Laura Schrader despierta rodeada de sirenas de ambulancia completamente perturbada y herida. Está embarazada, y acaba de sufrir un accidente cuando circulaba por una carretera montañosa entre la niebla y la lluvia. En el maletero del coche, la policía descubre el cadáver de una niña con evidentes signos de violencia y ninguna pista coherente. No hay ni rastro del extraño que la socorrió y avisó a emergencias, la aldea cercana parece desierta y la historia que Laura cuenta suena increíble. El psiquiatra Robert Winter se hará cargo del caso dispuesto a descubrir qué hay de verdad en su desconcertante relato y tras su mirada de desconfianza y terror. Algo está sucediendo en la larga y oscura noche, bajo un cielo negro lleno de odio y solo si confía en esta mujer, podrá averiguarlo. MIS IMPRESIONES
Phobia fue mi primera novela de Wulf Dorn y me convenció
tanto que me lancé de cabeza por La psiquiatra, una historia si cabe, mejor que la anterior. Con estos antecedentes, tenía claro que Los
herederos sería una de mis próximas lecturas. Os hablo de ella.
Una noche, en medio de una terrible tormenta, mientras el
doctor Patrick Landers conduce en su coche a toda prisa por una carretera de
alta montaña con un destino en principio desconocido para el lector un coche
siniestrado le hace detenerse. Tras dar la voz de alarma a la policía,
inspeccionará el vehículo. Lo que encontrará en el maletero del coche le
horrorizará por completo y correrá a pedir explicaciones a una conductora
aturdida, que poco después reconoce. A pesar de la advertencia de la chica,
decide continuar su camino a toda velocidad perdiéndose ahí su pista junto con
la de todos los habitantes de un pueblo.
Será el interrogatorio de Laura Shrader, la conductora,
excuñada de Landers y única testigo del extraño suceso que ha acabado con la
vida de una persona y la desaparición de los ciento setenta y tres habitantes
de una pequeña población de alta montaña, la columna vertebral de una increíble
historia sobre la que detective Bennell, con la asistencia del psiquiatra
Robert Winter, tratará de arrojar alguna luz, intentando poner un punto de cordura a lo que parece ser el relato de una mente perturbada.
Inquietante podría ser una palabra para definir el aura que
planea alrededor de toda la trama. La oscuridad se cierne sobre una población, la tormenta es la compañera perfecta para crear una atmósfera tenebrosa y llena de tensión, donde lo peor puede estar acechando entre sombras. Junto al relato, en primera persona, de
Laura Schrader, que nos servirá para ir encaminando el interrogatorio y avanzar
con la investigación policial, se alternarán ciertos capítulos del pasado de la
protagonista y otros que, rompiendo el hilo cronológico de la historia nos
llevan a diferentes puntos del mundo: Camboya, Irak, Ucrania, Arizona o Ghana.
Allí, una serie de niños están viviendo unas experiencias realmente
estremecedoras. Son historias aisladas, inconexas entre sí y con la trama principal, pero
que sacuden con fuerza y no engarzarán con la
trama principal hasta los últimos capítulos.
Aunque a Wulf Dorn lo he conocido con dos novelas que
podrían encuadrarse como thrillers psicológicos, en esta ocasión la novela nos
adentra en una historia que, aun con rasgos distintivos del autor (una prosa
sencilla, una narración fluida y muy ágil, capítulos cortos y un omnipresente psiquiatra escudriñando el lado oscuro de la mente), se mueve por senderos
algo diferentes y mucho más cercanos al terror, incluso me atrevería a decir que roza, al menos insinúa lo sobrenatural. Y
quizá este haya sido uno de los escollos que yo he tenido a la hora de meterme de
lleno en la novela: mi poca atracción por ambos géneros y mis prejuicios a la
hora de animarme con ellos. En cualquier caso, y aunque tengo que reconocer que la historia queda bien atada, creo que en lo que se refiere a personajes se queda un poco corta y falta de profundidad.
Los herederos, desde mi punto de vista, es una novela
entretenida, con ciertos tintes de novela de terror. Una historia ágil y fluida, bien planteada y que considero queda adecuadamente resuelta en la que, sin embargo, yo no he encontrado al autor que esperaba y que tan
buenos momentos del mejor thriller psicológico me ha deparado en anteriores
ocasiones.
