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Los pescadores - Chigozie Obioma

14/6/16

Los pescadores
Autor: Chigozie Obioma
Editorial: Siruela
Páginas: 296
Precio: 19,95 euros

Sinopsis

FINALISTA DEL PREMIO BOOKER DE FICCIÓN 2015

«Un espléndido debut: desprende veracidad, y su estilo y su poderoso argumento resultan vertiginosos. Aunque pocas novelas merecen ser definidas como míticas,Los Pescadores es sin duda una de ellas».

ELEANOR CATTON

A mediados de los años noventa, Benjamin y sus hermanos observan impotentes cómo su padre se ve forzado a abandonar su hogar en la ciudad de Akure por motivos laborales. Pero a medida que la estricta presencia paterna va difuminándose, los chicos dejan de ir a clase para frecuentar el río, lugar prohibido donde un excéntrico adivino les lanzará una aterradora profecía: el mayor de los muchachos habrá de morir a manos de uno de ellos. Lo que sucede a continuación es un relato mítico, trágico y liberador, capaz de transcender las vidas y la imaginación de personajes y lectores.

Los pescadores plantea una narración universal que desvela toda la riqueza cultural de África y sus contradicciones. Con este impactante y evocador debut, Chigozie Obioma se presenta como una de las voces más originales de la literatura moderna en lengua inglesa.

Chigozie Obioma nació en Akure, Nigeria, en 1986. Sus relatos han aparecido en Virginia Quarterly Review y New Madrid. En otoño de 2012 obtuvo una residencia en el OMI International Arts Center en Nueva York. Tras vivir en Chipre y Turquía, en la actualidad reside en los Estados Unidos, donde da clases en la Universidad de Nebraska-Lincoln. Los pescadores, su primera novela, ha sido finalista para el premio Booker de Ficción 2015 y está siendo traducida a más de una veintena de idiomas.

Mis impresiones

Los pescadores es una novela que llamó mi atención casi desde que conocí de ella por primera vez. El hecho de resultar finalista del premio Booker de ficción 2015, que su autor fuese africano y la trama ambientada en Nigeria hizo que me decantara por ella. Aunque tengo que reconocer que la historia está muy bien narrada, en cierto modo esperaba más. En este sentido tengo que aclarar que se trata más bien de un tema personal y quizá no he elegido bien. Pensaba encontrar una historia con más ritmo, pero me ha resultado demasiado pausada. 

Después de veinte años, Ben nos va a contar en primera persona la historia de su familia. Nos trasladamos hasta el año 1996, momento en el que arranca la novela para ir avanzando linealmente durante aproximadamente un año en la vida de la familia, con algún salto posterior que nos acerca a la actualidad. Los Agwu son una familia de clase media, afincada en Akure, al oeste de Nigeria. El señor Agwu, padre de Ben, que trabaja en el Banco Central de Nigeria, debe trasladarse por motivos laborales a Yola, una ciudad situada a 1.000 kilómetros de distancia. La violencia reinante en la zona hace que tome la determinación de dejar a su familia en Akure e ir él sólo. En aquel momento, Benjamin cuenta con tan sólo nueve años. Aunque la unidad familiar está formada por ocho miembros, los padres de Ben y sus seis hermanos, los grandes protagonistas de la historia van a ser Ben y sus tres hermanos mayores: Ikenna, Boja y Obeme.

A raíz de la salida del hogar del que ejerciera la autoridad familiar, los hermanos deciden desobedecer la prohibición de sus padres de no acercarse al río Omi-Ala, un lugar que está rodeado de leyendas y que en la actualidad se ha convertido en un auténtico vertedero. Aunque su padre tiene grandes proyectos para sus vástagos y pretende mantenerlos alejados de este entorno más salvaje, los chicos, en busca de aventuras, deciden ir a pescar al río. 

Todo va a cambiar para la familia cuando en una de sus excursiones, un vagabundo demente lanza una profecía a los pequeños en la que augura la muerte del mayor de ellos a manos de un hermano. 

Los pescadores es una novela que nos acerca a la realidad social y política del país a través de una lectura donde, a pesar de la posición acomodada de la familia dentro de su comunidad, casi podemos sentir el polvo del camino, las precarias condiciones de salubridad e higiene y la inseguridad de las calles. Pero además, trata temas muy diversos como la inexistencia de derechos humanos, la forma en que conviven diferentes creencias religiosas entre la población en la que, aunque la mayoría de los habitantes practican el cristianismo, los ritos tribales continúan muy arraigados. Una sociedad que lucha por avanzar hacia un futuro mejor, pero a la que le cuesta dejar atrás raíces.

Kayode nos contó una vez cómo su madre encontró un lagarto en el bidón de la cocina donde guardaban el agua potable. El lagarto muerto se quedó flotando en el agua durante días sin que nadie se diese cuenta, hasta que el agua adquirió un sabor agrio. Cuando su madre vació el bidón y el lagarto muerto se deslizó por el suelo en el charco de agua, tenía la cabeza hinchada hasta el doble de su tamaño y, como todas las cosas que se ahogan, había empezado a descomponerse.

La novela tiene un ritmo pausado por lo que no considero que sea una lectura adecuada para cualquier lector. Tengo que reconocer que, en ocasiones, me ha costado avanzar en ella. La prosa minuciosa, descriptiva y está plagada de metáforas con las que se nos va dibujando a cada uno de los personajes. A través del texto se van intercalando algunas expresiones en igbo, el idioma de su tribu y el yoruba que es el que se habla en Nigeria. Me ha faltado en la historia un poco más de tensión narrativa aunque, echando la vista atrás, me doy cuenta de que es una lectura que requiere su poso, y las sensaciones que tengo después de una semana son mejores que las que tuve al cerrar el libro. He podido reflexionar y entender mejor al autor.

En definitiva, Los pescadores es una novela en trata sobre la familia, el miedo, el dolor, la lealtad  y los sueños rotos de una sociedad que trata de salir a flote en medio de un régimen militar que le asfixia.

Valoración: 7/10

La habitación de los niños - Valentine Goby

17/5/16


La habitación de los niños
Valentine Goby
Editorial: Siruela
Páginas: 200
Precio: 17,95 euros
Sinopsis

1944, campo de concentración de Ravensbrück. Cuarenta mil mujeres libran una batalla diaria por la supervivencia en un universo en el que la vida no tiene cabida. Pero siempre hay un espacio para la esperanza: la habitación de los niños. 

Mila, una jovencísima militante de la Resistencia francesa, es deportada a Ravensbrück tras ser detenida en una acción clandestina. Al igual que las demás prisioneras políticas, se siente aliviada al saber que no será condenada a muerte, pero lo ignora todo sobre el viaje que le aguarda y las normas necesarias para sobrevivir en su futuro lugar de confinamiento. Gracias a la solidaridad de las compañeras y a una tenacidad inquebrantable, Mila conseguirá vislumbrar un rayo de luz en mitad de las tinieblas al descubrir el Kinderzimmer, un barracón destinado a los recién nacidos; un lugar lleno de vida en mitad de un paisaje de desesperación al que la protagonista se aferrará con todas sus fuerzas, por ella y por el niño que lleva en su seno.

En esta intensa y conmovedora novela, convincente recreación de uno de los más dramáticos episodios de la historia del siglo XX, Valentine Goby consigue articular lo indecible, transmitiéndonos todo el coraje y la esperanza de un grupo de mujeres anhelantes de libertad.

Resultado de imagen de valentine gobyValentine Goby (Grasse, Francia, 1974) publicó en 2002 su primera novela y desde entonces se ha dedicado a la creación literaria. La habitación de los niños ha recibido importantes distinciones, entre las que se incluye el prestigioso Premio de los Libreros franceses en 2014. Actualmente está siendo traducida a las principales lenguas europeas.

Mis impresiones

Son muchísimas las historias que nos trasladan hasta el Holocausto; algunas muy similares, la mayoría muy emotivas, pero, la que os traigo hoy es una de las lecturas más duras a las que me he tenido que enfrentar. 

Conoceremos a Suzanne Langlois mientras expone a un grupo de alumnos de un instituto su experiencia en el campo de trabajo de Ravensbrück. Han transcurrido más de cuarenta años, pero aún le cuesta rememorar los hechos.

Suzane, una joven francesa que colaboraba con la Resistencia insertando mensajes en las partituras musicales, es detenida en 1944 y trasladada a la cárcel de Fresnes, donde descubre que está embarazada. Posteriormente, es deportada, junto a su prima María, a Ravensbrück. Tras varios días de traslado en condiciones infrahumanas, ambas llegarán, junto a cuatrocientas mujeres, a su destino: Ravensbrück. Su condición de prisioneras políticas las eximía de la muerte, no obstante, ninguna de ellas era consciente del horror que les tocaría vivir.

Tras las puertas de Ravensbrück quedaron sus vidas y sus nombres. A partir aquél momento serán Mila y Lisette, dos nombres diferentes para dos mujeres que tendrán que sacar fuerzas de flaqueza en una lucha diaria por la supervivencia en el lugar más inhóspito que jamás pudieron imaginar; Mila, con una dificultad añadida, ocultar su embarazo. 

El horror al que tuvieron que enfrentarse los prisioneros de los campos de concentración jamás se me puso por delante de una forma tan explícita y es que, el estilo por el que ha optado la autora para dar forma a esta historia, lo hace especialmente duro y descarnado. La narración en presente, en tercera persona y plagada de órdenes en alemán, provoca desde el primer momento un desconcierto absoluto, casi una bofetada en el lector. Ese mismo desconcierto es el que vivieron estas mujeres que, sin comprender una pizca de aquel idioma, se dejaban llevar por las demás, conscientes de que cualquier error sería pagado con su propia vida.

A pesar de su dureza, esa narración en presente, traslada al lector al campo hasta estremecerlo. Como otra prisionera sientes el frío del vestido mojado, el hambre, los golpes y el miedo, pero también esa solidaridad de quienes no tienen nada que perder y deciden arriesgar su propia vida por cumplir su sueño de libertad.


...y de vez en cuando la Stubowa: Ruhe! Un reparto de sopa aguada que algunas mujeres escupen y que otras prisioneras, que llaman a la ventana, con los brazos extendidos y los ojos desorbitados, suplican que se les dé, pese a la espuma de saliva que flota en la superficie, y se la toman de un trago haciendo ruidos con la garganta hasta que un brazo muele a golpes a una de ellas, en los hombros, la cabeza, la nuca, después en el suelo.

A pesar de las muchas dificultades que tendrán que vencer día a día, un rayo de luz dará sentido a la existencia de Mila y, mientras se enfrenta a la transformación que se produce en su cuerpo, conocerá de  la existencia de la Kinderzimmer, un barracón al que desde hace algún tiempo, las mujeres que dan a luz en el campo, pueden acudir a amamantar a sus pequeños, una noticia que será para ella el único motivo por el que seguir luchando.

Esa tarde Mila se entera de lo de los bebés...la prisionera ayudante del médico habla deprisa, sin respitar, dice que antes...hacían abortar a las mujeres que estaban hasta de ocho meses y quemaban los fetos directamente en la caldera...después las dejaban parir pero ahogaban al niño nada más nacer ante los ojos de la madre... La prisionera dice que ahora dejan al niño...cree que ahora es menos malo que antes, pero no está segura.



Su protagonista principal es Mila una joven que llega al campo a sus veinte años llena de miedos y que conquista por su inocencia y falta de experiencia. Las circunstancias la obligarán a madurar a marcha forzada convirtiéndose auténtica superviviente que no dudará a hacer los sacrificios necesarios para sacar adelante a su hijo.

Pese a no ser una novela extensa, La habitación de los niños no es una lectura que se pueda abordar con ligereza. De la mano de este grupo de mujeres vamos a vivir su lucha diaria por ingesta de alimentos, por disponer de algo que les permitiera un mínimo aseo, veremos cómo se protegen y luchan contra las innumerables enfermedades que asolaban los campos (tifus, disentería, etc.), asistiremos a su declive; algunas o muchas de ellas caerán, otras se aferrarán a sus propios recuerdos y, por las noches, rodeadas de compañeras, tratarán de no dejar de soñar porque si esto ocurriera estarían vencidas y no habría un futuro para ellas, algo que se resisten a creer.

Concluyendo, La habitación de los niños, es una lectura intensa y estremecedora pero también una novela muy recomendable sobre un grupo de mujeres valientes que jamás perdieron la esperanza y nunca dejaron de soñar, porque dejar de hacerlo significaba una muerte segura. Una historia en la que, cada una a su manera se convierte en un ejemplo de superación y entrega para las demás; una historia que nos recuerda una vez más que barbaries como ésta no se pueden olvidar ni  se deben repetir jamás. 

Valoración: 8/10

Monstruos rotos - Lauren Beukes

8/3/16

En infinidad de ocasiones, la elección de mis lecturas la hago en bases a las impresiones de otros blogueros. En el caso de esta novela, su sinopsis me atrajo poderosamente y no he pasado hasta poder leerla. 

Hoy os traigo una original novela policíaca que encierra entre sus páginas mucho más que una investigación.




Título: Monstruos rotos
Autor: Lauren Beukes
Editorial: Siruela
Páginas:440
Precio: 20,86 euros

Sinopsis

«Tengo que decirlo: ¡este libro es alucinante, una fantasmagoría criminal! Esta espléndida novela es un manual para explorar la decadencia humana elevada a la enésima potencia». 
James Ellroy

En Detroit, la ciudad que se ha convertido en el símbolo de la muerte del sueño americano, una ciudad embargada, desahuciada, un asesino en serie pretende redimir sus frustraciones artísticas a través del horror. La detective de homicidios Gabriella Versado ha visto muchos cadáveres a lo largo de sus ocho años de carrera, pero este es demasiado macabro incluso para los estándares de Detroit: el tronco de un niño de doce años aparece pegado a la parte trasera de un ciervo, en una suerte de fusión repulsiva. A medida que la policía va hallando cadáveres cada vez más inquietantes, surge una pregunta: ¿cómo se puede sobrevivir en esa ciudad, escombrera del sueño americano?

Monstruos rotos es un thriller que trasciende el género y que muestra ciudades rotas, sueños rotos y personas rotas que buscan recomponerse. Lauren Beukes se mueve sin esfuerzo entre los distintos submundos de la ciudad, ya sean comisarías de policía, las vidas secretas de unas adolescentes obsesionadas con internet, refugios para indigentes o los vecindarios moribundos de una ciudad renqueante, todo mientras se asoma al universo perturbadoramente hermoso y casi sobrenatural que existe en las fronteras.


Lauren Beukes (Johannesburgo, Sudáfrica, 1976) es autora de cómics, guiones y novelas, como la famosísima Las luminosas o Zoo City, galardonada con el prestigioso premio Arthur C. Clarke. Ha trabajado como periodista y presentadora de uno de los programas televisivos más importantes de Sudáfrica y ha dirigido un documental que ha cosechado diversos galardones. Actualmente vive en Ciudad del Cabo.




Mis impresiones


Nos trasladamos hasta la ciudad de Detroit para movernos entre los estratos más bajos y sumergirnos en una novela que la propia editorial cataloga de policíaca pero que encierra una feroz crítica social.

La detective Gabriela Versado, es una mujer afroamericana, divorciada que vive con su hija adolescente, Layla. Un compañero, recién ingresado en el cuerpo, ha descubierto un macabro asesinato. El cuerpo sin vida de un pequeño de doce años ha aparecido cortado por el tronco y pegado a las patas traseras de un ciervo. A partir de aquí vamos a ir conociendo con detalle todo el avance de la investigación. 

La novela está dividida en diez grandes bloques, coincidiendo con diez días del mes de noviembre en que transcurre la acción y, a su vez, estos bloques están subdivididos en infinidad de capítulos con un título que nos aproxima a lo que acontecerá en él. 

Monstruos rotos es una novela bastante original en cuanto a la forma de contar las cosas que tiene la autora y es que lo hace de una manera bastante cinematográfica. Va a ser un narrador omnisciente en tercera persona el que nos cuente la historia pero, con la peculiaridad de que lo hace desde la perspectiva de cada personaje. Comenzaremos conociendo a cada uno, sin conexión aparente pero con un denominador común, en su mayoría, son personas que pertenecen a los más bajos estratos sociales, con unas vidas nada fáciles. Yo las calificaría como almas atormentadas por su oscuro pasado. También se introduce en la historia, una parte sobrenatural, que no esperaba, y es lo que menos me ha gustado de la historia, sobre todo porque no he sido capaz de entender.

No existe un personaje que destaque entre los demás sino que cada uno, de una u otra manera aporta su granito de arena a la historia. Como hilo conductor de la historia tendremos a Gabriela Versado que está a cargo de la investigación. También conoceremos a Layla, su hija adolescente y a su íntima amiga Cass, dos jóvenes bastante complejas. Clayton, es un artista trastornado y del que conoceremos desde las primeras páginas que es el asesino. Jonno, un escritor frustrado que desemboca en la ciudad huyendo de su pasado. Tk un alcohólico rehabilitado que colabora en grupos de ayuda a superar esta adicción. 


La autora, al margen de la investigación, nos transmite a través de sus páginas ese ambiente oscuro de Detroit, una ciudad en decadencia y único escenario de la novela. Nos mueve entre barrios obreros, edificaciones y fábricas abandonadas, casas semiderruidas…y unos personajes que intentan sacar adelante sus vidas de entre los escombros. También realiza Beukes una llamada de atención sobre los blogs y las redes sociales, en cuanto al uso que de ellas se hace. 

El comienzo de la novela es muy fuerte porque nos encontramos el descubrimiento de un cadáver atrozmente mutilado, sin embargo, a partir de aquí el ritmo, a pesar de la investigación, es lento. El lector tiene que ir situándose, no es fácil porque no entiendes la conexión que puedan guardar entre ellos aunque, evidentemente, todas estas tramas acaban uniéndose. No va a ser hasta casi la mitad de la novela cuando la novela consiga atraparte e invitarte a pasar páginas para conocer el desenlace. 

En resumen, Monstruos rotos no es sólo una novela más sobre un asesinato. Es una novela muy dura por la devastación que muestra y, a su vez, una historia que invita a una profunda reflexión sobre el uso de las redes sociales y las líneas que jamás deberíamos traspasar.

Valoración 6,5/10



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