Bookeando

con MªÁngeles

Los viejos creyentes - Vasili Peskov

7/4/21

 
En Los viejos creyentes, Peskov narra la lucha épica de los Lykov contra una naturaleza salvaje e indomable, al tiempo que rinde homenaje a un hábitat natural que pronto podría dejar de existir.

A finales de los años setenta, un piloto ruso que sobrevolaba un tramo remoto de la taiga siberiana descubrió, en medio de una escarpada zona boscosa, una cabaña. Poco después, un grupo de científicos se lanzó en paracaídas sobre el terreno para advertir con estupor que en la primitiva choza de madera habitaba una familia, los Lykov, pertenecientes a la secta de los viejos creyentes, cuya vestimenta, noción de la vida y lenguaje se habían congelado en el siglo XVII, en tiempos del zar Pedro el Grande. Para cuando Vasili Peskov, prestigioso periodista del Pravda, conoció esta historia, no habían contactado con nadie en casi cincuenta años, rezaban diez horas al día, no habían probado la sal y no podían siquiera concebir que el hombre hubiera pisado la Luna. El único miembro que quedaba tras la muerte de sus padres y de sus hermanos era Agafia: la hija más joven de la familia.

FICHA DEL LIBRO
 

MIS IMPRESIONES


En un momento donde lo que está de moda es publicar en Instagram y todo el paripé de las fotitos de ensueño, sigo convencida de que el primer día que pisé un blog literario mi vida cambió. Y si no hubiera sido por Norah de En el rincón de una cantina yo no habría llegado a esta historia que hoy os voy a recomendar.


En el año 1978, mientras unos geólogos se desplazan a explorar un yacimiento de hierro descubierto, a orillas de río Abakán, en la taiga siberiana, los pilotos que sobrevuelan la zona descubren algo insólito: en medio una zona boscosa prácticamente inaccesible hay un huerto. Ante la imposibilidad de descender en helicóptero sobre la zona y tras arrojarse en paracaídas, encuentran en una pequeña isba al cabeza de familia de los Likov y a sus dos hijas, dos mujeres con un dialecto casi ininteligible. Junto a otros dos hijos varones, formaban una familia de cristianos ortodoxos radicales, llamados viejos creyentes que allá por los años treinta, deciden aislarse del mundo y vivir conforme a su fe en aquel recóndito lugar


Para entender su fe hay que remontarse al siglo XVII cuando, tras la reforma de Nikon, se produjo una escisión en la iglesia ortodoxa. Estos, los llamados viejos creyentes, eran parte de la rama más radical y fueron perseguidos, tanto por los zares como por Stalin. La mayoría buscó su retiro en las montañas, pero en comunidad. El caso de los Likov es el más extremo.


Con el núcleo más cercano de población a 250 kilómetros y como única vía de desplazamiento el curso de un río lleno de rápidos, es fácil sentir el aislamiento de la familia en un lugar donde la nieve lo cubre todo entre los meses de septiembre y abril y hace que el relato se torne por momentos desolador. La ambientación es brutal, la lucha del hombre contra una naturaleza indómita e inclemente. En estas circunstancias, nada sabían los Likov del mundo más allá de la taiga: ni de la muerte de Stalin, ni de la Segunda Guerra Mundial o que el hombre hubiese llegado a la luna; de lo que sí sabían era de cómo subsistir en las condiciones más adversas que el hombre pueda enfrentar. Vestidos con ropas de cáñamo hiladas a mano, con abrigos forrados de yerba, alimentados a base de patatas y piñones, y haciendo uso de la corteza de abedul tanto para menaje de cocina como para la conservación de los alimentos, lograron sobrevivir de manera autosuficiente durante casi cinco décadas.


Cuando la noticia del hallazgo llega a Vasili Peskov, un reputado periodista de la Pravda, este no duda en desplazarse a la zona para conocer a esta curiosa familia. Este libro es el fiel testimonio de los encuentros que a lo largo de más de una década mantuvo con la familia. A través de ellos, conoceremos de manera fidedigna no solo de las creencias de los Likov sino también de cómo, a través de tímidos acercamientos iniciales, y siempre desde el respeto más absoluto, tanto por parte del periodista como del responsable de los geólogos se llegó a establecer una estrecha amistad entre ellos. Su forma de entender la vida, la entrega más absoluta a su fe, ese ver el mundo desde los ojos de alguien que no han tenido contacto en su vida más que con los suyos...Un relato absolutamente fascinante y estremecedor sobre el poder de una fe inquebrantable, que involucra por completo a ese lector curioso, que va sin prisas y es capaz de dedicar toda su atención a una historia que se quedará para en su memoria. Imposible no encariñarse con algunos de los protagonistas, con su inocencia, su tesón o incluso temer lo peor para ellos en otras muchas ocasiones. 

 

Os podría contar mil y una curiosidades, pero creo que este libro es una de esas perlas preciosas que uno debe molestare en descubrir por sí mismo. A cambio de un poco de paciencia y atención recibiremos el mejor de los regalos: una historia realmente inolvidable en una edición que es una auténtica delicia. Yo no lo dudaría ni un segundo, no os la perdáis.  


16 comentarios:

  1. Hola, Mª Ángeles. Anotada queda este lectura y me alegró muchísimo que la hayas disfrutado tanto.

    Besos y felices lecturas.

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  2. Ya me llamó la atención cuando leí la reseña de Norah, veo que a ti también. Es una historia muy curiosa. Me alegra que te haya gustado.
    Besos

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  3. Parece una lectura de los más sorprendente. Reconozco haber visto el título y no haberle prestado demasiada atención, pero ahora has despertado mi curiosidad. Saludos

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  4. Hola,
    yo también lo descubrí por Norah y gracias a ti voy a tener ocasión de leerlo, cosa que ya estaba deseando y que después de leerte, deseo más.
    Un beso

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  5. Pues la verdad es que tal y como lo cuentas dan ganas de ir corriendo a comprarlo... lo tendré muy en cuenta...
    Un besazo

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  6. No me habría detenido jamás en este libro, pero me gusta lo que nos cuentas. Tomo nota.
    Besos.

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  7. Pues tomo nota, amiga mía, porque tú siempre demuestras buen juicio y éste parece que te ha gustado bastante. Gracias por tu reseña.
    Un beso

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  8. Pues me has convencido por completo. Tengo que leer este libro.
    Besotes!!!

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  9. Ay, qué bien. Me ha encantado la reseña. Qué guay. Yo también descubro muchas cosas en los blogs que de otra forma se me pasarían.
    Esta historia es fascinante. Por todo, por la parte de supervivencia y de su forma de vivir como por la amistad con el periodista, no pensé que se lo iban a poner fácil. También es cierto que él muestra un respeto absoluto y no los juzga. Para mí el personaje más entrañable de todos es el de la hija. Pero vaya, que todos tienen cosas que aportar.
    Cómo me alegro de que hayas disfrutado de esta historia.
    Besos

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  10. Es un libro que me hubiese pasado totalmente desapercibido si no hubiese sido por Norah y por tí. Habrá que tenerlo muy en cuenta, ¿no?
    Besos

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  11. No suena mal lo que cuentas pero en estos momentos no estoy yo para mucha paciencia. Besos.

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  12. Hola, pues desconocía totalmente la existencia de este libro, pero tras tu reseña me lo llevo sin dudar. Besinos.

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  13. Leí la reseña de Norah y, aunque me llamó la atención, le comenté que la ambientación en Siberia me resulta muy agobiante. Hay lugares como Siberia o Islandia que me producen una cierta claustrofobia, pero tras leer tu reseña y de nuevo la suya, me van entrando tentaciones.
    Un beso.

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  14. Hola.
    Este libro lo voy a dejar pasar, no me llama mucho y ademas tengo demasiados pendientes y quiero centrarme en ellos. Gracias por la reseña.
    Nos leemos.

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  15. En la reunión de la semana pasada del club de lecturas en el que participo estuvo una compañera hablando precisamente de este libro y nos lo recomendó, desde entonces lo tengo anotado y con tu reseña escala puestos. Besos

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  16. Tratándose de Impedimenta, es difícil decir que no. Hace mucho que no me asomo a un título de la editorial. Este tiene una pinta magnífica, aunque lo de la paciencia.... Besos bonita.

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