En infinidad de ocasiones, la elección de mis lecturas la hago en bases a las impresiones de otros blogueros. En el caso de esta novela, su sinopsis me atrajo poderosamente y no he pasado hasta poder leerla.
Hoy os traigo una original novela policíaca que encierra entre sus páginas mucho más que una investigación.
Título: Monstruos rotos
Autor: Lauren Beukes
Editorial: Siruela
Páginas:440
Precio: 20,86 euros
Sinopsis
«Tengo que decirlo: ¡este libro es alucinante, una fantasmagoría criminal! Esta espléndida novela es un manual para explorar la decadencia humana elevada a la enésima potencia».
James Ellroy
En Detroit, la ciudad que se ha convertido en el símbolo de la muerte del sueño americano, una ciudad embargada, desahuciada, un asesino en serie pretende redimir sus frustraciones artísticas a través del horror. La detective de homicidios Gabriella Versado ha visto muchos cadáveres a lo largo de sus ocho años de carrera, pero este es demasiado macabro incluso para los estándares de Detroit: el tronco de un niño de doce años aparece pegado a la parte trasera de un ciervo, en una suerte de fusión repulsiva. A medida que la policía va hallando cadáveres cada vez más inquietantes, surge una pregunta: ¿cómo se puede sobrevivir en esa ciudad, escombrera del sueño americano?
Monstruos rotos es un thriller que trasciende el género y que muestra ciudades rotas, sueños rotos y personas rotas que buscan recomponerse. Lauren Beukes se mueve sin esfuerzo entre los distintos submundos de la ciudad, ya sean comisarías de policía, las vidas secretas de unas adolescentes obsesionadas con internet, refugios para indigentes o los vecindarios moribundos de una ciudad renqueante, todo mientras se asoma al universo perturbadoramente hermoso y casi sobrenatural que existe en las fronteras.
Lauren Beukes (Johannesburgo, Sudáfrica, 1976) es autora de cómics, guiones y novelas, como la famosísima Las luminosas o Zoo City, galardonada con el prestigioso premio Arthur C. Clarke. Ha trabajado como periodista y presentadora de uno de los programas televisivos más importantes de Sudáfrica y ha dirigido un documental que ha cosechado diversos galardones. Actualmente vive en Ciudad del Cabo.
Nos trasladamos hasta la ciudad de Detroit para movernos entre los estratos más bajos y sumergirnos en una novela que la propia editorial cataloga de policíaca pero que encierra una feroz crítica social.
La detective Gabriela Versado, es una mujer afroamericana, divorciada que vive con su hija adolescente, Layla. Un compañero, recién ingresado en el cuerpo, ha descubierto un macabro asesinato. El cuerpo sin vida de un pequeño de doce años ha aparecido cortado por el tronco y pegado a las patas traseras de un ciervo. A partir de aquí vamos a ir conociendo con detalle todo el avance de la investigación.
La novela está dividida en diez grandes bloques, coincidiendo con diez días del mes de noviembre en que transcurre la acción y, a su vez, estos bloques están subdivididos en infinidad de capítulos con un título que nos aproxima a lo que acontecerá en él.
Monstruos rotos es una novela bastante original en cuanto a la forma de contar las cosas que tiene la autora y es que lo hace de una manera bastante cinematográfica. Va a ser un narrador omnisciente en tercera persona el que nos cuente la historia pero, con la peculiaridad de que lo hace desde la perspectiva de cada personaje. Comenzaremos conociendo a cada uno, sin conexión aparente pero con un denominador común, en su mayoría, son personas que pertenecen a los más bajos estratos sociales, con unas vidas nada fáciles. Yo las calificaría como almas atormentadas por su oscuro pasado. También se introduce en la historia, una parte sobrenatural, que no esperaba, y es lo que menos me ha gustado de la historia, sobre todo porque no he sido capaz de entender.
No existe un personaje que destaque entre los demás sino que cada uno, de una u otra manera aporta su granito de arena a la historia. Como hilo conductor de la historia tendremos a Gabriela Versado que está a cargo de la investigación. También conoceremos a Layla, su hija adolescente y a su íntima amiga Cass, dos jóvenes bastante complejas. Clayton, es un artista trastornado y del que conoceremos desde las primeras páginas que es el asesino. Jonno, un escritor frustrado que desemboca en la ciudad huyendo de su pasado. Tk un alcohólico rehabilitado que colabora en grupos de ayuda a superar esta adicción.
La autora, al margen de la investigación, nos transmite a través de sus páginas ese ambiente oscuro de Detroit, una ciudad en decadencia y único escenario de la novela. Nos mueve entre barrios obreros, edificaciones y fábricas abandonadas, casas semiderruidas…y unos personajes que intentan sacar adelante sus vidas de entre los escombros. También realiza Beukes una llamada de atención sobre los blogs y las redes sociales, en cuanto al uso que de ellas se hace.
El comienzo de la novela es muy fuerte porque nos encontramos el descubrimiento de un cadáver atrozmente mutilado, sin embargo, a partir de aquí el ritmo, a pesar de la investigación, es lento. El lector tiene que ir situándose, no es fácil porque no entiendes la conexión que puedan guardar entre ellos aunque, evidentemente, todas estas tramas acaban uniéndose. No va a ser hasta casi la mitad de la novela cuando la novela consiga atraparte e invitarte a pasar páginas para conocer el desenlace.
En resumen, Monstruos rotos no es sólo una novela más sobre un asesinato. Es una novela muy dura por la devastación que muestra y, a su vez, una historia que invita a una profunda reflexión sobre el uso de las redes sociales y las líneas que jamás deberíamos traspasar.

