![El vagón de los huérfanos de [Pam Jenoff]](https://images-eu.ssl-images-amazon.com/images/I/51fCJLlXFHL.jpg)
El vagón de los huérfanos
Autor: Pam Jenoff
Editorial: HarperCollins
Páginas: 352
Precio: 19,90 euros
SINOPSIS
Una poderosa novela sobre la amistad ambientada en un circo ambulante durante la Segunda Guerra mundial. El vagón de los huérfanos nos presenta a dos mujeres extraordinarias y sus desgarradoras historias de sacrificio y supervivencia.
Noa, de dieciséis años, es rechazada cuando se queda embarazada de un soldado nazi y se ve obligada a renunciar a su bebé. Vive encima de una pequeña estación de tren, que limpia para ganarse la manutención… Cuando descubre un vagón con docenas de niños judíos que se dirige a un campo de concentración, recuerda al bebé que le arrebataron. Y, en un momento que cambiará el curso de su vida, roba uno de los bebés y huye en mitad de la noche.
Noa encuentra refugio en un circo alemán, pero debe aprender a realizar acrobacias para pasar desapercibida, y despierta así la animadversión de Astrid, la acróbata principal. Noa y Astrid son rivales al principio, aunque pronto forjan un vínculo muy poderoso. Pero, a medida que la fachada que las protege comienza a debilitarse, Noa y Astrid deben decidir si su amistad es suficiente para salvarse la una a la otra… o si los secretos que hay entre ellas lo destruirán todo.
Nació en Maryland y creció a las afueras de Filadelfia. Estudió en la George Washington, D.C, y en la Cambridge University de Inglaterra. Después de realizar un máster en Historia, aceptó un puesto como asistente en la Secretaría del Ejército. Su puesto le daba una oportunidad única de observar y participar en operaciones del más alto nivel. En 1996 fue enviada al consulado de Cracovia, en Polonia. Durante este periodo, Pam profundizó el conocimiento sobre las relaciones de los judíos polacos y el Holocausto. Trabajó en la preservación del Auschwitz y desarrolló una relación cercana con la comunidad judía.
Pam dejó el servicio en el extranjero en 1998 y acabó la carrera de Derecho. Durante varios años ejerció como abogado y ahora da clases de derecho en Rutgers.
PAM JENOFF
Pam dejó el servicio en el extranjero en 1998 y acabó la carrera de Derecho. Durante varios años ejerció como abogado y ahora da clases de derecho en Rutgers.
MIS IMPRESIONES
Dentro de la novela histórica hay periodos que me resultan realmente interesantes y la Segunda Guerra Mundial es uno de ellos. El vagón de los huérfanos me ofrecía la posibilidad de acercarme de nuevo a este periodo desde una perspectiva absolutamente novedosa: la del mundo del circo. Imposible dejar escapar la oportunidad. Hoy os cuentos mis impresiones de El vagón de los húerfanos.
Más allá de las fotos hay colgado un cartel alargado y gastado de una mujer suspendida en el aire por cuerdas de seda enredadas en sus brazos, con una pierna estirada por detrás en un arabesco. Apenas reconozco su rostro y su cuerpo juveniles. En mi mente comienza a sonar la canción del tiovivo a lo lejos, como en una caja de música. Siento el calor abrasador de los focos, tan fuerte que casi me quemaba la piel. Sobre la exposición cuelga un trapecio volante, instalado como si flotara. Incluso ahora, mis piernas de casi noventa años ansían subirse ahí.
Nos situamos en París en la época actual cuando un octogenario/a se acerca a los vagones de un circo y miles de recuerdos afloran en su mente. No será hasta el epílogo cuando se nos desvele su identidad.
1942. Berlin. Ingrid es una joven judía, hija de una larga dinastía circense que, tras años de matrimonio con un oficial nazi, a medida que el antisemitismo se va expandiendo termina por ser expulsada del domicilio conyugal y, sin más lugar donde refugiarse, vuelve al hogar familiar en Darmstadt. Allí encontrará una casa vacía y no tendrá más opción que tragarse todo su orgullo y aceptar el trabajo como trapecista que le ofrece el señor Neuhoff, cuyo circo rivalizaba con el de su familia.
En otro punto de Alemania, en 1944, conocemos a Noa, una joven adolescente que, tras perder a su bebé recién nacido en circunstancias traumáticas, trabaja como limpiadora en una estación de tren. Una noche, el llanto de un bebé la llevará hasta el vagón de los horrores. Allí, en el andén, hay un vagón atestado de atestado de bebés recién nacidos rumbo a algún campo de concentración. Muchos de ellos muertos, otros con un hilo de vida, y entre todos ellos un niño de ojos negros con su grito desgarrador parece suplicarle que lo salve. Noa no puede evitar recordar a su hijo y aunque quiere salvarlos a todos es consciente de que no podría huir; la descubrirían. Sin pensarlo dos veces, envolverá al bebé en una manta y huirá con él hacia el bosque donde encontrará por casualidad un circo que,falto de personal, le dará cobijo y trabajo sin hacer demasiadas preguntas. Allí conocerá a Astrid, con la actuará en el trapecio volante, y Theo, el pequeño al que salvó del vagón, crecerá como su hermano pequeño.
Así comienza El vagón de los huérfanos, una novela que nos narra la historia de una gran familia: la circense. Será a través de la voz de dos mujeres valientes cómo conozcamos la forma en que incidió la Segunda Guerra Mundial en este espectáculo. Y conoceremos de forma especial a Noa y Astrid. La primera con su juventud y su inexperiencia, pero con la seguridad de querer luchar por el bienestar del pequeño Leo, tratará por todos los medios de buscar un futuro mejor. Astrid, con el dolor de una doble pérdida (la de su familia y el rechazo de su marido) tendrá que reinventarse y se volcará en su trabajo como única tabla de salvación. Lo harán sin dramatismos. Tanto que en ocasiones me ha parecido que se alejaban un poco de la realidad o que les faltaba transmitir emoción, aunque también es cierto que,tras un comienzo prometedor y cierto valle en el que pienso que la autora se ha extendido sin necesidad sobre el espectáculo del trapecio volante, la trama va ganando en tensión y emotividad conforme avanza para cerrar de manera sorprendente.
Al igual que las miles de familias judías huían hacia territorios más seguros, este circo nos va a mover por diferentes puntos de Francia, buscando esa normalidad que había desaparecido en Alemania. Y aunque no es esta una historia en la que conozcamos infinidad de penalidades como en otras novelas ambientadas en la época, sí trasmite ese miedo generalizado hacia las SS y sus inspecciones a la vez que nos desvelará datos interesantes como la labor de personas que, aun a riesgo de su propia vida, dieron cobijo en sus espectáculos a judíos, salvándolos de una muerte segura.
En definitiva, El vagón de los huérfanos nos sumerge en la Segunda Guerra Mundial de la mano del circo. Asistiremos al avance de la Guerra, el estrechamiento del cerco, la decadencia del espectáculo, y por encima de todo a la historia de una amistad dos mujeres: Noa y Astrid.
