Bookeando

con MªÁngeles

Las grietas de Jara - Claudia Piñeiro

2/2/18


Acercarme a Piñeiro era un objetivo que llevaba algún tiempo rondando por mi mente. Una suerte pequeña era mi primera elección. Al final pasa lo de siempre: la avalancha de novedades va relegando a un segundo plano los propósitos. Y ahí estaba yo hasta que vi que se iba a estrenar en cine la adaptación cinematográfica de Las grietas de Jara. Con este motivo la editorial Alfaguara, dentro de su colección Hispánica, ha reeditado esta novela que se publicó originalmente en 2009. Y por fin conocí a Piñeiro aunque esta vez no haya sido lo que esperaba.

MIS IMPRESIONES


Buenos Aires. 2007. Pablo Simó trabaja en el estudio de arquitectura Borla y asociados desde hace veinte años, los mismos que lleva casado con Laura. Y aunque no deja de soñar con la construcción de la torre de sus sueños, se siente menospreciado por su jefe y sus días en el trabajo transcurren sin pena ni gloria, no tiene los arrestos suficientes para tomar cartas en el asunto y decidirse a dar un giro a su vida. 

Pablo Simó dibuja en su tablero el perfil de un edificio que nunca existirá. Como condenado a soñar con el mismo sueño cada noche, desde hace años repite ese boceto: el de una torre de once pisos que mira al Norte. Guarda en una carpeta la serie de dibujos idénticos, no sabe cuántos son, perdió la cuenta hace tiempo; más de cien, menos de mil. No los numera, pero los firma, arquitecto Pablo Simó, y les pone fecha. Para saber qué día dibujó el primer boceto debería buscarlo y fijarse en el pie, pero no lo hace; el último lleva la fecha de ese día: 15 de marzo de 2007...Pablo sabe que si contara uno por uno los ladrillos que dibuja a mano alzada sobre la fachada se encontraría en cada boceto con idéntica cantidad. Por eso no los cuenta, porque le da miedo que sea así y comprobar que el dibujo no lo repite él sino que le es inevitable.

Un buen día, mientras están en el estudio Pablo, su jefe y una compañera, se presenta una joven preguntando dónde está Nelson Jara, un hombre al que está buscando y sobre cuyo paradero la chica cree que puede encontrar alguna pista allí. La visita termina rápido y ninguno de los tres parece saber nada de este señor. Lo bueno comienza cuando, tras salir por la puerta comentan entre ellos que deben mantenerse firmes en su silencio y nadie, bajo ningún concepto, puede saber que Jara está a varios metros bajo tierra entre el forjado del edificio en el que se encuentra su oficina. 

La autora inicia así una novela que rápidamente capta la atención del lector y en la que se alternarán dos hilos argumentales que contrastan entre sí. En el primero de ellos trataremos de saber qué ocurrió para que Jara, el vecino de un piso colindante con el edificio donde se ubica el estudio de arquitectura y en cuya vivienda habían aparecido unas grietas, acabara bajo tierra y qué implicación tienen Simó, Borla y Marta en lo sucedido. En un segundo hilo, mucho más intimista, iremos conociendo otras grietas, las de la vida de Simó, un hombre al que sus conocimientos de arquitectura no le han impedido tener los pilares de su vida resquebrajados: en lo profesional, es incapaz de dar un paso e independizarse. Otro tanto le ocurre en el terreno personal, manteniendo la fachada de un matrimonio que hace aguas por doquier. 

El prometedor comienzo de la novela, en el que parecía intuirse un thriller, da paso a un ritmo irregular con ciertas repeticiones que han provocado que la lectura no haya sido tan buena como esperaba. No obstante, es justo reconocer que Piñeiro ha sabido guardarse un as en la manga y da un golpe de efecto final tan desconcertante que me ha dejado atónita. Y riendo. Algo que sí me ha gustado mucho es el buen trazado de los personajes; en especial, la forma en que la autora profundiza en las fisuras de un matrimonio y esa crisis a que se enfrenta un hombre maduro que, haciendo balance de su vida, se da cuenta que sus sueños están cada vez más lejos y entra en esa edad frontera en la que empieza a convertirse en ser invisible. 

Dos son las piedras angulares de una historia narrada de forma sencilla en la que encontramos ciertas dosis de ironía: de una parte Pablo Simó, que a su vez será el nexo de unión entre las dos tramas y la persona que mejor conozcamos, tanto en su faceta personal como profesional y, de otra, el propio Nelson Jara, un hombre cuya historia se irá desvelando a través de los recuerdos del propio Pablo y que nos mantendrá en suspenso hasta las últimas páginas. 

Piñeiro plantea en Las grietas de Jara un misterio por resolver que llevará al lector a un intenso viaje por la arquitectura emocional de su protagonista. Fisuras conyugales, crisis de la mediana edad, problemas de la adolescencia o la dificultad de las pequeñas empresas de abrirse camino frente al monopolio de los gigantes serán algunos de los temas centrales de una historia que nos deja una reflexión sobre la mesa: ¿hasta donde seríamos capaces de llegar para protegernos?

La sonámbula - Miquel Molina

1/2/18

La sonámbula (Volumen independiente) de [Molina, Miquel] 

La llamativa portada de esta novela y las similitudes que apuntaban a Rebeca, ese eterno pendiente en mi estantería, fueron motivos suficientes para decantarme por esta lectura. Desde ya os digo que es una novela poco corriente y, además, difícil de encuadrar en un género concreto, pero lo que sí puedo afirmar sin género de dudas es que no deja indiferente.

Me metí en esta baja laboral para no tener que tomar decisiones. Decidir cómo iba a afrontar las clases me provocaba una terrible ansiedad y así lo entendió el médico. Pude convencerle de los estragos que las situaciones complejas habían causado en mi sistema nervioso. Exageré mi sonambulismo, que ya apenas se manifiesta. Inventé despertares con ataques de pánico...Charlamos durante más tiempo del habitual en este tipo de consultas. Su interés me pareció sincero. Estuvimos de acuerdo en todo. Él me recetó unos antidepresivos y yo acepté tomarlos, aunque no tenía la más mínima intención de hacerlo. Cuando me iba, me sugirió que viera películas antiguas donde no salieran pantallas ni teléfonos móviles.

Marta es una mujer de mediana edad que vive encerrada en casa debido a una depresión y padece sonambulismo. Bailarina de profesión, tuvo que retirarse de los escenarios debido a un accidente, y  tras trabajar como profesora de danza, ahora sus días transcurren entre cuatro paredes, dedicada en exclusiva a la lectura y al visionado de films antiguos. Todo cambiará en su vida cuando su vecina del sexto sufra un ictus y la empleada de esta requiera su ayuda. 

Tras auxiliar a la anciana y el traslado de esta última a un hospital, Marta se quedará con las llaves de la vivienda con idea de organizar un poco el desbarajuste ocasionado y entregarlas posteriormente al hijo de su vecina, que está fuera por trabajo. Pero Marta lleva una vida de lo más aburrida y, aunque intenta resistirse, al saberse sola en una vivienda ajena no puede evitar curiosear un poco en las habitaciones tratando de imaginar como será esa vida ajena que discurre apenas a unos metros de su casa. Sin embargo, el atisbo de lo que parece ser la coronilla de una mujer postrada en una cama y probablemente sin vida, porque en caso contrario no entendería que no se hubiese levantado con el revuelo originado con la ambulancia, le hace salir huyendo a toda prisa del piso y encerrarse a cal y canto en su casa. 

Cuando Fidel, el hijo de su vecina, le confirma que su madre no ha superado el ictus y le pide ayuda para alquilar la vivienda, se inicia entre ellos un acercamiento y, aunque Marta sigue obsesionada con lo que vio, Fidel no parece tener nada que decir al respecto. ¿Quién será esa misteriosa mujer? ¿Dónde está? ¿Se ha volatilizado? ¿Será su vecino un asesino? 

La sonámbula es una novela poco común y hábilmente ejecutada en la que el lector más avezado será incapaz de imaginar los derroteros por los que le va a conducir esta singular historia. Partiendo de una intriga inicial, y con reducido elenco de personajes, vamos a conocer a Marta, una mujer bastante llamativa con la que me he divertido de lo lindo. 

Será la voz en primera persona de Marta la que nos muestre su singular forma de entender la vida y las relaciones de pareja, tan presentes en esta historia. Ella no ha tenido suerte con ellas, en parte a causa de su peculiar forma de enfrentarlas. Y es que para Marta dos son pocos en lo que a las relaciones se refiere y siempre ha tratado de incorporar una tercera persona al conjunto que siempre ha terminado por deshacerse. Con motivo de la crisis existencial en que parece envuelta, aprovecha para hacer un recorrido sobre la que ha sido su vida y sembrará la novela de un sinfín de reflexiones de lo más interesantes con las que consigue involucrar al lector. 

La historia avanza y encontraremos en La sonámbula mucho de cine y de literatura, pero también interesantes temas sobre los que meditar: cómo a veces nuestras elecciones no son más que una forma encubierta para no enfrentarnos a nuestros miedos, cómo a medida que la vida sigue su curso muchos sueños van quedando atrás y poco importa el arrepentimiento, o cómo, aunque es imposible controlarlo todo, hay que tener la suficiente valentía para lanzarnos hacia aquello que de verdad queremos sin sopesar con excesivo celo ciertos riesgos que en la mayoría de las ocasiones no llegarán a producirse. 

Miquel Molina sorprende con una novela novedosa, original y absolutamente imprevisible que no solo proporciona al lector momentos divertidos sino que deja un poso de reflexión sobre la forma en la que cada cual se enfrenta a sus miedos o entiende las relaciones de pareja. 

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