativo en una novela en la que, a pesar de no suceder demasiadas cosas, sí que quedan bien explorados un amplio abanico de sentimientos.  

Mañana tendremos otros nombres es una novela intimista que disecciona de manera excepcional los afectos de cada uno de los protagonistas tras esa separación y las etapas que habrán de superar: el dolor, el vacío, el cansancio, el reparto incluso de las amistades, el miedo, los días y la vida que pasan a su alrededor sin tener casi conciencia de lo ocurrido y la nueva realidad que se abre ante cada uno de ellos. Una realidad tan diferente a la vivida, dominada por unas tecnologías tan intrusivas que dan al traste con cualquier tipo de privacidad, donde el sentir parece estar pasado de moda, donde elegir implica renunciar a oportunidades tentadoras, y lo importante es aparentar una felicidad impostada ante una foto que exhibir a infinidad de personas ajenas y a las que importas poco más que nada.  

Dos son los protagonistas principales de una novela de cronología lineal, en la que se intercalan algunos capítulos relativos al pasado de cada uno de ellos que nos permiten ir montando las piezas de la historia, se divide en siete bloques relacionados con la fecha de la ruptura y abarca un marco temporal de siete meses. Conoceremos a Él y Ella, y a D, A o M algunas de sus amistades.

Mañana tendremos otros nombres es una novela realmente conmovedora en la que además del mapa del duelo de una pareja tras su separación, Pron realiza una feroz crítica social a la realidad que nos rodea, a ese mundo artificioso e irreal donde parecer es más importante que ser, un lugar donde la libertad parece estar reñida con el amor y con nuestra capacidad para mostrar afecto. Sin duda, una novela que invita a la reflexión. Os la recomiendo sin reservas.  

Hacia la belleza - David Foenkinos

2/4/19

megustaleer - Hacia la belleza - David FoenkinosAntoine Duris es profesor en la Academia de Bellas Artes de Lyon, pero, de un día para otro, decide dejarlo todo para convertirse en un guarda del Museo de Orsay; en concreto, de la sala que alberga el retrato de Jeanne Hebuterne, de Modigliani. Mathilde, su jefa en el museo, se encuentra tan perpleja como atraída por su extraña personalidad y el enigma de su vida. Algo terrible le ha sucedido, pero ¿qué? De momento, para sobrevivir, Antoine solo ha encontrado un remedio: dirigirse hacia la belleza. 
Con ecos de la comedia romántica que lo consagró entre los lectores, La delicadeza, y también de la extraordinaria proeza literaria de Charlotte, ganadora del Premio Renaudot y el Renaudot des Lycéens), Hacia la belleza es una novela al mismo tiempo luminosa y oscura, llena de momentos y frases memorables, que nos invita a acercarnos, nosotros también, a la belleza.


MIS IMPRESIONES


La delicadeza es una de esas novelas que siempre recuerdo con una sonrisa y gracias a la cual descubrí a un autor tan original como sensible a la hora de dibujar emociones. A aquellos que aún no habéis leído nada de Foenkinos os animo a acercaos a cualquiera de sus novelas. Hoy os hablo de su última novela: Hacia la belleza.

Antoine Duris es uno de los mejores profesores de la Escuela de Bellas Artes de Lyon pero de la noche a la mañana, y sin que nadie sepa por qué, decide abandonarlo todo y marcharse a París para aspirar a la vacante de vigilante en el Museo de Orsay. Su reciente separación le ha afectado muchísimo, no parece llegar a aceptar su nueva situación y se siente desubicado, pero nadie esperaba que diera una estampida semejante. Mathilde, su nueva jefa y directora del museo, tiene sus propias reservas a la hora de contratarlo ya que, a pesar de ser un candidato ideal y sobradamente preparado, la trayectoria profesional de Antoine le hace cuestionarse qué interés podría tener un hombre tan cualificado en trabajar como guarda de una sala. Lo cierto es que, aunque Antoine tiene sus buenas razones, habremos de escarbar un poco más en la historia de este curioso y enigmático personaje para llegar a conocer los verdaderos motivos de tan drástica decisión. Mientras, sus días como vigilante en la sala, frente al retrato de Jeanne Hébuterne de Modigliani, serán para él una especie de terapia; una terapia sanadora que viene de la contemplación de la belleza de las pinturas expuestas.

A través de sus vivencias en la sala, de sus conversaciones con su jefa y sus recuerdos, el autor va construyendo un puzle en el que se entrecruzan las vidas de diferentes personas que de una u otra manera han marcado la de Antoine hasta llegar a entender sus porqués. Así conoceremos a Louise, la expareja de Antoine; a Mathilde, su jefa y a Camile, una joven promesa de la pintura. Tres mujeres que representan el ayer y el hoy de un hombre que habrá de separarse de todo para recomponerse y enfrentar un nuevo camino.

Y con este arranque, comenzará una vez más Foenkinos a adentrarnos en una historia que aborda temas tan diversos como la complejidad de las relaciones de pareja, el desasosiego que causa una ruptura, el desamor, el duelo en diferentes ámbitos de la vida, la pasión por la pintura, su proceso creativo y, sobre todo ello, el poder sanador de la belleza hecha arte. Lo hará con ese estilo tan particular que le caracteriza: sin extenderse en descripciones, con una aparente ligereza y ese un toque de frescura tan personal. Pocos como él consiguen divertirte con un comentario, hacerte reflexionar al minuto siguiente para poco después tratar temas mucho más serios con tanta delicadeza y de una forma tan certera que acabas impregnándote de las emociones que envuelven a sus personajes y llorando con ellos.

Hacia la belleza es una novela de emociones intensas, por momentos desgarradora, en la que Foenkinos vuelve a encandilarme demostrando que hay otra manera de contar las cosas y que, tras la aparente ligereza de sus novelas, se esconden historias con un trasfondo de mucho calado.

Flores sobre el infierno - Ilaria Tuti

22/1/19

Flores sobre el infierno de [Tuti, Ilaria]El primer cadáver es el de un hombre desnudo, con la cara desfigurada y los ojos arrancados. Algo aterrador está ocurriendo en las montañas: un recién nacido ha desaparecido y una sombra misteriosa vaga por los bosques. El caso requiere de todas las habilidades de Teresa Battaglia, comisaria de policía especializada en perfiles criminales que, todos los días, camina sobre el infierno. Su mejor arma es la mente, pero últimamente la está engañando; su lucidez está en riesgo y la investigación, por tanto, también. Por primera vez en su vida, tiene miedo. 
Teresa y el joven inspector Massimo Marini, llegado desde hace poco de la ciudad a este enclave montañoso, deberán llevar a cabo la investigación más difícil a la que se han enfrentado jamás: un caso que hunde sus raíces en los episodios más oscuros y estremecedores de la historia de este rincón milenario del norte de Italia: un infierno que aún sigue latiendo.


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Poco tuve que pensar para acercarme a una de las novedades editoriales por las que Alfaguara apuesta en este 2019. Flores sobre el infierno de Ilaria Tuti se nos presentaba en su faja con una frase contundente de Sandrone Dazieri: “Italia tiene por fin a su reina del thriller”. Y, aunque su ritmo es más pausado y la descartaría como thriller, os cuento por qué me ha gustado esta historia. 

El cuerpo yacía sobre la hierba, cubierto de escarcha. La palidez de la piel contrastaba con la oscuridad del pelo de la cabeza y del publis. Al fondo, el verde oscuro de la naturaleza de la montaña. Algunas manchas de nieve persistían en las áreas más umbrosas, cercanas al bosque. Durante la noche habían caído algunos copos un cristal se había quedado prendido entre las pestañas del cadáver.

En el bosque que rodea Travenì, una ficticia y tranquila aldea ubicada en los Alpes italianos, ha aparecido el cadáver de un hombre con el rostro destrozado y los ojos arrancados. Hasta allí se desplazará rápidamente la comisaria Teresa Battaglia y todo su equipo en busca de pistas que arrojen un poco de luz a un caso que, por el sadismo del asesino, intuyen pueda ser el primero de una serie. A ellos se unirá un novato inspector, Massimo Marini, que viene desplazado desde la capital y al que la comisaria, una mujer intuitiva, tenaz y, en ocasiones brusca, piensa poner a prueba. 

En otro hilo argumental nos trasladamos hasta Austria en el año 1978 para conocer una institución conocida como “La escuela”, enclavada cerca de la frontera con Italia, donde una enfermeras cuidan a unos recién nacidos bajo las más estrictas normas de protocolo y el más riguroso secreto profesional. 

Aunque Flores sobre el infierno está catalogada como thriller yo diría más bien que estamos ante una novela negra que bucea en el más oscuro laberinto de la mente humana y en cómo esta evoluciona en función de ciertos estímulos. Una historia donde el escenario y la vida de los investigadores tienen tanta o más relevancia que la trama en sí. Y ahí entra en escena la comisaria Battaglia, una sexagenaria sagaz y carismática, a la que ni los kilos de más ni ciertos problemas de salud van a impedir llegar hasta el último rincón de la montaña en busca del asesino y que cuenta con todo el respeto de su equipo. Una protagonista que consigue eclipsar por completo al resto del elenco de personajes, y que me ha conquistado por completo. Los duelos dialécticos con su novato ayudante, aparte de arrancarme algunas carcajadas, me han parecido una forma muy amena de dar a conocer al lector, de forma clara y sencilla, temas tan interesantes como la forma en que se va perfilando a lo largo de una investigación el retrato de un asesino en serie o qué competencias corresponden a cada uno de los desplazados a la escena de un crimen. 

Ilaria Tuti nos traslada hasta una población de alta montaña donde el frío, el aislamiento y las difíciles condiciones de vida han condicionado el carácter de sus habitantes, que desconfiando de los forasteros, hacen piña ante la adversidad y se protegen unos a otros. Un lugar donde un manto blanco lo cubre todo y el bosque parece observar cuanto acontece a su alrededor. Y es impecable la forma en que consigue a base de bellísimas descripciones del paisaje, pero sin ralentizar la historia, trasladar al lector al escenario, haciéndole sentir la gelidez de la montaña, su naturaleza inclemente y esa sensación opresiva de que hay alguien ahí fuera que nos observa. 

Narrada de forma sencilla, con un estilo directo y alternando dos tramas de cronología lineal que nos van moviendo entre pasado y presente para dar respuestas a lo ocurrido en Travenì, Flores sobre el infierno inicia una saga protagonizada por la comisaria Battaglia y el inspector Marini. Y, si bien la considero una lectura más que aconsejable, creo necesario advertir a aquellos que busquen un ritmo vertiginoso que no es eso lo que van a encontrar. Sí que hay un misterio bien mantenido y un desenlace estremecedor y a la altura de mis expectativas, que me ha removido por dentro. 

Flores sobre el infierno es una novela muy oscura. Una buena ambientación, unos diálogos tan jugosos como la vida de sus protagonistas y un desenlace sobrecogedor son algunas de las bazas con las que Ilaria Tuti inicia esta saga protagonizada por la comisaria Battaglia y el inspector Marini, unos personajes llenos de magnetismo que nos dejarán con ganas de más.

Asimetría - Lisa Halliday

26/9/18

Contada en tres secciones excepcionalmente absorbentes, Asimetría explora los desequilibrios que desencadenan y sostienen muchas de nuestras relaciones más trágicas: diferencias en edad, poder, talento, riqueza, fama, geografía y justicia. 
La primera parte, «Insensatez», cuenta la historia de Alice, una joven editora estadounidense, y su relación con el famoso y mucho mayor escritor Ezra Blazer. Un relato tierno y exquisito sobre un romance inesperado que tiene lugar en Nueva York durante los primeros años de la guerra de Irak, y que sugiere también la madurez de un novelista en ciernes. Por el contrario, «Locura» está narrado por Amar, un hombre iraquí-estadounidense que, de camino a visitar a su hermano en Kurdistán, es detenido por agentes de inmigración y pasa los últimos días de 2008 en una sala de detención en Heathrow. 
Estas dos historias aparentemente dispares ganan relevancia a medida que sus perspectivas interactúan, para desembocar en un epílogo inesperado.

AUTOR Y FICHA DEL LIBRO

MIS IMPRESIONES


La repercusión originada en torno a esta novela hizo que sintiera una curiosidad tremenda hacia ella. Eso y la buena mano que suele tener Alfagura a la hora de elegir sus publicaciones me lanzaron a por Asimetría. Os cuento qué me ha parecido. 

Asimetría es la primera novela de Lisa Halliday, una novela difícil de encuadrar en un género que no sea la narrativa y que presenta una estructura peculiar: dos capítulos inconexos cuyo ensamblaje habremos de buscarlo en el epílogo con el que se cierra la misma y que, sinceramente, no sé si he logrado entender. Quizá por eso a mí también me ha parecido una historia asimétrica en cuanto al interés que ha logrado despertar en mí cada una de sus partes. Y es que, mientras el primer capítulo, que parece ser el plato fuerte, me ha dejado un tanto indiferente, el segundo me ha gustado muchísimo. 

En Insensatez, el primero de los capítulos, conocemos a una joven editora neoyorquina, Mary Alice, que a sus veintisiete años inicia una relación amorosa con Ezra Blazer, un exitoso escritor que ronda los setenta. A pesar de esta “asimetría” de la pareja, de su acusada diferencia de edad, de estatus social y económico, de la inexperiencia de una frente al importante bagaje del otro, los encuentros se irán sucediendo en un apartamento propiedad del escritor, con vistas al Empire State, en un relato cargado de diálogos en los que Alice rebosa inocencia mientras su idolatría por Ezra crece cada día. Nos encontramos con dos personajes opuestos que encuentran en el otro aquello de lo que carece. Alice proporciona a Ezra la juventud, la frescura y la inocencia que tan lejos quedan ya en su persona. Él es para ella una fuente de conocimiento, de poder, de sostén económico, de estatus social. Y cada uno a su manera se aferra al otro manteniendo viva esa relación. Una relación que, aunque la autora insiste en afirmar es fruto de la ficción, parece tener ciertos tintes autobiográficos ya que, casualmente, Lisa Halliday mantuvo hace años, cuando también era editora, una relación sentimental con el difunto y archiconocido Philip Roth. 

En Locura, el segundo capítulo conocemos a Amar, un joven con doble nacionalidad (iraquí-estadounidense) que procedente de los EE.UU, donde reside, es retenido por la autoridades aeroportuarias del Reino Unido, en una escala de su vuelo con destino a Iraq, donde planea encontrarse con su hermano. Será el mismo en primera persona el que entre interrogatorio e interrogatorio vaya haciendo memoria de la que ha sido su vida hasta la fecha. Y así nos remontaremos hasta su infancia en el seno de una familia de emigrantes iraquíes que se afincó en los Estados Unidos, conoceremos como vivieron los suyos la guerra de Iraq, el derrocamiento de Sadam…y cómo han cambiado todos con los años. Cómo su vida en América le hace asimétrico respecto de los suyos, los que quedaron en Iraq, sus mayores, incluso respecto de su hermano Sami. Y cómo es la asimetría entre Oriente y Occidente. 

Tres escenarios diferentes: Nueva York, Heathrow y un plató de televisión. Una prosa sencilla, una narración fluida y varios personajes que se mueven entre extremos. Asimetría supone el debut literario de Lisa Halliday, una autora que se ha alzado con el Whiting Award de 2017, una novela en la que la literatura y la música tienen un lugar relevante y en la que se habla de polos opuestos, de diferencias entre sexos, nacionalidades, culturas y de cómo a veces entre figuras asimétricas se encuentra un punto de equilibrio.

La desaparición de Stephanie Mailer - Joël Dicker

10/7/18

La noche del 30 de julio de 1994, la apacible población de Orphea, en la región de los Hamptons, asiste a la gran apertura del festival de teatro. Pero el alcalde se retrasa... Mientras tanto, un hombre recorre las calles vacías buscando a su mujer, hasta hallar su cadáver ante la casa del alcalde. Dentro, toda la familia ha sido asesinada. 

Jesse Rosenberg y Derek Scott, dos jóvenes y brillantes policías de Nueva York, resuelven el caso. Pero veinte años más tarde, en la ceremonia de despedida de la policía a Rosenberg, la periodista Stephanie Mailer lo afronta: asegura que Dereck y Jesse se equivocaron de asesino a pesar de que la prueba estaba delante de sus ojos, y afirma poseer información clave. Días después, desaparece. 

Así se inicia este colosal thriller, que avanza en el pasado y el presente a ritmo vertiginoso, sumando tramas, personajes, sorpresas y vueltas de tuerca, sacudiendo y precipitando al lector sin freno posible hacia el inesperado e inolvidable desenlace.

MIS IMPRESIONES



La verdad sobre el caso de Harry Quebert fue para mí una lectura inolvidable y el descubrimiento de un autor. Curioso tema diréis porque El libro de los Baltimore aún aguarda turno en el estante. No aguardará mucho más. Al final se coló esta última publicación entre mis lecturas y no puedo dejar de recomendaros que os atreváis con ella. Os cuento un poco más. 

En el año 1994, dos jóvenes policías estatales, Jesse Rosenberg y Derek Scott, resolvieron un complejo caso de asesinato múltiple ocurrido durante la inauguración del festival de teatro en Orphea, una pequeña población costera, en la región de los Hamptons. Ese día morirían cuatro personas: la familia del alcalde de Orphea en su residencia y Meghan Paladin, una joven deportista que corría por la zona, a las puertas del domicilio del alcalde.  Sería el primer caso importante de sus carreras y el cambiaría sus vidas para siempre.

Veinte años después, durante la celebración de la despedida del cuerpo de policía de Jesse, que ha decidido emprender nuevos proyectos alejados de su actual profesión, una joven periodista, Stephanie Mailer, se acercará a Jesse para hacerle una importante revelación: el culpable del asesinato de Orphea está libre. La verdad estuvo ante sus ojos, pero no supieron verla. Cuando unos días después Jesse trata de contactar con Stephanie para indagar qué datos tiene, se da cuenta de que la joven ha desaparecido sin dejar rastro.

Este será el punto de partida con el que Dicker arrastre al lector a un complejo thriller en el que infinidad de tramas se irán cruzando una y otra vez y que se desdobla en dos hilos temporales : uno que transcurre en el año 2014, cuando Jesse conoce de mano de Stephanie su error en la resolución del caso y nos moverá en un marco temporal de treinta y tres días de cuenta atrás hasta la inauguración del XXI festival de Orphea; y otro, que nos remonta hasta el 30 de julio de 1994, día de los hechos, y nos adentra en la investigación que se llevó a cabo. 

Dos voces principales, Jesse en el presente y Derek en el pasado, entre las que se irán intercalando una amplia galería de personajes, nos ofrecerán, siempre en primera persona, su particular visión de los hechos. Una visión tan poliédrica que, a la vez que provoca una auténtica confusión en el lector haciéndole dudar de todos y cada uno de los personajes, le incita a seguir leyendo para tratar de desentrañar esa compleja maraña que parece no tener fin.

Si hay algo que me gusta de Dicker es ese sello tan personal que sabe imprimir a sus historias. No se extiende en descripciones innecesarias acerca de los escenarios ni los rasgos físicos de los personajes. Otra cosa es lo minucioso que se muestra a la hora de dibujarnos su carácter, su psicología, sus anhelos, sus miedos… y sus miserias. Y miserias aquí habrá muchas. Impresionante es la galería de personajes. Hasta una treintena que, de una manera u otra estarán presentes en la historia. La palma, se la llevan Jesse Rosenberg, Derek Scott, capitán y sargento de la policía estatal de Nueva York respectivamente y Anna Kanner, subjefa de policía de Orphea. Los personajes son potentísimos aunque poco puedo deciros de ellos para no estropear el deleite de la lectura. Sabemos de ellos que Jesse y Derek además de ser policías jóvenes y con un gran futuro profesional compartían una estrecha relación personal. También, que ese primer caso importante al que se enfrentaron en sus carreras les marcó de alguna manera. Anna Kanner también es una mujer a la que os gustará conocer; una persona luchadora y con un espíritu inquebrantable.

Con una prosa sencilla y un estilo directo, el autor despliega todas sus armas para atraparnos con una historia que imanta desde sus primeras páginas y arrastra en un auténtico frenesí por descubrir la verdad de los hechos. Muchos temas sobre el mantel en una historia donde la literatura vuelve a estar muy presente y en la que también habrá lugar para el amor, la extorsión, el engaño. Dos investigaciones que nos mueven entre presente y pasado. La tensión va creciendo por momentos, cada capítulo nos deja con la miel en los labios y la promesa de un nuevo descubrimiento; pero los dos hilos temporales son alternos y para continuar con el final de un capítulo tendremos que superar el siguiente. Así, llegará un momento en que es imposible deja de leer, de hacer cábalas, de descartar y de sumar sospechosos.  

La desaparición de Stephanie Mailer ha resultado ser una estupenda lectura con la que me fidelizo con este autor. Unos personajes potentes y llenos de aristas. Una trama tan perfectamente trazada que se convierte en un auténtico reto para el lector, va creciendo en tensión hasta cotas insospechadas, nos mantiene en vilo hasta las últimas páginas y nos sorprende con su desenlace. Pocos como Dicker son capaces de hacer que seiscientas páginas vuelen en tus manos y te dejen con ganas de más.

La novia gitana - Carmen Mola

14/6/18


«En Madrid se mata poco», le decía al joven subinspector Ángel Zárate su mentor en la policía; «pero cuando se mata, no tiene nada que envidiarle a ninguna ciudad del mundo», podría añadir la inspectora Elena Blanco, jefa de la Brigada de Análisis de Casos, un departamento creado para resolver los crímenes más complicados y abyectos. 

Susana Macaya, de padre gitano pero educada como paya, desaparece tras su fiesta de despedida de soltera. El cadáver es encontrado dos días después en la Quinta de Vista Alegre del madrileño barrio de Carabanchel. Podría tratarse de un asesinato más, si no fuera por el hecho de que la víctima ha sido torturada siguiendo un ritual insólito y atroz, y de que su hermana Lara sufrió idéntica suerte siete años atrás, también en vísperas de su boda. El asesino de Lara cumple condena desde entonces, por lo que solo caben dos posibilidades: o alguien ha imitado sus métodos para matar a la hermana pequeña, o hay un inocente encarcelado. 

Por eso el comisario Rentero ha decidido apartar a Zárate del caso y encargárselo a la veterana Blanco, una mujer peculiar y solitaria, amante de la grappa, el karaoke, los coches de coleccionista y las relaciones sexuales en todoterrenos. Una policía vulnerable, que se mantiene en el cuerpo para no olvidar que en su vida existe un caso pendiente, que no ha podido cerrar. 

Investigar a una persona implica conocerla, descubrir sus secretos y contradicciones, su historia. En el caso de Lara y Susana, Elena Blanco debe asomarse a la vida de unos gitanos que han renunciado a sus costumbres para integrarse en la sociedad y a la de otros que no se lo perdonan, y levantar cada velo para descubrir quién pudo vengarse con tanta saña de ambas novias gitanas.

MIS IMPRESIONES


Miedo me dan a veces esas novelas que van de boca en boca generando altas expectativas. Cuando te viene la recomendación de alguien de fiar, la cosa cambia mucho y pocas dudas  caben a la hora de decidir. Poco he tardado yo en hacerlo,  disfrutarla e unirme a la multitud de lectores convencidos e impactados con esta historia. Esta es una de esas reseñas que se sirven recién salidas del horno. Ha sido terminar y escribir. 

Una joven mestiza (de padre gitano y madre paya) desaparece  tras celebrar su despedida de soltera en compañía de unas amigas. Su cadáver es hallado en los jardines de  la Finca de Vista Alegre dos días después. Aunque Ángel Zárate, oficial de la comisaría de Carabanchel, a la que por la localización corresponde el caso, se persona en el lugar para investigar lo sucedido, rápidamente será relegado a un segundo lugar. Será la BAC (La Brigada de Análisis de Casos), un equipo policial considerado la élite dentro del cuerpo y cuyo cometido es la resolución de los expedientes especialmente complejos, la encargada de una investigación que ya desde su inicio se antoja complicada. Al frente de ella se encuentra Elena Blanco.

Susana ha sido asesinada de una forma escalofriante y a la vez poco común. Lo más grave del asunto es que siete años atrás, Lara Macaya, la hermana de Susana, fue asesinada siguiendo el mismo “modus operandi”,  también cuando estaba a punto de casarse. Pero ahora el asesino de Lara, Miguel Vistas, está entre rejas. Por eso está la BAC allí. Porque no tienen ni idea de quién ha podido perpetrar este horrendo crimen si Miguel Vistas está encarcelado. ¿Un imitador? ¿O el verdadero asesino está libre y se encarceló a un inocente? ¿Tiene algo que ver la etnia de la víctima y el hecho de que fuese a casarse con un payo?

A todas estas preguntas va a tratar de dar respuesta la BAC, que cuenta con un equipo altamente cualificado al que Zárate,  que no se da por vencido fácilmente y harto de sus labores administrativas en Carabanchel, echará una mano tras el beneplácito de la inspectora Elena Blanco. Con ellos nos vamos  adentrar de lleno en una investigación muy rigurosa, que no tiene tregua y  a través de la cual vamos a ir conociendo muy de cerca a cada uno de los miembros de este equipo que, aunque no cuenta con demasiadas personas, están concienciados de ir todos a una  para sortear  todos los escollos que encuentren en el camino.

Rentero es el comisario, un hombre altivo,  amante del lujo y que confía plenamente en Elena Blanco, su mano derecha,  para dirigir al grupo. Eso sí, necesita resultados rápidos porque cuando la prensa le pisa los talones se pone muy nervioso. Elena será sin duda la  joya de la corona; una mujer muy capaz, estrictamente rigurosa con sus métodos de trabajo, bastante independiente en la toma de decisiones, pero que arrastra una tragedia personal importante que la hace abusar con más frecuencia de la que debiera de la grappa, un aguardiente de orujo en el que ahoga sus penas.  Todo lo que existe tras ella lo iremos conociendo de forma dosificada, de manera que podamos llegara entender un poco mejor su complejo carácter. Y esa subtrama personal será un aliciente más en el frenesí por saber algo más de la historia.  Mariajo es otra de las piedras angulares del equipo, una hacker informática de lo más atípica que facilitará mucho el trabajo de sus compañeros y cuya caracterización a mí me ha arrancado la sonrisa al imaginarla. Orduño y Chesca, los más jóvenes e impulsivos.  

Entrar en las primeras páginas de la historia y quedar atrapados con ella es todo en uno. Y es que a lo largo del año, tras muchas lecturas, normalmente tenemos la suerte de llegar a sentir ese sinvivir una vez; acaso dos. La trama es de lo más interesante. La tensión máxima, y sube hasta cotas insospechadas. Alicientes no le faltan: el equipo va a una; Elena tiene un misterioso pasado que la atormenta y que queremos desentrañar;  el método empleado con las víctimas es espeluznante; el sospechoso está encarcelado...

Un narrador omnisciente nos irá mostrando diferentes ángulos, haciéndonos sospechar y dudar de uno y otro; permitiendo una amplia perspectiva. Una prosa sencilla y fluida, un ritmo tremendamente ágil, un estilo directo y esa narración en presente que provoca una sensación de inmediatez nos impulsa  a seguir y seguir leyendo con auténtico frenesí para saber más, para buscar los porqués hasta llegar al desenlace. Dos días me ha durado. Dicen que no se puede. Yo digo que lo importante son las ganas. Y una vez que tienes al lector entregado, no parará hasta cerrar el libro.

La novia gitana ha resultado ser una excelente lectura. Una trama interesantísima que te atrapa desde el primer minuto. Una  minuciosa investigación. Personajes muy potentes y de carne y hueso. De los que se rompen como el resto de los mortales y a los que nos les queda otra que seguir. Una inspectora que es todo un descubrimiento y de la que parece ser sabremos en al menos una futura entrega.  Y un desenlace en la que queda todo muy bien atado pero que te deja con ganas de mucho más. No os la perdáis.

El lápiz del carpintero - Manuel Rivas

3/5/18

Resultado de imagen de el lapiz del carpintero 20 aniversarioEn la cárcel de Santiago de Compostela, en el verano de 1936, un pintor dibuja el Pórtico de la Gloria con un lápiz de carpintero. Los rostros de los profetas y de los ancianos de la Orquesta del Apocalipsis son los de sus compañeros republicanos de presidio. Un guardián, su futuro asesino, lo observa fascinado... La historia de ese lápiz, conductor de memorias, portador de almas, continuará hasta nuestros días. 

Después de La lengua de las mariposas, Manuel Rivas retoma el hilo de la tragedia española, la guerra que estremeció al mundo y marcó la historia del siglo XX. Pero El lápiz del carpintero no es una historia más sobre la guerra. Trata de la vida de los hombres y las mujeres en el lado más salvaje de la historia. Trata de la fuerza del amor ocupando el hueco abismal de la desesperanza.

Con el lápiz del carpintero, con las manos de las lavanderas, con el dolor fantasma de los amputados, con la belleza tísica de los enfermos... va tejiéndose la red de la realidad inteligente. Aquí el lenguaje se confunde con el aliento de la vida, con el código morse de las vísceras. Una novela escrita desde hoy y para siempre.

MIS IMPRESIONES


Hay títulos que sobrevuelan a nuestro alrededor y en los que estamos seguros nos sumergiremos tarde o temprano. La celebración del 20 aniversario de El lápiz del carpintero y la reedición de Alfaguara fueron el empujoncito que necesitaba para decidirme por ella. Os cuento mis impresiones. 

Aunque la sinopsis de la novela nos habla de un pintor republicano que, con un lápiz de carpintero, dibujó el Pórtico de la Gloria de la catedral de Santiago con las imágenes de sus compañeros de presidio, será el doctor Da Barca el personaje central en torno al que se articule esta novela. El pintor será uno de los muchos presidiarios que compartieron con el doctor momentos terribles entre los muros de la cárcel de Santiago. 

La historia se inicia cuando un periodista llega dispuesto a entrevistar a Daniel Da Barca. Este médico fue uno de los muchos republicanos recluidos en la Falcona, la cárcel de Santiago de Compostela, allá por 1936. Conoceremos su historia a través de otro hilo argumental que nos traslada a un prostíbulo en el que Herbal, actualmente empleado del local y antiguo guardia de la prisión en la que se encontraba el doctor Da Barca, le contará a una de las prostitutas recién llegadas, cómo conoció él al doctor y a un pintor, que dibujaba con un lápiz de carpintero. Un pintor del que a la postre sería asesino y que se convertirá en una figura muy influyente en la vida del guardia, algo así como la voz de su conciencia, dirigiendo en ocasiones sus actos. 

Tras los pasos del buen doctor irá siempre Herbal, un personaje con una psicología compleja que llega a convertirse en la figura antagonista a Daniel. Herbal es un personaje muy trabajado, tan o más potente que el propio doctor da Barca pero que despertará pocas simpatías en el lector. Un hombre que llegó a albergar sentimientos contradictorios hacia la figura del buen doctor, admirándolo, odiándolo y envidiándolo a partes iguales, en especial por su historia de amor con Maria Mallo. 

La historia de Daniel nos llevará por diferentes cárceles gallegas. Allí, él y sus compañeros de presidio pasarían infinidad de penalidades. La mayoría no saldría de allí. Él tendrá más suerte. Mucha. Pero también una voluntad inquebrantable en la defensa de sus principios y un amor que le dará fuerzas para continuar su lucha. De las condiciones de vida en las cárceles, la unión que se genera entre compañeros de adversidades pese a sus diferentes ideologías, los paseillos, los pelotones de fusilamiento, el amor como inyector de esperanza cuando todo está perdido, el dolor y  los celos nos hablará Manuel Rivas en una historia durísima que, desconcierta inicialmente al lector, y en mi caso exigió una relectura atenta del comienzo para ubicarme en la historia. Rivas expone sin adornar. No busca la lágrima fácil pero tampoco restará un ápice de crudeza a un relato, que en ocasiones más que saberse, se intuye. 

El lápiz del carpintero es una novela de esas en las que menos es más. Un relato doloroso que no me atrevería a recomendar a la ligera, en la que me faltó un poco más de esa historia de amor de la que nos habla en la sinopsis y que nos muestra, con el telón de fondo de uno de los episodios más negros de la historia de España, la forma en que diferentes personas se enfrentaron a esta barbarie.
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