Yejide espera un milagro, un hijo. Es lo único que quiere su marido, lo único que quiere su suegra, y ella lo ha probado todo: duros peregrinajes, consultas médicas, plegarias a Dios. Pero cuando sus familiares se empeñan en buscar una nueva esposa, cruzan el límite de lo que Yejide es capaz de soportar. Y se verá abocada a los celos, la traición y la desesperación.
Con el telón de fondo de las revueltas sociales y políticas de los años ochenta en Nigeria, Quédate conmigo se desarrolla y resuena con las voces, los colores, las alegrías y los miedos de su entorno. Ayòbámi Adébáyò escribe una historia demoledora sobre la fragilidad del amor conyugal, la destrucción de la familia, la desdicha del dolor y los vínculos que devoran la maternidad. Es una novela sobre nuestros intentos desesperados de salvar del desengaño a nosotros mismos y a quienes amamos.
MIS IMPRESIONES
Esta que os traigo hoy es la primera novela de una autora que se convierte por derecho propio en autora cabecera de este blog. Pocas veces una puede afirmar con total rotundidad que ha leído la que será su mejor novela del año, pero estoy segurísima que será difícil quitarle el podio. Ojalá me equivoque. Sería señal de que he pegado otro pelotazo lector. Os hablo de Quédate conmigo.
Desde el mismo día en que Akin conoció a Yejide quedó prendado de ella. Lo de ellos fue amor a primera vista y tras cuatro años casados mantienen una relación envidiable a pesar de que la pareja no ha logrado aún concebir un hijo, algo totalmente atípico en la sociedad nigeriana. Ante esta situación, la familia de Akin en la que moomi, su suegra, tiene la voz cantante, decide tomar cartas en el asunto y le presiona para que tome una segunda esposa, Funni, poniendo en jaque la estabilidad de esta relación y provocando todo un ataque de rabia y celos en Yejide, que no entiende como Akin, que tanto la ama, ha podido aceptar la imposición de sus familia. Y aunque Funni no se traslada al domicilio conyugal, esas visitas de Akin a la nueva esposa hacen mella en su salud mental.
Desde el mismo día en que Akin conoció a Yejide quedó prendado de ella. Lo de ellos fue amor a primera vista y tras cuatro años casados mantienen una relación envidiable a pesar de que la pareja no ha logrado aún concebir un hijo, algo totalmente atípico en la sociedad nigeriana. Ante esta situación, la familia de Akin en la que moomi, su suegra, tiene la voz cantante, decide tomar cartas en el asunto y le presiona para que tome una segunda esposa, Funni, poniendo en jaque la estabilidad de esta relación y provocando todo un ataque de rabia y celos en Yejide, que no entiende como Akin, que tanto la ama, ha podido aceptar la imposición de sus familia. Y aunque Funni no se traslada al domicilio conyugal, esas visitas de Akin a la nueva esposa hacen mella en su salud mental.
Quédate conmigo tiene como escenario Nigeria y serán dos
voces en primera persona, las de Akin y Yejide, las que se vayan alternando a
lo largo de los capítulos para contarnos su particular versión de los hechos.
Dos prismas tan diferentes y tan ajustados a la realidad, que hacen que aunque
en un momento inicial nos cueste entender a alguno de ellos, conforme se van
sucediendo los capítulos llegamos a entender las razones de cada cual.
Así conoceremos como en este país, en el que está permitida
la poligamia, más que el propio amor que se puedan profesar los esposos, lo
importante de una familia es que tenga descendencia, a ser posible masculina;
una descendencia que Yejide desea más que nadie y para la que no dudará en
acudir a remedios ancestrales sin que el ansiado embarazo termine por llegar. Y,
ahora que Akin tiene una nueva esposa, ella teme que esta pueda quedar
embarazada y esa descendencia que ella no le puede ofrecer la condene al olvido.
Curioso, y no menos importante, es también el papel que
juega en ella el matriarcado, la forma en la que se obedece, sin cuestionar
siquiera, la voluntad de los mayores de esa familia política a la que importa
poco la valía de las personas, y no dudan en sustituir a una mujer por otra
como si de ganado se tratara con tal de lograr un vástago que asegure la
continuidad de la estirpe. Una situación tan injusta y bárbara, y sin embargo
dotada de tanta normalidad en la sociedad nigeriana, que hará que nos
cuestionemos con qué derecho sujetos externos a la pareja toman decisiones que
solo afectan a estos, quebrando de esa forma los cimientos que con tanto amor
ellos construyeron.
Las razones por las que hacemos las cosas que hacemos no siempre serán las que los demás recuerden. A veces pienso que tenemos hijos porque queremos que cuando ya no estemos haya alguien que le explique al mundo quiénes éramos.
Quédate conmigo es un título que tiene un amplio abanico de significados en
la historia. No puedo más que decir que estamos ante una de esas lecturas que te
pellizcan el alma y provocan en el lector todo un revoltijo de emociones, que
con toda seguridad será imposible plasmar en una reseña.
Es fácil entender a Yejide, largo y duro el camino que le ha
tocado recorrer a esta mujer, que creció desde niña huérfana de madre, carente
de ese afecto tan imprescindible para un menor, y arrinconada por las
diferentes esposas de su padre por carecer de la pureza de un linaje. Una mujer
llena un amor que desea con toda su alma volcar en una criatura que nazca de
sus entrañas y que no consigue engendrar. Pero no es esta una historia de
buenos y malos sino llena de matices. Y frente a ella está Akin, un buen hombre
después de todo que, aunque haya aceptado tomar una segunda esposa, ama y sufre
muchísimo por Yejide. Él también tiene razones poderosas para actuar como lo
hace.
Con una prosa cuidada, emotiva y cargada de belleza, entre capítulo y
capítulo, a medida que avanzamos en la historia de Akin y Yejide, que
transcurre entre los años 80 y abarca casi dos décadas, la autora inserta una
serie de pinceladas con las que nos va haciendo partícipes de la inestabilidad
política del país, los cambios de gobierno, el régimen militar y el sentir de
los ciudadanos. Quizá unos datos que han sido menos interesantes para mí, pero
que son meros apuntes y no han conseguido empañar ni un ápice la historia.
Quédate conmigo es historia tan dolorosa como hermosa, de esas que permanecerán en mí para siempre. Una novela que habla sobre la familia, la maternidad, el amor,
el dolor, la incomprensión, la pérdida y la mentira. Dos voces con una fuerza
arrolladora llegarán a lo más hondo de nuestro ser haciendo aflorar todos
nuestros sentimientos. Inolvidable. Solo una palabra para definirla, que a la
vez lo significa todo. No dejéis de leerla. Si solo podéis llegar a una, elegid
esta.
