Las reseñas negativas nos cuestan siempre un horror, les damos de lado y, en mi caso, a veces incluso las dejo pasar. Hoy os traigo una historia que no me ha convencido a pesar de tener una sinopsis que me pareció de lo más atrayente.
Gracias a Suma de letras y a los blogs organizadores de la lectura conjunta por el envío del ejemplar.
Gracias a Suma de letras y a los blogs organizadores de la lectura conjunta por el envío del ejemplar.
Título: En la piscina vacía
Autor: Félix Sabroso
Editorial: Suma de letras
Páginas: 192
ISBN: 978848365763
Precio: 16,90 euros
Un thriller psicológico, una profunda revisión de los sentimientos más repulsivos y nobles del ser humano a través de un protagonista inolvidable, un Raskolnikov del siglo XXI.La culpa se mueve entre el remordimiento y la expiación, bordeando piscinas vacías.Un conocido escritor que está pasando por una época de sequía cre ativa asiste a una fiesta en casa de su editora y atropella por accidente al joven con el que ha acudido. A partir de ese momento comienza un juego en el que la experiencia y la imaginación del protagonista se solaparán confundiendo sus límites. Una lucha entre el instinto de supervivencia de un hombre que quiere olvidar y el poder de la culpabilidad que lo corroe.
El director de cine Félix Sabroso elabora un thriller psicológico que esconde una realidad distorsionada, caleidoscópica, que mantiene al lector expectante hasta el final.
«No fue difícil entrar al recinto a través de la portezuela de la verja. No imaginé fantasmagoría pasada; ni niños, ni agua, ni chapoteo, ni felicidad de otros. Acepté el paso del tiempo y me quedé con lo que veía. Tampoco me resultó complicado acceder al interior de la piscina por la crujiente y desdentada escalerilla del lado que menos cubría. Una vez dentro, caminé de un lado a otro. Varias veces. Tres largos. A ratos mirando hacia el interior, la desconchada línea negra sobre fondo a veces azul y otras gris, otros hacia arriba, al cielo, también cemento y ventisca. Una y otra vez. De un lado a otro.»Nado en piscinas vacías.»
Félix Sabroso Cruz (Las Palmas de Gran Canaria, 1968) es director y guionista. Tiene un amplio historial como cineasta y también ha trabajado en televisión. Ha dirigido películas como Fea, Perdona bonita pero Lucas me quería a mí, Descongélate, Chuecatown, Los años desnudos o La isla interior.
Mis impresiones
Cuando supe de la lectura conjunta que se había organizado para esta novela inmediatamente me
sentí atraída y es que los thriller son una de mis lecturas preferidas y éste tenía una pinta estupenda. A veces, las expectativas las ponemos muy altas y a medida que nos adentramos en las historias éstas se desinflan. Sin embargo, lo que me ha ocurrido con esta novela es algo muy diferente y es que no se trata de que no haya llegado a las expectativas. Tampoco puedo decir que su prosa haya sido el motivo que me haya impedido disfrutarla. El tema es que no he llegado a entender el fondo de la historia, si es que hay un fondo. Entiendo que cada autor tiene un estilo muy diferente y puedo empatizar más o menos con su forma de expresarse pero, al margen de que la prosa sea un poco enrevesada y eso pueda suponer alguna dificultad en el avance de la lectura, lo que prima aquí es que después de terminar un libro, normalmente, cada cual interpreta el mensaje que nos han tratado de transmitir y sobre el que pueden existir infinidad de matices según el lector. En este caso, y que vaya por delante que esto no es más que una impresión personal y, por tanto, absolutamente subjetiva, no tengo la sensación de haberme adentrado en ninguna historia porque, aunque se parte de un planteamiento interesante y que podía haber dado mucho juego, la novela no nos muestra más que un delirio que se convierte en un bucle en la cabeza de nuestro protagonista.
Víctor es un escritor en horas bajas. Tras más de dos años inactivo no consigue enfrentarse al folio en blanco y su editora, Adriana, no cesa de presionarle. Con ocasión de su cumpleaños, Adriana celebra en su casa una gran fiesta a la que Víctor acude acompañado de un misterioso amigo. Al final de la velada, ambos ya pasados de copas protagonizan algún que otro altercado con el resto de los invitados. Tras marcharse precipitadamente de la fiesta, y mientras trata de recoger su coche del parking, Víctor atropella sin darse cuenta a su amigo con la trasera del coche. Cuando se da cuenta de lo ocurrido, decide huir y dejar el cadáver en el lugar del accidente. A partir de ese momento el remordimiento y la culpa se instalan en él y no puede desprenderse de ellos.
Félix Sabroso nos adentra con su historia en el complejo laberinto de la mente humana. Aunque con un buen punto de partida, nos encontramos una historia en la que no he conseguido entrar lo más mínimo y en la que incluso me ha resultado complicado discernir entre lo que era y no era real.
Narrada en primera persona y con Víctor como personaje principal que nos narra su propia aventura, la novela está estructurada en cuarenta capítulos cortos y con una impresión en letra amplia y clara que facilita la lectura.
En resumen, en este caso la historia no me ha convencido lo más mínimo. Ni he conseguido empatizar con el personaje, ni entrar en la trama ni entiendo a día de hoy lo que el autor quería contarnos. Puede que vosotros encontréis en ella una lectura muy diferente a la que yo he experimentado.


