Leo, el Hijo del doctor republicano español, inicia un viaje para descifrar los enigmas que han rodeado a su familia a lo largo de décadas. Lo hace a partir del descubrimiento de un hecho insólito, sucedido un siglo atrás: la misteriosa desaparición de su bisabuelo Román que desencadenó un drama familiar irreversible.
Cuatro generaciones sufrirán las vicisitudes de su tiempo en diferentes escenarios: la España del final del siglo XIX, Barcelona y Buenos Aires; la II República, la Guerra Civil, la II Guerra Mundial y la invasión de Francia por las tropas de Hitler. A ello seguirá un nuevo éxodo a la Argentina, esta vez la de Perón y Evita, y después el retorno a la España franquista.
Un relato profundamente humano de seres atrapados en tiempos convulsos, que narra las emociones que inspira el desarraigo. Un homenaje a las lealtades, la amistad y el amor. Una memoria reivindicativa de la emigración y el exilio que arrastró a decenas de millones de europeos a América.
Una historia viva de todos nosotros.
MIS IMPRESIONES
Fue en el blog de Adivina quién lee donde por primera vez supe
de esta novela y su reseña me dejó muy tentada. Eyra me dio el último empujoncito
para animarme con ella. Os cuento mis impresiones de El hijo del doctor.
En 1999 dos jóvenes regresan de un viaje a Buenos Aires, uno
de ellos es Leo, hijo de un doctor republicano que, muchos años después de que
sus padres regresasen de Argentina decide emprender un viaje en solitario en
busca de respuestas sobre sus antepasados. Ese viaje será el inicio de una historia
que se retrotraerá hasta más de un siglo atrás, cuando en 1888, Román Muñiz, un
agricultor turolense, bisabuelo de Leo, desapareciera sin dejar rastro tras regresar
de una feria en Zaragoza, y nos llevará a conocer la vida de cuatro
generaciones de una misma familia.
Ya nos adelanta el propio autor en la introducción de la
novela que, aun con ciertas licencias para dar forma a la historia, la esencia
de la misma está basada en hechos reales. En ella nos va a hablar de la emigración,
del largo y difícil camino que hubieron de recorrer infinidad de familias
europeas a principios del siglo XX. A lo
largo de las cuatrocientas páginas de este libro, García-Serena va componiendo
un auténtico mosaico en el a través de una saga familiar, refleja la realidad
político-social de nuestra historia más reciente.
Hay determinadas plumas que resultan verdaderamente evocadoras
y la de este autor es sin duda es una ellas. Esa forma suya de narrar tan elegante,
tan cadenciosa, casi de otra época, no solo ha conseguido transportarme en el
tiempo con sus descripciones minuciosas sobre la forma en que discurría años
atrás la vida de estos personajes (su
cortejo, sus dificultades, su forma de sentir…) que llegamos a sentir tan
cercanos sino que su periplo me ha hecho transitar por múltiples escenarios:
una pequeña población turolense en el último cuarto del siglo XIX, la vida en
Barcelona durante la Guerra Civil, esas
playas francesas hacinadas de refugiados españoles durante la Segunda Guerra Mundial
o ese levar anclas y emprender un camino hacia lo desconocido en busca de un
futuro mejor allende los mares, en Argentina.
Estamos ante una historia de ritmo sosegado, con unos protagonistas
muy logrados (algunos realmente conmovedores), que tiene un buen gancho inicial
y, en mi opinión, logra mantener una buena tensión narrativa durante una primera
parte de la trama, pero en la que, sin embargo, a medida que avanzaba, he sentido
por momentos que determinados pasajes eran prescindibles y hacían de alguna forma
mi interés por el desenlace, o al menos esos acontecimientos demasiado
accesorios y me desviaban de la esencia de la historia.
El hijo del doctor es nos cuenta la historia de una saga
familiar marcada por una desaparición a través de la cual el autor nos va a mover
por un siglo de historia a caballo entre Europa y Argentina. Una novela con una prosa realmente deliciosa y unos personajes muy humanos.
