
Sin mirar atrás
Autor: Mercedes Guerrero
Editorial: Debolsillo
Páginas: 448
Precio: 12,95 euros
Sinopsis
Hace tiempo que Laura y Sofía llegaron a Europa huyendo de Carlos, padre de una y exmarido de la otra, y viven atemorizadas por lo que ocurriría si las encontrara. Por ello, decidieron cambiar de vida, de mundo, de identidad. Finalmente se establecieron en Salzburgo, donde Sofía se dedica al diseño de joyas y Laura trabaja en una floristería. Parece que al fin han hallado un hogar y pueden empezar a rehacer sus vidas, pero su turbulento pasado podría estar aguardando a la vuelta de la esquina...
Cuando en las montañas nevadas cercanas aparezcan los restos de Lukas Tillman, desaparecido hace casi veinticinco años, Laura y Sofía verán cómo la seguridad que tanto les había costado alcanzar puede desvanecerse como la nieve blanca bajo el sol ardiente.
Mercedes Guerrero nació en Aguilar de la Frontera, Córdoba, en 1963. Diplomada como técnica de empresas y actividades turísticas, habla varios idiomas y durante dieciséis años ha dirigido distintas empresas relacionadas con el sector turístico. Hasta la fecha ha publicado cinco novelas: El Árbol de la Diana, La última carta, La mujer que llegó del mar, Las sombras de la memoria y Sin mirar atrás.
Mis impresiones
Partiendo de estos tres hilos la autora teje una compleja maraña llena de envidias, traiciones, secretos familiares, amor y arte; unos ingredientes ideales para lograr una lectura de las que me gustan. Es mi primer acercamiento a la prosa de Mercedes Guerrero y me ha sorprendido su forma de narrar, diría incluso que la admiro por la complejidad de la trama que ha desarrollado. Sabe mantener la tensión y dotar a la historia de giros y tensión que mantienen la atención del lector y le invitan a seguir leyendo. Sin embargo, también he encontrado en ciertos pasajes algún cúmulo de casualidades, que ha restado un poco de credibilidad a la historia y que, sin considerarlas determinantes para el disfrute de la lectura, si que creo que de haber estado un poco más trabajadas hubieran dado como resultado una novela impecable. Como digo, no tengo más referencias de sus novelas que ésta, que hoy os presento, y me ha sorprendido la capacidad de la autora para atraparme por completo con esa historia tan bien planteada que en algunos aspectos, según mi punto de vista se resuelven de forma un tanto forzada.
Sin mirar atrás se inicia en el año 2014 con la aparición de un cadáver en las inmediaciones de una estación de esquí en Austria. Tras investigar la identidad del fallecido se concluye que se trata Lukas Tillman, el heredero de un multimillonario magnate de las comunicaciones, que desapareció sin dejar rastro hace veinticinco años. Las pruebas forenses apuntan a que la causa de la muerte fue una ingesta excesiva de cocaína por vía oral aunque su entorno se niega a mantener esta hipótesis basándose en que Lukas fue siempre una persona muy sana.
En otro hilo argumental conoceremos a Laura una joven que combina el trabajo en una floristería con las clases de idiomas en una academia Su verdadera pasión es la pintura y aprovecha cada minuto libre para dar rienda suelta a su imaginación y plasmar las imágenes en su lienzo, actividad que realiza en compañía de su amigo Norman. Laura vive con su madrasta, Sofía, una mujer muy capaz que se dedica al diseño de joyas para una prestigiosa firma. Ambas viven en Salzburgo con una identidad falsa desde que hace unos meses decidieron huir de domicilio e iniciar un nuevo camino lejos. Poco a poco iremos conociendo sus motivaciones y de quien huyen.
Por último encontramos otra trama que nos traslada hasta 1982, al campo de Gibraltar, donde conoceremos a William Sandoval, un adolescente que se dedica al contrabando entre el peñón de Gibraltar y Algeciras.
Partiendo de estos tres hilos la autora teje una compleja maraña llena de envidias, traiciones, secretos familiares, amor y arte; unos ingredientes ideales para lograr una lectura de las que me gustan. Es mi primer acercamiento a la prosa de Mercedes Guerrero y me ha sorprendido su forma de narrar, diría incluso que la admiro por la complejidad de la trama que ha desarrollado. Sabe mantener la tensión y dotar a la historia de giros y tensión que mantienen la atención del lector y le invitan a seguir leyendo. Sin embargo, también he encontrado en ciertos pasajes algún cúmulo de casualidades, que ha restado un poco de credibilidad a la historia y que, sin considerarlas determinantes para el disfrute de la lectura, si que creo que de haber estado un poco más trabajadas hubieran dado como resultado una novela impecable. Como digo, no tengo más referencias de sus novelas que ésta, que hoy os presento, y me ha sorprendido la capacidad de la autora para atraparme por completo con esa historia tan bien planteada que en algunos aspectos, según mi punto de vista se resuelven de forma un tanto forzada.
La novela tiene un amplio elenco de personajes aunque para no caer en el spoiler omitiré algún nombre. Laura y su madrastra Sofía, son dos mujeres alegres y fuertes, a pesar de tener que ocultar su pasado para recuperar el pulso de sus vidas. Podría decirse que ellas son las grandes protagonistas de esta historia. Por otro lado tenemos a los miembros de la familia Tillman, que de alguna forma componen el otro lado de la trama, esa misteriosa muerte cuyas circunstancias es necesario descifrar. Y por último podríamos hablar de un personaje misterioso, un hombre sin escrúpulos, con un objetivo claro que no dudará en pasar por encima de todos aquellos que se interpongan en su camino.
Mercedes Guerrero tiene una prosa clara y cuidada. Aunque no podríamos decir que la novela tenga un ritmo trepidante, la narración es muy fluida y está cargada de diálogos y tensión narrativa suficiente como engancharte y crearte la necesidad de avanzar y desvelar los mil y un entresijos que rodean la investigación de Lukas Tillman y el pasado de Sofía y Laura.
La novela, aunque en su mayor parte se desarrolla en Salzburgo, se mueve en múltiples escenarios (Londres, Uruguay, Mallorca, Gibraltar, Marbella…) quedando todos ellos muy bien esbozados, un detalle que me hace pensar que la autora los conoce de primera mano o se ha documentado lo suficiente como para plasmarlo con tanto realismo. Hay una nota común que parecen tener las novelas de la autora y son las referencias al mundo del arte.
En resumen, Sin mirar atrás es una novela entretenida en la que encontraremos intrigas, secretos familiares, traiciones y una historia de amor.
