¿Sabéis lo que es una crisis lectora? Os lo explico en pocas palabras: es aquella situación en la que una lectora compulsiva, como por ejemplo yo, no acierta a concentrarse con un libro, por bueno que sea, ni consigue avanzar. El resultado es que no solo cae el número de ejemplares que una lee al mes, que sería un mal menor, sino que las lecturas no te llegan de la misma forma en que lo hubieran hecho en otras circunstancias. Espero que poco a poco recobre un nivel de concentración aceptable porque tengo la estantería cargada de buenos títulos y no quisiera que pasaran por mis manos sin pena ni gloria.
Os dejo las cuatro lecturas que he abordado en mayo. Pese a la cifra, hay que decir que han sido fantásticas historias, alguna de ellas, como ha sido el caso de Ana de Roberto Santiago, con sus merecidas cinco estrellas. Canción dulce, que me llegó gracias a Eyra, también ha sido una sorpresa inesperada. En general, con temáticas muy diferentes, son cuatro títulos más que recomendables.