Una poderosa familia de la industria vasca que vive entre fantasmas y leyendas...
Un científico dispuesto a descifrar la sinfonía oculta tras el curso de la Historia...
Este es el relato de todas las vidas que se cruzan con ellos, en un entramado de secretos que se extiende por Europa y cuyas raíces se hunden en las costas del Cantábrico, en sus ensenadas y caseríos ancestrales, en las minas y fundiciones que arden junto a las rías.
La sinfonía del tiempo es una emocionante historia de amor, una gran saga familiar y una poderosa intriga histórica. Un fascinante viaje a los tiempos del acero y el carbón, de los edificios de hierro y cristal, de los avances industriales y científicos, de la desigualdad social y el refinamiento burgués.
MIS IMPRESIONES
Álvaro Arbina irrumpió con fuerza en el panorama literario
español con La mujer del reloj, una novela en la que sorprendió a todos con una
capacidad inusual en alguien de su edad. Todos cuantos tuvimos el placer de
acercarnos a sus letras aguardábamos impacientes la publicación de su segunda
novela. La sinfonía del tiempo llega hoy a las librerías y, si os gusta la
novela histórica, os aseguro que con esta novela vais a disfrutar y a aprender
muchísimo.
En febrero de 1914 la vida de Elsa Craig dará un giro radical.
A sus treinta y un años, la conocemos en la estación de Waterloo, en Londres,
aguardando tras tres semanas de ausencia la llegada de Benjamín, su marido, un
pintor impresionista que viajó a París para buscar fortuna con la venta de sus
cuadros. Nunca llegará a Londres. Una nota que recibe Elsa una semana después
la llevará hasta una pensión de Portsmouth, donde encontrará, junto con la foto
de un niño impresa sobre una lámina de vidrio barnizada, un misterioso mensaje
de su marido en el que la anima a buscarlos en la casa vieja, un antiguo caserón
que antaño fue el hogar del padre de Elsa. Así, en avanzado estado de gestación
y tras siete años de ausencia de Villa Zulueta, la residencia de sus padres,
una importantísima familia de industriales vascos, la joven abandonará su
trabajo como escritora en diarios y revistas en Londres y volverá junto a los
suyos en Bilbao, la ciudad que la vio nacer. Elsa no cesará en la búsqueda de Benjamín,
una búsqueda que desvelará un montón de secretos enterrados hace
años.
En menos de cuarenta años, la villa y las riberas habían vivido una expansión demográfica sin precedentes, pasando de dieciocho mil a cien mil almas. El origen del cambio se hallaba en sir Henry Bessemer, un ingeniero inglés que revolucionó el mundo en 1855 con un proceso siderúrgico de refinado, capaz de reproducir acero en cantidades industriales y de construir grandes buques, puentes, ferrocarriles y rascacielos. Su sistema requería de un mineral concreto, con bajas proporciones de fósforo y azufre, un hierro escaso en el mundo y abundante en la costa cantábrica. A partir de entonces la fiebre del hierro se había concentrado en la ría del Nervión, cambiando para siempre la vida de sus habitantes.
En otro hilo temporal nos trasladamos hasta el año 1852 para
conocer al pequeño Arnaud, un niño que nace de una relación prohibida y que,
tras la muerte de su madre en el parto, su padre, Félix Mendíbil, lleva a vivir
con su familia. A pesar de que el pequeño crecerá junto a su padre, su vida no
va a ser nunca fácil ya que su madrastra no lo aceptará jamás y tratará por
todos los medios de beneficiar únicamente a su hijo legítimo. Con todo, Arnaud
será un chico muy despierto y cuando a sus diez años, con ocasión de un viaje a
Londres con su padre, conoce al profesor y científico Samuel L. Higgins queda absolutamente
fascinado por las ideas de este.
Con estos mimbres Álvaro Arbina nos sumerge en una apasionante
historia en la que nada es lo que parece. En esa ocasión, se aprecian las
tablas del autor y encontramos a un Arbina más experimentado, con una prosa
impecable, elegante y más pulida, si cabe, que arriesga jugando con el lector y
proponiéndole un complejo puzle con dos tramas y un nexo común, el amor, en el
que todo acaba encajando como piezas de relojería.
Un amplio marco temporal es el elegido en esta ocasión para ambientar la novela llena de intriga que nos propone un viaje a
través de la historia. Arrancamos en 1852, una época de inestabilidad en España,
con bailes de poderes entre liberales y progresistas, corrupción política, estafas
electorales y descontento general del pueblo. Conoceremos del nacimiento y la
consolidación de la siderurgia en el País Vasco, cómo eran las importaciones y
exportaciones con el resto de Europa. Asistiremos a la industrialización en
Inglaterra, nos trasladaremos hasta Sudáfrica para asistir a la Guerra de los
Boers y atravesaremos el Atlántico para conocer las condiciones de los esclavos
en Cuba.
Estamos ante una lectura pausada, con una
magnífica ambientación que, en los inicios de la novela, desde mi punto de
vista peca por exceso y enlentece el arranque, dando la sensación de que a la
trama principal le costaba un poco despegar. Con esa salvedad y como es cierto
que la paciencia es una buena virtud, poco a poco, la historia va cediendo
protagonismo a la trama, se va logrando un mayor equilibrio y aun sin tener un
gran ritmo, la fuerza de los personajes y el misterio que actúa como hilo conductor de la historia está tan
bien dosificado que te pega a sus páginas tratando de averiguar su desenlace. El
resultado ha sido totalmente satisfactorio: no solo me ha resultado una lectura
de lo más instructiva sino que ha logrado atraparme por completo. Y es que con la novela histórica se aprende, se aprende mucho. La labor de documentación ha debido ser laboriosa, pero él ha conseguido trasladarme a ese Bilbao donde surgían fábricas por doquier, moverme entre las clases acomodadas para después conocer el hacinamiento en el que vivían más desfavorecidos.
Arbina se afianza dentro del género histórico con La
sinfonía del tiempo. Vuelve a emocionar como pocos con esa calidez que
sabe imprimir a sus historias. Una historia de amor, una desaparición, un secreto oculto durante años,
intrigas, injusticias y falsas apariencias serán algunos de los ingredientes de
este thriller histórico que me fideliza como lectora.



