Hoy os traigo la segunda entrega de la saga policíaca protagonizada por las subinspectoras Vázquez y Santana. Si ya me convenció su primera novela, ésta la ha superado con creces. Si queréis una historia trepidante con unos personajes fuertes y bien construidos no dejéis de leerla. No es una novela policíaca más. No os defraudará.
Título: Contra las cuerdas
Autor: Susana Hernández
Nº de páginas: 288
Editorial: Alrevés
ISBN: 9788415098645
Precio: 17 euros
Sinopsis
Contra las cuerdas es una nueva entrega de la serie iniciada con Curvas peligrosas (Odisea Editorial 2010) y protagonizada por las subinspectoras Rebeca Santana y Miriam Vázquez.Santana y Vázquez se enfrentan a un violador y asesino en serie que actúa en la Costa Dorada y la ciudad de Barcelona. La sexta víctima del asesino es alguien del entorno más cercano de Santana.La complejidad del caso, sus implicaciones emocionales y la carrera desesperada por salvar a una persona querida no son los únicos obstáculos que deberá sortear la subinspectora. Conflictos sentimentales, un misterioso acosador y un giro inesperado en la complicada relación con su madre, acorralarán a Santana contra las cuerdas.Humor, acción, misterio y peripecias personales de las protagonistas, forman el fresco de esta nueva entrega.
Susana Hernández Marcet nació en Barcelona. Estudió Imagen y Sonido e Integración Social. Actualmente compagina estudios de Investigación Privada y de Psicología en la Universidad de Barcelona. Ha colaborado en varios medios de comunicación escritos, ejerciendo como crítico musical y redactora de deportes, así como en medios radiofónicos. Entre 1995 y 2007 trabajó como locutora en Radio Canet.
Ha publicado la novelas: La Casa Roja (Premio Ciudad de Sant Adrián 2005), La puta que leía a Jack Kerouac (2007) y Curvas Peligrosas(2010) y el libro de relatos Enamórate (2012) junto a otros autores. Contra las cuerdas (2012), segunda novela de la serie de las
subinspectoras Santana y Vázquez que se inició con Curvas peligrosas. Su última novela es Cuentas pendientes (2015) con la que cierra la trilogía.
Mis impresiones
Fue tan buena mi impresión de la primera entrega, de la aventuras protagonizadas por las subinspectoras Vázquez y Santana, que estaba deseando sumergirme en ésta. En esta ocasión, la historia mejora muchísimo, una circunstancia que no dejo de resaltar porque, si la primera me pareció fabulosa, ésta es de nota. Literalmente la devoras.
Vamos a encontrarnos a nuestras protagonistas un año y medio después de conocerse. Las aguas han vuelto a su cauce y, tras esas tensiones iniciales entre ellas, sus movimientos están totalmente acompasados formando un equipo de primera.
La novela comienza a mitad de la investigación. Rebeca recibe una llamada en la que le comunican que "el violador del cuchillo" tiene una nueva víctima. En este caso, alguien a quien ella conoce muy bien. ¿Quién podrá ser? A partir de aquí vamos a retroceder en el tiempo hasta situarnos quince días antes de esta llamada e iremos avanzando capítulos en los que asistimos a una cuenta atrás.
En esta entrega nos esperan muchas sorpresas. Miriam y Santana van a tener que dar caza a un peligroso asesino y violador que está sembrando el
pánico entre Barcelona y la Costa Dorada. Sólo su apodo ya nos provocará no pocos escalofríos. El camino no va a ser fácil ni exento de riesgos. ¿Lo lograrán?
Si hay algo por lo que me ha sorprendido y me ha enganchado mucho más esta segunda parte es por la evolución de los personajes. Susana Hernández profundiza mucho en sus sentimientos consiguiendo desnudarlas literalmente y exponerlas tal cual ellas son, sin adornos y en su esencia. Y esa esencia nos las muestra cercanas, vulnerables, humanas y eso nos va a gustar mucho.
Aunque en el terreno laboral el peso de Vázquez y Santana está muy equilibrado, en el personal la historia está mucho más dedicada a Rebeca. Tras un año de relación con la espectacular letrada surgirán los roces y la relación se va al traste. Como los problemas nunca vienen solos, además Rebeca comienza a recibir una serie de amenazas anónimas y deberá encontrarse de nuevo con su madre en unas circunstancias muy complicadas. Contra las cuerdas nos muestra a una Rebeca más madura, menos visceral y más reflexiva. Una persona que poco a poco va encontrando su lugar y cuyo carácter se va afianzando.
Vázquez también se va a abrir a nosotros y a los demás en general. Va a vivir nuevas experiencias personales necesarias para poder cerrar determinados capítulos de su vida que habían quedado en stanby. Aunque mucho más serena que en la primera entrega, no deja de ser una mujer de armas tomar y este datos nos va a hacer pasar momentos muy divertidos con esa ironía cortante que la caracteriza.
La prosa de Susana, al igual que en la anterior entrega es sencilla, cercana, sin artificios. El ritmo es frenético y la tensión no cesa de aumentar a medida que avanzamos en la historia. Los capítulos son muy cortos y te incitan a no dejarla hasta terminar con ella. Está narrada en tercera persona a través de un narrador omnisciente y alternando el avance de la investigación policial con el terreno personal de nuestras protagonistas.
En definitiva, Contra las cuerdas es una novela policíaca que te atrapará desde las primeras páginas, con unos personajes que la diferencian y nos conquistan. Es una historia de ritmo trepidante, giros inesperados y un final sorprendente. Una novela que te lees en dos sentadas y te deja muy buen sabor de boca.
Mis impresiones
Fue tan buena mi impresión de la primera entrega, de la aventuras protagonizadas por las subinspectoras Vázquez y Santana, que estaba deseando sumergirme en ésta. En esta ocasión, la historia mejora muchísimo, una circunstancia que no dejo de resaltar porque, si la primera me pareció fabulosa, ésta es de nota. Literalmente la devoras.
Vamos a encontrarnos a nuestras protagonistas un año y medio después de conocerse. Las aguas han vuelto a su cauce y, tras esas tensiones iniciales entre ellas, sus movimientos están totalmente acompasados formando un equipo de primera.
La novela comienza a mitad de la investigación. Rebeca recibe una llamada en la que le comunican que "el violador del cuchillo" tiene una nueva víctima. En este caso, alguien a quien ella conoce muy bien. ¿Quién podrá ser? A partir de aquí vamos a retroceder en el tiempo hasta situarnos quince días antes de esta llamada e iremos avanzando capítulos en los que asistimos a una cuenta atrás.
En esta entrega nos esperan muchas sorpresas. Miriam y Santana van a tener que dar caza a un peligroso asesino y violador que está sembrando el
Si hay algo por lo que me ha sorprendido y me ha enganchado mucho más esta segunda parte es por la evolución de los personajes. Susana Hernández profundiza mucho en sus sentimientos consiguiendo desnudarlas literalmente y exponerlas tal cual ellas son, sin adornos y en su esencia. Y esa esencia nos las muestra cercanas, vulnerables, humanas y eso nos va a gustar mucho.
Aunque en el terreno laboral el peso de Vázquez y Santana está muy equilibrado, en el personal la historia está mucho más dedicada a Rebeca. Tras un año de relación con la espectacular letrada surgirán los roces y la relación se va al traste. Como los problemas nunca vienen solos, además Rebeca comienza a recibir una serie de amenazas anónimas y deberá encontrarse de nuevo con su madre en unas circunstancias muy complicadas. Contra las cuerdas nos muestra a una Rebeca más madura, menos visceral y más reflexiva. Una persona que poco a poco va encontrando su lugar y cuyo carácter se va afianzando.
Vázquez también se va a abrir a nosotros y a los demás en general. Va a vivir nuevas experiencias personales necesarias para poder cerrar determinados capítulos de su vida que habían quedado en stanby. Aunque mucho más serena que en la primera entrega, no deja de ser una mujer de armas tomar y este datos nos va a hacer pasar momentos muy divertidos con esa ironía cortante que la caracteriza.
La prosa de Susana, al igual que en la anterior entrega es sencilla, cercana, sin artificios. El ritmo es frenético y la tensión no cesa de aumentar a medida que avanzamos en la historia. Los capítulos son muy cortos y te incitan a no dejarla hasta terminar con ella. Está narrada en tercera persona a través de un narrador omnisciente y alternando el avance de la investigación policial con el terreno personal de nuestras protagonistas.
En definitiva, Contra las cuerdas es una novela policíaca que te atrapará desde las primeras páginas, con unos personajes que la diferencian y nos conquistan. Es una historia de ritmo trepidante, giros inesperados y un final sorprendente. Una novela que te lees en dos sentadas y te deja muy buen sabor de boca.


