Bookeando

con MªÁngeles

Ataduras - Domenico Starnone

19/6/18

Como muchos matrimonios, el de Vanda y Aldo se ha visto sometido a la tensión, al desgaste de la rutina y aún más, a la infidelidad, pero ha sobrevivido intacto. O eso parece. Porque si se mira con detenimiento, las grietas son evidentes, como las de un jarrón resquebrajado que pudiera romperse al menor contacto. 

¿Qué estamos dispuestos a sacrificar con tal de no sentirnos atrapados? ¿Y qué perdemos cuando decidimos volver sobre nuestros pasos? ¿Cuáles son las consecuencias ineludibles de nuestros actos, para nosotros y nuestros hijos? ¿En qué consisten nuestras ataduras? El ganador del Premio Strega, Domenico Starnone, nos ofrece una historia emocionante y profunda: el relato de una fuga y de un falso retorno.

MIS IMPRESIONES


De un tiempo a esta parte, entre novela negra y thriller, cada vez disfruto más de las historias intimistas. El tema de las relaciones personales siempre me resulta interesante. Es por eso por lo que cuando Lumen publicó esta novela  con ese título tan demoledor me sentí inmediatamente atraída por ella.

Vanda y Aldo llevan doce años casados y son padres de dos niños de nueve y cinco años. Su relación está desgastada y llena de rutinas en la que ella coordina prácticamente todo y él se deja hacer. Les conocemos a través de unas cartas que Vanda escribe a Aldo  cuando él se ha marchado de  casa. Ella le exige una explicación. Sabe que está con Lidia, una joven de diecinueve años con la que le ha sido infiel. Aldo, a pesar de sus treinta y cuatro años, actúa como un irresponsable. Dice verdades a medias: que no quiere hacer daño a su familia como su padre se lo hiciera a él en el pasado, que quiere estar con Lidia, dejar su relación con Vanda pero seguir viendo a sus hijos. Sin embargo, actúa como si fuese un adolescente, desentendiéndose por completo de los problemas de la familia y dejando a su esposa toda la responsabilidad.

Me pones el ejemplo de las escaleras. ¿Sabes -dices- cuando subes las escaleras? Los pies van uno detrás del otro como hemos aprendido de niños. Pero la alegría de los primeros pasos se ha perdido. Al crecer nos amoldamos a la marcha de nuestro padres, de nuestros hermanos mayores, de las personas a las que estamos unidos. Ahora las piernas suben según costumbres adquiridas. Y la tensión, la emoción, la felicidad del paso se han perdido, igual que la singularidad de la marcha. Nos movemos creyendo que el movimiento de las piernas nos pertenece, pero no es así, junto con nosotros sube esos peldaños una pequeña multitud a la que nos hemos adecuado, la seguridad de las piernas solo es el resultado de nuestro conformismo. O cambiamos el paso -concluyes- y recuperamos la alegría del comienzo o nos condenamos a la normalidad más gris.

Vanda le presiona, le reprocha, le amenaza y él termina por desaparecer de su vida, por olvidar sus obligaciones como padre y vivir su aventura como si careciera de familia. Pero, curiosamente, después de un tiempo vuelve con Vanda.

Ataduras es una novela intimista plantea la dificultad de las relaciones matrimoniales y los lazos familiares. Lo hace a través de la relación de un matrimonio napolitano. Una novela en apariencia sencilla, de fácil lectura, pero que deja un profundo calado en el lector y le plantea múltiples reflexiones.

Desde mi punto de vista, la estructura de la que ha dotado el autor a la historia es todo un acierto porque consigue desconcertarlo por completo y mantenerlo pegado a las páginas de principio a fin. Dividida en tres grandes bloques: Libro primero, Libro segundo y Libro tercero, conoceremos la historia de Aldo y Vanda desde tres puntos de vista diferentes: el de cada uno de los cónyuges y el de los hijos.  En el Libro primero será Vanda, una mujer destrozada por la infidelidad y el abandono de su marido, la que en primera persona, y a través de unas cartas llenas de reproches que dirige a su marido, nos muestre la situación. En el Libro segundo, será Aldo, treinta años después, a su regreso de unas vacaciones y tras un incidente, el que eche la vista atrás para analizar la que ha sido su vida en pareja durante todos estos años.  Finalmente, el Libro tercero nos da a conocer cómo los hijos de la pareja, ahora ya adultos, han vivido la relación entre sus padres.

Ataduras es una de estas historias breves pero intensas. Incisiva. Y en la que casi es mejor ir a ciegas. Un altercado en la vivienda a la vuelta de unas vacaciones será la excusa con la que Starnone explore en el pasado de una pareja fracturada que trata de recomponer su vida matrimonial, en sus anhelos, sus frustraciones, en la esencia de cada uno en una edad en la que ya no valen los engaños ni los arrepentimientos. Conocemos a todos los afectados. Cada cual lleva su parte de razón, pero la historia nos lleva mucho más allá y nos obliga a reflexionar sobre las consecuencias de nuestros actos, las responsabilidades y las “ataduras”. ¿Hay que mantener necesariamente una relación cuando lo pilares que la sustentaban están destruidos? ¿Existe algún derecho frente a la pareja por los años de dedicación? Es lícito volver a enamorarse, pero, ¿qué pasa con nuestros hijos mientras tanto? ¿Debemos renunciar a nuestros sueños únicamente por los lazos familiares? ¡Qué misterio hay detrás de cada pareja! Un mundo por descubrir que Starnone disecciona sin piedad para impactar al lector. No os la perdáis.

Esta semana leo #22-2018

18/6/18

Comienza una nueva semana repleta de planes en la que por fin podré disfrutar de la tan esperada jornada intensiva y la piscina. Por estas latitudes ya estamos metidos de lleno en la temporada playera así que espero poder disfrutar del combinado lectura-hamaca. 

Mañana sale a la venta El cuarto mono de J. D. Barker, un thriller con un pinta estupenda del que he tenido la suerte de recibir una edición no venal y que comienzo con altas expectativas. Lo simultanearé con mi aportación al mes de la novela histórica organizado por Laky de Libros que hay que leer y mi elección es El sueño de Creta, la última novela de José Vicente Alfaro, un autor que nos suele ofrecer novelas muy instructivas. 


Sorteos

Os recuerdo que hay un sorteo activo en el blog y es la última semana para participar. El libro en cuestión es Las largas sombras de Elia Barceló. Os dejo la reseña y las bases.

 

Ángela León de Polvo de libros tiene un sorteo activo con un libro que os recomiendo también sin reservas: El bosque sabe tu nombre de Alaitz Leceaga. Bases 


Adivina quién lee, El templo de la lectura y Libros que hay que leer organizan un sorteo + lectura conjunta de El chico que nunca llamó. Bases


Y, vosotros, ¿qué leéis?
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...