Bookeando

con MªÁngeles

Resumiendo junio

12/7/18

Junio se quedó atrás y me trajo un montón de buenas lecturas. Thrillers, nuevos autores, novela histórica, y más tiempo para leer que se ha notado en mi balance. Siempre vengo tarde con esta entrada, pero me gusta dejarla con las reseñas ya publicadas. Os dejo la foto y los enlaces a las reseñas. 


El bosque sabe tu nombre - Alaitz Leceaga
La novia gitana - Carmen Mola
La química del odio - Carme Chaparro
El cuarto mono - J.D. Barker
Lejos del corazón - Lorenzo Silva
El monasterio - Luis Zueco
Ataduras - Domenico Starnone
El sueño de Creta - José Vicente Alfaro

La desaparición de Stephanie Mailer - Joël Dicker

10/7/18

La noche del 30 de julio de 1994, la apacible población de Orphea, en la región de los Hamptons, asiste a la gran apertura del festival de teatro. Pero el alcalde se retrasa... Mientras tanto, un hombre recorre las calles vacías buscando a su mujer, hasta hallar su cadáver ante la casa del alcalde. Dentro, toda la familia ha sido asesinada. 

Jesse Rosenberg y Derek Scott, dos jóvenes y brillantes policías de Nueva York, resuelven el caso. Pero veinte años más tarde, en la ceremonia de despedida de la policía a Rosenberg, la periodista Stephanie Mailer lo afronta: asegura que Dereck y Jesse se equivocaron de asesino a pesar de que la prueba estaba delante de sus ojos, y afirma poseer información clave. Días después, desaparece. 

Así se inicia este colosal thriller, que avanza en el pasado y el presente a ritmo vertiginoso, sumando tramas, personajes, sorpresas y vueltas de tuerca, sacudiendo y precipitando al lector sin freno posible hacia el inesperado e inolvidable desenlace.

MIS IMPRESIONES



La verdad sobre el caso de Harry Quebert fue para mí una lectura inolvidable y el descubrimiento de un autor. Curioso tema diréis porque El libro de los Baltimore aún aguarda turno en el estante. No aguardará mucho más. Al final se coló esta última publicación entre mis lecturas y no puedo dejar de recomendaros que os atreváis con ella. Os cuento un poco más. 

En el año 1994, dos jóvenes policías estatales, Jesse Rosenberg y Derek Scott, resolvieron un complejo caso de asesinato múltiple ocurrido durante la inauguración del festival de teatro en Orphea, una pequeña población costera, en la región de los Hamptons. Ese día morirían cuatro personas: la familia del alcalde de Orphea en su residencia y Meghan Paladin, una joven deportista que corría por la zona, a las puertas del domicilio del alcalde.  Sería el primer caso importante de sus carreras y el cambiaría sus vidas para siempre.

Veinte años después, durante la celebración de la despedida del cuerpo de policía de Jesse, que ha decidido emprender nuevos proyectos alejados de su actual profesión, una joven periodista, Stephanie Mailer, se acercará a Jesse para hacerle una importante revelación: el culpable del asesinato de Orphea está libre. La verdad estuvo ante sus ojos, pero no supieron verla. Cuando unos días después Jesse trata de contactar con Stephanie para indagar qué datos tiene, se da cuenta de que la joven ha desaparecido sin dejar rastro.

Este será el punto de partida con el que Dicker arrastre al lector a un complejo thriller en el que infinidad de tramas se irán cruzando una y otra vez y que se desdobla en dos hilos temporales : uno que transcurre en el año 2014, cuando Jesse conoce de mano de Stephanie su error en la resolución del caso y nos moverá en un marco temporal de treinta y tres días de cuenta atrás hasta la inauguración del XXI festival de Orphea; y otro, que nos remonta hasta el 30 de julio de 1994, día de los hechos, y nos adentra en la investigación que se llevó a cabo. 

Dos voces principales, Jesse en el presente y Derek en el pasado, entre las que se irán intercalando una amplia galería de personajes, nos ofrecerán, siempre en primera persona, su particular visión de los hechos. Una visión tan poliédrica que, a la vez que provoca una auténtica confusión en el lector haciéndole dudar de todos y cada uno de los personajes, le incita a seguir leyendo para tratar de desentrañar esa compleja maraña que parece no tener fin.

Si hay algo que me gusta de Dicker es ese sello tan personal que sabe imprimir a sus historias. No se extiende en descripciones innecesarias acerca de los escenarios ni los rasgos físicos de los personajes. Otra cosa es lo minucioso que se muestra a la hora de dibujarnos su carácter, su psicología, sus anhelos, sus miedos… y sus miserias. Y miserias aquí habrá muchas. Impresionante es la galería de personajes. Hasta una treintena que, de una manera u otra estarán presentes en la historia. La palma, se la llevan Jesse Rosenberg, Derek Scott, capitán y sargento de la policía estatal de Nueva York respectivamente y Anna Kanner, subjefa de policía de Orphea. Los personajes son potentísimos aunque poco puedo deciros de ellos para no estropear el deleite de la lectura. Sabemos de ellos que Jesse y Derek además de ser policías jóvenes y con un gran futuro profesional compartían una estrecha relación personal. También, que ese primer caso importante al que se enfrentaron en sus carreras les marcó de alguna manera. Anna Kanner también es una mujer a la que os gustará conocer; una persona luchadora y con un espíritu inquebrantable.

Con una prosa sencilla y un estilo directo, el autor despliega todas sus armas para atraparnos con una historia que imanta desde sus primeras páginas y arrastra en un auténtico frenesí por descubrir la verdad de los hechos. Muchos temas sobre el mantel en una historia donde la literatura vuelve a estar muy presente y en la que también habrá lugar para el amor, la extorsión, el engaño. Dos investigaciones que nos mueven entre presente y pasado. La tensión va creciendo por momentos, cada capítulo nos deja con la miel en los labios y la promesa de un nuevo descubrimiento; pero los dos hilos temporales son alternos y para continuar con el final de un capítulo tendremos que superar el siguiente. Así, llegará un momento en que es imposible deja de leer, de hacer cábalas, de descartar y de sumar sospechosos.  

La desaparición de Stephanie Mailer ha resultado ser una estupenda lectura con la que me fidelizo con este autor. Unos personajes potentes y llenos de aristas. Una trama tan perfectamente trazada que se convierte en un auténtico reto para el lector, va creciendo en tensión hasta cotas insospechadas, nos mantiene en vilo hasta las últimas páginas y nos sorprende con su desenlace. Pocos como Dicker son capaces de hacer que seiscientas páginas vuelen en tus manos y te dejen con ganas de más.

Esta semana leo #25-2018

9/7/18

Buenos y calurosos lunes. Estas temperaturas empiezan a pasarme factura y el cuerpo me está pidiendo un descanso a grito pelado, así que le voy a hacer caso y voy a retirarme una temporada. Dejaré algunas entradas programadas, pero no creo que vuelva hasta septiembre. Aprovecharé para leer un montón de cositas que me he comprado recientemente y otras que llevan demasiado tiempo en el estante. Os iré contando algo por las redes. Espero que paséis un feliz verano y repongáis fuerzas. Septiembre llega en nada y viene cargadito de lecturas apetecibles. 

Me despido con mis planes lectores de la semana: La gente en los árboles de Hanya Yanagihara, una novela de la que llevo algo más de cien páginas leídas y me está resultando muy interesante, y La casa de los amores imposibles de Cristina López Barrio. Muy buenas críticas he oído de esta novela y no pude resistirme a comprar la edición especial que ha publicado la editorial. Espero que el texto esté a la altura de la encuadernación, que es maravillosa. 


Y, vosotros, ¿qué leéis?

Mujeres errantes - Pilar Sánchez Vicente

4/7/18


Sin miedo. Sin rumbo. Sin freno.

Greta Meier, famosa escritora suiza afincada en Londres, retorna a su tierra natal en un último intento por detener la deriva de sus días. Sorprendida por la inesperada enfermedad de su progenitora, decide compensar sus prolongadas ausencias y aparcar los reiterados enfrentamientos, permaneciendo a su lado hasta el fatal desenlace. 

Sin embargo, sus últimas palabras siembran una duda demoledora, dejando entrever en el último suspiro el gran secreto de la vida de Greta: ¿Quién era la mujer muerta, si no es su madre? Con la única compañía de sus cenizas, la autora emprende un viaje al pasado en busca de su propia identidad. 

Siguiendo el único hilo disponible, localiza un punto en la costa norte de España y hacía allí se dirige. Pronto atisbará que la vieja rivalidad entre la Tiesa y la Chata, dos pescaderas ambulantes, esconde la clave de su origen, pero las preguntas se acumulan sin respuestas. Y el tiempo se acaba. 

¿De quién es hija? ¿Ha sido robada a sus verdaderos padres? ¿Qué conexión tienen Cimavilla y Nicaragua? ¿Esconden el secreto esas cartas amarillentas, nunca contestadas? ¿Por qué le resulta tan familiar Gaspar García Laviana, el cura guerrillero cuyos poemas le atraviesan las entrañas? 

Dejando atrás las turbulencias del pasado, Greta se adentra en un mundo olvidado buscando pistas sobre su origen: ¿dónde están sus verdaderos padres?¿quién es ella, en realidad? 

¿Qué hacer cuando los fantasmas del pasado cobran vida?

MIS IMPRESIONES


Greta Meier es una escritora que no está pasando por su mejor momento. Acaba de perder a su madre, o a la que ella creyó que lo era, Eloina, una emigrante asturiana que vivió  afincada en Zermatt, un pueblo de alta montaña ubicado frente al pico más famoso de Los Alpes suizos, el Monte Cervino. Tras largo tiempo distanciadas por la vida licenciosa y a la deriva que ha llevado, Greta, que vive en Londres, visita a Eloina, quien en su lecho de muerte le confiesa no ser su verdadera madre. Esta revelación hace que sienta que su vida se ha construido en torno a una mentira. Serán pocas pistas las que tirar para encontrar sus orígenes, pero necesita saber quién es, dónde están sus raíces. Una antigua foto en la que Eloina, que trabajó al llegar a Suiza en una fábrica, posa junto a otras dos mujeres también emigrantes del barrio de Cimavilla, en Gijón, la llevará a emprender un viaje para encontrar su verdad.

Tres tramas se irán alternando para darnos a conocer no sólo la verdadera identidad de los padres de Greta sino para desvelarnos cómo se desarrolló la vida de cada uno de estos personajes hasta la fecha.
Al viajar a Gijón, Greta conseguirá contactar con Julia, una anciana que fue íntima amiga de la madre de Eloina. Es una de las mujeres que aparece en la foto y el único hilo del que puede tirar por lo que exprimirá las armas de que dispone para propiciar unos encuentros con esta mujer, apodada La chata, quien le relatará la que fuera su vida desde finales de los años veinte en Cimavilla, un barrio de pescadores de Gijón.

Ha sido el duro relato de Julia, una mujer que no se arredra ante nadie, deslenguada, pero a la vez espontánea y sin dobleces,  la parte que más me ha gustado de esta historia. El relato de una vida llena de miseria, hambre y unas durísimas condiciones de vida ante la que se tuvo que hacer frente. Un estupendo fresco es el que hace la autora de la vida unas mujeres que no hicieron más que luchar y vivir al servicio de los demás, de la amistad de esas vendedoras ambulantes de pescado, de la pobreza extrema en que vivían todas esas familias y de cómo, con el discurrir de los años, llegamos hasta los años sesenta y setenta en que tuvieron lugar a oleadas de emigración a diferentes puntos de Europa en busca de un futuro mejor. A Suiza viajarían algunas de ellas para nunca más volver.

En otro hilo argumental conoceremos a Guillermo, un íntimo amigo de La Chata que ingresó como sacerdote y sería misionero en Nicaragua. Desde allí, y a través de una serie de cartas que dirige a su amiga, iremos conociendo la situación del país bajo la dictadura de Somoza y de la Revolución sandinista, del que los sacerdotes serían los abanderados. Partiendo de la base de que el tema de los sandinistas no me interesaba lo más mínimo, la narración ha llegado un momento en que se me ha hecho demasiado extensa. De hecho, creo que con un par de cartas, se hubiera podido condensar la esencia de la labor del padre Guillermo sin dilatar en exceso una correspondencia, que a partir de un cierto momento poco tenía que aportar a la trama.

El último hilo argumental que atañe a la vida de la protagonista principal, Greta. Una escritora, hija de una emigrante española que creció entre algodones, en un lugar paradisíaco y elitista, y gracias al sacrificio de su madre gozó de la mejor educación. Su carácter rebelde la llevará a frecuentar unas compañías, que a la postre la conducirán a un pozo del que no se sale indemne, el mundo de las drogas.

No podría decir que Mujeres errantes es una mala historia. Pilar Sanchez Vicente tiene una prosa clara y sencilla, que se lee de forma fluida, pero a mí me ha faltado interés por la trama conforme avanzaba. Quizá porque me ha dejado más la sensación de una novela muy bien documentada pero meramente expositiva, y he echado de menos que estuviera salpicada de alguna que otra intriga que despertara mi interés por los acontecimientos futuros y me enganchara por completo.

Mujeres errantes nos narra la historia de una mujer que busca sus raíces a la vez que nos deja el testimonio la dura vida de unas mujeres de antaño en un pueblecito costero de Asturias. Ellas enfrentaron la vida con los medios que tuvieron a su alcance. Tres vidas diferentes, que a pesar de la mayor o menor afinidad que puedan despertar en diferentes tipos de lectores, personalmente no me atrevería a enjuiciar. Las tres lucharon con uñas y dientes por conseguir lo que todos ansiamos: la felicidad, la propia o la de los suyos. No todas tuvieron la misma suerte.

Esta semana leo #24-2018

2/7/18


En plena temporada veraniega apetecen historias amenas y ligeras, y yo comienzo la semana con una lectura de estas que te atraen a primera vista y no se te van de la cabeza hasta que pasas por la librería y la tienes en las manos. Me apetecía dejar un poco de lado la novela negra y adentrarme en otro tipo de historias. Deje su mensaje después de la señal de Arantza Portabales será la elegida para iniciar la semana. Seguiré con Mujeres excelentes de Barbara Pym, una novela más que recomendada que lleva en mi estantería demasiado tiempo.


Sorteos

De lector a lector tiene un apetitoso sorteo de verano con cuatro títulos muy atractivos. Bases


Las inquilinas de Netherfield también están de sorteo y nos traen uno muy fresco. Bases.


Y, vosotros, ¿qué leéis?

El sueño de Creta - José Vicente Alfaro

29/6/18

El sueño de Creta de [Alfaro, José Vicente]
Mucho antes del nacimiento de la Grecia Clásica, hubo otra civilización extraordinaria emplazada en Creta, que alcanzó un alto grado de desarrollo cultural y artístico debido al dominio incontestable que poseía sobre el mar.


Desde el fabuloso palacio de Cnosos, el rey Minos gobierna sobre su pueblo centrado en mantener la paz, tras haber promovido el desarrollo del comercio y haber limpiado de piratas las aguas del Egeo. Su hijo, el príncipe Androgeo, sueña con convertirse en un gran héroe; mientras su hija, la princesa Ariadna, siente la repentina llamada de la vida religiosa a causa de una desgracia. Entretanto, una modesta aldeana llamada Melantea rescata a un misterioso joven que ha naufragado en las costas de Creta, que no tardará en enamorarse perdidamente de ella pese a las numerosas circunstancias en su contra.

Amor, intriga y mitología confluyen en la presente aventura, situada en el marco histórico de la espléndida civilización minoica.

MIS IMPRESIONES


Conseguir el interés de determinados lectores por la novela histórica no es tarea fácil. José Vicente Alfaro parece estar dispuesto a allanarles el camino a aquellos más reacios de manera que, incluso aquellos que se acercan a él con cierto recelo, quedan encantados con la experiencia. Combinar una novela instructiva, entretenida y que se lea con cierta ligereza es algo que él consigue de forma natural. Después de haber leído Bajo el cielo de los celtas y El laberinto del hindú, hoy os hablo de El sueño de Creta, su última publicación. 

En esta ocasión el autor nos acerca a la cultura minoica aparecida en la isla de Creta entre los años 2750 y 1450 a.C. La historia arranca cuando el padre de Melantea, líder de Elthynia, la aldea en la que viven, le comunica su intención de casarla con el joven Criso, hijo del jefe de una aldea vecina con la que han rivalizado desde tiempos inmemoriales. Criso, su futuro marido es un chico rudo y un tanto salvaje que no le agrada lo más mínimo. Aunque se trata de un acto de buena voluntad, y ella lo hará por su pueblo, su desconcierto la lleva a dar un paseo por la playa para calmar los nervios. En la orilla encontrará a un joven náufrago que no acierta a recordar nada de su pasado. Tan solo sabe su nombre: Tisandro. Melantea lo llevará a su aldea y allí le darán cobijo en tanto se recupera, mientras que entre ellos surge una atracción peligrosa. 

No muy lejos de allí, en la ciudad de Cnosos, el rey Minos mantiene una reunión con Sibila en las dependencias de palacio. La Suma Sacerdotisa se encuentra muy preocupada por uno de sus sueños premonitorios, que anuncia un acontecimiento grave en la isla de Creta que originará el caos. Minos, viudo desde hace unos años y padre de dos adolescentes, Androgeo y Ariadna, es un hombre justo, sereno, y consciente de la hegemonía que mantiene la isla sobre las rutas comerciales marítimas pide calma a Sibila. Tal es la seguridad del soberano y el poder de su flota naval que ni siquiera dispone de defensa terrestre. Él siempre ha preferido el diálogo al enfrentamiento, una postura que le he llevado a algunas disputas con los gobernadores del país, más partidarios de los conflictos bélicos. También Androgeo, su joven hijo, después de una amplia preparación militar ansía luchar y demostrar a su padre su valía, mientras que Ariadna es más dada a los rezos y sueña con suceder a la Suma Sacerdotisa. A pesar de ello los aqueos no pierden ocasión de intentar arrebatarles rutas comerciales y son su enemigo más incómodo. 

Con estos mimbres, José Vicente Alfaro nos ofrece un viaje histórico de lo más interesante y entretenido al seno de una civilización muy avanzada en la que la mitología estará muy presente y que despuntó en muchos aspectos. Conoceremos la majestuosidad de sus palacios, cómo se desarrollaba la vida de la familia real, el poderío de su flota, sus creencias, cómo eran sus relaciones comerciales con el exterior, las intrigas palaciegas que se gestaban a espaldas de Minos. Habrá nuevamente un lugar para el amor, la aventura y nos acercaremos a sus técnicas de pintura y escultura ante la que quedaron rendidos hasta los propios egipcios. Pero en Cnosos, la vida era relativamente fácil y Jose Vicente también ha querido mostrarnos una cara menos amable y mucho más dura. Lo hace a través de las vivencias de los aldeanos de Elthynia y Phaistos, gente cuyos únicos recursos eran los frutos del campo y la ganadería y a la que el pago de impuestos les oprimía hasta la desesperación en épocas de malas cosechas. 

Un narrador omnisciente será el encargado de conducirnos por una historia narrada de forma sencilla y que avanza a buen ritmo para desembocar en un desenlace bastante más movido, en el que, a modo de curiosidad, incluso se atreve a relacionar ciertos hechos sobre los que bien podría estar en lo cierto. Aunque podríamos decir que Melantea y Tisandro son los personajes ante los que se desarrolla toda la historia, hay un amplio elenco de secundarios. Sin duda Tisandro se ganará rápidamente al lector no solo por su carácter sino por sus habilidades y el aura de misterio que le rodea. Hay un secundario que me ha gustado muchísimo: Asclepio, un reconocido artista cuyas técnicas me han parecido muy interesantes. 

El sueño de Creta es quizá una historia más sencilla que sus predecesoras, pero con la que este autor onubense vuelve a demostrar que el conocimiento de la historia no tiene porqué estar reñido con el entretenimiento. Una historia con la que José Vicente nos dibuja un fresco de la sociedad minoica. Desde luego, él parece haber encontrado una fórmula que le funciona a la perfección. Quizá por eso me gusta volver a leerle una y otra vez.

Esta novela participa en el mes de la novela histórica organizada por Laky de Libros que hay que leer

El cuarto mono - J.D. Barker

26/6/18


El detective de la policía de Chicago Sam Porter investiga el caso de un hombre atropellado, pues los indicios en la escena del crimen apuntan a que se trata de El Cuarto Mono, un asesino en serie que ha estado aterrorizando la ciudad. Su modus operandi consistía en enviar tres cajas blancas a los padres de las víctimas que secuestra y mata: una primera con una oreja, una segunda con los dos ojos, y otra con la lengua; y finalmente dejar abandonado el cuerpo sin vida en algún lugar.

El hombre atropellado llevaba una de esas cajas blancas. Se inicia así una frenética carrera contrarreloj para averiguar dónde se encuentra encerrada la próxima víctima.

MIS IMPRESIONES


Hay novelas que irrumpen en pleno verano llenando de expectativas a los lectores. El cuarto mono es uno de esas historias que tenía intención de leer, y que llegó a casa por sorpresa en una edición no venal. Cuatro días me ha tenido entregada por completo, y desde ya os digo que es una de esos thrillers perfectos para sobrellevar estos calores veraniegos y os dejará con ganas de más.

Aunque Sam Porter lleva algún tiempo alejado del trabajo, un grave accidente de tráfico llevará a su equipo a requerir su presencia en la escena de los hechos. Un suicida se ha arrojado al paso de un autobús, que no ha podido hacer nada por esquivarlo. Lo curioso del tema es que la víctima portaba una caja blanca con un lazo negro que contenía una oreja humana. Su destinatario: un poderoso empresario muy conocido en el sector inmobiliario. Este dato enciende todas las alarmas ya que dicho paquete atiende claramente a las señas de identidad de El cuarto Mono, nombre con el que se apoda a un peligroso y escurridizo asesino en serie, que lleva años sembrando el pánico en las calles de Chicago y al que Porter trata por todos los medios de dar caza.

El cuarto mono tiene un modus operandi peculiar: secuestra a chicas jóvenes y envía tres paquetes a los familiares de las víctimas: primero, una oreja; después, ambos ojos; por último, la lengua. Días después el cuerpo sin vida aparece en algún lugar. Pero, si  ha fallecido atropellado, ¿quién está detrás de todo esto?, ¿tiene algún complice?, ¿un imitador? ¿Para qué dejaría si no una oreja? Está claro que alguien está en grave peligro. La oreja que portaba el hombre atropellado hace que la policía  extreme precauciones y comience una rápida investigación, ya que en algún lugar de la ciudad existe una víctima para la que el paso de las horas juega en su contra.

Un diario encontrado entre la ropa del fallecido nos llevará a conocer en primera persona, y desde los ojos de un niño, la historia personal del asesino. Un hilo argumental compuesto de capítulos numerados bajo un único título “Diario”, relatados en una grafía distinta, se alternarán con otro, con capítulos en el presente, fechados y con indicación de la hora en que transcurren, que imprimen una urgencia de la que se contagia el lector y que abarcan apenas un par de días. Dos hilos que avanzan de forma paralela y despertarán todo nuestro interés. En el presente, seguiremos el curso de una investigación contrareloj para encontrar a la víctima. En el pasado, conoceremos la niñez del asesino, su día a día, sus relaciones familiares, en el vecindario, cómo se forjó su carácter y qué hechos que le marcaron. Esta trama, para mí ha sido impactante y absolutamente adictiva.  Evidentemente, para no hacer spoilers no puedo desvelar nada más, pero me ha gustado la forma en la que el autor perfila en este hilo la psicología de los personajes. A pesar de que ambas tramas son interesantes y la tensión va creciendo a la vez, los hechos narrados en el diario me han parecido fascinante y algunos de sus giros me han provocado un auténtico desconcierto.

De otro lado tenemos a Sam Porter, un personaje muy potente. Este detective también arrastra sus propios demonios, sobre los cuales el autor deja algunas pistas, pero sabiendo guardar el misterio hasta bien entrada la historia. Sam es un buen tipo, buen compañero y un investigador que no se amilana ante nada. Esta vez no está dispuesto a que le den esquinazo y arriesgará cuanto haga falta.

Esta novela, primera entrega de un denominado serial killer, es una de esas historias en las que una vez entras, no puedes dejar de leer. Una prosa sencilla, un claro predominio del diálogo sobre la narración, un ritmo endiablado y constantes giros argumentales hacen de ella una trampa mortal que te pide leer sin descanso. Muchas incógnitas por resolver. Algunas se irán desvelando para dar lugar a otras nuevas. Finalmente, todo quedará cerrado en un desenlace que nos dejará los ojos como platos y expectantes ante la siguiente entrega.  

No sé si El cuarto mono será el thriller del verano, en cualquier caso es una excelente apuesta de lectura. Una novela con buenos personajes, una trama potente y escalofriante, de la que sin duda disfrutarán los amantes del thriller y logrará atrapar sin escapatoria al lector más avezado.

Esta semana leo #23-2018

25/6/18

Buenos lunes a todos. Empezamos una nueva semana, y lo hago arrastrando una de mis lecturas de la semana pasada, Mujeres errantes de Pilar Sánchez Vicente, del que me queda aún la mitad aproximadamente. Después me pondré con una reciente publicación que esperaba con muchísimas ganas, La desaparición de Stephanie Mailer de Joël Dicker



Sorteos

Las inquilinas Netherfield están de celebración con un estupendísimo sorteo veraniego. Bases.


Y, vosotros, ¿qué leéis?



Ganador del sorteo Las largas sombras

24/6/18

El pasado viernes terminó el plazo para participar en el sorteo de un ejemplar de Las largas sombras de Elia Barceló, una novela que ya sabéis que recomiendo sin dudar y que uno de vosotros va a tener la suerte de disfrutar.  Como sé que estáis expectantes por saber el resultado no me voy a demorar más.


La suerte en esta ocasión ha recaído en : 


Enhorabuena a la afortunada. Dispones de un plazo de 48 horas para enviarme tus datos postales a bookeandoconmangeles@gmail.com. En caso de no recibir respuesta en el plazo señalado se procederá a resortear el ejemplar. 

Gracias a todos por vuestra participación.

Entrevista a Gerónimo de Luis autor de Sin noticias de Jobs

23/6/18

Hoy os traigo un post para conocer a un autor novel cuya primera novela, Sin noticias de Jobs, he leído hace unos días y me gustaría compartir con vosotros una entrevista que se ha prestado a hacer al blog. Os dejo la portada y la sinopsis y luego vamos con él.


El protagonista de esta novela tiene algo de misántropo. Odia su trabajo y a sus compañeros.
En fin, un tipo normal ¿no?
Arrastrado por las circunstancias y perdido el control de su propia vida, descubrirá que el
mundo en el que creía vivir ya no existe; se ha transformado en una ridícula caricatura en el
que parecer feliz es más importante que serlo.
Puede que pienses que este es un libro de humor, pero habla del miedo. Del miedo a ser uno
mismo y a tomar las riendas de la propia vida, de dejar de interpretar el papel que se nos ha
impuesto. Aunque alguien menos políticamente correcto diría que este libro señala con el
dedo todo aquello que nos hace cada día un poco más idiotas. Esta es una caricatura de la
sociedad en la que vives. Advertido quedas, porque no me hago responsable si descubres que
formas parte de ella.

Vamos a conocerle un poco más...


En primer lugar, Gerónimo, muchas gracias por acceder a esta entrevista. Siempre es una buena noticia saber que hay nuevas plumas que se atreven a irrumpir en el complejo panorama literario que estamos viviendo.

1.- Acabas de publicar en Amazon Sin noticias de Jobs bajo el seudónimo de Gerónimo de Luis. Me  gustaría que nos contaras algo de ti. ¿Quién es Gerónimo de Luis?

Pues la verdad es que tanto por estudios como por profesión, alguien del que probablemente no se espera que acabe lanzándose a escribir una novela. Estudié una ingeniería y toda mi vida profesional se ha desarrollado alrededor de la informática. Aunque si lo pienso, tampoco es tan diferente escribir un programa de ordenador que escribir un relato. Creo que el haber sido programador me ayuda de cierta manera a lograr cierto nivel de abstracción sobre la historia que quiero contar, a estructurarla y darle un orden lógico.

2.- A mí que me gusta tanto leer, siempre que conozco a un nuevo autor  me asalta siempre una pregunta, ¿cuándo surgió en ti esa inquietud por la escritura? Y, ¿qué te hizo lanzarte a escribir esta novela?

Desde muy joven siempre he escrito cuentos y relatos, casi desde que tengo memoria. Recuerdo que estando en el colegio llegaron a publicarme una poesía en el Diario SUR. Tampoco se me olvida el día en que mi profesora de 5º de EGB me descalificó un relato para un concurso porque no creía que lo hubiera escrito yo. Esta misma profesora no dejaba de decirme que tenía demasiada imaginación, como si fuera algo negativo (a pesar de todo guardo un buen recuerdo de ella). La verdad es que hasta hace muy poco ni se me pasaba por la cabeza lanzarme a escribir una novela, con mis relatos ya tenía bastante. Hasta que uno de esos relatos comenzó a pedirme a gritos que lo ampliara, que lo desarrollara, y así nació Sin noticias de Jobs. Comparado con un relato, escribir una novela es como saltar al vacío, no sabes por donde te van a llevar tus personajes ni la historia. Aun así, he tratado de que hacer una novela corta, me lo he tomado como un primer contacto, un entrenamiento.

3.- Imagino que trabajas y eso te obliga a robar tiempo libre para la escritura. ¿Tienes alguna rutina? ¿Has planificado de alguna manera la idea con un esquema o un borrador o has ido improvisando?

Efectivamente, con un trabajo y un par de pillines correteando por la casa y demandando tu atención todo el tiempo, es difícil encontrar un rato para sentarse con la tranquilidad y la concentración necesaria para ponerte a escribir, así que lo de planificar una rutina es complicado. Mientras escribía la novela sí que traté de sacar un rato cada día, sobre todo después de acostar a los niños. Mi pareja también me facilitó que pudiera dedicar algunas horas más de lo normal encargándose de ellos mientras me sentaba a escribir, así que en cierto modo, ella es también un poco artífice del libro.
En cuanto a la planificación, como suelo escribir relato, no tengo costumbre de planificar de antemano mis historias. Para este libro, sin embargo, sí que acabé dando mi brazo a torcer e hice una especie de guión corto con las ideas básicas de cada capítulo. Eso te evita bloqueos posteriores y te permite centrarte en la escritura.

4.- Supongo que, como amante de la literatura y antes que escritor habrás sido lector. ¿Cuáles son tus géneros preferidos? ¿Me podrías recomendar tres autores y tres novelas que sean para ti imprescindibles?

Desde pequeño los libros me han parecido algo fascinante. No sólo por las historias que contienen, también como objetos; por su tacto, por como huelen. Yo era de los que, siendo niño, iba cómo mínimo una vez por semana a la biblioteca a por mis dos libros. Desde muy joven la literatura fantástica y la ciencia ficción han sido mis géneros preferidos. Aunque con la edad mis gustos también han ido evolucionando. Así que si me hubieras preguntado hace unos años te hubiera contestado sin pensar que Tolkien y Asimov. Quedarme con tres libros y tres autores es muy complicado, pero si tengo que elegir me quedo con La historia interminable (Ende), El fin de la eternidad (Asimov) y La insoportable levedad del ser (Kundera). En cuanto a autores, además de los ya nombrados, Houellebecq, Philip K. Dick y Ursula K. Le Guin. No todo lo que leo es de autores extranjeros. Te nombro a tres españoles (y me dejo a muchos otros): Lorenzo Silva, Rosa Montero o Juan Francisco Ferré.

5.- Siento mucha curiosidad por este tema de los seudónimos. ¿Qué te ha impulsado a ti a elegir uno en vez de tu verdadero nombre? ¿Es quizá una manera de tantear el mercado sin arriesgar?

Es cierto que un escritor siempre se deja algo de sí mismo en cada historia que escribe, y eso a mi me produce cierto pudor, pero el motivo ha sido mucho más mundano. Tengo algunos manuales y libros técnicos publicados con mi nombre en editoriales conocidas, y quería separar ambas vertientes, así que opté por usar un seudónimo para publicar la novela. Cómo curiosidad te contaré que Gerónimo es por Gerónimo Stilton, el personaje de los libros preferidos de mi hijo.

6.- Hablemos de Sin noticias de Jobs. Una novela corta que he leído hace unos días y a mí, que no soy asidua al humor literario, me ha hecho esbozar bastantes sonrisas.  No dejas títere con cabeza: hay una crítica feroz a sistema de escalado en el entorno empresarial, a las redes sociales, a ciertos “emprendedores”,  a lo manipulables que somos…y, en cierto modo, me he visto reflejada en ella. Sin embargo, tú afirmas que no es una novela de humor, aunque sí que es una caricatura y, como tal, esa imagen burlesca o humorística de la sociedad en que vivimos creo que también va a sorprender a tus lectores. Cómo autor novel, ¿qué esperas de este primer trabajo? ¿De dónde surge la chispa que te impulsa a contar esta historia? ¿Cuánto tiempo has tardado en escribirla? ¿La has compartido antes de publicarla con algún lector cero?

La novela surgió a partir de un cuento, y la verdad que hasta que no estuvo terminada no se me pasó por la cabeza el publicarla. A mi me pasa, y supongo que a la mayoría de los escritores, que no soy capaz de ser objetivo con lo que he escrito. A ratos me parece que tiene un nivel decente y a otros que es mejor tirarlo a la basura, así que me decidí a ponerla en Amazon para ver cómo reaccionaban los lectores, para tantear (ni se me pasó por la cabeza enviarla a una editorial). Creo que ha gustado, así que con eso me doy por satisfecho. Calculo que tardé unos seis meses en terminarla, aunque dedicándole ratos sueltos. La única persona que la leyó antes de publicarla fue mi mujer, que además hizo de correctora.
En el caso de Sin noticias de Jobs, lo que me impulsó a escribirla fue casi una necesidad personal. Uno entra en toda la vorágine las redes sociales, las noticias del telediario, los periódicos en Internet y acaba arrastrado por un remolino que te impide parar y reflexionar. De un día para otro los intelectuales dejan paso a los influencers, los telediarios abren con noticias de Twitter y todos tus amigos y seguidores de Facebook viven en una especie de mundo feliz prefabricado, y tú tienes que entrar en esa burbuja para seguir perteneciendo a la tribu. Yo nací en un mundo donde nos decían que lo normal era estudiar, sacarse una carrera y buscar un buen trabajo. Ahora el paradigma ha cambiado y todos tenemos que ser emprendedores. Creo que es muy difícil aislarse de todo eso para pensar con claridad que camino queremos tomar como individuos, y de eso hablo en la novela. De como el entorno y las tendencias pueden arrastrarte por un camino que no es el tuyo, a veces también por el miedo a salirte del guión que nos han dicho que tenemos que interpretar.

7.- Ciertos autores dicen que sus historias son simplemente fruto de la inspiración y nada tienen que ver con su realidad. Yo soy de las que pienso que, a veces, aun sin querer volcamos en ellas algunas de nuestras inquietudes. ¿Hay alguna base real en esta historia? ¿Algún personaje inspirado en alguien de carne y hueso?

Sin duda, creo que un escritor siempre acaba dejando algo de sí mismo en la historia. En cuanto a los personajes, también hay rasgos de personas conocidas. Quizá nadie en concreto, pero sí que suelo coger características de distintas personas y mezclarlos para construir un personaje creíble. En el caso de Sin noticias de Jobs hay rasgos de alguna que otra persona real, aunque también tengo que reconocer que he tenido que suavizar ciertas actitudes, porque parecerían poco creíbles. A veces la realidad supera la ficción.

8.- ¿Crees que Sin noticias de Jobs es una novela para todo tipo de público? ¿Por qué la recomendarías? ¿Cómo elegiste el título?

Creo que cualquier adulto puede disfrutar de ella. Cómo no tenía ninguna presión comercial he escrito lo que realmente quería contar y cómo quería contarlo, así que es posible que no encaje exactamente en ninguno de los géneros habituales que usan las editoriales. La recomendaría sobre todo porque creo que que puede resultar divertida (yo al menos me he divertido escribiéndola), y además porque nos puede llevar a reflexionar sobre hacia dónde va nuestra sociedad.
En cuanto al título, en realidad es un metatítulo, ya que Sin noticias de Jobs es el título de un libro que aparece dentro de la propia trama. Es un guiño, y no el único; me apetecía jugar con el lector y hacerlo partícipe de la propia historia. En cierto modo, es como romper la cuarta pared e interpelar directamente al lector.

9.- ¿Cómo ves tú el panorama literario actual?

Prefiero no ser negativo, el mundo de los libros parece que siempre ha estado en crisis y ahí sigue. Por una lado ahora cualquiera puede coger su libro y ponerlo en Amazon. No sé si esto es bueno o malo, pero es una alternativa que antes no existía. En cuanto a las editoriales clásicas, entiendo que es difícil mantener un equilibrio entre buena literatura y buenas ventas (no siempre la buena literatura es la que más vende). Sin embargo, tengo la impresión de que últimamente lo primero que miran algunas editoriales es cuántos seguidores tiene un autor novel en Instagram antes de decidir si lo publican, con independencia de su calidad literaria. Por suerte no son todas y hay editoriales que siguen mimando su catálogo.

10 ¿Tienes algún otro proyecto entre manos actualmente o quieres esperar a ver cómo funciona tu primera novela?

Sí, ideas tengo bastantes, lo que me falta es tiempo para llevarlas a cabo. Ahora mismo se está fraguando una historia en mi cabeza que me gustaría empezar a escribir. Es una historia más oscura, muy diferente a Sin noticias de Jobs. Creo que podría encuadrarse en el género de la novela negra; no se lee a Chandler en vano.

Muchas gracias Gerónimo por tu tiempo y mucha suerte con la novela.

Muchas gracias a ti por invitarme a tu estupendo blog. 

La química del odio - Carme Chaparro

22/6/18

¿QUÉ HARÍAS SI, TRAS HABER SOBREVIVIDO A LA QUE CREÍSTE QUE ERA LA PRUEBA MÁS DURA QUE PODÍAS SOPORTAR, EL DESTINO TE LLEVARA OTRA VEZ AL LÍMITE? 

Para la inspectora jefa Ana Arén no hay tregua: después de que resolviera el caso que prácticamente acabó con ella, debe enfrentarse a un reto endiablado, el asesinato de una de las mujeres más famosas de España. 

Siempre cuestionada por su superior, al frente de un equipo que aún no confía en ella y con el foco mediático sobre la investigación, Ana se ve de nuevo ante un crimen aparentemente irresoluble en el que el tiempo y el pasado se empeñan en jugar en su contra. 

Tras el éxito de No soy un monstruo (Premio Primavera de Novela 2017), traducida a varias lenguas y que será llevada a la pantalla, Carme Chaparro se consolida con La química del odio, su segunda novela, como una de las autoras más interesantes y arriesgadas del thriller en español.

MIS IMPRESIONES


No soy un monstruo fue una de las lecturas que disfruté muchísimo el año pasado. Una trama muy ágil y absorbente, que me puso bastante fácil decantarme por esta nueva publicación de Carme Chaparro y que continúa la senda de la inspectora jefa Ana Arén. Os cuento mis impresiones.

Seis meses han transcurrido desde la resolución del caso Slenderman, cuyo complejo desenlace ha tenido a la inspectora jefa Ana Arén alejada del servicio durante un tiempo. Ha llegado el momento de reincorporarse al trabajo y lo hará en plenas navidades en la Unidad de Homicidios, bajo la atenta supervisión de su jefe, Ruipérez, un hombre que tiene una serie de rencillas personales hacia ella y no está dispuesto a allanarle el terreno lo más mínimo.

Aunque, en principio, deberían ser unos días tranquilos y sin muchos incidentes, Ana tendrá que ponerse las pilas desde el primer momento ya que el mismo día de su incorporación aparece asesinada una de las damas más conocidas por la prensa rosa. Se trata de Mónica Spinoza, duquesa de Mediona, un caso que ocasionará gran revuelo y presión mediática. Ana tendrá que dejar a un lado sus traumas personales,  aguzar todos los sentidos y pedir la máxima colaboración de un equipo en el que acaba de integrarse. Una vez más nos demostrará su valía.

La química del odio es una novela negra que sigue la estela de su predecesora, No soy un monstruo. Personalmente, recomendaría a todos quienes quisieran acercarse a ella haber leído previamente la anterior, no solo porque disfrutarán de una estupenda historia sino porque su protagonista principal, Ana Arén, tiene una serie de vivencias personales que la han marcado, y aunque en esta se esboza algo para que el lector no se pierda, disfrutará el doble conociendo con todo detalle el pasado de la inspectora jefa y su relación con Inés. Una trama personal, la de la inspectora, que desde mi punto de vista es de la que más garra tiene en la historia. . 

Nori, su antiguo compañero y amigo, ha dejado el trabajo en el cuerpo y ahora es el director de tecnología y seguridad de una cadena televisiva. Entre sus cometidos se encuentran proteger, entre otros, al presentador estrella, un hombre apenas conocido hasta el momento que está obteniendo altas cotas de audiencia. Aunque su trabajo ahora es otro, Ana no dudará en requerir la colaboración de Nori para solventar el caso.

Con un inicio ágil, pero algo más pausado de lo que esperaba nos vamos introduciendo en una investigación que nos va a atrapar por las peculiares características y la manera en la que juega el asesino con el equipo policial, además de la delicadeza con la que se debe tratar el asunto, ya que la duquesa era una mujer muy bien relacionada e investigar a determinadas personalidades de las altas esferas es un tema que ha de llevarse con sumo cuidado.

Por si no tenían poco con un crimen, la cosa se complica cuando unos días después, el suelo de uno de los ascensores del Hospital general se desprende a la altura de la planta sexta arrojando al vacío a cuatro personas. Más trabajo para el equipo de Homicidios, un nuevo reto para Ana Arén y un cambio de ritmo que no dará tregua al lector, que no podrá evitar jugar a las quinielas,  apostar, confundirse y volver a hacer una y otra vez múltiples conjeturas sobre la identidad del asesino. 

Una vez más Chaparro vuelve a demostrar que sabe manejar muy bien los hilos para atrapar al lector con una trama muy bien armada que te tiene en vilo hasta las últimas páginas. Un narrador en tercera persona se irá alternando entre capítulos numerados en los que sabremos del avance de la investigación y otros, con diferente grafía y siempre bajo el título “El odio” en el que se nos van desvelando los pensamientos y ciertos datos de la historia de un meticuloso asesino cuya identidad, pese a todo, no lograremos desvelar hasta las últimas páginas.

Conoceremos también muy de cerca como funcionan los medios de comunicación. Seremos testigos de excepción de lo que se cuece en un plató y detrás de este, todo el trabajo que ello conlleva y toda la manipulación a la que somos sometidos a través de la publicidad. Pero además, también cabe en ella una parte más científica que me ha parecido de lo más interesante e instructiva y una crítica a las redes sociales.  

La química del odio es una novela con la que Carme Chaparro se afianza en el género de la novela negra. Una historia con muchas piezas, que arranca con buen ritmo y que, tras varios giros argumentales, desemboca en un thriller de ritmo endiablado en el que todo encajará a la perfección, nos dejará los ojos como platos y muchas ganas de reencontrarnos con Ana Arén.

Ataduras - Domenico Starnone

19/6/18

Como muchos matrimonios, el de Vanda y Aldo se ha visto sometido a la tensión, al desgaste de la rutina y aún más, a la infidelidad, pero ha sobrevivido intacto. O eso parece. Porque si se mira con detenimiento, las grietas son evidentes, como las de un jarrón resquebrajado que pudiera romperse al menor contacto. 

¿Qué estamos dispuestos a sacrificar con tal de no sentirnos atrapados? ¿Y qué perdemos cuando decidimos volver sobre nuestros pasos? ¿Cuáles son las consecuencias ineludibles de nuestros actos, para nosotros y nuestros hijos? ¿En qué consisten nuestras ataduras? El ganador del Premio Strega, Domenico Starnone, nos ofrece una historia emocionante y profunda: el relato de una fuga y de un falso retorno.

MIS IMPRESIONES


De un tiempo a esta parte, entre novela negra y thriller, cada vez disfruto más de las historias intimistas. El tema de las relaciones personales siempre me resulta interesante. Es por eso por lo que cuando Lumen publicó esta novela  con ese título tan demoledor me sentí inmediatamente atraída por ella.

Vanda y Aldo llevan doce años casados y son padres de dos niños de nueve y cinco años. Su relación está desgastada y llena de rutinas en la que ella coordina prácticamente todo y él se deja hacer. Les conocemos a través de unas cartas que Vanda escribe a Aldo  cuando él se ha marchado de  casa. Ella le exige una explicación. Sabe que está con Lidia, una joven de diecinueve años con la que le ha sido infiel. Aldo, a pesar de sus treinta y cuatro años, actúa como un irresponsable. Dice verdades a medias: que no quiere hacer daño a su familia como su padre se lo hiciera a él en el pasado, que quiere estar con Lidia, dejar su relación con Vanda pero seguir viendo a sus hijos. Sin embargo, actúa como si fuese un adolescente, desentendiéndose por completo de los problemas de la familia y dejando a su esposa toda la responsabilidad.

Me pones el ejemplo de las escaleras. ¿Sabes -dices- cuando subes las escaleras? Los pies van uno detrás del otro como hemos aprendido de niños. Pero la alegría de los primeros pasos se ha perdido. Al crecer nos amoldamos a la marcha de nuestro padres, de nuestros hermanos mayores, de las personas a las que estamos unidos. Ahora las piernas suben según costumbres adquiridas. Y la tensión, la emoción, la felicidad del paso se han perdido, igual que la singularidad de la marcha. Nos movemos creyendo que el movimiento de las piernas nos pertenece, pero no es así, junto con nosotros sube esos peldaños una pequeña multitud a la que nos hemos adecuado, la seguridad de las piernas solo es el resultado de nuestro conformismo. O cambiamos el paso -concluyes- y recuperamos la alegría del comienzo o nos condenamos a la normalidad más gris.

Vanda le presiona, le reprocha, le amenaza y él termina por desaparecer de su vida, por olvidar sus obligaciones como padre y vivir su aventura como si careciera de familia. Pero, curiosamente, después de un tiempo vuelve con Vanda.

Ataduras es una novela intimista plantea la dificultad de las relaciones matrimoniales y los lazos familiares. Lo hace a través de la relación de un matrimonio napolitano. Una novela en apariencia sencilla, de fácil lectura, pero que deja un profundo calado en el lector y le plantea múltiples reflexiones.

Desde mi punto de vista, la estructura de la que ha dotado el autor a la historia es todo un acierto porque consigue desconcertarlo por completo y mantenerlo pegado a las páginas de principio a fin. Dividida en tres grandes bloques: Libro primero, Libro segundo y Libro tercero, conoceremos la historia de Aldo y Vanda desde tres puntos de vista diferentes: el de cada uno de los cónyuges y el de los hijos.  En el Libro primero será Vanda, una mujer destrozada por la infidelidad y el abandono de su marido, la que en primera persona, y a través de unas cartas llenas de reproches que dirige a su marido, nos muestre la situación. En el Libro segundo, será Aldo, treinta años después, a su regreso de unas vacaciones y tras un incidente, el que eche la vista atrás para analizar la que ha sido su vida en pareja durante todos estos años.  Finalmente, el Libro tercero nos da a conocer cómo los hijos de la pareja, ahora ya adultos, han vivido la relación entre sus padres.

Ataduras es una de estas historias breves pero intensas. Incisiva. Y en la que casi es mejor ir a ciegas. Un altercado en la vivienda a la vuelta de unas vacaciones será la excusa con la que Starnone explore en el pasado de una pareja fracturada que trata de recomponer su vida matrimonial, en sus anhelos, sus frustraciones, en la esencia de cada uno en una edad en la que ya no valen los engaños ni los arrepentimientos. Conocemos a todos los afectados. Cada cual lleva su parte de razón, pero la historia nos lleva mucho más allá y nos obliga a reflexionar sobre las consecuencias de nuestros actos, las responsabilidades y las “ataduras”. ¿Hay que mantener necesariamente una relación cuando lo pilares que la sustentaban están destruidos? ¿Existe algún derecho frente a la pareja por los años de dedicación? Es lícito volver a enamorarse, pero, ¿qué pasa con nuestros hijos mientras tanto? ¿Debemos renunciar a nuestros sueños únicamente por los lazos familiares? ¡Qué misterio hay detrás de cada pareja! Un mundo por descubrir que Starnone disecciona sin piedad para impactar al lector. No os la perdáis.

Esta semana leo #22-2018

18/6/18

Comienza una nueva semana repleta de planes en la que por fin podré disfrutar de la tan esperada jornada intensiva y la piscina. Por estas latitudes ya estamos metidos de lleno en la temporada playera así que espero poder disfrutar del combinado lectura-hamaca. 

Mañana sale a la venta El cuarto mono de J. D. Barker, un thriller con un pinta estupenda del que he tenido la suerte de recibir una edición no venal y que comienzo con altas expectativas. Lo simultanearé con mi aportación al mes de la novela histórica organizado por Laky de Libros que hay que leer y mi elección es El sueño de Creta, la última novela de José Vicente Alfaro, un autor que nos suele ofrecer novelas muy instructivas. 


Sorteos

Os recuerdo que hay un sorteo activo en el blog y es la última semana para participar. El libro en cuestión es Las largas sombras de Elia Barceló. Os dejo la reseña y las bases.

 

Ángela León de Polvo de libros tiene un sorteo activo con un libro que os recomiendo también sin reservas: El bosque sabe tu nombre de Alaitz Leceaga. Bases 


Adivina quién lee, El templo de la lectura y Libros que hay que leer organizan un sorteo + lectura conjunta de El chico que nunca llamó. Bases


Y, vosotros, ¿qué leéis?

El bosque sabe tu nombre - Alaitz Leceaga

15/6/18

El bosque sabe tu nombre de [Leceaga, Alaitz]Un secreto oculto en lo más profundo del bosque. 
Una mansión azotada por las olas. 
Dos hermanas enfrentadas. 
Un linaje de mujeres con un don extraordinario. 

A finales de los años veinte del siglo pasado, Estrella y su hermana gemela, Alma, llevan una vida privilegiada como hijas de los marqueses de Zuloaga, propietarios de una casa solariega y una mina de hierro en un pequeño pueblo suspendido sobre el Cantábrico. Crecen rodeadas de fiestas y lujos, pero también marcadas por un poderoso misterio. Porque Estrella y Alma no son como las otras niñas: herederas de un extraño don que pasa de generación en generación entre las mujeres de su familia, viven a la sombra de una maldición según la cual una de las dos morirá antes de cumplir los quince años. Así arranca esta historia llena de magia y pasión, que nos lleva por medio mundo tras los pasos de su protagonista, una mujer inolvidable que no dudará en hacer todo lo necesario, sin miedo al peligro ni a las convenciones sociales, por defender su tierra y el legado que lleva escrito en la sangre.

MIS IMPRESIONES


Cualquiera que me conozca mínimamente sabrá que a pesar de intentar no encasillarme en ningún género literario, la fantasía o el realismo mágico brillan por su ausencia en el blog. Por eso, cuando recibí una propuesta para leer esta novela tuve muchas dudas. Más aún cuando hablábamos de seiscientas páginas de historia que se me podían hacer muy cuesta arriba. Un tuit fue el detonante para que me decidiera por ella. Y no puedo estar más satisfecha de haber arriesgado porque, esta de la que yo dudaba, finalmente ha sido una novela inolvidable y será una de mis mejores lecturas del año. Os hablo de ella.

Nos trasladamos hasta el año 1927 a Basondo, en el País Vasco, para conocer a sus trece años a dos gemelas muy especiales: Estrella y Alma. Ellas son las hijas de los marqueses de Zuloaga, una familia descendiente de indianos, cuya mina de hierro emplea a la mayor parte de la población local. El abuelo de las gemelas, después de hacer las Américas y contraer matrimonio con una mexicana volvió a su localidad natal y fundó Villa Soledad, una casa señorial situada en la cima de un acantilado y rodeada de un inmenso bosque, que llevaría el nombre de su esposa.

Las mujeres de la familia Zuloaga parecen haberse ido transmitiendo de generación en generación ciertos poderes. Así, la pequeña Alma puede ver y hablar con los muertos mientras que su hermana Estrella tiene un gran nexo de unión con la naturaleza. Las niñas crecerán felices rodeadas de naturaleza, entre lujos, fiestas y paseos por el bosque, pero siempre sometidas a la férrea disciplina de su padre, el marqués, un hombre dictatorial, prepotente e insensible al que temen tanto como al vaticinio según el cual una de las dos morirá antes de cumplir los quince años.

Hay historias que imantan al lector por la magia que envuelve sus páginas. Y algo así me ha ocurrido con El bosque sabe tu nombre. Con una prosa sencilla a la vez que evocadora, la autora consigue desde las primeras páginas, en que conocemos a dos niñas durante una excursión por el bosque, transmitirnos el mismo amor por el lugar que siente su protagonista: sentiremos la  inmensidad del bosque,  la belleza del lugar, el crujir de las hojas bajo nuestros pies o la humedad de la tierra. Y como si sus letras fuesen una enredadera, quedamos hechizados por el embrujo de un lugar lleno de misterio y la fuerza de sus personajes.

Será una de ellas en primera persona la que nos cuente lo acontecido en un periodo de la vida de los Zuloaga a través de una historia llena de magia, intriga, dolor, rencor  y secretos familiares,  que arranca el año 1927 y llegará hasta la Segunda Guerra Mundial. Más de una década en la que a la vez que se hace mujer, visitará diferentes países y su vida sufrirá infinidad de cambios. Ella será el eje en torno al que se articule toda la trama. Una mujer fuerte y decidida, egoísta en muchas ocasiones, pero valiente al fin y al cabo,  que no se amilanó nunca a la hora de conseguir sus objetivos. Su hermana estará siempre a su sombra pero acompañándola en la mayoría de los acontecimientos.

No estamos ante una historia veloz. Todo lo contrario. Esta es una de esas lecturas pausadas donde la magia, y aquí hay mucha, está en los detalles y en la forma de contarlo. Y eso hay que saborearlo con mesura. Sí es, sin embargo, una de esas que cuentan con suficiente gancho como para mantener la tensión narrativa sin necesidad de que todo ocurra muy deprisa. Porque ocurrir sí que ocurren muchas cosas, incluso algunas predecibles, pero apenas nos dejemos envolver, lo demás fluirá solo y estoy segura que también disfrutaréis.

No solo magia encontraremos en esta novela porque El bosque sabe tu nombre es todo un retrato de una época  y sus costumbres. Una en la que el hombre decidía y la mujer acataba, en la que unas cuantas familias pudientes lo tenían todo y despilfarraban a su antojo mientras que otros no tenían ni un bocado que llevarse a la boca y no tenían la más mínima posibilidad de cambiar sus míseras vidas, en la que el miedo y la represión se podían palpar en el ambiente y en la que la iglesia jugaba un papel fundamental en la vida de los ciudadanos. Y en esa época, en la que ser mujer era tan difícil, nuestra protagonista tuvo los suficientes arrestos para enfrentarse a los que trataron de trataron de frenarla por el simple hecho de ser mujer.

El bosque sabe tu nombre es una novela que te hechiza y te atrapa entre sus páginas como una enredadera  para arrastrarte a vivir junto a su protagonista una historia inolvidable. No es una historia de princesas, ni una historia rosa, sino una historia de bondad, de amor, también de dolor,  traición, humillación, secretos y mentiras. Fascinante sería una palabra adecuada para definir esta historia. Una novela con un enfoque original y novedoso, que aun alejándose de ese terreno en el que me siento cómoda, ha conseguido ganarme con su garra desde su inicio. Unos toques sobrenaturales tan bien integrados en la trama que la enriquecen de forma que, incluso los más escépticos, entre los que me incluyo, lograrán disfrutar al máximo. 

La novia gitana - Carmen Mola

14/6/18


«En Madrid se mata poco», le decía al joven subinspector Ángel Zárate su mentor en la policía; «pero cuando se mata, no tiene nada que envidiarle a ninguna ciudad del mundo», podría añadir la inspectora Elena Blanco, jefa de la Brigada de Análisis de Casos, un departamento creado para resolver los crímenes más complicados y abyectos. 

Susana Macaya, de padre gitano pero educada como paya, desaparece tras su fiesta de despedida de soltera. El cadáver es encontrado dos días después en la Quinta de Vista Alegre del madrileño barrio de Carabanchel. Podría tratarse de un asesinato más, si no fuera por el hecho de que la víctima ha sido torturada siguiendo un ritual insólito y atroz, y de que su hermana Lara sufrió idéntica suerte siete años atrás, también en vísperas de su boda. El asesino de Lara cumple condena desde entonces, por lo que solo caben dos posibilidades: o alguien ha imitado sus métodos para matar a la hermana pequeña, o hay un inocente encarcelado. 

Por eso el comisario Rentero ha decidido apartar a Zárate del caso y encargárselo a la veterana Blanco, una mujer peculiar y solitaria, amante de la grappa, el karaoke, los coches de coleccionista y las relaciones sexuales en todoterrenos. Una policía vulnerable, que se mantiene en el cuerpo para no olvidar que en su vida existe un caso pendiente, que no ha podido cerrar. 

Investigar a una persona implica conocerla, descubrir sus secretos y contradicciones, su historia. En el caso de Lara y Susana, Elena Blanco debe asomarse a la vida de unos gitanos que han renunciado a sus costumbres para integrarse en la sociedad y a la de otros que no se lo perdonan, y levantar cada velo para descubrir quién pudo vengarse con tanta saña de ambas novias gitanas.

MIS IMPRESIONES


Miedo me dan a veces esas novelas que van de boca en boca generando altas expectativas. Cuando te viene la recomendación de alguien de fiar, la cosa cambia mucho y pocas dudas  caben a la hora de decidir. Poco he tardado yo en hacerlo,  disfrutarla e unirme a la multitud de lectores convencidos e impactados con esta historia. Esta es una de esas reseñas que se sirven recién salidas del horno. Ha sido terminar y escribir. 

Una joven mestiza (de padre gitano y madre paya) desaparece  tras celebrar su despedida de soltera en compañía de unas amigas. Su cadáver es hallado en los jardines de  la Finca de Vista Alegre dos días después. Aunque Ángel Zárate, oficial de la comisaría de Carabanchel, a la que por la localización corresponde el caso, se persona en el lugar para investigar lo sucedido, rápidamente será relegado a un segundo lugar. Será la BAC (La Brigada de Análisis de Casos), un equipo policial considerado la élite dentro del cuerpo y cuyo cometido es la resolución de los expedientes especialmente complejos, la encargada de una investigación que ya desde su inicio se antoja complicada. Al frente de ella se encuentra Elena Blanco.

Susana ha sido asesinada de una forma escalofriante y a la vez poco común. Lo más grave del asunto es que siete años atrás, Lara Macaya, la hermana de Susana, fue asesinada siguiendo el mismo “modus operandi”,  también cuando estaba a punto de casarse. Pero ahora el asesino de Lara, Miguel Vistas, está entre rejas. Por eso está la BAC allí. Porque no tienen ni idea de quién ha podido perpetrar este horrendo crimen si Miguel Vistas está encarcelado. ¿Un imitador? ¿O el verdadero asesino está libre y se encarceló a un inocente? ¿Tiene algo que ver la etnia de la víctima y el hecho de que fuese a casarse con un payo?

A todas estas preguntas va a tratar de dar respuesta la BAC, que cuenta con un equipo altamente cualificado al que Zárate,  que no se da por vencido fácilmente y harto de sus labores administrativas en Carabanchel, echará una mano tras el beneplácito de la inspectora Elena Blanco. Con ellos nos vamos  adentrar de lleno en una investigación muy rigurosa, que no tiene tregua y  a través de la cual vamos a ir conociendo muy de cerca a cada uno de los miembros de este equipo que, aunque no cuenta con demasiadas personas, están concienciados de ir todos a una  para sortear  todos los escollos que encuentren en el camino.

Rentero es el comisario, un hombre altivo,  amante del lujo y que confía plenamente en Elena Blanco, su mano derecha,  para dirigir al grupo. Eso sí, necesita resultados rápidos porque cuando la prensa le pisa los talones se pone muy nervioso. Elena será sin duda la  joya de la corona; una mujer muy capaz, estrictamente rigurosa con sus métodos de trabajo, bastante independiente en la toma de decisiones, pero que arrastra una tragedia personal importante que la hace abusar con más frecuencia de la que debiera de la grappa, un aguardiente de orujo en el que ahoga sus penas.  Todo lo que existe tras ella lo iremos conociendo de forma dosificada, de manera que podamos llegara entender un poco mejor su complejo carácter. Y esa subtrama personal será un aliciente más en el frenesí por saber algo más de la historia.  Mariajo es otra de las piedras angulares del equipo, una hacker informática de lo más atípica que facilitará mucho el trabajo de sus compañeros y cuya caracterización a mí me ha arrancado la sonrisa al imaginarla. Orduño y Chesca, los más jóvenes e impulsivos.  

Entrar en las primeras páginas de la historia y quedar atrapados con ella es todo en uno. Y es que a lo largo del año, tras muchas lecturas, normalmente tenemos la suerte de llegar a sentir ese sinvivir una vez; acaso dos. La trama es de lo más interesante. La tensión máxima, y sube hasta cotas insospechadas. Alicientes no le faltan: el equipo va a una; Elena tiene un misterioso pasado que la atormenta y que queremos desentrañar;  el método empleado con las víctimas es espeluznante; el sospechoso está encarcelado...

Un narrador omnisciente nos irá mostrando diferentes ángulos, haciéndonos sospechar y dudar de uno y otro; permitiendo una amplia perspectiva. Una prosa sencilla y fluida, un ritmo tremendamente ágil, un estilo directo y esa narración en presente que provoca una sensación de inmediatez nos impulsa  a seguir y seguir leyendo con auténtico frenesí para saber más, para buscar los porqués hasta llegar al desenlace. Dos días me ha durado. Dicen que no se puede. Yo digo que lo importante son las ganas. Y una vez que tienes al lector entregado, no parará hasta cerrar el libro.

La novia gitana ha resultado ser una excelente lectura. Una trama interesantísima que te atrapa desde el primer minuto. Una  minuciosa investigación. Personajes muy potentes y de carne y hueso. De los que se rompen como el resto de los mortales y a los que nos les queda otra que seguir. Una inspectora que es todo un descubrimiento y de la que parece ser sabremos en al menos una futura entrega.  Y un desenlace en la que queda todo muy bien atado pero que te deja con ganas de mucho más. No os la perdáis.
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